InicioCiencia EducacionPersuación Científica: Cómo derribar un mito?
En junio del 2015 moría un niño de seis años, vecino de Olot, infectado de difteria. . Sus padres habían optado por no vacunarlo. Lamentablemente, cuando ya era demasiado tarde, se sintieron engañados por los antivacunas.

Uno podría pensar que hay pocos ‘argumentos’ más convincentes que la muerte de un niño, que después de esto el movimiento antivacunas iniciaría la retirada.

¿Pero saben qué? No es así. Aquellos que ya de antes nos mostrábamos favorables a la vacunación integramos este caso como un elemento más de apoyo a nuestra postura. Sin embargo, la lectura y reacción del movimiento antivacunas a este caso fue… no vacunes.

Vivimos en un mundo en el que la información disponible rebasa con creces nuestra capacidad de procesarla de forma crítica. En estas condiciones es comprensible que corran multitud de bulos e ideas erróneas. Algunas de ellas serán inocuas, pero en algunos campos, como puede ser la salud, el actuar según principios equivocados puede llevarnos a pagar un muy alto precio.


Persuación Científica: Cómo derribar un mito?

Por ello, no solo por amor a la verdad, sino también al bienestar ciudadano, en este trabajo colectivo destaca la tarea que están asumiendo el movimiento escéptico y los medios de divulgación científica. En esta entrada vamos a repasar qué puede aportar la psicología al respecto.

Motivos para usar la ciencia en el escepticismo

Uno de los objetivos –a nuestro modo de ver– de la divulgación científica es comunicar al público conocimientos científicos y, además, convencer del uso del método científico como la forma más honesta de interpretar y acercarse a la realidad. Esta tarea de la divulgación requiere tener claro el público al que nos dirigimos.

El sujeto

Lo primero que hay que tener claro es que comunicamos a personas, personas que seguramente tienen motivos para tener sus creencias –nos parezcan irracionales o no. Hay que tener en cuenta que las creencias no surgen en un vacío, surgen de predisposiciones individuales, experiencias previas y de un ambiente. Nuestras creencias y pensamientos son adaptaciones al medio en el que nos desarrollamos. Muchas veces nos centramos más en qué piensa una persona y no tanto en por qué lo piensa. Tratar a la gente de irracional habitualmente es ignorar su contexto y, así, fallar en el intento de cambiar actitudes y comportamientos.

En definitiva: para poder convencer necesitaremos entender la racionalidad de la gente que creemos que está equivocada, averiguar el porqué de sus creencias para cambiar el qué de sus irracionalidades. El reto es satisfacer las necesidades –muchas veces de tipo socioemocional– de las personas que recurren a la homeopatía con otras opciones más adecuadas que cuenten con aval científico. Recordemos que el presidente de la OMC reconocía que los médicos homeópatas “son buenos en el manejo personal de los pacientes”. Aunque a algunos les pueda sorprender, no vamos al médico buscando única y exclusivamente mejoras en nuestra estado de salud.


Cabe recordar que atacar las creencias pseudocientíficas de los otros muchas veces no sirve para nada. En efecto, tratar de convencer a veces es contraproducente. Es el conocido como backfire effect: exponernos a ideas contrarias refuerza las nuestras propias, pues nos acabamos de convencer a nosotros mismos al tener que pensar argumentos contrarios a los que nos proponen. Si quieren un ejemplo, ¿algunas vez alguien ha criticado vuestra profesión? El proceso no suele ser cuestionarse a uno mismo, sino buscar la mayor cantidad de argumentos para hacer cambiar de opinión al otro, para demostrarle que se equivoca. En diversas pruebas controladas se ha mostrado cómo reduciendo la sensación de amenaza –dando un enfoque no amenazante o induciendo un estado de seguridad– los mensajes eran más convincentes.

ciencia

El público

La pregunta clave muchas veces no es “¿me has entendido?”, sino más bien “¿me he explicado?”. Hay que tener en cuenta que existen distintos niveles de conocimiento de base. La estrategia óptima sería ofrecer un producto para cada segmento, por eso se recomienda tener argumentos para cualquier nivel.

