Cuando hice el taller en Palm Beach, sólo escaseaba el retrato del perro una vez al día. En estas condiciones se hace difícil explicar la técnica en detalle; y en un cuadro hiperrealista los detalles son imprescindibles.
He decidido pintar una foto de mi labrador jugando con sus peluches preferidos.
orte-Plume " la superestrella
Como seguro que habéis visto al seguir la "visita guiada" ,.....
Para los que no hayan seguido, paso a paso, mi jovencísima carrera de viejo niño prodigio, ya están tardando... para los otros, ya sabéis que Plume ocupa un lugar altamente privilegiado en el Museo del Perro. Los AUTÉNTICOS fans, que intentan en vano leer TODAS las páginas de mi web más rápido que lo que me da tiempo a escribirlas, saben que se me cae la baba con mi perro.
Y aquí está de nuevo.
Mi paleta : azul cobalto, amarillo ocre, magenta e indigo + tinta
Papel para la acuarela
Utilizo papel Arches 300g de grano satinado. El folio es de 50x60cm. La pintura será de 30x40cm
FOTO DE REFERENCIA
A la izquierda tenéis la foto de mi labrador en la escalera de entrada. La posición de cuerpo es perfecta. El perro está sentado como diciéndome que tiene ganas de jugar. No obstante, no me gusta demasiado la posición de la cabeza ni la mirada oblicua.
Mirad ahora la foto de la derecha. La cabeza está mejor, pero una de las patas estaba en el aire. Así que decidí hacer una mezcla de las dos fotos.
No me gustan nada los ladrillos de arcilla gris y el hecho de que sean de la misma tonalidad que el pelaje de mi labrador, así que voy a intentar pintar el muro de otro color.
Un fondo muy denso
Había escaneado el dibujo base, pero no dio ningún resultado en la pantalla.
Pasemos directamente a la primera pincelada.
Como acabo de hacer un retrato al que añadí un fondo todo en acuarela que tenía muchas ganas de hacer pero que nunca conseguí rematar, decidí empezar por un fondo que hiciera resaltar la luz del sujeto.
Para eliminar la luz del papel y reforzar el contraste, pinté la puerta con tinta acrílica cobalto mezclándola con pigmentos magenta.
Agüé el papel para intentar tener una primera capa perfectamente uniforme, pero el resultado no fue el que esperaba. Pero no desespero porque sé que al final el fondo será tan denso que los defectos ya no se apreciarán... aunque tenga que pintar cinco capas para conseguirlo.
Pinté la luz que se refleja en las molduras de acuarela, cobalto.
Para la segunda capa de la puerta, añadí una gota de tinta acrílica negra y una segunda gota para las sombras de las molduras.
Como podréis observar, los defectos del fondo ya no tienen ninguna importancia. En cuanto empiece con el retrato, el fondo no será más que una mancha de color.
Con una mezcla de ocre, magenta y cobalto creé un gris-beige.
Con esta mezcla pinté el cemento entre los ladrillos ..
más tarde, humedeciendo las superficies que iba a pintar, pinté capas uniformes en la base del muro, los escalones del umbral y la entrada. Como la luz del sol venía por detrás del espectador, pinté el trocito de muro al sol con una mezcla más diluida. Y lo mismo con el suelo de la entrada.
En cuanto a los escalones, los rehumedecí para aspirar los pigmentos.
Observad el trozo de muro en la sombra que linda con la puerta. Pinté una fina capa de acrílico violeta, para dejar ver que el color de la puerta se refleja en los ladrillos .
Para pintar los ladrillos cogí un plato en el que puse colores sin mezclarlos.
Amarillo ocre, siena tostada, amarillo ocre, magenta y Quinacridone Gold.
Además tenía otra paleta con cobalto y magenta.
Agüé cuatro o cinco ladrillos de golpe, antes de pintar con una mezcla no homogénea de colores en la que dominaba el siena tostada.
Pintando sobre los ladrillos húmedos con un pincel de pelo de ardilla 3/0, dejé zonas sin color, para que el agua tiñera por sí sola el fondo.
