Primera parte :

"Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;
Mi Dios, en quien confiaré" (Salmos Cap. 2)
-------------------------------------------------------------------------------------------------
Bien, bien... anoche publiqué este artículo sin imaginar que justamente durante esta madrugada íbamos a tener un despertar abrupto. Cuando lo estaba escribiendo, obvié varios puntos que ahora quisiera aclarar. La profecía de la cual se habla, dice que habrá otro movimiento muy fuerte que afectará a la novena región. La advertencia de Dios es que al producirse un movimiento mayor a los 7 grados en la escala de richter, los que estén en Temuco deben ir hacia el cerro Conun-Hueno, pues el centro de la ciudad ya no será seguro y no por peligro de derrumbes, sino a causa de un volcán. Cumplo con informar.
¡Y a mí me gusta tanto!
Si tuviera que agradecerle a Dios por una cosa, sólo por una de las muchas que me ha dado durante toda mi vida, no tengo duda alguna, le daría infinitas gracias por haberme permitido conocerle. No me imagino cómo habría sido mi vida sin Él y he escuchado a muchas personas decir lo mismo, es que es innegable, para nosotros como creyentes, que la vida se vuelve mucho más fácil de llevar cuando tenemos conciencia de que no estamos solos, que hay una mano poderosa que siempre está a favor nuestro; la mano de nuestro Padre, que nos ama y nos protege a diario. Cómo desearía que mis seres queridos, amigos y familiares, pudieran experimentar esto que digo. Es tan lindo disfrutar de ese gran amor que nos muestra en cada detalle de la vida... no hay lugar, no existe momento en el día donde deje de apreciar su bondad infinita... Cuando abro los ojos temprano en la mañana y me doy cuenta que me ha concedido un nuevo día, cuando bajo la escalera de mi casa y veo que ha protegido mi hogar, cuando saludo a mi familia y me doy cuenta que les ha dado salud, cuando pienso con cuánto amor se preocupa de suplir cada una de mis necesidades… y no sólo lo hace conmigo, sino con cada uno de sus hijos, lo único que necesitamos para verlo es un poco de voluntad. Si bien no estamos exentos de tener problemas - tarde o temprano llegan - en esos momentos sabemos que no les hacemos frente solos. No importa si estos abarcan temas de salud, de dinero o de convivencia, sabemos que tenemos una persona a quién acudir. Sí, una persona que cumple, una persona que nunca falla, una persona que una vez dijo que nada de lo que existe, nada de lo que pueda ser creado mañana, nada de lo que hayamos hecho y nada de lo que hayamos dicho nos puede separar de su amor... Y a mí me gusta tanto vivir a su lado, no lo cambiaría por nada. Siempre lo siento cerca, en los momentos felices y en los momentos amargos. Sobre todo en estos últimos, cuando creo que estoy al borde del abismo y de pronto siento su mano que toma fuerte la mía y me levanta.
Gracias Señor, te amo infinitamente, nunca voy a terminar de agradecer todo lo que has hecho por mí. Me escuchas y me socorres cada vez que lo necesito. Me cuidas y me guías en cada paso que doy... ¡Gracias desde lo más profundo de mi corazón!

“Gustad, y ved que es bueno Jehová; dichoso el hombre que confía en él” (Salmo 34:8)
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Después de haberlo pensado bien... ¡renuncio!
