Hola taringueros y taringueras! , espero se encuentren bien, el día de hoy tuve la oportunidad de leer sobre algunas increíbles capacidades que tienen algunos seres vivos y creí interesante compartirlo con ustedes.
Como observaran los reptiles y el Sr. Piccoro no son los únicos seres vivos que cuentan con este increíble poder de regeneración, así que sin más de mi parte les comparto la información.
Extremidades autorreparables.
De modo natural, dedos, brazos, cerebros y corazones estropeados son por completo reconstruidos por distintas especies animales.
Todos los seres vivos producimos células para recuperar tejido después de la herida; pero son pocas especies conocidas que pueden reconstruir una extremidad u órgano tras una amputación o lesión grave. Animales como las lagartijas, salamandras, lombrices, cangrejos, pepinos de mar, y caracoles son estudiados en el campo de la medicina regenerativa con el fin de hallar la clave genética y molecular que se hace posible tal mecanismo fisiólogo. La mayoría de estas especies pierde alguna de sus estructuras a causa de un accidente o la agresión de un depredador. Pero también llegan a cortar sus propios miembros para engañar a sus atacantes y poder huir; para deshacerse de una pieza que está demasiado deteriorada, o para formar otro ser idéntico por medio de la reproducción asexual.
Diversos institutos invierten cada año en la investigación de tales animales para hallar la manera en que el humano simule la regeneración. Un ejemplo es el departamento de defensa de Estados Unidos, interesado en apoyar a los soldados que han perdido las piernas o brazos después de una guerra. Los biólogos trabajan en la secuencia del genoma de varias especies para descubrir los genes especializados en la reconstrucción completa de miembros, y saber si es posible activarlos en el cuerpo humano. En tanto, los avances más recientes son los relacionados con la inserción y activación de células madre, pues se ha observado que con ellas se recupera tejido de modo parcial, pero exitosa.
Las decapitadas
La recuperación de una lombriz de tierra después de ser mutilada depende de la especie y de la sección amputada. Normalmente la cabeza está ubicada al final del segmento más ancho y abultado, llamado clitelo. La lombriz es dividida en dos, la parte donde queda la cabeza es capaz de generar una nueva cola y sobrevivir. Por su parte, la sección donde permanece la cola original corre más riesgo de morir pues no surge otra cabeza, aunque en algunas especies crece una segunda cola, con la que es posible absorber nutrientes de la tierra solo por algunos días. Los gusanos planarios, con taxonomía diferente a las lombrices, sí producen una nueva cabeza con cerebro –y recuerdos –tras la decapitación. La universidad de Nottingham, en Reino Unido, identifico en 2010 que el Smed-prep es uno de los varios genes involucrados en esta expresión fisiológica.
Sacrificio personal
Una de estas formas más comunes en las que un cangrejo pierde una sus pinzas es por el desprendimiento que podría hacer algún pescador, pero también estos crustáceos, deciden cortarse a sí mismos una extremidad cuando la notan herida, para lograr que sea regenerada, la articulación que une la pinza con el cuerpo debe permanecer intacta. Luego del corte, un tejido delgado protege inmediatamente a la herida e impide el sangrado. El tiempo de reconstrucción depende de las mudas de exoesqueleto de los cangrejos; en los especímenes jóvenes, es más rápida que en los más viejos; en un adulto la pinza nueva aparece después de un año, pero consigue el tamaño original en 3. Otras especies de crustáceos, como cangrejos ermitaños y langostas, regeneran además las patas y las antenas.
Nunca más la de antes
La mayoría de las lagartijas regeneran su cola, sin embargo la nueva no nace igual que la original; por fuera luce más delgada, con distinto color (normalmente más obscura), sin escamas o con ellas, pero con diferentes patrones. En el interior ya no crecen huesos (vertebras segmentadas) sino cartílagos gruesos que soportan toda la estructura. Los nervios que permanecen en el muñón suelen extenderse hasta cubrir la nueva cola, aunque hay excepciones. Los músculos reconstruidos generan contracciones más lentas que los anteriores, aunque son iguales de útiles para reaccionar ante el peligro. Debido a que la cola funciona como un almacén de grasas y proteínas, el perderla significa un gasto energético para las lagartijas; las nuevas tardan más de 60 días, y menos de un año, en ser regeneradas. En este periodo se activan al menos 326 genes relacionados con el desarrollo embriónico, señales hormonales y sanación física.
