Bienvenidos Taringueros! con este post no tengo la intención de armar forobardo ni discusiones si no es un pequeño post que dedico para que vean los logros de nuestro científicos en nuestro país y que ningún político y noticiero destaca, siempre noticias malas que es común hoy en día pero es bueno destacar las cosas buenas y logros que se hacen, el titulo del post lo puse de esa forma ya que hay muchos políticos en distintas provincias (no doy nombres ni partido) que continuamente buscan quitar subsidios, dinero y fondos destinados a los laboratorios, a la ciencia y a la educación y es algo que la verdad me da mucha impotencia no poder hacer nada al respecto más que concientizar a la sociedad de lo que sucede lamentablemente ya que estamos en un país con mucha materia gris y no la aprovechamos como debería ser. A continuación doy algunos ejemplos por el cual siento orgullo de pertenecer a la nación Argentina
Argentino premiado en feria de Ciencias
El tucumano Sebastián Norniella Parache investigó durante dos años la resistencia del tejido de la especie Nephila Clavipes. El estudiante ganó el cuarto premio de Física en la Feria Internacional de Ciencias que se realizó en Estados Unidos.
Sebastián Norniella Parache investigó el hilo del arácnido. más resistente que el acero. Norniella Parache probó el éxito de su perseverancia, así como la resistencia del hilo de la araña que estudió durante dos años. Por esa razón y por la profundidad de su trabajo, el estudiante tucumano de 16 años ganó el cuarto premio de Física en la Feria Internacional de Ciencias que se realizó en Estados Unidos la semana pasada. Su trabajo fue evaluado por un jurado integrado por ganadores del premio Nobel y fue elegido entre 1.447 investigaciones de jóvenes de todo el mundo.
El proyecto que desarrolló este alumno de segundo año del polimodal del colegio Sagrado Corazón fue una investigación acerca de la resistencia y de la ductilidad del hilo que produce la araña nephila clavipes, que habita en Tucumán. Sebastián llegó a la conclusión de que es más resistente que el acero y que, a diferencia de lo que ocurre con la mayoría de los materiales, cuanto más fuerte es, más ductilidad tiene.
Yo tenía puesta la escarapela. Cuando dijeron mi nombre subí al escenario y saqué una bandera argentina que llevaba guardada en el bolsillo. En ese momento, los otros chicos argentinos que también habían viajado comenzaron a aplaudir y a gritar. Fue muy emocionante, recordó.
PERFIL:
NOMBRE Y EDAD.- Sebastián Norniella Parache, 16 años.
OCUPACION.- Alumno de segundo año del polimodal del colegio Sagrado Corazón.
LOGRO.- Ganó el cuarto premio en Física en la Feria Internacional de Ciencias y una beca de u$s 500 para investigación.
PROYECTOS.- Contó que quiere estudiar Diplomacia, aunque admitió que también le interesan las carreras

Estudio argentino sobre la vitamina D
Investigadores del CONICET realizaron un estudio que revela que el déficit de vitamina D también afecta a los músculos. El trabajo fue publicado en The Journal of Nutrition, Health & Aging.
La insuficiencia de vitamina D es común en adultos mayores y está asociada a un incremento del riesgo de fractura por pérdida de la masa ósea. Una investigación confirma que ese déficit también afecta la fuerza y el funcionamiento normal de los músculos en las mujeres después del climaterio, lo que incrementa la tendencia a sufrir caídas.
En este trabajo, publicado en The Journal of Nutrition, Health & Aging, los científicos evaluaron la velocidad de marcha, el equilibrio y la acción de pararse y sentarse en un grupo de 54 mujeres mayores de 65 años. “Estas tres pruebas son consideradas indicadores de coordinación, balance y función muscular de los miembros inferiores”, detalló la autora principal del estudio, la doctora Silvina Mastaglia, investigadora del CONICET y médica de la Sección Osteopatías Médicas del Hospital de Clínicas de Buenos Aires.
Asimismo, los expertos determinaron la fuerza muscular de ambas piernas mediante el uso de un equipo llamado dinamómetro manual, que aplicaron sobre los músculos abductores y flexores de cadera y los extensores de rodillas. También midieron en muestras de sangre la concentración del marcador nutricional denominado 25-hidroxivitamina-D, la forma más precisa para determinar la cantidad de vitamina D presente en el cuerpo.
Los resultados fueron sugestivos: las mujeres con una importante insuficiencia de este nutriente mostraron tener afectado el funcionamiento de la musculatura y presentaron una menor fuerza que aquellas con niveles de vitamina D cercanos a los óptimos, lo que aumenta el riesgo de caídas y consecuentes fracturas.
De todas formas, Mastaglia, quien también es docente del Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de la UBA, hizo un llamado a la prudencia. “La dosis y el tipo y tiempo de administración de la vitamina D en los pacientes debe ser establecida por el médico de acuerdo a los niveles que presente en la evaluación”, dijo. “Si bien en principio carece de riesgos significativos, una toma excesiva y prolongada podría llevar a un estado de intoxicación (que se manifiesta con aumento del calcio en sangre y orina)”, agregó.