¿Qué ocurre cuando lo que yo quiero no es lo que Dios quiere para mí? Me ha tocado observar esa situación… una y mil veces, no sólo conmigo sino con las personas que viven a mi alrededor. Si algo he aprendido en mi vida es que cuando tratamos contradecir la voluntad de Dios, no llegamos a ningún lado. En un momento así, como en todo orden de cosas, existen dos caminos a seguir; acatar o no acatar. Tal vez para algunos suene extraño el siquiera considerar la idea de no obedecer la voluntad de Dios, pero ¿qué nos asombramos tanto? si de alguna u otra forma todos lo hemos hecho. Sí, todos nos hemos dejado llevar por nuestras propias ideas en algún momento, pero al hacerlo siempre hemos terminado no de la forma que esperábamos y (con cara de sorpresa) al final del camino preguntamos “Señor, ¿por qué me pasa esto a mí?” como si en el fondo de nuestro corazón no supiéramos que lo que nos ha ocurrido ha sido a causa de nuestra propia terquedad… Creo que como hijos e hijas de Dios debemos pedirle a diario que nos dé paciencia y sabiduría, especialmente en este momento, durante nuestra juventud, que es el tiempo en que tomamos la mayoría de las decisiones importantes que marcarán el resto de nuestras vidas. Suena fácil, sin embargo sé que es difícil. A mí me ha costado mucho, pero creo que Dios siempre me está enseñando lecciones y no quiero que pasen inadvertidas en mi vida. Muchas veces he tomado decisiones sin consultar su opinión, sin siquiera pedirle que me guíe a tomar la mejor opción para mi vida y siempre (siempre) he terminado arrepintiéndome. Ya no deseo eso, hoy quiero renunciar a mi voluntad, quiero que Él sea quien tome las decisiones en mi vida, quiero esperar y ver lo que Él tiene reservado para mí. No importa cuánto desee algo, no importa cuánto lo quiera mi corazón, he decidido que no lo tomaré.
Quizás nos cueste aceptar la voluntad de Dios en nuestras vidas, pero de algo podemos estar seguros… lo que Él nos dé - a su tiempo - será, sin duda, lo mejor para nosotros. Su voluntad siempre es buena, agradable y perfecta. Yo quiero aprender a esperar en Él.

"Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?" (Mateo 7;11)
Ya no podrás decir que nadie te lo dijo
Una de las mayores bendiciones que he recibido en mi vida fue el haber crecido en un ambiente cristiano. No recuerdo en qué momento Dios comenzó a formar parte de mí y confieso que me gusta que sea así ( ♫ No sé dónde comienzas tú, no sé dónde termino yo ♫ ), pero lo que sí sé es que no soy nada sin Dios en mi vida y tengo plena conciencia de eso. Él es tan grande, tan misericordioso, no cabe en mi mente que pueda existir un amor tan grande; un amor que todo lo soporta, que todo lo perdona. Hubo un momento de mi vida en que me alejé, desvié mi mirada hacia cosas que no me convenían y lentamente me dejé llevar por la corriente, sin embargo, Él jamás me abandonó. Aún en los instantes en que más lejos de Él estuve, nunca dejé de sentir su mano protectora sobre mí. Cada vez que le pedí ayuda, Él estuvo ahí. Muchas veces sentí en mi corazón ganas de cambiar mi forma de vivir, pero no podía. Me sentí triste, pero me sirvió para darme cuenta de que sin la ayuda de Dios, por mucho que nos propongamos hacer algo, no nos va a resultar. Yo me pregunto ¿por qué a los seres humanos nos cuesta tanto darnos cuenta de que dependemos de Dios? ¿por qué nos cuesta tanto aceptar que hay un creador? Si basta con mirar a nuestro alrededor para darnos cuenta de lo poderoso que es. No nos conformemos con las respuestas fáciles, nada de lo que existe fue creado por una simple coincidencia de átomos. Todo cuanto vemos es obra de sus manos. Tú y yo también somos parte de su creación y todo lo que nos ocurre en la vida tiene su propósito. Incluso el hecho de que estés leyendo esto en este momento =)
Lo reafirmo. No soy nada sin Dios en mi vida y tengo plena conciencia de eso. No me importa lo que digan de mí. No es fanatismo, es mi completa dependencia. Todo lo bueno que tengo en mi vida es gracias a Él. La persona que me da vida, me da salud, me da una familia hermosa, suple todas mis necesidades y me ama. A ti también. De verdad, Él te ama y mucho. Si no lo sabías, ahora sí. Ya no podrás decir que nadie te lo dijo
"En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él" ( I Juan 4;9)

"Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;
Mi Dios, en quien confiaré" (Salmos Cap. 2)
-------------------------------------------------------------------------------------------------
Bien, bien... anoche publiqué este artículo sin imaginar que justamente durante esta madrugada íbamos a tener un despertar abrupto. Cuando lo estaba escribiendo, obvié varios puntos que ahora quisiera aclarar. La profecía de la cual se habla, dice que habrá otro movimiento muy fuerte que afectará a la novena región. La advertencia de Dios es que al producirse un movimiento mayor a los 7 grados en la escala de richter, los que estén en Temuco deben ir hacia el cerro Conun-Hueno, pues el centro de la ciudad ya no será seguro y no por peligro de derrumbes, sino a causa de un volcán. Cumplo con informar.
