Los nuevos vehículos que prepara la NASA
no despegarán, al menos, hasta 2017
no despegarán, al menos, hasta 2017
El Centro Espacial Kennedy, la base en Florida (EE UU) desde la que han partido las grandes misiones tripuladas de la NASA, cumple este año su 50º aniversario en tiempos de vacas flacas, de baja actividad. De sus dos plataformas de lanzamiento, en un territorio plano de marisma, idóneo para enviar naves y satélites por su situación en el sur de EE UU y por el inmenso océano Atlántico hacia el Este, partieron los astronautas que fueron a la Luna y todos los transbordadores durante tres décadas. Ahora no se utilizan y están a la espera de que las necesiten los nuevos cohetes que planea la NASA, para dentro de cinco o seis años, como pronto.
La semana pasada partió desde Florida un cohete Falcon-9 con la nueva nave automática de carga Dragón, de la empresa SpaceX, pero lo hizo desde la vecina base de las Fuerzas Aéreas en cabo Cañaveral.
Con el final de los transbordadores se han perdido casi 9.000 empleos (de un total de unos 17.000 en la época de máxima actividad) en el KSC, incluyendo el personal de la NASA y el de las empresas espaciales en las que estaba externalizado gran parte de los trabajos de aquel programa. Para muchos, la situación actual recuerda a la que vivió el KSC entre el final del programa Apolo (1972) y arrancaron los transbordadores. Todas las misiones de estas naves (135 en total entre 1981 y 2011) partieron de las dos plataformas de lanzamiento del KSC y la mayoría de ellas aterrizaron en su pista de 4,6 kilómetros de longitud.
http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/05/29/actualidad/1338323089_677728.html