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Hola, este es mi primer post, así que disculpen lo desprolijo, la falta de diseño y originalidad. Este post se trata básicamente de más información de Harry Potter, Historias Fantasmas y detalles de personajes. Todo sacado de la página de "Pottermore" (http://www.pottermore.com/es), el cuál tiene información puesto por la propia J.K Rowling. Para los que no conocen la página, les recomiendo visitarla que es muy buena y bastante divertida (en mi opinión personal) y acá les dejo la explicación de wikipedia: Pottermore es un sitio web desarrollado por TH_NK y Sony, el cual pretende continuar la popularidad de la saga Harry Potter, que culminó en el verano de 2011 con el estreno del último largometraje basado en libro de J.K. Rowling, Harry Potter y las Reliquias de la Muerte - Parte 2. En dicho sitio web se encuentran versiones en audiolibro y libro electrónico de las siete novelas de Harry Potter, entre otras cosas, como la publicación de aproximadamente 18,000 palabras de contenido adicional nunca mostrado en la serie literaria original. La página abrió en versión beta el 31 de julio de 2011, estaba planeada para octubre de 2011, pero por causas desconocidas, el período de la versión beta fue extendido. El 14 de abril de 2012 la versión oficial de Pottermore dió inicio. No pondré una explicación sobre cada personaje, lugar y objeto, eso directamente lo obviaré, pensando que todos los que vienen a leer acá ya se tienen leídos todos los libros o mínimo visto todas las películas, así que mis disculpas a los que vienen sin tener idea de nada. Bien, comenzaré exactamente en el orden que uno se va enterando de las novedades. Número Cuatro de Privet Drive Pensamientos de J.K. Rowling El nombre de la calle donde viven los Dursley hace referencia a una planta suburbana, la alheña (“Privet” en inglés), que forma los setos de muchos jardines ingleses. Me gustaron las asociaciones entre urbano y cercado, ya que los Dursley tienen un aire de suficiencia de clase media y están a la vez muy alejados del mundo mágico. El nombre de su barrio es “Little Whinging”, Pequeño Quejumbroso, que suena un poco provinciano y altivo. En inglés británico “whinging” es un término coloquial que quiere decir “quejarse o lloriquear”. Aunque describo la casa de los Dursley como grande y cuadrada, como corresponde al estatus de tío Vernon como director de empresa, cuando escribía sobre ello, inconscientemente estaba visualizando la segunda casa donde había vivido de niña y que era todo lo contrario, una casa bastante pequeña de tres habitaciones en un barrio a las afueras de Bristol, Winterbourne. Me di cuenta de esto cuando entré en el Privet Drive número cuatro que había sido construido en Leavesden Studios y me encontré en una réplica exacta de mi antigua casa, incluso el hueco de la escalera y las habitaciones estaban en el mismo lugar. Esta fue una más de las experiencias un tanto perturbadoras que viví durante el rodaje de los libros de Harry Potter, ya que yo ni siquiera les había descrito mi antigua casa al escenógrafo ni al director. Nunca me ha gustado el número cuatro, aunque no tengo una buena razón para ello. Siempre he pensado que era un número duro y desagradable, y por ello es por lo que se lo puse en la puerta a los Dursley. Medidas De la misma manera que las brujas y los magos británicos no usan electricidad ni ordenadores, tampoco han usado nunca el sistema métrico. No están sujetos a las decisiones del gobierno muggle, así que cuando el proceso de adaptación al sistema métrico, sustituyendo el antiguo sistema imperial, dio comienzo en 1965, las brujas y los magos simplemente ignoraron el cambio. Las brujas y los magos no son contrarios a llevar a cabo laboriosos cálculos, que después de todo pueden realizar de forma mágica, así que no ven ningún inconveniente en pesar en onzas, libras y stones, medir en pulgadas, pies y millas o pagar por mercancías en knuts, sickles y galeones. Pensamientos de J.K. Rowling Cuando el manuscrito de Harry Potter y la Piedra Filosofal fue aceptado para su publicación en Gran Bretaña, el editor me avisó que todos los pesos y medidas serían cambiados al sistema métrico, que era la práctica estándar de la casa editora. Me negué al cambio porque, por las razones descritas más arriba, no había ninguna lógica. Sin embargo, esto no debía tomarse como una declaración política de la autora. No soy anti-europea, todo lo contrario, defiendo la postura de que Gran Bretaña sea parte de Europa, y yo misma soy medio francesa. Tampoco tengo nada en contra del sistema métrico, que es mucho más lógico que el imperial, y que ciertamente hace cocinar tartas mucho más fácil. Sin embargo, el viejo sistema me parece mucho más pintoresco, más extravagante y por ello más acorde al tipo de sociedad que estoy describiendo. La decisión de mantener el sistema imperial en el libro tuvo un efecto inesperado, que fue la invitación de unirme a la Asociación de Pesos y Medidas Británicos. Como no estoy de acuerdo con la idea de que Gran Bretaña debiera negarse a usar el sistema métrico, como muchos de los miembros de esta sociedad creen, estaba a punto de tirar esta invitación a la basura cuando se me ocurrió algo, y cambié de idea. Ya sé que lo que voy a decir no va a revelar nada bueno sobre mi carácter, pero me di cuenta de lo furiosa que se pondría mi hermana, Di, si me unía a ellos. Di me hace mucha gracia cuando se enfada, y entre las muchas cosas que le dan rabia está esa vieja y tonta observancia de las viejas costumbres sin razón aparente, solo porque sí, o porque “es Británico y ningún extranjero va a venir a decirme como tengo que medir las cosas” que esa organización representa. Cuando la noticia de que yo era miembro de esa organización fue publicada en la prensa, explotó de rabia y dio un espectáculo gratificante. No podía dejar de reír el tiempo suficiente para poder explicarle que me había hecho miembro solo para molestarla. Esto la indignó tanto que empezó a hablar de forma incoherente, lo que hizo que la situación fuera aún más graciosa. Para ser sincera, no creo que nadie se lo haya pasado tan bien solo por el precio de un sello de correos. Vernon y Petunia Dursley Los tíos de Harry se conocieron en el trabajo. Petunia Evans, que siempre se había sentido amargada por el hecho de que sus padres parecían valorar más a su hermana bruja que a ella, dejó Cokeworth para siempre para estudiar mecanografía en Londres. Esto la ayudó a encontrar un trabajo en una oficina, donde conoció a Vernon Dursley, que no tenía nada de mágico pero que era extremadamente obstinado y materialista. Grande y de cuello corto, este ejecutivo junior le pareció a la joven Petunia el arquetipo de la virilidad. Él, no solo correspondió a sus atenciones, sino que era deliciosamente normal. Tenía un coche perfectamente normal, y quería hacer cosas completamente ordinarias y después de haber salido con él en algunas aburridas citas, en las que habló principalmente sobre sí mismo y sus previsibles ideas sobre el mundo, Petunia empezó a soñar con el momento en el que le pondría un anillo en el dedo. Cuando, en el momento oportuno, Vernon Dursley le pidió de rodillas en el salón de su madre que se casara con él, Petunia