¡Y a mí me gusta tanto!
Si tuviera que agradecerle a Dios por una cosa, sólo por una de las muchas que me ha dado durante toda mi vida, no tengo duda alguna, le daría infinitas gracias por haberme permitido conocerle. No me imagino cómo habría sido mi vida sin Él y he escuchado a muchas personas decir lo mismo, es que es innegable, para nosotros como creyentes, que la vida se vuelve mucho más fácil de llevar cuando tenemos conciencia de que no estamos solos, que hay una mano poderosa que siempre está a favor nuestro; la mano de nuestro Padre, que nos ama y nos protege a diario. Cómo desearía que mis seres queridos, amigos y familiares, pudieran experimentar esto que digo. Es tan lindo disfrutar de ese gran amor que nos muestra en cada detalle de la vida... no hay lugar, no existe momento en el día donde deje de apreciar su bondad infinita... Cuando abro los ojos temprano en la mañana y me doy cuenta que me ha concedido un nuevo día, cuando bajo la escalera de mi casa y veo que ha protegido mi hogar, cuando saludo a mi familia y me doy cuenta que les ha dado salud, cuando pienso con cuánto amor se preocupa de suplir cada una de mis necesidades… y no sólo lo hace conmigo, sino con cada uno de sus hijos, lo único que necesitamos para verlo es un poco de voluntad. Si bien no estamos exentos de tener problemas - tarde o temprano llegan - en esos momentos sabemos que no les hacemos frente solos. No importa si estos abarcan temas de salud, de dinero o de convivencia, sabemos que tenemos una persona a quién acudir. Sí, una persona que cumple, una persona que nunca falla, una persona que una vez dijo que nada de lo que existe, nada de lo que pueda ser creado mañana, nada de lo que hayamos hecho y nada de lo que hayamos dicho nos puede separar de su amor... Y a mí me gusta tanto vivir a su lado, no lo cambiaría por nada. Siempre lo siento cerca, en los momentos felices y en los momentos amargos. Sobre todo en estos últimos, cuando creo que estoy al borde del abismo y de pronto siento su mano que toma fuerte la mía y me levanta.
Gracias Señor, te amo infinitamente, nunca voy a terminar de agradecer todo lo que has hecho por mí. Me escuchas y me socorres cada vez que lo necesito. Me cuidas y me guías en cada paso que doy... ¡Gracias desde lo más profundo de mi corazón!

“Gustad, y ved que es bueno Jehová; dichoso el hombre que confía en él” (Salmo 34:8)
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Después de haberlo pensado bien... ¡renuncio!