Cura para el corazón
Los peces cebra (Danio rerio) renuevan su corazón dañado. Aunque pierdan hasta 20% de su musculo cardiaco, sobreviven porque tiene la cualidad de recuperar las células de este tejido en tan solo dos meses. Tras una herida grave el corazón forma rápidamente un coágulo de fibrina –un tipo de proteína –para evitar que el sangrado continúe. Posteriormente el tejido sobrante en el miocardio comienza a producir células que cubrirán el muñón. Con el tiempo se forman vasos sanguíneos y el nuevo musculo cardiaco que reemplazara completamente el coágulo. En ocho semanas el trozo de corazón estará reparado totalmente con su acostumbrada capacidad de bombear, y su forma y tamaño originales.
La Universidad de Duke, en EUA, descubrió en el 2010 que la regeneración en estos peces no ocurre con células madre, como se creía, sino con las mismas células que quedan en el corazón después de la herida. Estos cardiomiocitos regresan a un estado más joven para dividirse, producir más células y formar el nuevo tejido muscular cardiaco. Los peces cebra también reconstruyen su medula espinal, retina y aletas, proceso que continua en investigación.
Criatura simétrica
Las estrellas de mar viven pese a quedarse sin un solo brazo, ya que su disco central es la estructura esencial para generar nuevas extremidades. Incluso, si llegan a perder un trozo de su disco. También lo recuperan. Al igual que en otros animales, después de un corte la herida se cura primero y luego comienza la proliferación de células. Los brazos tardan en crecer de meses a años; pero si el proceso es interrumpido en la fase final, quedan con alguna deformidad. Por otro lado, un brazo amputado puede crear otra estrella de mar completa, pues estos animales se reproducen de modo sexual y asexual; esto es posible porque cada extremidad alberga el mismo paquete de órganos esenciales, entre ellos las glándulas digestivas y las gónadas. Para ello las estrellas de mar cortan uno de sus brazos junto a un pedazo de disco central.
Por los cuernos
La cornamenta de los antílopes y ciervos tiene su propio proceso de vida: nace, crece y muere. Los cuernos son huesos cubiertos por la capa aterciopelada de piel. Pese a que se desconoce el mecanismo de cómo son regenerados, se sabe que son debido al uso de células madre reguladas por el ciclo hormonal de testosterona o estrógeno, según el género. Cuando estos mamíferos alcanzan la madures reproductiva, los huesos de la cornamenta comienzan a crecer y a ser cubiertos por la capa aterciopelada. Poco a poco dicha cubierta se cae hasta que el hueso queda aterciopeladamente descubierto. Esto es aprovechado por los machos para usar la cornamenta como arma. Al terminar la época de apareamiento, los antílopes y ciervos mudan sus cuernos en un periodo de entre tres y cuatro meses, para la siguiente temporada.
Monstruos reales
El ajolote (Ambystoma mexicanum) es la salamandra acuática extraordinaria no solo porque conserva características de larva cuando se convierte en adulta, sino también porque en pocos días o semanas es capaz de reconstruir el tejido de sus patas, cola, mandíbula, ojos, hígado, corazón, medula espinal y cerebro. Los biólogos consideran que l capacidad regenerativa de los ajolotes es “perfecta” porque los nuevos miembros crecen con tejidos, nervios, músculos y huesos. Este proceso yace entre otros factores, en las células inmunitarias llamadas “macrófagos”, que ingieren desechos celulares y activan la proliferación de nuevas células.
En los estudios genéticos se ha descubierto que el genoma del ajolote es 10 veces más grande que el humano. Entre los genes involucrados en la regeneración de tejidos están los PL1 y PL2.
Esperemos que los logros científicos no terminen en algo así por el bien de todos.