aceptó enseguida. La única nube en su azul horizonte era el miedo de lo que su prometido pensaría de su hermana, que estaba entonces estudiando el último curso en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Vernon era capaz de despreciar a cualquiera que llevara zapatos marrones con traje negro, ¿qué pensaría de una chica que pasaba la mayor parte del tiempo vestida con una túnica y practicando magia? Petunia no quería ni pensarlo. Ella le confesó la verdad durante una cita bañada en lágrimas dentro del oscuro coche de Vernon, delante del bar en el que Vernon había comprado algo para picar después del cine. Vernon, tal como se lo esperaba Petunia, se llevó una buena sorpresa, pero, sin embargo, le contestó solemnemente que no le reprocharía el hecho de tener una hermana tan rara, y Petunia se echó sobre él con una gratitud tan violenta que a él se le cayó al suelo la salchicha que se estaba comiendo. El primer encuentro con Lily, su novio James Potter, y la pareja de enamorados no fue bien, y a partir de ahí, la relación fue de mal en peor. A James le hacía gracia Vernon, y cometió el error de mostrarlo. Vernon trataba a James con condescendencia preguntándole qué coche conducía. James le describió su escoba de carreras. Vernon dijo que suponía que los hechiceros tenían que vivir del subsidio de desempleo. James le explicó lo que era Gringotts, y que sus padres tenían ahorrada una fortuna allí en oro puro. Vernon no sabía si le estaba tomando el pelo o no, y se enfadó. La tarde terminó con Vernon y Petunia marchándose del restaurante airado, tras lo cual Lily rompió en lágrimas. James (un poco avergonzado de sí mismo) prometió reconciliarse con Vernon a la primera oportunidad. Esto nunca ocurrió. Petunia no quiso que Lily fuese su dama de honor, porque estaba harta de que siempre le hiciese sombra, a Lily esto le dolió. Vernon se negó a hablarle a James durante el banquete, pero le describió, de modo que James pudiera oírle, como un “mago aficionado”. Después de casada, Petunia se volvió más y más como Vernon. Le encantaba su coqueta casita cuadrada de Privet Drive número cuatro. Ahora se sentía segura. No había objetos que se comportaran de forma extraña, teteras que de repente silbaran cancioncillas cuando pasaba delante, ni conversaciones sobre cosas que no entendía, con nombres como “quidditch” y “transfiguración”. Ella y Vernon decidieron no asistir a la boda de Lily y James. Su último contacto con Lily fue el anuncio del nacimiento de Harry, y Petunia lo tiró a la basura no sin antes haberle lanzado una mirada de desprecio. Aunque Petunia se criara junto a una bruja, es bastante ignorante en lo que respecta a la magia. Ella y Vernon comparten la idea un tanto equivocada de que serán capaces de sacarle la magia del cuerpo a Harry, y en un intento de deshacerse de las cartas que llegan de Hogwarts para cuando Harry cumpla once años, ella y Vernon confían en la vieja superstición de que los hechiceros no pueden ir por el agua. No debería haberse sorprendido cuando Hagrid llegó a la cabaña del islote atravesando un mar tormentoso, ya que en su niñez, Petunia había visto numerosas veces a Lily saltar arroyos y saltar de roca en roca para cruzar ríos. Pensamientos de J.K. Rowling Vernon y Petunia se llamaron así desde su creación, y nunca tuvieron que ir cambiando de nombre como tantos otros personajes. “Vernon” es simplemente un nombre que nunca me atrajo demasiado y “Petunia” es el nombre que siempre usé con los personajes femeninos que me inventaba cuando jugaba con mi hermana, Di, cuando éramos muy pequeñas. Nunca estuve muy segura de dónde lo había sacado, hasta que un amigo me enseñó unos documentales que ponían en la televisión cuando éramos pequeños (colecciona cosas así y las deja en su portátil para verlas luego con tranquilidad). Uno era de dibujos animados, salía un matrimonio haciendo un picnic sentados en lo alto de un acantilado mientras veían como se ahogaba un hombre en el mar (el mensaje del documental era, el hombre no te está saludando con las manos, no le saludes, llama al salvavidas). El marido llamó a su mujer Petunia, y de repente me pregunté si no había sido ahí de donde había sacado este nombre tan raro, porque nunca he conocido a ninguna Petunia, o, que yo sepa, nunca he leído sobre nadie con este nombre. El subconsciente es algo bastante curioso. El personaje de Petunia era una gordita risueña, así que parece que lo único que tomé fue el nombre. El apellido “Dursley” lo saqué de la ciudad del mismo nombre en el condado de Gloucestershire, en Inglaterra, cerca de donde yo nací. Nunca he visitado Dursley, y supongo que está lleno de gente encantadora. Lo que me atrajo era el sonido de la palabra más que cualquier asociación con el lugar. Argumentos fantasmas Pensamientos de J.K. Rowling Esta es una expresión personal que no tiene nada que ver con historias de fantasmas. Durante los diecisiete años en los que proyecté y escribí los siete libros de Harry Potter, además de Quidditch a Través de los Tiempos, Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos y Los Cuentos de Beedle el Bardo), generé una gran cantidad de información sobre el mundo mágico que nunca apareció en los libros. Me gustaba saber estas cosas, afortunadamente, ya que mi imaginación no podía dejar de pensar en todas estas cosas, y a menudo cuando necesitaba algún detalle de relleno, ya lo tenía gracias a toda la información de fondo que había desarrollado. También me puse a desarrollar historias para personajes secundarios, incluso a veces menos importantes, que no eran necesarios para lo que se necesitaba. Más doloroso fue tener que sacrificar por el bien de la historia principal las historias que había desarrollado para algunos de los personajes mucho más importantes. A todos estos les llamé en mi cabeza “historias fantasmas”, un término que uso para todas las historias que no he contado pero que para mí a veces parecen tan reales como la “versión final”. A veces he estado hablando con un lector y he mencionado parte de una historia fantasma. Una expresión de consternación aparece en sus caras mientras que, durante un segundo, se preguntan si se han saltado veinte páginas sin querer de alguno de los libros. Me disculpo ante cualquiera al que haya confundido de esta forma, el problema está, literalmente, en mi cabeza. Ropa Los magos que viven entre los muggle en la comunidad pueden revelarse a otros magos como tal llevando los colores púrpura y verde, a menudo combinados. Sin embargo, no es un código escrito y no hay ninguna obligación de hacerlo. Muchos de los miembros de la comunidad mágica prefieren llevar sus colores favoritos cuando están en el mundo muggle, o adoptar el negro como color práctico, especialmente cuando viajan por la noche. El Estatuto Internacional del Secreto establece claras pautas de vestimenta para las brujas y los magos en público. Cuando se mezclan con los muggles, los magos y las brujas se visten como los muggles, siguiendo tanto como sea posible la moda del momento. La vestimenta debe ser apropiada para el clima, la localización geográfica y la ocasión. No se podrá exhibir delante de los muggles ninguna prenda que pueda alterarse o ajustarse por sí sola. A pesar de estas claras instrucciones, las faltas