¿Qué ocurre cuando lo que yo quiero no es lo que Dios quiere para mí? Me ha tocado observar esa situación… una y mil veces, no sólo conmigo sino con las personas que viven a mi alrededor. Si algo he aprendido en mi vida es que cuando tratamos contradecir la voluntad de Dios, no llegamos a ningún lado. En un momento así, como en todo orden de cosas, existen dos caminos a seguir; acatar o no acatar. Tal vez para algunos suene extraño el siquiera considerar la idea de no obedecer la voluntad de Dios, pero ¿qué nos asombramos tanto? si de alguna u otra forma todos lo hemos hecho. Sí, todos nos hemos dejado llevar por nuestras propias ideas en algún momento, pero al hacerlo siempre hemos terminado no de la forma que esperábamos y (con cara de sorpresa) al final del camino preguntamos “Señor, ¿por qué me pasa esto a mí?” como si en el fondo de nuestro corazón no supiéramos que lo que nos ha ocurrido ha sido a causa de nuestra propia terquedad… Creo que como hijos e hijas de Dios debemos pedirle a diario que nos dé paciencia y sabiduría, especialmente en este momento, durante nuestra juventud, que es el tiempo en que tomamos la mayoría de las decisiones importantes que marcarán el resto de nuestras vidas. Suena fácil, sin embargo sé que es difícil. A mí me ha costado mucho, pero creo que Dios siempre me está enseñando lecciones y no quiero que pasen inadvertidas en mi vida. Muchas veces he tomado decisiones sin consultar su opinión, sin siquiera pedirle que me guíe a tomar la mejor opción para mi vida y siempre (siempre) he terminado arrepintiéndome. Ya no deseo eso, hoy quiero renunciar a mi voluntad, quiero que Él sea quien tome las decisiones en mi vida, quiero esperar y ver lo que Él tiene reservado para mí. No importa cuánto desee algo, no importa cuánto lo quiera mi corazón, he decidido que no lo tomaré.
Quizás nos cueste aceptar la voluntad de Dios en nuestras vidas, pero de algo podemos estar seguros… lo que Él nos dé - a su tiempo - será, sin duda, lo mejor para nosotros. Su voluntad siempre es buena, agradable y perfecta. Yo quiero aprender a esperar en Él.

"Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?" (Mateo 7;11)
Ya no podrás decir que nadie te lo dijo
Una de las mayores bendiciones que he recibido en mi vida fue el haber crecido en un ambiente cristiano. No recuerdo en qué momento Dios comenzó a formar parte de mí y confieso que me gusta que sea así ( ♫ No sé dónde comienzas tú, no sé dónde termino yo ♫ ), pero lo que sí sé es que no soy nada sin Dios en mi vida y tengo plena conciencia de eso. Él es tan grande, tan misericordioso, no cabe en mi mente que pueda existir un amor tan grande; un amor que todo lo soporta, que todo lo perdona. Hubo un momento de mi vida en que me alejé, desvié mi mirada hacia cosas que no me convenían y lentamente me dejé llevar por la corriente, sin embargo, Él jamás me abandonó. Aún en los instantes en que más lejos de Él estuve, nunca dejé de sentir su mano protectora sobre mí. Cada vez que le pedí ayuda, Él estuvo ahí. Muchas veces sentí en mi corazón ganas de cambiar mi forma de vivir, pero no podía. Me sentí triste, pero me sirvió para darme cuenta de que sin la ayuda de Dios, por mucho que nos propongamos hacer algo, no nos va a resultar. Yo me pregunto ¿por qué a los seres humanos nos cuesta tanto darnos cuenta de que dependemos de Dios? ¿por qué nos cuesta tanto aceptar que hay un creador? Si basta con mirar a nuestro alrededor para darnos cuenta de lo poderoso que es. No nos conformemos con las respuestas fáciles, nada de lo que existe fue creado por una simple coincidencia de átomos. Todo cuanto vemos es obra de sus manos. Tú y yo también somos parte de su creación y todo lo que nos ocurre en la vida tiene su propósito. Incluso el hecho de que estés leyendo esto en este momento =)
Lo reafirmo. No soy nada sin Dios en mi vida y tengo plena conciencia de eso. No me importa lo que digan de mí. No es fanatismo, es mi completa dependencia. Todo lo bueno que tengo en mi vida es gracias a Él. La persona que me da vida, me da salud, me da una familia hermosa, suple todas mis necesidades y me ama. A ti también. De verdad, Él te ama y mucho. Si no lo sabías, ahora sí. Ya no podrás decir que nadie te lo dijo
"En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él" ( I Juan 4;9)

