Conclusión acerca de la bulimia:
El deseo por lograr la delgadez extrema de muchas jóvenes representa un problema físico-mental que por su aumento impresionantes en los últimos tiempos, se ha convertido en una situación que preocupa tanto a especialistas como a personas que conocen acerca del tema. Invocando a ser más responsables, analíticos y críticos con respecto a las modas pasajeras, productos de caprichos de diseñadores o de supuestos referentes de un estilo de vida, que en la mayoría de las veces se han deshumanizado por culpa de las presiones sociales, que les impone el medio.
Mantener una figura atractiva no justifica caer en extremos, donde se atente con la salud, y la vida. La Anorexia y la Bulimia tienden a ser un verdadero drama social si no se les implanta un límite, que nos permita ser lo que somos, y no parecer lo que muchas veces no se puede llegar a ser; este alto debe ser establecido por nosotros mismos para no seguir siendo partícipes de la “MODA”.
Después de haber realizado este trabajo de investigación hemos llegado a la conclusión que la anorexia y la bulimia son una forma para expresar cierta presión interna que arrastran muchos y que la sociedad ejerce sobre el individuo. En la actualidad, la moda exige a la juventud que el cuerpo sea esbelto y delgado para ser participes del “mundo” que indica que para ser bello ahí que asemejarse a los modelos que los medios de comunicación nos presentan. Es importante decir que una persona rellena no debe sentirse menospreciada, mas bien debe valorarse tal y como es, pues su belleza en su interior y lo otro es superficial aún sabiendo esto no debemos olvidar que el ejercicio y la buena alimentación son factores fundamentales para mantenerse saludable. También debemos mencionar los extremos como el sobre peso y la desnutrición que llegan por lo general a convertirse en una enfermedad, son de mas cuidado ya que son malos por esta razón se debe buscar un equilibrio nutricional para no caer en un trastorno alimentario.
Como conclusión pensamos que debemos tener cuidado con la influencia de los medios y la moda para así tener una vida feliz siendo conformes tal y como somos, sin olvidar en prestar más atención con las personas que nos rodean ya que muchas pueden ser enfermos de este tipo y no nos damos cuenta.
TRANSTORNOS ALIMENTICIOS Y SOCIEDAD DESDE TIEMPOS REMOTOS:
Desde el nacimiento de la humanidad, la belleza se ha manejado según lo dictan ciertos patrones, que han evolucionado con el tiempo, sin perder su impacto discriminatorio. Por ejemplo, en la época del Renacimiento las mujeres obesas eran consideradas como las más bellas, porque era sinónimo de salud, menospreciando de este modo la delgadez como ahora se menosprecia la gordura. Esto puede verse en algunas manifestaciones artísticas: pintura, escultura, etc. En el Siglo XVIII las mujeres se apretaban la cintura con diferentes tipos de elásticos y corsés, que en muchas casos provocaban deformidades en la columna, solo por llegar a medir alrededor de 38cm de cintura. Sin olvidar, que entre más pálidos estuvieran, más bonitas eran. En el Siglo XIX, debido a la revolución industrial, la mujer más hermosa era la más fuerte, la que más podía trabajar, despreciando así a toda aquella que luciera débil. A principios del Siglo XX la moda era que los glúteos y la cintura no se notaran, mientras que los pechos se preferían hacia delante en vez de hacia arriba, y se proyectó como “mejor apariencia” si esta mujer, además tenía piernas gruesas.
En la actualidad, las sociedades en general son el principal factor causante de trastornos del comer, en especial Anorexia y Bulimia. La delgadez extrema hoy en día es el símbolo de la belleza, éxito social y autocontrol. Motivando a pensar que el mundo es de los flacos.
La dieta o la “moda”; el culto a la figura es una ideología prioritaria, tanto que ha obligado a cantidad de mujeres a luchar contra su propia figura, deseos y peso.
La imagen física de la mujer “light” proyectada por anuncios publicitarios sobre programas para la reducción de peso, muestran un cuerpo adelgazado, esculpido y congelado en la eterna juventud, por medio de dietas, programas de ejercicios, cirugías, siliconas, lipoaspiración y los inventos de la cosmética. La ropa está diseñada y modelada para este tipo de “mujer” u “hombre”; que en ocasiones son tan delgados que parecen enfermos, no tienen las curvas que toda mujer posee, y en las pasarelas se ven cada vez más delgados, mostrando ropas hiperpequeñas que los diseñadores y modistas han decidido hacer ver como “moda”. Este factor hace a las personas desear ser como las modelos. Aunque, ellas atenten contra su vida, como Pamela Zara, la más conocida modelo de Paraguay quien estuvo internado durante un mes, por un grave cuadro de Anorexia. Ella misma declara: “Lo mío fue por exigencia del mercado, tuve que bajar de peso y dejé de comer, es un problema muy grave”. Sin embargo, cabe destacar modelos como Claudia Schiffer que estuvo a punto de salir del mercado porque decían que estaba gorda. O Cindy Crawford, o Valeria Mazza, a quien Jean Franco Ferré no la hizo desfilar porque decía que estaba gorda; y ella se negó a someterse a sus caprichos.
