La
Gioconda
de España
La Gioconda de España es una copia muy precisa del famoso cuadro de La Gioconda que Leonardo da Vinci pintó a principios del siglo XVI. Se encuentra en proceso de restauración en el Museo del Prado en Madrid ( España ).
Se ha asegurado que fue realizada por alguno de sus alumnos más aventajados y próximos a Leonardo, quizá Francesco Melzi o Andrea Salai.
Francesco Melzi
Andrea Salai
Los orígenes de la Gioconda del Museo del Prado están directamente relacionados con los de su gemela del Louvre, puesto que fueron pintadas casi al mismo tiempo.
La primera referencia a La Gioconda "española" se cree que puede estar en el inventario del Real Alcázar de Madrid de 1666, en el que aparece un retrato que se puede identificar con éste. En el Prado simplemente se creía que era una copia antigua realizada en el primer cuarto del siglo XVI y hasta fechas recientes además estaba erróneamente catalogado como óleo sobre madera de roble (en lugar de nogal), un soporte vinculado a la pintura flamenca u holandesa pero no a la italiana.
El Museo decidió en 2010 descolgar la obra para restaurarla y eliminar los barnices ennegrecidos. Como resultado de la restauración se pudo descubrir que se trataba de una obra de la escuela de Leonardo, lo cual fue anunciado en una conferencia (no cubierta por los medios de comunicación) en enero de 2012 en la National Gallery de Londres.
Gioconda de
España
antes de la restauración
Los trabajos descubrieron sorprendentes similitudes con la Mona Lisa que habían permanecido ocultos por un repinte oscuro (que tapaba el paisaje de fondo de la Toscana italiana), el cual fue agregado a la pintura probablemente a mediados del siglo XVIII (doscientos años después), lo cual llama la atención, puesto que la obra de Leonardo era ya por entonces muy prestigiosa, aunque tal vez pudo hacerse para integrarla en una estancia interior en la que hubiera otros retratos con fondos oscuros.
Posteriormente, una prueba de rayos X permitió establecer que las capas de pintura y la forma de componer el cuadro eran casi idénticas a la original y que los cambios hechos en la gemela eran casi iguales a la forma en la que evolucionó la primera. El barniz que se retiró de la cara de la Mona Lisa española la hizo ver más joven y brillante que la cara cubierta con barniz oscuro que presenta la obra del Louvre. La madrileña luce algo más joven y la parisina aparenta ser algo más madura.
El estado de conservación de la Gioconda española es mucho mejor que el de la original. Según los expertos, este cuadro gemelo permitirá descifrar algunos de los famosos misterios que la rodean
La Gioconda del Louvre
La conclusión del estudio es que la réplica de Madrid fue realizada por un alumno de la escuela de Leonardo al mismo tiempo que el artista italiano culminaba en el siglo XVI una de sus obras maestras.
Un trabajo en paralelo cuya autoría más probable, según los investigadores, se atribuye a Francesco Melzi, un discípulo aventajado de Leonardo y pintor más o menos conocido del Renacimiento o bien a Andrea Salai, otro de los alumnos más próximos al maestro.