relacionadas con la vestimenta han estado entre las infracciones más comunes del Estatuto Internacional del Secreto desde su creación. Los jóvenes han tendido siempre a estar mejor informados sobre la cultura muggle en general, ya que los niños se mezclan con facilidad con sus amigos muggles. Más tarde, cuando empiezan a trabajar en carreras mágicas, se hace más difícil mantenerse en contacto con la forma de vestir de los muggles. Las brujas y los magos no suelen estar en la onda de lo deprisa que cambia la moda muggle, habiendo comprado unos pantalones psicodélicos de campana en su juventud, se indignan por ser llamados a comparecer ante Wizengamot cincuenta años más tarde, por haber causado agravio en un funeral muggle. El Ministerio de Magia no es siempre tan estricto. Se anunció un día de amnistía el día que se supo la noticia de la desaparición de Lord Voldemort después de que Harry Potter sobreviviera la Maldición Letal. Tal fue la alegría, que las brujas y los magos se echaron a las calles vistiendo sus ropas tradicionales, que habían olvidado quitarse o que adoptaron como símbolo de la celebración. Algunos miembros de la comunidad mágica se esfuerzan por romper con la cláusula de vestimenta del Estatuto del Secreto. Un movimiento marginal llamado Aire Fresco Refresca Totalmente (A.F.R.T.)* insiste en que los pantalones muggles cortan el flujo de la magia e insisten en llevar túnicas en público, a pesar de haber recibido avisos y multas en repetidas ocasiones.** Lo que es aún más inusual es que algunos magos adopten ropa muggle bastante ridícula, como miriñaques con sombreros y zapatillas de fútbol. *** En general, la moda de los magos no ha seguido las tendencias muggles, aunque se han realizado pequeñas alteraciones, como por ejemplo las túnicas-vestido. La ropa de los magos consiste en túnicas simples, con o sin sombrero de punta y siempre se llevarán en ocasiones formales como bautizos, bodas y funerales. Los vestidos de las mujeres tienden a ser largos. Puede decirse que la ropa de los magos ha quedado congelada en el tiempo desde el siglo XVII cuando se escondieron. Su observancia nostálgica de esta anticuada forma de vestir puede parecer una forma de seguir viviendo en el pasado, algo así como el orgullo cultural. En el día a día, incluso aquellos que detestan a los muggles llevan una versión de la ropa muggle, que no se puede negar es mucho más práctica que las túnicas. Los anti-muggle intentarán a veces demostrar su superioridad adoptando un estilo deliberadamente extravagante, pasado de moda o exuberante en público. *Presidente Archie Aymslowe. **Hasta ahora, parece que los muggles los han tomado por miembros de una secta. ***Los muggles suelen pensar que son estudiantes que se han vestido así por una apuesta. Señor Ollivander Cumpleaños: 25 de septiembre Varita: Saúco y fibra de corazón de dragón, doce pulgadas y tres cuartos, un poco curva Casa de Hogwarts: Ravenclaw Habilidades especiales Un conocimiento sin igual del arte de la fabricación de varitas mágicas Parentesco: Padre mago, madre nacida muggle Familia: Casado, un hijo, una hija (fallecida) Actividades de ocio: Ninguna: su profesión es su obsesión La familia de Ollivander ha trabajado la misteriosa artesanía de las varitas mágicas durante mucho tiempo. Se dice que el nombre de Ollivander quiere decir “aquel que posee la varita de olivo”, lo que sugiere que el Ollivander original llegó a Gran Bretaña desde un país mediterráneo, ya que los olivos no son nativos del Reino Unido. El señor Ollivander cree que sus primeros antepasados en este país llegaron con los romanos, y montaron un puesto (más tarde una tienda) para venderles a los magos británicos cuyas varitas eran de un diseño muy rudimentario y muy inestables. Se puede decir que el señor Ollivander es el mejor fabricante de varitas del mundo, y muchos extranjeros viajan a Londres para comprar una de sus varitas en vez de adquirirlas en sus tierras de origen. El señor Ollivander creció en el negocio familiar, en el que mostró un precoz talento. Tenía la ambición de mejorar el centro y la madera de las varitas usados hasta ahora y desde su más tierna infancia se obsesionó, un poco fanáticamente, con la idea de encontrar la varita ideal. Antes de que el señor Ollivander se hiciera cargo del negocio, los magos usaban una gran variedad de centros en sus varitas. A menudo, un cliente le traería al fabricante de varitas una sustancia mágica a la que estaban apegados, que hubieran heredado o a la que su familia le tuviera una fe ciega (como se ve en el centro de la varita de Fleur Delacour). Sin embargo, el señor Ollivander era un purista que insistía que las mejores varitas no se obtienen poniendo los bigotes de un Kneazle (ni el tallo de cualquier hierba gitanera que alguna vez salvara al padre de un mago de morir envenenado, ni la melena de algún kelpie que conociera una bruja de vacaciones en Escocia) en el centro de la madera favorita del cliente. Las mejores varitas, pensaba él, tenían centros con sustancias mágicas inmensamente poderosas, que se encerraban cuidadosamente en maderas especialmente seleccionadas y que los complementan. El resultado debería, entonces, completarse encontrándole un dueño con el que la varita tuviera mucha afinidad. Aunque al principio este método revolucionario de fabricar varitas se encontró con bastante resistencia, pronto resultó obvio que las varitas de Ollivander eran infinitamente superiores a cualquier otra que hubiera sido fabricada con anterioridad. Sus métodos de encontrar maderas y sustancias para el centro, combinándolas y encontrándoles el dueño ideal son secretos celosamente guardados y muy codiciados por sus rivales. Hay más información específica sobre las varitas (sobre las maderas, el centro y la elasticidad y tamaño), pero como ya es demasiado largo, lo haré en otro post, que es el siguiente: http://www.taringa.net/posts/info/14861119/Info-detallada-de-las-Varitas-de-Ollivander.html. Andén Nueve y Tres Cuartos Pensamientos de J.K. Rowling Cuando escogí el número del andén escondido que llevaría a los jóvenes magos y brujas al internado, decidí que debía ser un número entre los andenes muggles, así que, obviamente debía ser una fracción. Esto me llevó a hacerme la interesante pregunta de cuántos otros andenes fraccionarios existirían entre los números enteros en la estación de King’s Cross, y concluí que probablemente había unos cuantos. Aunque estos no salen en el libro, me gustaría pensar que es posible subirse a una versión del Orient Express para ir a pueblos-magos en la Europa continental (mira en el andén siete y medio), y que otros andenes pueden abrirse según sea necesario, por ejemplo, para grandes eventos excepcionales como los conciertos de Celestina Warbeck (mira tu billete para obtener más información). El número nueve y tres cuartos se presentó sin tener que pensar mucho, y me gustó tanto que lo acepté inmediatamente. Es la parte de “tres cuartos” lo que lo hace interesante, por supuesto. El Express de Hogwarts Como sabemos gracias a los relatos históricos y por la evidencia dejada en tallas de madera y grabados, los estudiantes de Hogwarts solían viajar al colegio de la forma que les apeteciera. Algunos iban volando en sus escobas (algo bastante