Glosario
Muñón: Extremo de un miembro del cuerpo después de haber sido cortado o amputado dicho miembro.
Espero les guste, nos leemos en otro momento.
Como observaran los reptiles y el Sr. Piccoro no son los únicos seres vivos que cuentan con este increíble poder de regeneración, así que sin más de mi parte les comparto la información.
Extremidades autorreparables.
De modo natural, dedos, brazos, cerebros y corazones estropeados son por completo reconstruidos por distintas especies animales.
Todos los seres vivos producimos células para recuperar tejido después de la herida; pero son pocas especies conocidas que pueden reconstruir una extremidad u órgano tras una amputación o lesión grave. Animales como las lagartijas, salamandras, lombrices, cangrejos, pepinos de mar, y caracoles son estudiados en el campo de la medicina regenerativa con el fin de hallar la clave genética y molecular que se hace posible tal mecanismo fisiólogo. La mayoría de estas especies pierde alguna de sus estructuras a causa de un accidente o la agresión de un depredador. Pero también llegan a cortar sus propios miembros para engañar a sus atacantes y poder huir; para deshacerse de una pieza que está demasiado deteriorada, o para formar otro ser idéntico por medio de la reproducción asexual.
Diversos institutos invierten cada año en la investigación de tales animales para hallar la manera en que el humano simule la regeneración. Un ejemplo es el departamento de defensa de Estados Unidos, interesado en apoyar a los soldados que han perdido las piernas o brazos después de una guerra. Los biólogos trabajan en la secuencia del genoma de varias especies para descubrir los genes especializados en la reconstrucción completa de miembros, y saber si es posible activarlos en el cuerpo humano. En tanto, los avances más recientes son los relacionados con la inserción y activación de células madre, pues se ha observado que con ellas se recupera tejido de modo parcial, pero exitosa.
Las decapitadas
La recuperación de una lombriz de tierra después de ser mutilada depende de la especie y de la sección amputada. Normalmente la cabeza está ubicada al final del segmento más ancho y abultado, llamado clitelo. La lombriz es dividida en dos, la parte donde queda la cabeza es capaz de generar una nueva cola y sobrevivir. Por su parte, la sección donde permanece la cola original corre más riesgo de morir pues no surge otra cabeza, aunque en algunas especies crece una segunda cola, con la que es posible absorber nutrientes de la tierra solo por algunos días. Los gusanos planarios, con taxonomía diferente a las lombrices, sí producen una nueva cabeza con cerebro –y recuerdos –tras la decapitación. La universidad de Nottingham, en Reino Unido, identifico en 2010 que el Smed-prep es uno de los varios genes involucrados en esta expresión fisiológica.
Sacrificio personal
Una de estas formas más comunes en las que un cangrejo pierde una sus pinzas es por el desprendimiento que podría hacer algún pescador, pero también estos crustáceos, deciden cortarse a sí mismos una extremidad cuando la notan herida, para lograr que sea regenerada, la articulación que une la pinza con el cuerpo debe permanecer intacta. Luego del corte, un tejido delgado protege inmediatamente a la herida e impide el sangrado. El tiempo de reconstrucción depende de las mudas de exoesqueleto de los cangrejos; en los especímenes jóvenes, es más rápida que en los más viejos; en un adulto la pinza nueva aparece después de un año, pero consigue el tamaño original en 3. Otras especies de crustáceos, como cangrejos ermitaños y langostas, regeneran además las patas y las antenas.
Nunca más la de antes
La mayoría de las lagartijas regeneran su cola, sin embargo la nueva no nace igual que la original; por fuera luce más delgada, con distinto color (normalmente más obscura), sin escamas o con ellas, pero con diferentes patrones. En el interior ya no crecen huesos (vertebras segmentadas) sino cartílagos gruesos que soportan toda la estructura. Los nervios que permanecen en el muñón suelen extenderse hasta cubrir la nueva cola, aunque hay excepciones. Los músculos reconstruidos generan contracciones más lentas que los anteriores, aunque son iguales de útiles para reaccionar ante el peligro. Debido a que la cola funciona como un almacén de grasas y proteínas, el perderla significa un gasto energético para las lagartijas; las nuevas tardan más de 60 días, y menos de un año, en ser regeneradas. En este periodo se activan al menos 326 genes relacionados con el desarrollo embriónico, señales hormonales y sanación física.
