Diez películas para perder la memoria
Las historias de amnesia son casi un género en el cine y merecen su párrafo parte.
Amnesia, alzheimer, traumas y lobotomías, un poco de todo para la industria del entretenimiento. La pérdida de memoria es un tema recurrente de las historias del cine y esta semana se suma a la lista de películas un drama romántico cuyo eje central son los recuerdos borrados de una hermosa chica.
En Voto de Amor (The Vow), Paige (Rachel McAdams) tiene un accidente de auto que la deja en blanco, con lo cual es incapaz de reconocer a su propio esposo Leo (Channing Tatum) que va a intentar por todos los medios conseguir enamorar por segunda vez a su mujer. Más que un relato de los inmemoriosos, Voto de amor sacó todos los números para la videoteca de las tres de la tarde de los domingos en la televisión abierta.
Sin embargo, la película es un buen nexo para, vaya paradoja, recordar las películas de olvidos. Aquí una la lista en orden aleatorio:
El caso Bourne (The Bourne Identity, 2002) Aquí Matt Damon encarna a Jason Bourne, un agente hiperentrenado de la CIA enviado a misiones especiales un poco fuera de la ley. El caso es que esta arma letal pierde el conocimiento y olvida de qué se trata su vida. Cuando empieza a investigar se da cuenta de que es un fenomenal karateca, habla cuatro o cinco idiomas y tiene millones de dólares en una cuenta bancaria europea. Cualquiera diría: 'Bueno, tiene todo'. Pero el joven no se conforma y quiere saber quién es, lo que le lleva por un largo camino de tiros y persecuciones.
La isla siniestra (Shutter Island, 2010) Leonardo DiCaprio interpreta a Teddy Daniels, un ex marshall federal que quedó traumado con un evento violento que vivió en el pasado familiar. La película, dirigida por Scorsese, transcurre en un psiquiátrico aislado del mundo donde Daniels cree investigar la desaparición de un paciente, cuando en realidad se trata de un método terapéutico bastante peculiar para recuperar la memoria.
Un hombre sin pasado (Mies vailla menneisyyttä, 2002) Un hombre llega a Helsinski, Finlandia, y es golpeado tan fuerte que queda con amnesia. Imposibilitado de recordar quién es o para qué se encuentra allí, M (Markku Peltola) no puede encontrar trabajo ni casa donde hospedarse por lo que decide vivir en las afueras de la ciudad y conociendo a una verdadera fauna de entrañables personajes.
Spellbound (1945) Alfred Hitchcock, Ingrid Bergman y Gregory Peck, un cocktail envidiable. En este caso el maestro de suspenso se mete con el psicoanálisis freudiano, al contar la historia de John Ballantyne (Peck), un hombre que cree ser el Dr. Edwards, en principio, para luego suponer que en realidad es su asesino. La única que se da cuenta que allí hay un problema traumático es la Dra. Constance Petersen (Bergman), que termina enamorándose del amnésico. Con la intervención de Salvador Dalí como diseñador de algunas escenas, la obra es intrépida y llena de acción, tanto física como psícológica.
Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (Eternal Sunshine of the Spotless Mind, 2004) Una de las pocas películas 'serias' de las que participa Jim Carrey. Bastante original, el film trata de una compañía que se gana la vida borrando la memoria de parejas que ya no se soportan más. El giro de la historia se da cuando Joel Barish (Carrey) se enamora por segunda vez, aunque en realidad no lo sabe, de Clementine Kruczynski (Kate Winslet). De ambiente gélido y oscuro, la obra de Michel Gondry intenta poner eje en las decisiones sentimentales de las personas y las segundas oportunidades.
Memento(2000) De Christopher Nolan, esta película encabezada por Guy Pearce es un policial violento en reversa. Sí, toda la película va hacia atrás, de manera que la audiencia puede hacer carne el defecto mental del protagonista. Sólo recuerda a corto plazo, muy corto plazo, y lo peor es que lleva a cabo una interminable investigación para saber quién fue el asesino de su esposa. Su única guía son un montón de tatuajes y fotos instantáneas de una Polaroid que lleva siempre consigo para no olvidar lo quele paso apenas pocos minutos atrás.
Como si fuera la primera vez (50 First Dates, 2004) Una gran película de Adam Sandler, donde personifica a Henry Roth, un joven hawaiano que conoce a Lucy Whitmore (Drew Barrymore), una chica que por un terrible choque automovilístico perdió la memoria a largo plazo y sólo recuerda lo que pasó en un día. Es así que Henry deberá enamorarla día tras días, y por la mañana empezar otra vez de cero. Lejos de las azucaradas películas al estilo Diarios de una pasión, esta obra mantiene el equilibrio entre la comedia y el drama.
Qué pasó ayer (The Hangover, 2009) A esta altura casi un clásico, esta película de Todd Phillips es una gigante pérdida de memoria colectiva. Cuatro amigos, en realidad tres y un colado, celebran una despedida de soltero en Las Vegas y, tras la noche de jolgorio, amanecen sin recordar nada de la noche anterior. Y mucho peor, no saben que pasó con el novio. A partir de allí, todo es una reconstrucción del pasado etílico inmediato para hallar al hombre perdido antes del casamiento.
Diarios de una pasión (The Notebook, 2004) Amor, lágrimas y más amor. Encabezada por Rachel McAdams (Allie) -sí, la misma de Votos de amor-, esta película trata del alzheimer y de cómo la verdadera pasión perdura frente a todo. Ryan Gosling (Noah) no se cansa de leer todos los días de su vida un diario del pasado a su mujer enferma. Todo es un gran flashback de cómo el amor de dos jóvenes de distinta clase social triunfa a pesar de todo.