difícil llevando maletas y mascotas); otros intentaban aparecer por arte de magia (a menudo con efectos desastrosos, ya que el castillo y los terrenos siempre han estado protegidos con encantos anti-aparición); otros llegaban montados en toda clase de criaturas mágicas. A pesar de los accidentes que solían suceder por culpa de estos diferentes modos de transporte mágico, sin mencionar todos los avistamientos de magos volantes viajando hacia el norte de los que eran testigos los muggles todos los años, los padres siguieron siendo responsables de llevar a sus hijos al colegio hasta la imposición del Estatuto Internacional del Secreto en 1692. Es en este momento cuando el encontrar un modo más discreto de transportar a cientos de niños del mundo mágico desde todo el Reino Unido a su colegio secreto de las Tierras Altas de Escocia se volvió prioridad. Por consiguiente se situaron Trasladores en puntos de recogida en toda Gran Bretaña. La logística supuso grandes problemas desde el principio. Todos los años a un tercio de los estudiantes le era imposible llegar, o bien no habían llegado a tiempo para efectuar el transporte a la hora establecida o no habían encontrado el discreto objeto encantado que les transportaría al colegio. También estaba el hecho desafortunado de que muchos niños se mareaban (y todavía se marean) con los Trasladores y la enfermería se encontraba abarrotada durante los primeros días del curso, mientras que los estudiantes que se mareaban se reponían de sus ataques de histeria y de las nauseas. Aunque el Ministerio de Magia tuvo que admitir que los Trasladores no eran la solución ideal al problema de transporte del colegio, fue incapaz de encontrar una alternativa aceptable. Volver a la situación de viaje sin regularizar del pasado era imposible, pero los sucesivos directores, que no deseaban que se violara la seguridad del castillo, se resistían fervientemente a establecer una ruta más segura de entrada en el colegio (por ejemplo, permitir que se pudiera entrar a través de una chimenea gracias a los Polvos Flu). Finalmente, la Ministra de Magia Ottaline Gambol, a la que le intrigaban las invenciones muggles en gran medida y vio potencial en sus trenes, sugirió una osada y controvertida solución a este espinoso problema. De dónde salió el Expreso de Hogwarts exactamente no se ha logrado probar nunca, sin embargo es un hecho confirmado que hay informes secretos en el Ministerio de Magia que informan de una operación masiva en la que se utilizaron ciento sesenta y siete Hechizos de Memoria y el mayor Encantamiento de Ocultación jamás llevado a cabo en Gran Bretaña. A la mañana siguiente de estos presuntos delitos, una locomotora de vapor de un brillante escarlata con todos sus vagones sorprendió a los habitantes de Hogsmeade (que tampoco se habían dado cuenta de que tenían una estación de tren), mientras que varios sorprendidos trabajadores ferroviarios muggles de Crewe se pasaron el resto del año dándole vueltas a la cabeza a la extraña sensación de que habían extraviado algo importante. El Expreso de Hogwarts fue sometido a varias modificaciones mágicas antes de que el Ministerio lo aprobara para su uso como transporte escolar. Muchas familias de sangre pura se mostraron indignadas ante la idea de que sus hijos usasen un medio de transporte muggle, que pensaban era inseguro, degradante y antihigiénico. Sin embargo, como el Ministerio decretó que los estudiantes tendrían que viajar en el tren o no podrían ir al colegio, las objeciones fueron silenciadas rápidamente. Sapos De los tres animales que se les permite tener a los estudiantes en Hogwarts como mascotas, el sapo ha sido durante muchos años y sigue siendo el menos popular. Hace siglos, cuando los estudiantes debían sacarles los ojos a los tritones para usarlos en sus pociones, solían traerse cajas enteras de sapos al colegio para usarlos en pociones y otros encantamientos. Estas prácticas han ido aboliéndose al ir introduciendo el Ministerio de Magia legislación sobre la crueldad contra los animales (los subapartados 13-29 inclusive tratan de los ingredientes de las pociones y su producción). El sapo, que nunca fue muy apreciado por su atractivo, fue apareciendo (vivo) menos y menos en Hogwarts, a no ser que estuviera saltando y nadando libremente por los terrenos. Cuando Harry llegó a Hogwarts, la posesión de un sapo no te daba ni estatus ni te hacía parecer más guay, de hecho, era algo así como una vergüenza. Trevor, el sapo de Neville, no tenía nada especial excepto su tendencia a perderse, y cuando finalmente se escapó para unirse a sus hermanos en el lago de Hogwarts, tanto el dueño como la mascota sintieron cierto alivio. Pensamientos de J.K. Rowling El sapo ha sido asociado con la brujería durante mucho tiempo, y a menudo se creía que era un familiar. Ocupaba un lugar especial en las curas de los antiguos, especialmente (quizás según el principio homeopático de curar algo con su igual) en el tratamiento de verrugas. En la Alta Edad Media un sapo británico se consideraría con suerte si moría de causas naturales, porque estaba en constante peligro de ser cocido, triturado, despellejado o atado al cuello de un humano enfermo dentro de una bolsa. Profesora McGonagall Parte 1 Pensamientos de J.K. Rowling Minerva era la diosa romana de la sabiduría y de las artes de la guerra. William McGonagall es considerado el peor poeta de la historia británica. Este nombre tenía algo que me parecía irresistible, al igual que la idea de que una mujer tan brillante pudiera ser pariente distante del ridículo McGonagall. Leyendo un extracto de su obra se podrá ver lo gracioso que resulta, aunque no pretendiera serlo. Las líneas que se presentan a continuación fueron escritas para un poema que conmemoraba un desastre ferroviario ocurrido en tiempos victorianos: ¡Hermoso puente ferroviario del plateado Tay! Con tus numerosos arcos y pilares en tan gran formación Y tus vigas centrales, que parecen Llegar casi al cielo. La mayor maravilla de la época, Y una gran decoración para el río Tay, Lo más hermoso que se pueda ver Cerca de Dundee y de Magdalen Green. Niñez Minerva McGonagall era la primogénita y única hija de un pastor presbiteriano escocés y de una bruja educada en Hogwarts. Creció en las Tierras Altas de Escocia a principios del siglo XX, y poco a poco se dio cuenta de que había algo extraño en sus habilidades y en el matrimonio de sus padres. El padre de Minerva, el Reverendo Robert McGonagall, había quedado cautivado por la alegre Isobel Ross, que vivía en el mismo pueblo. Como sus vecinos, Robert creía que Isobel iba a un internado selecto para señoritas en Inglaterra. De hecho, cuando Isobel desaparecía de casa durante meses, era para ir al Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Consciente de que sus padres, una bruja y un mago, despreciarían una relación con el joven y serio muggle, Isobel mantuvo su floreciente relación en secreto. Cuando tenía dieciocho años ya se había enamorado de Robert. Lamentablemente, no había tenido el coraje de decirle la verdad sobre su identidad. La pareja se escapó, lo que provocó la furia de los padres de ambos. Habiendo roto la relación con su familia, Isobel no podía estropear la felicidad de la luna de miel diciéndole a su