¿Cómo evitar que esta enfermedad continúe su expansión?
Algunos expertos (como la nutricionista costarricense Gabriela Arce); opinan que los trastornos alimenticios, se tratan de una dolencia multifactorial en que figuran como principales responsables factores como la baja autoestima de la persona, su entorno familiar disfuncional, la desinformación en materia de nutrición y los mensajes de los medios de comunicación.
Justamente por ello, el mal debe ser abordado en forma multidisciplinaria, con la participación de profesionales en nutrición, psicología y medicina."Cuanto más se insista en la comida, menos van a comer", explica Arce. Por eso, nutricionistas y psicólogos debemos estar en contacto, para no contraindicarnos y atacar el problema integralmente".
A los problemas propios del entorno familiar deben agregarse las presiones sociales y los mensajes de los medios. "La sociedad y los medios de prensa equiparan el éxito con la figura esbelta. No se trata de un prejuicio, nuestra sociedad se comporta así: la mujer delgada consigue trabajo y tiene novios en cantidad. No obstante, ese mensaje coexiste con una contradicción: hay una sobreoferta de comidas y establecimientos para el consumo de alimentos grasosos", explica Arce.
"Es otra forma de agresión contra las mujeres. Se nos exige una figura casi inalcanzable para satisfacer las percepciones de los hombres".
Justamente por ello, el mal debe ser abordado en forma multidisciplinaria, con la participación de profesionales en nutrición, psicología y medicina."Cuanto más se insista en la comida, menos van a comer", explica Arce. Por eso, nutricionistas y psicólogos debemos estar en contacto, para no contraindicarnos y atacar el problema integralmente".
A los problemas propios del entorno familiar deben agregarse las presiones sociales y los mensajes de los medios. "La sociedad y los medios de prensa equiparan el éxito con la figura esbelta. No se trata de un prejuicio, nuestra sociedad se comporta así: la mujer delgada consigue trabajo y tiene novios en cantidad. No obstante, ese mensaje coexiste con una contradicción: hay una sobreoferta de comidas y establecimientos para el consumo de alimentos grasosos", explica Arce.
"Es otra forma de agresión contra las mujeres. Se nos exige una figura casi inalcanzable para satisfacer las percepciones de los hombres".
PREVENCION Y AYUDA EN ESTE TIPO DE TRASTORNOS
(ANOREXIA Y BULIMIA)
Enseñar desde la infancia a llevar hábitos de alimentación saludable.
Ayudarles a conocer la realidad infundiéndoles seguridad en sus propios valores e identidad.
Evitar excesivas mensajes sobre imágenes corporal falsamente perfecta.
Buscar una comunicación y contacto familiar.
Evitar disminución de autoestima, ofrecer apoyo afectivo.
Si es necesario perder peso por razones de salud, hacerlo siempre con estricto control médico.
Reconocer la seriedad de las enfermedades, no creer que se pueden resolver sin ayuda de profesionales.
El principal objetivo del mismo es restablecer la función fisiológica normal. El tratamiento debe incluir:
Restablecimiento del orden nutricional.
Ayuda psicológica al paciente tanto individual como grupalmente.
El trabajo con la familia.
Restablecimiento del orden nutricional: el tratamiento dietético debe ser progresivo, y según el estado nutricional del paciente.
Es importante que el paciente realice pequeños y frecuentes comidas para mejorar la tolerancia. Cuando se hace difícil la realimentación por rechazo del paciente, pueden utilizarse preparados nutritivos líquidos e incluso por sonda.
Ayuda psicológica del paciente: Aquí es importante que el paciente tenga conciencia de la importancia de sus enfermedad porque suele minimizarla o intenta negarla.
Trabajo con la familia: Se trabaja desde el primer momento con la familia, sobre todo con los padres. Hay que educar a las familias para que comprendan que no es suficiente con modificar los síntomas y conseguir que el paciente coma.
Las reuniones y asambleas con otros padres afectados son también una forma de ayuda para hacer frente a diferentes situaciones que se pueden ir presentando.
El paciente solo ingresa a un centro hospitalario si su estado físico es lo suficientemente grave. El objetivo consiste en restablecer los hábitos alimentarios y conseguir independencia y autonomía, rompiendo con el papel controlador y obsesivo que se establece en torno a la comida.
La ley equipara legalmente estos trastornos alimentarios con enfermedad mental que se afecta la integridad física y pone en riesgo la vida de estas personas.