Con un pincel más fino (tamaño 2 en pelo de marta) apliqué pizcas de los colores puros de mis dos paletas. El agua terminaría el trabajo.
Para los ladrillos iluminados por el sol,
trabajé de la misma forma solo que sobre un fondo más aguado y empleando menos color
Debería haber escaneado un plano más centrado en los ladrillos.
Pinté la parte inferior del ladrillo saliente sombreándolo.
Por razones de perspectiva evidentes, cuanto más subimos en el cuadro, mayor importancia cobra la parte saliente de los ladrillos. Pero no soy arquitecto ni ingeniero, no hago cálculos complicados... este decorado es totalmente secundario.
¡Pero en fin!
Por el contrario, los ladrillos proyectan sombra sobre el cemento que los separa.
El conjunto da al muro una importante sensación de relieve.
Pintar el cuerpo
Como para mi estudio de blancos, he preparado una mezcla de cobalto, ocre y magenta.
En el plato de abajo la mezcla está muy diluida
Los pinceles son de pelo de ardilla, tamaños
5 y 3.
Preparo dos vasos: uno para lavar el pincel y el otro para pintar con agua limpia cada color.
Aquí tenéis cinco fases bastante rápidas.
J Humedezco una zona bastante amplia, delimitada por las zonas de luz.
Aplico los colores intentando hacerlo de forma ligera en las zonas claras y de forma más densa en las zonas de sombra.
Si quiero marcar una zona más clara, como la tibia que sobresale de la piel, aspiro la humedad y los pigmentos con mi pincel más grueso.
Es un método que utilizo a menudo.
Mientras el papel se va secando, puedo dar algunas pinceladas rápidas para indicar el sentido del pelo.
Podéis observar en este primer plano que esta capa es bastante burda.
La sombra del interior del muslo está pintada con la misma mezcla extremadamente densa. Esta zona en sombra me permitirá graduar mejor mi escala de "valores" .
Después de pintar el cuerpo a grandes rasgos,
ya puedo ponerme con el pelaje en detalle. Empezaré por la cabeza.
Y éstas son tres etapas de la nariz.
1 er escaneado Podéis diferenciar claramente cuatro zonas :
- Las aletas muy oscuras a base de indigo
- La parte superior de la nariz, pintada con muy pocos pigmentos cobalto + magenta, pintados sobre una superficie muy mojada y aspirados a continuación en las zonas donde quería conservar el máximo de luz.
- La parte vertical de la nariz, pintada con una mezcla en la que domina el ocre, y "manchada" a continuación cuando el papel se seca casi del todo.
Misma vista agrandada
Observad que los toques de color que comienzan a dar textura están aplicados sobre una superficie semi-húmeda.
En cuanto al pelo, ya se pueden distinguir claramente tres capas de color.
La primera indica las zonas de sombra y está pintada sobre mojado.
La segunda está aplicada con un pincel muy afilado, tamaño 1 en pelo de ardilla. El pincel lleva agua y pocos pigmentos, lo que da la sensación de mojado. Es cuestión de matices y suavidad.
La tercera capa es más drástica.
Pincel de pelo de marta, menos agua y más pigmentos, y me atrevo a aumentar el color.
En todas las etapas doy las pinceladas en la dirección del pelo.
Advertiréis que las pinceladas son muy cortas.
Si el pelo es corto, pinceladas cortas.
Cuando se pinta a la acuarela, hay que pintar las sombras y los reflejos como en negativo principalment .
Especialmente para los pelos grises sobre la nariz. Pinto evitando las zonas que serán más claras, que serán pelos finalmente.
Las manchas negras en la zona inferior derecha, que marcan el nacimiento de los pelos del bigote, son un poco demasiado densas. Las atenuaré más tarde rehumedeciéndolas y aspirando una parte de los pigmentos.
Observaréis que por encima y por debajo de la nariz he resaltado los pelos para darles más presencia y relieve.