nuevo marido, que era tan feliz, que había sacado las mejores notas de toda la clase en Encantamientos en Hogwarts y que había sido la capitana del equipo de quidditch. Isobel y Robert se mudaron a una casa a las afueras de Caithness, donde la bella Isobel demostró una gran habilidad para llegar a fin de mes con el mísero salario de un pastor protestante. El nacimiento del primer bebé de la pareja, Minerva, provocó tanto una gran alegría como una gran crisis. Como echaba de menos a su familia y a la comunidad mágica que había dejado por amor, Isobel insistió en darle a su hija el nombre de su abuela, una bruja con mucho talento. El extravagante nombre hizo que muchos miembros de la comunidad en la que vivían fruncieran las cejas, y al Reverendo Robert McGonagall no le fue fácil explicar la elección de su esposa a sus parroquianos. Además, la melancolía de su mujer le alarmaba. Sus amigos intentaban convencerle de que era normal que las mujeres se sintieran un tanto descentradas tras el nacimiento de un bebé y que Isobel pronto volvería a ser la misma de antes. Isobel, sin embargo, se volvió más y más huraña, y a menudo se encerraba en casa con Minerva durante días. Isobel le dijo a su hija más tarde que desde el principio había mostrado pequeños, pero inconfundibles signos de magia: juguetes de las estanterías aparecían en su cuna, el gato de la familia le ayudaba a pedir cosas antes de que pudiera hablar, y las gaitas de su padre se dejaban oír en ocasiones tocando solas en habitaciones alejadas, un fenómeno que hacía reír a Minerva de bebé. Isobel se sentía dividida entre el orgullo y el miedo. Sabía que debía confesarle la verdad a Robert antes de que viera algo que pudiera alarmarle. Un día, cediendo al fin a las preguntas incesantes de Robert, Isobel rompió a llorar, sacó su varita de la caja en que estaba guardada bajo llave debajo de su cama y le mostró su verdadera identidad. Minerva era demasiado pequeña para recordar aquella noche, sin embargo sus repercusiones le dejaron un amargo recuerdo de las complicaciones de crecer con magia en un mundo muggle. Aunque Robert McGonagall no quiso menos a su mujer al descubrir que era bruja, se sintió profundamente herido por la revelación y por el hecho de que le había ocultado un secreto como ese durante tanto tiempo. Y aún peor era que él, hombre honesto y recto, debía ahora llevar una vida llena de secretos, todo lo contrario a su naturaleza. Isobel explicó, a través de sus sollozos, que ella y su hija estaban obligadas a cumplir el Estatuto Internacional del Secreto y que debía mantener en secreto la verdad sobre ellos mismos o hacer frente a la furia del Ministerio de Magia. Robert también se sintió aterrorizado al imaginarse cómo recibirían los lugareños –una gente austera, recta y convencional– la noticia de que la esposa de su pastor era bruja. El amor perduró, pero la confianza entre sus padres se había roto, y Minerva, una chica lista y observadora, vivió esta situación con tristeza. Dos hijos más nacerían en la familia de los McGonagall, dos chicos, que también revelarían habilidades mágicas. Minerva le ayudó a su madre a explicarles a Malcolm y Robert junior que no deberían hacer alarde de su magia y, asimismo, ayudó a su madre a ocultarle a su padre los accidentes y vergüenza que a veces causaba su magia. Minerva tenía una relación muy estrecha con su padre muggle, al que se parecía en temperamento más que a su madre. Vio con dolor cómo sufría por la situación tan extraña de la familia. También se dio cuenta de cuánto estrés le causaba a su madre tener que encajar dentro del pueblo muggle y cómo echaba de menos la libertad de estar con los suyos y poder ejercer sus considerables talentos. Minerva nunca olvidó cuánto lloró su madre cuando llegó la carta de admisión en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería al cumplir Minerva once años. Ella se dio cuenta de que Isobel no solo lloraba de orgullo, sino también de envidia. Vida escolar Minerva se puso en evidencia durante la primera tarde cuando se reveló que era una Hatstall. Tras cinco minutos y medio el Sombrero Seleccionador, que había estado vacilando entre las casas de Ravenclaw y Gryffindor, mandó a Minerva a esta última. Años después, esta circunstancia seguía siendo un tema jocoso entre Minerva y su colega Filius Flitwick, que había tenido el mismo problema con el Sombrero Seleccionador, pero a quien había sido enviado a la otra casa. Los dos Jefes de Casas se divertían pensando que podrían haber intercambiado posiciones en ese momento crucial de su juventud. Minerva destacó rápidamente en su curso, tenía un talento especial para la transfiguración. Según avanzaba en sus estudios, demostró que había heredado tanto los talentos de su madre como el fuerte sentido moral de su padre. La educación en el colegio de Minerva coincidió durante dos años con la de Pomona Sprout, que más tarde fue Jefa de la Casa Hufflepuff, y las dos mujeres disfrutaron de una relación excelente tanto entonces como después. Al acabar sus estudios en Hogwarts, Minerva McGonagall había logrado sacar unas excelentes notas: las mejores notas en timo y éxtasis, Prefecta, Chica Principal y ganadora del premio del Principiante Más Prometedor de Transfiguration Today. Con la ayuda de su profesor de Transfiguración, que la había inspirado, Albus Dumbledore, había conseguido transformarse en animago. Su forma animal, con sus rasgos distintivos (gato atigrado, marcas de gafas cuadradas alrededor de los ojos) quedó reflejada en el Registro de Animagos del Ministerio de Magia. Minerva era al igual que su madre una talentosa jugadora de quidditch, aunque una mala caída en su último año (una falta durante el partido de Gryffindor contra Slytherin que debía decidir el ganador de la Copa) la dejó contusionada, con varias costillas rotas y un deseo de por vida de ver a Slytherin destruido en el campo de quidditch. Aunque abandonó el quidditch tras irse de Hogwarts, la competitiva profesora McGonagall se interesó mucho por las fortunas del equipo de su casa y se le daba muy bien encontrar a nuevos talentos del quidditch. Hatstall Un término arcaico de los Hogwarts para un nuevo estudiante cuya selección dura más de cinco minutos. Este tiempo de deliberación del Sombrero Seleccionador es excepcionalmente largo y ocurre en contadas ocasiones, quizás solo una vez cada cincuenta años. De entre los contemporáneos de Harry Potter, Hermione Granger y Neville Longbottom estuvieron muy cerca de llegar a ser Hatstalls. El Sombrero Seleccionador pasó casi cuatro minutos intentando decidir si debería mandar a Hermione a Ravenclaw o a Gryffindor. En el caso de Neville, el sombrero estaba determinado a mandarle a Gryffindor, y él intimidado por la reputación de valentía de esa casa, pidió plaza en Hufflepuff. Su lucha silenciosa acabó con el triunfo del Sombrero. El Sombrero Seleccionador El famoso Sombrero Seleccionador de Hogwarts explica su historia en una serie de canciones al principio de todos los cursos. La leyenda cuenta que perteneció a uno de los cuatro fundadores, Godric Gryffindor, y que fue encantado a la vez por los cuatro para asegurarse de que los estudiantes serían divididos entre las cuatro casas que llevan sus nombres, y seleccionados según las