Cura para el corazón
Los peces cebra (Danio rerio) renuevan su corazón dañado. Aunque pierdan hasta 20% de su musculo cardiaco, sobreviven porque tiene la cualidad de recuperar las células de este tejido en tan solo dos meses. Tras una herida grave el corazón forma rápidamente un coágulo de fibrina –un tipo de proteína –para evitar que el sangrado continúe. Posteriormente el tejido sobrante en el miocardio comienza a producir células que cubrirán el muñón. Con el tiempo se forman vasos sanguíneos y el nuevo musculo cardiaco que reemplazara completamente el coágulo. En ocho semanas el trozo de corazón estará reparado totalmente con su acostumbrada capacidad de bombear, y su forma y tamaño originales.
La Universidad de Duke, en EUA, descubrió en el 2010 que la regeneración en estos peces no ocurre con células madre, como se creía, sino con las mismas células que quedan en el corazón después de la herida. Estos cardiomiocitos regresan a un estado más joven para dividirse, producir más células y formar el nuevo tejido muscular cardiaco. Los peces cebra también reconstruyen su medula espinal, retina y aletas, proceso que continua en investigación.
Criatura simétrica
Las estrellas de mar viven pese a quedarse sin un solo brazo, ya que su disco central es la estructura esencial para generar nuevas extremidades. Incluso, si llegan a perder un trozo de su disco. También lo recuperan. Al igual que en otros animales, después de un corte la herida se cura primero y luego comienza la proliferación de células. Los brazos tardan en crecer de meses a años; pero si el proceso es interrumpido en la fase final, quedan con alguna deformidad. Por otro lado, un brazo amputado puede crear otra estrella de mar completa, pues estos animales se reproducen de modo sexual y asexual; esto es posible porque cada extremidad alberga el mismo paquete de órganos esenciales, entre ellos las glándulas digestivas y las gónadas. Para ello las estrellas de mar cortan uno de sus brazos junto a un pedazo de disco central.
Por los cuernos
La cornamenta de los antílopes y ciervos tiene su propio proceso de vida: nace, crece y muere. Los cuernos son huesos cubiertos por la capa aterciopelada de piel. Pese a que se desconoce el mecanismo de cómo son regenerados, se sabe que son debido al uso de células madre reguladas por el ciclo hormonal de testosterona o estrógeno, según el género. Cuando estos mamíferos alcanzan la madures reproductiva, los huesos de la cornamenta comienzan a crecer y a ser cubiertos por la capa aterciopelada. Poco a poco dicha cubierta se cae hasta que el hueso queda aterciopeladamente descubierto. Esto es aprovechado por los machos para usar la cornamenta como arma. Al terminar la época de apareamiento, los antílopes y ciervos mudan sus cuernos en un periodo de entre tres y cuatro meses, para la siguiente temporada.
Monstruos reales
El ajolote (Ambystoma mexicanum) es la salamandra acuática extraordinaria no solo porque conserva características de larva cuando se convierte en adulta, sino también porque en pocos días o semanas es capaz de reconstruir el tejido de sus patas, cola, mandíbula, ojos, hígado, corazón, medula espinal y cerebro. Los biólogos consideran que l capacidad regenerativa de los ajolotes es “perfecta” porque los nuevos miembros crecen con tejidos, nervios, músculos y huesos. Este proceso yace entre otros factores, en las células inmunitarias llamadas “macrófagos”, que ingieren desechos celulares y activan la proliferación de nuevas células.
En los estudios genéticos se ha descubierto que el genoma del ajolote es 10 veces más grande que el humano. Entre los genes involucrados en la regeneración de tejidos están los PL1 y PL2.
Esperemos que los logros científicos no terminen en algo así por el bien de todos.
Glosario
Muñón: Extremo de un miembro del cuerpo después de haber sido cortado o amputado dicho miembro.
Espero les guste, nos leemos en otro momento.