
El aumento desató el furor por el SUBE
Miles de personas esperaron ayer durante horas para conseguir la tarjeta y evitar pagar colectivos y trenes con el incremento
Esperas de más de dos horas, sistemas colapsados, falta de tarjetas y mucho malestar de los pasajeros caracterizaron la jornada de ayer en la mayoría de los 240 puestos de distribución de la tarjeta SUBE en el área metropolitana. Los efectos del spot televisivo que anuncia la quita de subsidios en los boletos de transporte público para quienes no tengan ese plástico fueron inmediatos.
"Hace dos horas que estoy haciendo fila para sacar la tarjeta. La vine a buscar por el anuncio del gobierno nacional, pero no creo que después vayan a respetar la tarifa", se quejó la pasajera María Becaria, mientras hacía la fila en la estación de trenes de Constitución.
En esa terminal, a media mañana había alrededor de 300 personas haciendo cola . Mientras, en el puesto móvil de Plaza de Mayo se formaba una fila de 150 personas. En la esquina de la avenida Corrientes y Cerrito, los empleados -mayormente jóvenes- dijeron que se triplicó la entrega de tarjetas. De las 400 que daban diariamente hasta ahora pasaron ayer a entregar unas 1200, aproximadamente. El sistema colapsó en varios puntos de distribución, como el de Quilmes, que tuvo que cerrar al mediodía.
Las dificultades para conseguir el pase electrónico se sintieron en varias zonas de Buenos Aires y el conurbano. En el puesto de Sucre y avenida Cabildo sólo atendieron a personas que ya tenían la tarjeta y querían hacer algún reclamo. Quienes buscaban una nueva fueron derivados.
La falta de precisiones sobre los alcances de la suba del boleto para quienes no tengan SUBE generó gran confusión entre los usuarios y hasta en los propios empleados que distribuyen los plásticos. Aún se desconoce cuáles serán las tarifas para quienes paguen con monedas y no se dieron precisiones acerca de qué pasará con otras tarjetas de pago electrónico, como Monedero o las que adoptaron años atrás varias líneas de colectivos. La Secretaría de Transporte de la Nación y las cámaras empresarias del autotransporte no respondieron las consultas de LA NACION.
"Hoy me tuve que pedir el día para sacar la tarjeta. Vine con mis hijos porque todos viajamos mucho. Me parece que tendría que haber más lugares", dijo la usuaria María Almirón, en Constitución, acompañada por dos adolescentes.
En la misma fila, María del Carmen Moreira confesó: "Esto es un dolor de cabeza para todo el mundo. Tengo que cambiar la tarjeta Monedero porque me dijeron que ésta no me sirve más. Vine con los documentos de mi hijo y de mi nuera para sacárselos a ellos también porque, como trabajan, no pueden venir".
La mayor demanda que provocó la difusión del spot televisivo encontró a los empleados desprevenidos y desbordó la organización. "La forma de repartir las tarjetas está mal, esto debería ser más organizado. Además falta información, no se sabe cuánto va a aumentar el boleto", dijo Alejandro Guerra, un jubilado que sólo hace diez viajes de colectivo por mes, pero no quiere pagar el aumento. Guerra fue uno de los cientos de pasajeros que formaron ayer una larga cola en Balcarce y Rivadavia, frente a la Casa Rosada, donde se instaló un puesto de distribución móvil.
Las tarjetas pueden obtenerse en las estaciones de Constitución, Once, Retiro y Chacarita, en las sedes del Correo Oficial y del correo privado OCA, entre otros puntos. Se entrega gratuitamente con el solo requisito de contar con el DNI. Una vez obtenido el plástico, para poder usarlo hay que cargarlo previamente con dinero en las boleterías de las principales estaciones de subte y en algunos quioscos. Ayer, muchos de los usuarios que hicieron cola decían que el Correo se había quedado sin tarjetas.
En la espera, los usuarios no ocultaban sus posiciones respecto de los subsidios. "Si el subsidio es un beneficio, no tienen por qué sacárselo a quien no tiene la tarjeta", reclamó Carlos Daniel Infantino, en Constitución. "Es una excelente decisión del Gobierno. Ahora se van a poder hacer las cosas en forma equitativa", dijo Miguel Angel Canada, en Plaza de Mayo.
"Por lo que dice el spot, parecería que amenazan a los usuarios, dicen: «Tenés que hacerlo ya». Con la quita de subsidios a la luz, más el aumento del ABL, todo indica que quieren castigar a los usuarios en el verano", dijo Fernando Blanco Muiño, presidente de la Unión de Consumidores de Argentina.