preferencias personales de los fundadores en relación a los estudiantes. El Sombrero Seleccionador es uno de los objetos encantados más listo de todos los que las brujas y los magos encontrarán jamás. Literalmente contiene la inteligencia de los cuatro fundadores, puede hablar (a través de una abertura cerca del ala) y es un experto en legeremancia que le permite ver dentro de la cabeza del que lo lleva y adivinar sus habilidades o su humor. También puede responder a los pensamientos del que lo lleva. El Sombrero Seleccionador es notorio por negarse a admitir que ha cometido un error al seleccionar la casa para un estudiante. En esas ocasiones en las que los Slytherins se comportan de forma altruista o desinteresadamente, cuando Ravenclaws suspenden todos los exámenes, cuando los Hufflepuffs se muestran vagos pero inteligentes y cuando los Gryffindors se muestran cobardes, el Sombrero se atiene a su decisión original con uñas y dientes. Aunque bien pensado, sorprendentemente el Sombrero ha cometido muy pocos errores a lo largo de los muchos siglos durante los que se le ha utilizado. Pensamientos de J.K. Rowling El Sombrero Seleccionador no aparece en mis primeros apuntes sobre Hogwarts. Pensé mucho en los diferentes métodos de repartir a los estudiantes, puesto que sabía desde el principio que habría cuatro casas, todas con cualidades muy diferentes. La primera era una elaborada máquina al estilo de las caricaturas de Heath Robinson que hacía todo tipo de cosas mágicas antes de llegar a una decisión. Pero no me gustó, parecía demasiado complicado y a la vez demasiado fácil. A continuación puse las cuatro estatuas de los fundadores en el vestíbulo del castillo, que volverían a la vida y seleccionarían a los estudiantes de entre la multitud delante de ellos, mientras el resto del colegio les observaba. Esto era mejor, pero aún no parecía del todo adecuado. Finalmente, escribí una lista de formas en las que se puede seleccionar a las personas: pinto, pinto, gorgorito; sacar la pajita más corta, ser escogido por el capitán del equipo, sacar nombres de un sombrero, nombres sacados de un sombrero parlante, ponerse el sombrero, el Sombrero Seleccionador. Acá tendría que seguir con la información de la casa que a uno lo escogieron, pero como es bastante largo pienso hacer otro post sobre eso. En cuanto lo haga, pongo el link acá. Por cierto, tengo la descripción de todas las casas, menos de Ravenclaw (me hice la cuenta varias veces pero no logro que me elijan para esa casa ), así que si alguien ya fue a la página y lo eligieron para Ravenclaw, me haría un gran favor al pasarme la información que te dan Profesor Quirrell Parte 1 Cumpleaños: 26 de septiembre Varita: Aliso y pelo de unicornio, veintitrés centímetros, flexible Casa de Hogwarts: Ravenclaw Habilidades especiales Con mucha preparación en la teoría de la Magia Defensiva, con menos preparación en la práctica. Parentesco: Mestizo Familia: Soltero, ningún hijo Actividades de ocio: Viajar, secar flores silvestres El primer profesor de Harry de la asignatura de defensa contra las artes oscuras es un inteligente joven mago que hizo un gran viaje alrededor del mundo antes de empezar a enseñar en Hogwarts. Cuando Harry conoce a Quirrell por primera vez, este lleva ya turbante todos los días. Sus nervios, que son más obvios a causa de su tartamudeo, son tan pronunciados que se rumorea que lleva el turbante lleno de ajo para ahuyentar a los vampiros. Yo imaginé a Quirrell como un muchacho con grandes dotes pero delicado a la vez, y probablemente se habrían metido con él durante sus años escolares por culpa de su nervios y su timidez. Sintiéndose inadaptado y deseando probarse a sí mismo lo que valía, desarrolló un interés por las Artes Oscuras (teórico inicialmente). Como muchas otras personas que se sienten insignificantes, incluso ridículas, Quirrell tenía un deseo oculto, hacer que el mundo supiera quién era. Pensamientos de J.K. Rowling Quirinus fue un dios romano del que no queda mucha información, aunque normalmente se le asocia con la guerra. Esto es un indicio de que Quirrell puede no ser tan sumiso como parece. "Quirrell" se asemeja mucho a la palabra inglesa "squirrell", que quiere decir ardilla, un animal pequeño, gracioso e inofensivo. También se asemeja a la palabra inglesa "quiver" que quiere decir temblor, una referencia al nerviosismo innato del personaje. Profesora McGonagall Parte 2 Primer desengaño Después de graduarse en Hogwarts, Minerva volvió a la mansión para disfrutar de un último verano con su familia antes de mudarse a Londres, donde le habían ofrecido un puesto en el Ministerio de Magia (Departamento de Aplicación de la Ley Mágica). Estos meses fueron los más difíciles de toda su vida, puesto que fue entonces cuando, con solo dieciocho años, demostró ser hija de su madre al enamorarse perdidamente de un chico muggle. Fue el primer y único momento en la vida de Minerva McGonagall en que se puede decir que perdió la cabeza. Dougal McGregor era un muchacho guapo, inteligente y gracioso, e hijo de un granjero de la localidad. Aunque no tan bella como Isobel, Minerva era inteligente e ingeniosa. Dougal y Minerva compartían el mismo sentido del humor, se peleaban mucho y sospechaban que el otro tenía aún mucho por descubrir. Dougal no tardó mucho en arrodillarse en un campo para pedirle a Minerva que se casara con él, y Minerva aceptó. Al regresar a casa, y aunque quería decirles a sus padres que se había prometido, no pudo hacerlo. No pegó ojo en toda la noche pensando en su futuro. Dougal no sabía lo que ella realmente era, de la misma forma que su padre no había sabido lo que Isobel era antes de casarse. Minerva había tenido la oportunidad de ver de cerca el tipo de matrimonio que tendría si se casaba con Dougal. Significaría el fin de todas sus ambiciones, una varita guardada bajo llave e hijos entrenados para mentir, quizás incluso a su propio padre. No se engañó a sí misma creyendo que Dougal McGregor la acompañaría a Londres para que ella pudiera ir a trabajar al Ministerio todos los días. Él esperaba con ilusión el momento de heredar la granja de su padre. A la mañana siguiente temprano, Minerva se escabulló de la casa de sus padres y fue a decirle a Dougal que había cambiado de idea, y que no se casaría con él. Dado que si rompía el Estatuto Internacional del Secreto perdería su trabajo en el Ministerio, a causa del cual le iba a dejar, no podía darle una razón válida para explicarle por qué había cambiado de opinión. Le dejó devastado, y se marchó a Londres tres días más tarde. Carrera en el Ministerio Como sus sentimientos hacia el Ministerio de Magia estaban influidos por la crisis emocional que acababa de pasar, Minerva McGonagall no disfrutó mucho de su nueva casa ni de su lugar de trabajo. Algunos de sus compañeros tenían sentimientos muy fuertes contra los muggle, lo que, dada la buena relación que tenía con su padre muggle, y su amor por Dougal McGregor, a ella le parecía terrible. Aunque era una empleada muy eficaz y con mucho talento, y además se llevaba muy bien con su jefe, Elphinstone Urquart, que era mucho mayor que ella, Minerva no era feliz en Londres y echaba de menos Escocia. Finalmente, tras dos años en el Ministerio, le ofrecieron un ascenso muy