Mujer
Aperturas pequeñas, largos túneles. Bombachas de frutilla y pantalones de caramelos.
Muertas, las más muertas, lo único que las aleja son dientes. Una mordida de apatía y masticadas con inanición. Cajas abiertas con nada y una maratón de cortes de papel, una ceremonia de vendas sin sangre.
Trenes detenidos, mentiras suaves.
El final siempre nos llega en guiños, es como todo lo demás una simple emboscada silenciosa, lentamente dejándonos ciegos. Primero se va todo lo lejano y eventualmente hasta las cosas próximas.
Visto la guerra, bailo a la música de amantes como absenta. Ecuaciones simples, la aritmética de los hombres solitarios, tratando de tragarse una pequeña porción de mi mundo.
Átomos, quarks, partículas. La ciencia desnuda, observadores ciegos tanteando nuestros resultados con tal solo estar ahí.
Grandes funerales con ataúdes demasiado pequeños, los cadáveres nos provocan. El mareo de los vestidos demasiado abiertos, el brillo de los cierres tiesos al final de la cuerda. Un recital de piel tensa.