
¿Cómo andan? Hoy les traigo un lugar muy lindo, con mucha historia y misterios, que está más que bueno para visitar ahora en vacaciones. Realmente vale la pena hacer la visita guiada porque se van a llevar datos muy interesantes, no sólo de la historia propia del edificio, sino del Buenos Aires que se respiraba por esa época. Como siempre les digo, déjenme algún comentario contándome qué les parece, sus experiencias si es que van, ideas sobre cómo mejorar las fotos... en fin, me encanta el feedback y creo que es lo copado de todo esto. Les dejo con cada foto alguna información del lugar, y al final del post van a poder encontrar links a mis otros posts acá en T!, la página del Palacio, y a mi blog en Wordpress con muchísimas más fotos e historias de esta ciudad tan linda. ¡Ojalá lo disfruten!


La fachada. El edificio, de claro estilo ecléctico, tiene un gemelo en Montevideo: el Palacio Salvo. En su último piso ambos alojan un faro, y la idea original era que sus luces se cruzaran para dar la bienvenida a los turistas que ingresaban por el Río de la Plata. Debido a las irregularidades en la tierra, esto jamás sucedió. Imagínense, de cualquier forma, lo que hubiera sido poder presenciar este show desde la cubierta de un barco en los años veinte... Resulta obvio a simple vista lo ambicioso que el proyecto ha sido en su momento, pero la cuestión de las luces es de alguna forma la cerecita de la torta.


Vista desde un balcón. El Barolo fue el primer rascacielos construido en Latinoamérica, y tiene cien metros en su punto más alto. El responsable de este diseño fue el arquitecto Mario Palanti, quien fuera combatiente en la Primera Guerra Mundial, e incluso integrante de una logia medieval. Sin dudas todo un personaje. Pero entonces ¿quién fue el señor Barolo?

Luigi Barolo vino a la Argentina a comienzos del 1900, en una de las primeras olas inmigratorias del país. Tardó poco en convertirse en un exitoso empresario y productor agropecuario y así decide, en 1910, emprender uno de sus más enormes proyectos... Mario y Luigi, casi sin saberlo, compartían una profunda admiración por el autor de La Divina Comedia , por lo que deciden que su rascacielos se convertiría en un santuario para Dante Alighieri en América. Objetivo cumplido señores.


Ascensor. Es imposible caminar más de diez metros y no tropezar con algún símbolo masónico. El Palacio está dividido en tres partes en analogía con la obra más conocida del poeta italiano: el pasaje central representa el Infierno, los pisos superiores y la cúpula los siete niveles del Purgatorio, y el faro el Paraíso. ¿Quieren más? como dije, la altura máxima es de cien metros, y cien son los cantos presentes en La Divina Comedia . Obra que fue escrita hacia el 1300, que es precisamente la altura de la Avenida de Mayo sobre la cual se emplaza. Loco... ¿no?


Oficina. Se dice que el lugar está repleto de pasadizos secretos, especialmente construidos para que Luigi pudiera circular por su edificio sin ser molestado por los huéspedes que allí se alojaban. Se dice también que intentaron traer desde Italia las cenizas de Dante para que descansen definitivamente en este pseudo mausoleo. Y es que el Barolo es en sí mismo un túnel hacia el pasado, pero también hacia cosas que aún hoy no conocemos, y esperan pacientemente ser descubiertas.
Me despido con unas fotos más...



Eso fue todo por hoy. Si les gustó denme algún puntito (serán más que bienvenidos), pásenle el post a algún amig@, dejen algún comentario... y también pasen por mis otros posts acá en T!: http://goo.gl/94JwuZ , http://goo.gl/CzoLGC , http://goo.gl/1JqDfx , http://goo.gl/j7QBXb ; o por mi blog en Wordpress : https://goo.gl/bAzSjH . Les dejo la página de este lugar tan genial, por cualquier duda que puedan tener: http://palaciobarolo.com.ar/ . Gracias totales, un abrazo grande, y ¡buen finde!
PD (ponele): Dedíquense a pasear un poco porque Buenos Aires realmente tiene lugares hermosos por conocer y por poca plata, y además la vida es Fugazi.