prestigioso pero ella lo rechazó. Mandó una lechuza a Hogwarts para solicitar un puesto de profesora. La lechuza volvió en unas horas, le ofrecían un puesto en el departamento de Transfiguración, su Jefe de Departamento sería Albus Dumbledore. Amistad con Albus Dumbledore El colegio recibió a Minerva McGonagall con alegría. Minerva se volcó en el trabajo, demostrando que era una profesora estricta pero inspiradora. Guardaba las cartas de Dougal McGregor dentro de una caja bajo su cama, y se decía a sí misma que era mejor que tener su varita guardada. Sin embargo, oír de los labios de Isobel, que no sabía nada, que Dougal se había casado con la hija de otro granjero fue un golpe bastante duro. Albus Dumbledore encontró a Minerva sollozando en su clase aquella tarde y ella se lo confesó todo. Albus Dumbledore le ofreció consuelo y sabiduría, le contó a Minerva un poco de su propia historia familiar que ella desconocía. Las confesiones que se hicieron aquella noche dos personas extremadamente reservadas y prudentes formarían la base de una larga amistad y estima. Familiares El concepto de “familiares” ha existido en el folclore británico durante muchos siglos. Los familiares son animales (algunos dicen que son espíritus en forma de animal) que sirven a la bruja de diferentes formas, como sirvientes, mensajeros o incluso como espías. En la historia de la brujería se mencionan los familiares. Se cree que estos animales poseen poderes sobrenaturales, e incluso que eran demonios, o el diablo mismo, disfrazados. Los familiares, en el sentido estricto, no existen en el mundo de Harry Potter. Aunque a los estudiantes de Hogwarts se les permite traer animales al colegio con ellos, los gatos y las ratas que hay son, en general, mascotas. Irónicamente, el animal que actúa más como un familiar tradicional en toda la serie es la señora Norris, que pertenece al único habitante no-mágico del castillo, Argus Filch. Es cierto que las lechuzas van a todas partes como mensajeros durante la serie, pero se debe entender en el contexto de un servicio postal muy organizado, no muy diferente de las palomas mensajeras de los muggles. Asignaturas Escolares de Hogwarts Todos los estudiantes de primero de Hogwarts tienen siete asignaturas: transfiguración, encantamientos, pociones, historia de la magia, defensa contra las artes oscuras, astronomía y herbología. Las lecciones de vuelo (en escoba) también son obligatorias. Al final de segundo los estudiantes deben elegir un mínimo de dos asignaturas más de la siguiente lista: aritmántica, estudios muggle, adivinación, estudio de las runas antiguas y cuidado de criaturas mágicas. Las asignaturas especializadas como la alquimia pueden estudiarse en los últimos dos años, si hay suficiente interés. Pensamientos de J.K. Rowling En mis primeras notas tengo una lista de asignaturas ligeramente diferente. Herbología se llama “herbalismo”, la adivinación es obligatoria desde el primer año, así como la alquimia y una asignatura que se llama simplemente “bestias”, mientras que la transfiguración se llama “transfiguración/metamorfosis”. Los Cuarenta Originales Pensamientos de J.K. Rowling Dos de mis posesiones más preciadas son un par de blocs de notas pequeños, que contienen mis primeras notas sobre Harry Potter. La mayor parte de lo que está escrito en ellos no fue usado jamás en la serie, aunque es sorprendente encontrarse con algunas de las líneas de diálogo que al final llegaron a ser publicadas, palabra por palabra. En uno de los libros hay una lista de estudiantes de primero, que incluye a Harry, Ron y Hermione, a todos ya se les ha adjudicado una casa, y todos tienen símbolos describiendo el origen de cada chico o chica. Aunque imaginé que debería haber más de cuarenta estudiantes en cada curso en Hogwarts, pensé que sería útil conocer una parte de los compañeros de Harry y tener nombres que poder utilizar cuando se desarrollara la acción en el colegio. Según se fueron desarrollando las historias, fui cambiando los orígenes de algunos de los cuarenta estudiantes originales. Aunque algunos de ellos nunca aparecieron en los libros, yo sabía que estaban ahí. A algunos les cambié el nombre tras su creación y algunos saltaron a primer plano con sus propias historias secundarias, como Ernie Macmillan, Hannah Abbott, Justin Finch-Fletchley, y uno de ellos, Neville Longbottom, se desarrolló para convertirse en un personaje muy importante. Es muy extraño mirar ahora a este pequeño bloc, ligeramente manchado de agua en algún accidente olvidado, y cubierto en garabatos de lápiz, probablemente la obra de mi hija Jessica que era pequeña entonces, y pensar que mientras escribía esos nombres, los mejoraba y los dividía en casas, no tenía ni idea de adónde llegarían o adónde me llevarían a mí. Aquí están los cuarenta originales: Abbott, Hannah Bones, Susan Boot, Trevor Brocklehurst, Mandy Brown, Lavender Bulstrode, Millicent Corner, Michael Cornfoot, Stephen Crabbe, Vincent Davis, Tracey Entwhistle, Kevin Finch-Fletchley, Justin Finnigan, Seamus Goldstein, Anthony Goyle, Gregory Granger, Hermione – en lápiz, ver la entrada tachada más abajo Greengrass, Queenie Hopkins, Wayne Jones, Megan Li, Sue Longbottom, Neville – en tinta, ver la entrada tachada más abajo MacDougal, Isobel [el nombre original de Katrina está tachado] Macmillan, Ernest Malfoy, Draco – en tinta, ver la entrada tachada más abajo Malone, Roger Moon, Lily [el primer intento de Luna Lovegood, este nombre nunca fue utilizado, pero me dio la idea de una chica un poco rara y soñadora. Fue nombrada antes de que decidiera el nombre de la madre de Harry.] Nott, Theodore Parkinson, Pansy Patel, Madhari Patel, Mati Perks, Sally-Anne Potter, Harry [Puckle, Hermione – tachado, el nombre fue tachado y reinsertado más arriba] [Puff, Neville - tachado, el nombre fue tachado y reinsertado más arriba] [Quirrel, tachado, fue utilizado más tarde para un profesor] Rivers, Oliver Roper, Sophie [Sidebottom, Neville tachado] Smith, Sally [Georgina tachado] [Spungen, cambiado a Spinks, Draco, todos tachados, reinsertados más arriba] Thomas, Gary Turpin, Lisa Weasley, Ronald Zabini, Blaise El Espejo de Oesed El Espejo de Oesed es un artefacto muy antiguo. Nadie sabe quién lo creó ni cómo acabó en el Colegio Hogwarts. Muchos profesores han ido trayendo objetos interesantes de sus viajes, así que puede ser que llegara al castillo de esta manera, bien porque el profesor sabía cómo funcionaba y le intrigaba, o quizás porque no lo entendía y quería pedir la opinión de sus colegas. El Espejo de Oesed es uno de esos artefactos mágicos que parece haber sido creado como una curiosidad (no se sabe muy bien si con un fin inocente o malicioso), porque aunque es mucho más revelador que un espejo tradicional, es más interesante que útil. Cuando el profesor Dumbledore le realizó unas modificaciones importantes al espejo (que había estado languideciendo durante un siglo en la Habitación de los Requisitos antes de que lo sacase y lo hiciera funcionar), este se convirtió en un escondite fantástico y la prueba por antonomasia para los de corazón impuro. La inscripción del espejo (Oesed lenoz aro cut edon isara cut se onotse) debe leerse al revés para entender su verdadero propósito. Pensamientos de J.K. Rowling