
RECLAMAN QUE EL HUNDIMIENTO DEL BELGRANO SEA DECLARADO CRIMEN DE GUERRA
A 30 del ataque al crucero donde perdieron la vida 323 soldados, familiares y sobrevivientes homenajearon a las víctimas en el Río de La Plata y anticiparon que le pedirán a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner que eleve el caso a la Corte Internacional de La Haya para que sea considerado crimen de Guerra.

Sobrevivientes del crucero General Belgrano, hundido hace 30 años en la guerra de Malvinas, homenajearon a los caídos con un responso, arrojaron claveles y coronas al Río de La Plata y anticiparon que solicitarán a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner que “eleve” el caso a la Corte Internacional de La Haya para que “sea declarado crimen de Guerra”.
Exactamente a las 16 horas, momento en el que hace 30 años el Crucero General Belgrano recibió los dos impactos que produjeron su hundimiento fuera de la zona de exclusión durante el conflicto de Malvinas, sobrevivientes y familiares de los fallecidos comenzaron a arrojar claveles rojos y blancos y dos coronas de laureles a las aguas del Río de la Plata, desde el buque multipropósito Ciudad de Rosario, de la Armada, en una ceremonia que reunió a unas 100 personas.
El capellán Mayor de la Armada, el presbítero Germán Carmona, pidió -en su invocación religiosa- por el descanso eterno de las almas de los 323 hombres del General Belgrano, a quienes consideró “inmortales” y pidió “a Dios por su descanso eterno”.
El sobreviviente Domingo Leal, quien se desempañaba como maquinista naval en el Belgrano, habló en nombre de los familiares y sobrevivientes, y anticipó en su discurso el texto de una carta que esta tarde entregarán al Poder Ejecutivo, en el que solicitarán que “la Presidenta demande ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya a Gran Bretaña que declare al hundimiento como un crimen de guerra”.
“Somos concientes de que el camino emprendido por la Presidenta está plagado de dificultades, ya que el derecho internacional suele aplicarse a favor de los poderososà Pero el sueño de un mundo más justo no puede ser abandonado en pos de las esperanzas de la inmensa mayoría de la humanidad”, prosiguió Leal al explicar los motivos que los llevan a elevar esta solicitud.
Este hombre, ahora de 49 años, explicó que “hubieron tres etapas para la posguerra: los primeros diez años fueron de ignorancia total a los veteranos, momento en el que se produjeron la mayor cantidad de suicidios”.
“En la segunda se consiguieron algunos beneficios gracias al trabajo de los veteranos. Y en estos últimos diez años, la tercera etapa, este gobierno mejoró la situación de los ex combatientes. La Presidenta visualizó que detrás de cada combatiente hay muchas personas”, revalorizó Leal.

Lucas Ocampo, cabo segundo en el Belgrano, a cargo de los motores generadores de energía de la embarcación, contó que fue la primera vez que realizó este viaje, y que lo hizo “por mis compañeros y en homenaje a las madres que perdieron a sus hijos”.
Ocampo siempre pasa esta fecha en la base Puerto Belgrano junto a otros sobrevivientes porque “necesito ver a mis compañeros”.
Respecto a la actual política del Gobierno nacional sobre el tema Malvinas, valoró la acción del Gobierno y expresó que “para lograr la recuperación de las Islas hay que prolongar este tipo de política en el tiempo”.

Osvaldo Fernández, a cargo del control de averías del Crucero, destacó que “ahora e le está dando más visibilidad al tema. Hubo una desmalvinización, pero ahora se está comenzando a valorar a los veteranos”.
Respecto al ataque al General Belgrano, afirmó que, a su juicio, el ataque fue un crimen de guerra porque el crucero se encontraba “muy lejos de la zona de exclusión y no merecíamos ni debimos ser atacados”.
Sergio Rodríguez, quien estaba haciendo el servicio militar y era responsable de cargar los misiles antiaéreos, consideró que la vía de recuperación de las Malvinas “debe ser diplomática”.

Delmira, la madre del maestro Julio Cao, el docente que se alistó como voluntario para combatir en las Malvinas y cuya carta a sus alumnos fue incorporada como lectura obligatoria en todos los colegios del país, consideró que “a 30 años se revivió la causa de las Malvinas luego de haberse mantenido muchos años debajo de la alfombra”.
“Con esta Presidenta se volvió sobre la causa” agregó no sin recordar que Margaret Tatcher, la entonces premier británica, “hundió el Belgrano para evitar el cese de la guerra”.
El Crucero General Belgrano navegaba fuera de la zona de exclusión que Gran Bretaña había fijado y tardó poco tiempo en hundirse en las aguas un domingo 2 de mayo a las 16 horas, cuando fue alcanzado por un submarino que logró dar dos torpedos en el casco del barco, lo que provocó la muerte de 323 tripulantes.
Frente al buque Ciudad de Rosario, mientras los familiares y sobrevivientes arrojaban las flores y las coronas en las aguas del Río de la Plata, un buque de la Prefectura ondeaba una pancarta gigante pintada como la bandera argentina y con la leyenda: Gloria y honor a los 343 héroes de Malvinas.