Fijaos que lo que he pintado no es el pelo en sí sino la piel que se ve entre ellos.
Cuando termine de pintar los labios con tinta negra, realzaré los valores de la parte inferior del morro, que están ligeramente en la sombra, para darle más relieve al conjunto de la cabeza.
Moraleja: hay que tomarse el tiempo necesario para encontrar las marcas. No se puede pintar un cuadro hiperrealista buscando la densidad y el color exactos desde la primera pincelada.
He aquí cuatro etapas progresivas de este retrato.
Además del trabajo realizado con la nariz que hemos visto en detalle en la página anterior, con unas cuantas pinceladas más la oreja coge cuerpo y el contorno de ojos se lustra.
La estructura ósea queda reforzada
En un plano general, se trata de un trabajo que parece casi terminado, pero vamos a continuar mejorándolo con unos cuantos toquecitos más.
En un plano más cercano, se puede apreciar el trabajo del pelo: matices grises, más o menos amarillos, más o menos cobalto.
Un detalle interesante: el ojo estaba demasiado apagado. Me entraron ganas de darle un poco de luz. Examinando la foto de referencia con una lupa, pude apreciar un débil reflejo de luz en los ojos de mi labrador. Así que humedecí una delgada luna en los ojos para luego aspirar los pigmentos. Los ojos estaban secos desde hacía días, pero nunca es tarde para mejorar un detalle.
Aquí podéis ver la foto original y a la derecha la mejora en los ojos.
El peluche no tenía mucho interés, así que sólo lo escaneé una vez. El segundo escaneado, justo debajo, lo hice a partir del Ektachrome final. Aquí se ve la diferencia de color: el Ektchrome parece más rojo y el escaneado más azul. Pero entre estos dos escaneados, aumenté los contrastes. Buscad las diferencias, es un poco como jugar a los 7 errores.
El pico de la gallina, la sombra proyectada sobre ella por el morro, su vientre, el diente, el pliegue del cuello sobre la hebilla del collar...
También he "ensuciado" el conjunto de la mandíbula inferior.
Observad el mechón de pelo que contrasta con la puerta, justo debajo de la gallina. ¡Qué bien conseguido! No era un detalle fácil.
En la página siguiente os enseño los detalles del trabajo que realicé con el pelo del cuerpo .
Aquí podéis ver, en planos general y más cercano, el remolino central del pelaje del pecho.
Fijaos en la imagen del pie a la izquierda. El pelo aparece con demasiado relieve, demasiado contraste.
Cuando se secó del todo, cogí un pincel muy grueso en pelo de ardilla y lo empapé en agua. A continuación, con mucho cuidado, deposité el agua sobre el pie del perro y toda la parte de la pata que estaba demasiado tal o cual...
Es muy importante que no arrastréis el pincel. Dejad que el agua funda ligeramente los pigmentos de la superficie y cree por sí sola un aspecto ligerísimamente borroso, lo que da al conjunto un aspecto más suave al ojo.
No penséis que vais a obtener el mismo resultado sin forzar los contrastes en primer lugar... hay que forzarlos para luego atenuarlos.
¡Y éste es un regalo de mi parte! ¡Haced buen uso de él !
A la izquierda podéis ver de nuevo la foto original... y me acuerdo al mismo tiempo que vosotros que he mezclado varias fotos... que he preferido el cuerpo de ésta y la cabeza de otra..
A la derecha, el cuadro. Observaréis que he atenuado considerablemente los defectos de perspectiva de la foto en cuanto al muro, pero sin eliminarlos completamente.
foto original pintura
Último detalle, porque me deleita... he aquí un primer plano del labrador de peluche.
No es moco de pavo recrear la textura de un peluche...
¿Cómo se hace?
Hay que observar... seguir observando... siempre observar.
Hasta que desentrañéis el dibujo que forma los pelos, las sombras, los colores...
A continuación haced varios intentos, hasta que os sintáis seguros...
¡Y al ataque!.
Autor : Cyrille_Jubert,