Las palabras que Albus Dumbledore le dice a Harry cuando están hablando del Espejo de Oesed, para hacerle entender que debe tener cuidado, expresan mi propia opinión. El consejo de que “debes perseguir tus sueños” es bueno, pero a veces perseguir tus sueños llega a ser algo que no te ayuda en nada e incluso puede ser destructivo. Dumbledore sabe que la vida puede pasar en un abrir y cerrar de ojos, mientras uno sigue aferrándose a un deseo que nunca podrá ver cumplido o que no debería ver cumplido. Harry desea profundamente algo que es imposible, el regreso de sus padres. Aunque el hecho de que perdiera a su familia es extremadamente triste, Dumbledore sabe que sentarse delante de una visión de lo que nunca podrá tener, solamente dañaría a Harry. El espejo es atractivo y cautivador, pero no necesariamente proporciona felicidad. Nicolás Flamel Pensamientos de J.K. Rowling Nicolas Flamel fue una persona real. Leí sobre él cuando debía tener veintipocos años, cuando me encontré una de esas versiones de la historia de su vida. Contaba cómo había comprado un libro de misterios llamado el Libro de Abraham el judío, que estaba lleno de símbolos extraños y Flamel se dio cuenta de que eran fórmulas alquímicas. La historia decía que después dedicó su vida a la búsqueda de la Piedra Filosofal. El Flamel real era un hombre de negocios acaudalado y un gran filántropo. Hay calles en París que llevan su nombre y el de su mujer, Perenelle. Recuerdo que tuve un sueño muy detallado y excepcionalmente vívido sobre Flamel, cuando llevaba varios meses escribiendo la Piedra Filosofal, que era como una pintura renacentista que hubiera vuelto a la vida. Flamel me enseñaba su laboratorio, que estaba atestado de cosas y bañado en una luz dorada, y me mostró exactamente cómo hacer la Piedra (ojalá me acordara de cómo hacerlo). Profesora McGonagall Parte 3 Matrimonio Durante sus primeros años en Hogwarts, Minerva McGonagall mantuvo su amistad con su antiguo jefe del Ministerio, Elphinstone Urquart. Vino a visitarla durante unas vacaciones a Escocia, y para su gran sorpresa y bochorno, le pidió su mano en la casa de té de Madame Puddifoot. Minerva, que aún seguía enamorada de Dougal McGregor, no aceptó. Elphinstone, sin embargo, nunca dejó de amarla ni de seguir pidiéndole que se casara con él de vez en cuando, aunque ella siguiera diciendo que no. No obstante, la muerte de Dougal McGregor, aunque traumática, pareció liberar a Minerva. Tras la primera derrota de Voldemort, el ahora de pelo cano, Elphinstone, le volvió a pedir que se casara con él durante un paseo veraniego alrededor del lago de Hogwarts. Esta vez Minerva aceptó. Elphinstone, ya retirado, no cabía en sí de la felicidad y compró una casita de campo en Hogsmeade para ellos dos, desde donde Minerva podría ir a trabajar fácilmente todos los días. Minerva, que había sido la profesora McGonagall para varias promociones de estudiantes, siempre fue un poco feminista y anunció que no se cambiaría el nombre al casarse. Los tradicionalistas se sorprendieron, ¿por qué rehusaba Minerva tomar un apellido de una línea de sangre pura y quería quedarse con el de su padre, que era un muggle? El matrimonio, aunque trágicamente destinado a ser muy corto, fue muy feliz. No tuvieron hijos, sin embargo, los sobrinos de Minerva, hijos de sus hermanos Malcolm y Robert, les visitaban con frecuencia en su hogar. Fue un periodo en el que Minerva se sintió plenamente realizada. La muerte accidental de Elphinstone por la mordedura de una tentácula venenosa fue una gran pérdida para todos los que conocían a la pareja. Minerva no podía soportar estar sola en la casita, así que hizo las maletas tras el funeral de Elphinstone y volvió a su sobria habitación empedrada del Castillo Hogwarts, a la que se accedía a través de una puerta escondida en la pared de su despacho en la primera planta. Siempre había sido una persona muy valiente y reservada, de modo que volcó todas sus energías en el trabajo y pocas personas, excepto quizás Albus Dumbledore, se dieron cuenta de cuánto había sufrido. Profesor Quirrell Parte 2 Quirrell fue a buscar deliberadamente lo que quedaba del mago Oscuro, en parte por curiosidad y en parte por aquel deseo oculto de sentirse importante. Fantaseaba que lo peor que podría pasar es llegar a ser el hombre que encontró a Voldemort, y lo mejor que podría pasar es que aprendería trucos de Voldemort que le ayudarían a asegurarse de que nadie se volviera a reir de él. Aunque Hagrid tenía razón al decir que Quirrell contaba con una "mente brillante", el profesor de Hogwarts era ingenuo y arrogante al pensar que sería capaz de controlar un encuentro con Voldemort, incluso en el estado debilitado en que se encontraba el mago Oscuro. Cuando Voldemort se dio cuenta de que el joven tenía plaza en Hogwarts, le poseyó inmediatamente, lo que Quirrell fue incapaz de resistir. Aunque Quirrell no perdió su alma, sí que quedó inmediatamente subyugado por Voldemort, que causó una mutación horrorosa en el cuerpo de Quirrell: ahora Voldemort tenía ojos en la nuca de Quirrell y podía dirigir sus movimientos e incluso forzarle a cometer un asesinato. Quirrell intentó resistirse débilmente en ocasiones, pero Voldemort era demasiado fuerte para él. Efectivamente, Voldemort convirtió a Quirrell en un Horrocrux temporal. Sus energías se ven mermadas en gran medida debido al esfuerzo físico de tener que luchar con la malvada alma en su interior que es de una fuerza muy superior a la suya. En el cuerpo de Quirrell aparecen quemaduras y ampollas durante la lucha con Harry, debido al poder protector que le dejó a Harry su madre cuando murió por él. Cuando el cuerpo que Voldemort y Quirrell comparten queda horriblemente quemado debido a su contacto con Harry, este primero huye justo a tiempo de salvarse, abandonando al herido y debilitado Quirrell que cae al suelo y muere. La Piedra Filosofal Pensamientos de J.K. Rowling Yo no inventé el concepto de la Piedra Filosofal, que es una legendaria sustancia que muchos consideraban era real y es la verdadera meta de la alquimia. Las propiedades de “mi” Piedra Filosofal cumplen con la mayoría de los atributos que los antiguos le adjudicaron. Se creía que esta piedra podía transformar los metales comunes en oro y que también podía producir el Elixir de la Vida, que te podía hacer inmortal. Los verdaderos alquimistas, los precursores de los químicos y los físicos, como Sir Isaac Newton y el verdadero Nicolas Flamel, se dedicaron a buscar, a veces durante toda su vida, el secreto de su creación. La piedra aparece descrita en muchos textos antiguos como roja y blanca. Estos colores son importantes en muchos de los textos de alquimia, y a menudo son interpretados con un sentido simbólico. Hasta acá llegó el post. Como el único libro que se puede acceder es el de "La Piedra Filosofal", por ahora sólo será este post, pero en cuanto abra el de "La Cámara Secreta", seguramente haré otro post Espero realmente que, a pesar de lo largo y la falta de imágenes, lo hayan disfrutado tanto como yo . Y si alguno ya tiene una cuenta en "Pottermore" y se dio cuenta de que me faltó algo, por favor, avíseme, para que pueda agregarlo. ¡¡Muchas gracias por leer y Saludos!!
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