El público es variado en cuanto a su interés por un tema, su nivel de conocimientos y su nivel de confianza en las ideas que defienden. Debatir con los miembros más polarizados –aquellos que jamás cambiarán de opinión– tan solo cerrará el debate con ambas posiciones más enclavadas en sus trincheras. Se trata de encontrar el público mayoritario que no es tan extremista como la minoría de radicales. Es el público mayoritario con quien podremos llegar a puntos de acuerdo y avanzar posiciones en cuanto a convencer. El reto está en convencer a esa mayoría que posiblemente está buscando formarse una opinión del tema.

Los mitos no tienen que ver con la falta de información

Habitualmente, las personas que tienen creencias equivocas las tienen por una construcción equivocada del argumento y no tanto por contar con información equivocada. Una de las falacias más extendidas a la hora de comunicar ciencia es que la gente se convence acumulando información correcta. Eso no es así. Este mito se basa en creer que las creencias equivocadas de las personas se deben a falta de conocimiento, por tanto la solución sería darles más información. Pero es un error: la gente no se comporta como un ordenador donde simplemente hay que descargar la información correcta. Los procesos cognitivos (y emocionales) implicados en formar creencias son mucho más complicados y variados. Se han de tener en cuenta las creencias previas a la exposición a la nueva información, el estado emocional en que se encuentra el receptor, la predisposición, el interés y la implicación personal por la materia, etc.

Comunicando hechos

Un mito repetido infinitas veces seguirá siendo un mito, pero nos sonará como algo familiar y por ello lo percibiremos como posiblemente verídico. Este efecto es particularmente fuerte cuando el receptor no tiene especial interés por el tema. Así, para evitar este efecto de familiaridad, corresponde hablar siempre de hechos auténticos y no del mito, o al menos minimizando su presencia. También es importante comunicar en positivo, es decir, usando frases afirmativas. Parece que es más potente decir “Las vacunas son seguras” que “Las vacunas no causan enfermedades” si queremos convencer de la seguridad de las vacunas . Si bien ambos expresan la misma idea, no se perciben ni recuerdan del mismo modo.

mitos

Lo simple gana

Nuestro sentido común puede llevarnos a pensar que cuantos más contrargumentos presentemos, mejor será a la hora de convencer. No parece ser el caso. Cuando se trata de comunicar, menos es más. Esto es debido a que el esfuerzo mental requerido para procesar la sobredosis de argumentos no nos permite asimilarlos correctamente. Además, el problema de exigir un mayor esfuerzo mental a nuestro interlocutor no solo se aplica en el número de argumentos, también en la forma en que se expresan. Cuanto más sencillos, claros y gráficos sean, mayor es la probabilidad de convencer.

Así, tres contrargumentos bien explicados, de manera clara y sencilla, pueden ser más útiles que doce. Un mito sencillo es mentalmente más atractivo que una corrección demasiado complicada. Mostrar cifras suele ser un punto a favor, pero para que sea realmente efectivo se recomienda usarlas expresadas en frecuencias naturales (de cada 20 personas, 1 tendrá) en vez de representaciones cognitivamente más complejas (el 5% ) y con visualizaciones que no requieran de un gran esfuerzo mental para entenderlas.

Llenando los agujeros con explicaciones alternativas

¿Y cuándo las cosas funcionan? Cuando nos encontramos con la situación de que alguien está siendo convencido sobre que su creencia es un mito (generalmente el público sin una opinión firme y cerrada), se produce un vacío conceptual que ha de ser llenado. Al exponerse a información errónea la gente crea un modelo mental, una guía donde el mito provee una buena explicación que dé coherencia al sistema cognitivo. Pero cuando este mito es derribado, si no se provee de una explicación mejor, se seguirá creyendo en el mito. Siempre es preferible un modelo incorrecto a uno incompleto. Por ello, mostrar una alternativa plausible es necesario.

persuasion

Los que estamos interesados en la ciencia debemos implicarnos en que esta ayude al progreso de la sociedad. Desmontar bulos es una tarea agotadora –la energía necesaria para crearlos es mucho menor que la necesaria para desmontarlos–, así que cabe hacer la tarea de la manera más eficiente posible.

pseudociencias

comunicacion


Mis otros posts:













@Adolfito666

escepticismo
Datos archivados del Taringa! original
52puntos
398visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
4visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

A
Adolfito666🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts23
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.