Hélder C"mara
(Hélder Pessoa C"mara; Fortaleza, 1909 - Recife, 1999) Arzobispo católico brasileño cuya defensa de la justicia social, así como su actitud de condena de las dictaduras latinoamericanas, lo convirtieron en símbolo de la llamada "Iglesia de los pobres" y en una de las figuras más destacadas de la teología de la liberación. Ingresó en el seminario en 1923, y fue ordenado sacerdote en 1931, siendo trasladado en 1936 a Río de Janeiro, donde se preocupó por las condiciones de vida de los habitantes de las "favelas".
Nombrado obispo auxiliar de Río en 1952, contribuyó decisivamente a fundar la Conferencia Nacional de Obispos Brasileños, en estrecha colaboración con Monseñor Giovanni Montini (el futuro papa Pablo VI), por entonces Secretario de Estado del Vaticano. Desde su cargo de secretario general de dicho organismo, impulsó la creación de la Conferencia Episcopal Latinoamericana (CELAM).
En 1962, el Concilio Vaticano II le proporcionó la ocasión de difundir sus ideas y de instar a la Iglesia católica a renunciar al lujo y al protocolo en favor de los pobres. Tras ser nombrado arzobispo de Olinda y Recife en 1964, su actuación pública y sus intervenciones en la radio y la televisión, preconizando la reforma social, le acarrearon el acoso del régimen militar; en 1968 su residencia fue ametrallada y un año después murió asesinado uno de sus más próximos colaboradores.
En 1970 el gobierno emprendió una campaña en su contra, acusándole de traidor y de hacer el juego al comunismo e impidiéndole el acceso a los medios de comunicación, a los que se ordenó silenciar su nombre. Jubilado en 1984, tras cumplir 75 años, algunas de sus alocuciones y sermones sobre cuestiones sociales se publicaron con el título de Revolución en la paz (Revolução dentro da paz, 1968).
De entre su muy voluminosa obra escrita cabe mencionar El Evangelio con Dom Helder, El desierto es fértil, Mil razones para vivir, Las conversiones de un obispo, Cristianismo, socialismo, capitalismo, ¿Quién soy yo?, Espiral de violencia, La rebelión de los economistas, Revolución de los no violentos: una iniciativa, La Iglesia y el desarrollo de América Latina, Para llegar a tiempo y Pobreza, abundancia y solidaridad. Doctor "honoris causa" por más de una docena de universidades, fue propuesto en diversas ocasiones para el Premio Nobel de la Paz.
Cuando alimenté a los pobres me llamaron santo; pero cuando pregunté por qué hay gente pobre me llamaron comunista.
Comunista
¿La gente se te hace pesada? No te la cargues en tu espalda, llévatela a tu corazón.
Gente
Siempre que busqué defender a los pobres, la iglesia me acusó de hacer política.
Iglesia
Los que tratamos de tomar la antorcha y seguir los pasos de Jesucristo, no debemos descansar hasta que los muros de la injusticia, la exclusión y la mentira caigan en nuestra preciosa tierra americana "ancha y enajenada".
Descansar
Cuando sueñas solo, sólo es un sueño; cuando sueñas con otros, es el comienzo de la realidad.
Sueño
Si le doy de comer a los pobres, me dicen que soy un santo. Pero si pregunto por qué los pobres pasan hambre y están tan mal, me dicen que soy un comunista.
Comunista
Feliz de quién cruza la vida entera teniendo mil razones para vivir.
Feliz
Muchos de los líderes de la Acción Católica fueron encarcelados, como también militantes obreros y de los sindicatos rurales, además de miembros del Congreso, escritores y periodistas, de modo que yo debía tener el coraje de hablar como Arzobispo de Recife sobre la importancia de la libertad, de la justicia y de la verdad en esa hora decisiva.
Coraje
Pero mientras las dos terceras partes del mundo están subdesarrolladas, ¿cómo vamos a derrochar grandes cantidades en la construcción de templos de piedra olvidando a cristo vivo, presente en la persona de los pobres?
Piedra