Esta semana el doctor Elmer Huerta analiza unos recientes estudios sobre el uso de la ketamina -que se usó como droga callejera en los noventa- como un fármaco aparentemente eficaz para eliminar los deseos de suicidio y la depresión severa
Recientes estudios demuestran cierto grado de efectividad en el uso de ketamina para el tratamiento de pacientes con depresión severa
Los pacientes llegaban a la antigua Asistencia Pública de la Avenida Grau con apendicitis y debían ser operados de urgencia. Luego de la evaluación inicial de los estudiantes de medicina que trabajábamos como internos, el cirujano disponía su traslado inmediato a la sala de operaciones, lugar en el que el anestesiólogo anunciaba con tono grave y confiado que la ketamina ya estaba lista y que muy pronto el paciente iba a estar dormido, listo para la operación.
Esa fue la primera vez que escuché el nombre ketamina, un anestésico con mas de 45 años de uso y que reapareció en los años noventa como Special K, una droga callejera usada en las discotecas por sus efectos euforizantes. Ahora, la ketamina ha hecho su reaparición como la medicina milagrosa contra la depresión severa e intratable
La ketamina es un medicamento que actúa sobre el sistema del glutamato, un neurotransmisor cerebral. Recordemos que muchos de los medicamentos que se usan para tratar problemas de salud mental, actúan a nivel de los llamados neurotransmisores, sustancias químicas cuya actividad determina el funcionamiento cerebral.
La depresión, una enfermedad que afecta a 1.8 millones de personas en el Perú: el 8% de adolescentes, 6% de adultos y 7% de personas mayores, es un discapacitante trastorno de la salud mental que puede tener graves consecuencias para la persona afectada, entre ellas el suicidio.
Recientes estudios demuestran cierto grado de efectividad en el uso de ketamina para el tratamiento de pacientes con depresión severa
Los pacientes llegaban a la antigua Asistencia Pública de la Avenida Grau con apendicitis y debían ser operados de urgencia. Luego de la evaluación inicial de los estudiantes de medicina que trabajábamos como internos, el cirujano disponía su traslado inmediato a la sala de operaciones, lugar en el que el anestesiólogo anunciaba con tono grave y confiado que la ketamina ya estaba lista y que muy pronto el paciente iba a estar dormido, listo para la operación.
Esa fue la primera vez que escuché el nombre ketamina, un anestésico con mas de 45 años de uso y que reapareció en los años noventa como Special K, una droga callejera usada en las discotecas por sus efectos euforizantes. Ahora, la ketamina ha hecho su reaparición como la medicina milagrosa contra la depresión severa e intratable
La ketamina es un medicamento que actúa sobre el sistema del glutamato, un neurotransmisor cerebral. Recordemos que muchos de los medicamentos que se usan para tratar problemas de salud mental, actúan a nivel de los llamados neurotransmisores, sustancias químicas cuya actividad determina el funcionamiento cerebral.
La depresión, una enfermedad que afecta a 1.8 millones de personas en el Perú: el 8% de adolescentes, 6% de adultos y 7% de personas mayores, es un discapacitante trastorno de la salud mental que puede tener graves consecuencias para la persona afectada, entre ellas el suicidio.