(Renée Kathleen Zellweger; Katy, 1969) Actriz estadounidense. Renée Zellweger nació en un pequeño pueblo en la periferia de Houston, Texas, en el seno de una familia formada por el ingeniero suizo Emil Zellweger, su mujer Kjellfrid, noruega, enfermera y comadrona, y su hermano Drew (1967).
Zelly, como la llaman sus íntimos, se interesó por la interpretación tras intervenir en los montajes teatrales del instituto, y en 1987 decidió trasladarse a Austin y estudiar arte dramático en la Universidad de Texas.
Atraída por el cine, cuando se graduó en 1991 intentó conseguir trabajo sin alejarse de Houston, donde se ganaba la vida como camarera, si bien sólo pudo obtener breves papeles en series y telefilmes. En 1993 se mudó a Los Ángeles y, tras pequeñas intervenciones en filmes como Reality Bites (1994) o una de las secuelas de la mítica La matanza de Texas (1994), le llegó la gran oportunidad con Jerry Maguire (1996), filme de Cameron Crowe protagonizado por Tom Cruise. Y ahí empezó todo.
Títulos como Cosas que importan (One True Thing, 1998), El soltero (The Bachelor, 1999), Yo, yo mismo e Irene (Me, Myself & Irene, 2000) o Persiguiendo a Betty (Nurse Betty, 2000), por la que consiguió un Globo de Oro, jalonaron una filmografía siempre ascendente que desembocó en El diario de Bridget Jones (2001), un personaje que la obligó a una transformación integral y supuso su primera candidatura al Oscar. El éxito de esta película, basada en la popular novela de Helen Fielding, daría lugar a la secuela Bridget Jones: Sobreviviré (Bridget Jones: The Edge of Reason, 2004), que también protagonizó.
Amante de los grandes desafíos, no escatimó esfuerzos cuando tuvo que engordar varios kilos para el papel de Bridget Jones (y bajarlos en un tiempo récord, y otra vez volver a ganarlos para la segunda parte); ni a la hora de corregir su natural entonación tejana para lograr un aceptable acento británico; y tampoco le amilanó aprender a bailar y cantar en unas semanas con seguridad suficiente si así lo requería el personaje.
A partir de El diario de Bridget Jones requirieron su presencia directores tan disímiles como Rob Marshall o Anthony Minghella, en películas tan opuestas como el musical Chicago (2002), por la que fue nominada por segunda vez al Oscar, o el drama Cold Mountain (2003). Su trabajo en ésta última supuso su definitiva consagración al ser premiado con el Oscar a la mejor actriz de reparto.
Después de superar un nuevo reto, el de encarnar a la mítica Janis Joplin en Piece of my Heart (2005), un nuevo biopic sobre la malograda cantante, Renée Zellweger se mueve con comodidad en su condición de actriz versátil que, tras tantas mutaciones, le han impuesto los críticos de cine, y pasa del drama a la comedia o al musical sin perder la solvencia que la ha situado en la primera línea de Hollywood.
Las recientes imágenes de Renée Zellweger, con un aspecto radicalmente diferente, han despertado el interés en la Red y provocado multitud de reacciones.
Boquiabiertos se quedaron los fans de Renée Zellweger en septiembre de 2014. No por la noticia del regreso de Bridget Jones -aún faltaban meses para que se anunciara el rodaje de la tercera entrega-, sino por el sorprendiente cambio físico con el que la actriz acaparó todas las miradas en un evento público. Su piel tersa junto con unos rasgos más afilados de lo que nos tenía habituados no consiguieron pasar desapercibidos, y enseguida se dispararon las especulaciones sobre si la intérprete se había sometido a algún retoque estético.
La actriz, de 45 años, ha asegurado esta semana que este cambio físico se debe a la edad, a cambios en su estilo de vida y hábitos, y a que se siente más feliz. Lejos de todo esto, desde Live Science han contactado con especialistas en cirugía estética, que han dado la explicación médica a los cambios en el rostro de Zellweger.El doctor Michael C. Edwards, presidente de la American Society for Aesthetic Plastic Surgery, y el doctor Stuart Linder, cirujano plástico en Beverly Hills, California, coinciden en que no parece que se haya sometido a una cirugía excesivamente invasiva en el rostro, aunque si ha realizado unos retoques en varias zonas claves de su cara.
Los ojos son la clave
La gran diferencia está alrededor de la zona de los ojos, especialmente los párpados, que siempre han destacado en el rostro de Zellweger. Ha rebajado la grasa y el exceso de piel en sus párpados y ha bajado la posición de sus cejas, sobre todo en su parte final.Esto se puede realizar con una operación que recibe el nombre de blefaroplastia, habitual en aquellas personas que buscan rejuvenecer sus párpados (y que puede haber afectado a la posición de las cejas). En esta intervención suele acabarse también con las llamadas 'bolsas de ojos', habitual a ciertas edades en los párpados inferiores.
Relleno en la mandíbula
De acuerdo a la opinión de ambos expertos, también se habría sometido a una intervención de relleno de mandíbula, que suele hacerse en muchas ocasiones con un voluminizador estético de nombre Juvederm.Otra opción sería aprovechar la grasa sobrante para redondear ciertas zonas con arrugas alrededor de la mandíbula.Esto, según ambos, estaría acentuado por el alargamiento del rostro natural de la edad y una pérdida de peso evidente.
¿Mejillas retocadas?
Donde no aparece consenso entre los especialistas es a la hora de valorar si se ha retocado los pómulos. Sólo uno de ellos, Linder, aprecia el suficiente volumen como para pensar que también ha usado el Juvederm ahí.
Frente más lisaPodría deberse al bótox o un estilo de vida más saludable, coinciden ambos.
La actriz ha hablado sobre este asunto en una entrevista con el programa Today de la NBC, al que acudió para charlar sobre la comedia romántica más esperada del año. Y ¿cuál es, para Renée, el mejor método para enfrentarse a las críticas? Ella lo tiene claro: hacer oídos sordos."Realmente es algo que no forma parte de mi vida", explicó. "En casa ni me doy cuenta. No presto atención a las redes sociales, así que ni lo veo. Prefiero tener experiencias reales", aclaró, añadiendo que es más bien una parte de su trabajo de la que es consciente solo cuando está, como bromea, "en la arena".
También estuvo hablando Renée sobre Bridget Jone's Baby, que llegará a nuestras salas de cine el 16 de septiembre. Aunque eso sí, sin dar demasiados detalles, ya que el nivel de secretismo en todo lo que rodea a la película es altísimo. Tanto quehan grabado tres finales alternativos, contó actriz de 46 años, para evitar spoilers, y al parecer ni siquiera ella sabe cuál es el auténtico. "Nos tienen en ascuas", afirmó. "Ya sabes, la gente tiene teléfonos móviles y habla", explica, y añade que "no sé lo que van a hacer". Así que lo más probable es que Renée también se muera de ganas por conocer el desenlace de la historia... ¡casi tanto como nosotros!