
No la conozco sin embargo
hay algo en ella que adivino
hay algo en ella que adivino

sus ganas, siempre, buscando paraísos,
su manera de reírse del destino.
su manera de reírse del destino.

No la conozco es cierto, pero a veces
la imagino iluminando sombras
la imagino iluminando sombras

poniendo la clave necesaria
para nacer una vez más en el milagro.
para nacer una vez más en el milagro.

No la conozco pero tal vez la sueño
con toda su música como alas
con toda su música como alas

que me invitan a volar a tantos cielos
más allá de la noche y el olvido
más allá de la noche y el olvido

No la conozco, aún sus ojos no miraron los míos
y soy un Prometeo sin promesas
un Ícaro sin sol, un Asterión perdido.
y soy un Prometeo sin promesas
un Ícaro sin sol, un Asterión perdido.

Me basta saber que ella existe
que la magia sucede si ella existe
que la magia sucede si ella existe

que las palabras encuentran su morada
en un poema sólo porque ella existe
en un poema sólo porque ella existe

No la conozco
pero voy bebiéndola de a poco
con mi sedienta boca agradecida
pero voy bebiéndola de a poco
con mi sedienta boca agradecida

porque su
agua
da vida
y da ganas de vivirla.
y da ganas de vivirla.
J.A.S Buenos Aires, 11 de Enero 2012 3:30
Fotografías: Liliana Sanches