Estudios epidemiológicos hechos en Argentina mostraron que, en promedio, ocurren anualmente 298 fracturas de cadera cada 100 mil mujeres mayores de 50 y 117 fracturas cada 100 mil varones en ese mismo rango de edad. Por otra parte, comunicaciones internacionales indican que cerca de la mitad de las fracturas no vertebrales son causadas principalmente por caídas, de las cuales un tercio ocurren en mayores de 65 años.
El aporte adecuado de vitamina D podría enfrentar el problema por varios frentes. “Una mejor función y fuerza muscular contribuiría a disminuir el riesgo de caídas y, por ende, las tasas de fracturas por fragilidad ósea”, resaltó la doctora Mastaglia. Por otra parte, las personas con insuficiencia de vitamina D tienden a caminar menos y es sabido que esa actividad tiene un efecto positivo sobre la masa ósea y densidad mineral, especialmente en los miembros inferiores.
En todo caso, además de normalizar los niveles de esa vitamina, la especialista recomienda diferentes intervenciones que contribuirían a disminuir las caídas, tales como la práctica del Tai-chi y otros ejercicios para el balance y la fuerza muscular, el reacondicionamiento de elementos del hogar para dejar libre el área de circulación, la buena iluminación y el uso de alfombras antideslizantes.
“Nuestro trabajo fue un estudio exploratorio en un pequeño grupo de mujeres posmenopáusicas y residentes en la Ciudad de Buenos Aires”, destacó la investigadora. “Pero para la elaboración de políticas de salud pública dirigidas a la prevención de fracturas de cadera serían de gran utilidad estudios adicionales de mayor escala en distintas regiones del país”, agregó.

Hallazgo argentino clave sobre la memoria
Científicos del Instituto Leloir y el CONICET realizaron un descubrimiento clave para entender la representación de las asociaciones de ideas. El trabajo fue publicado en la última edición de la prestigiosa revista Science.
Un equipo de científicos argentinos descubrió un proceso clave en el funcionamiento de la memoria. De acuerdo al trabajo publicado en la última edición de la prestigiosa revista Science, los investigadores revelaron cuál es el rol de las neuronas jóvenes generadas durante la edad adulta en el procesamiento de información que permite la formación de la memoria y la representación del espacio que nos rodea.
Si bien suele afirmarse que las neuronas que mueren en los individuos adultos no se regeneran y que su nacimiento sólo ocurre durante el desarrollo temprano, es sabido que existen regiones específicas del cerebro de los mamíferos donde las neuronas continúan generándose durante la adultez. En los humanos, la neurogénesis adulta ocurre en el giro dentado del hipocampo, una región del cerebro esencial para la formación de diversos tipos de memoria y para la representación del espacio en el cual se desplazan los individuos. El doctor Alejandro F. Schinder, director del Laboratorio de Plasticidad Neuronal del Instituto Leloir e investigador del CONICET y sus colegas Antonia Marin-Burgin, Lucas Mongiat y María Belén Pardi lograron desentrañar qué funciones desempeñan esas neuronas generadas durante la adultez.
Utilizando modelos animales, emplearon en ratones técnicas de registro de la actividad neuronal y establecieron que, durante su maduración, que demanda varias semanas, las neuronas “jóvenes” poseen propiedades que las hacen más activas que el resto de las más maduras que integran el circuito.
“Estas propiedades perduran solamente un par de semanas, luego de lo cual las neuronas jóvenes maduran y se tornan indistinguibles de las neuronas preexistentes”, destacó la doctora Marin-Burgin en diálogo con la agencia de Divulgación Científica y Técnica del Instituto Leloir.
Los experimentos demuestran, además, que las neuronas jóvenes son menos selectivas que las maduras en su respuesta a distintos estímulos, lo que las vuelve más aptas para la representación de asociaciones.
La investigación permitió concluir que las neuronas jóvenes que se generan durante la adultez no sólo remplazan neuronas que van muriendo naturalmente; también son capaces de activarse y transmitir información en forma más eficiente que sus compañeras de circuito más maduras o desarrolladas. De acuerdo a los investigadores, el hipocampo contaría con una camada renovable de neuronas jóvenes que actúan como recolectores del contenido global de la información y otro grupo de neuronas maduras que capturan segmentos de información en forma más selectiva. Los autores del estudio concluyeron que el conocimiento de estos mecanismos podría inspirar, en el futuro, posibles estrategias de reparación cerebral.
Carrera por la educación
Unas 7000 personas participaron de la 5ª Carrera por la educación organizada por Unicef
Argentina en Palermo. Se recaudaron cerca de 615 mil pesos a beneficio de los programas educativos que serán destinados a poblaciones indígenas del norte del país y en villas de la Capital Federal y el Conurbano Bonaerense. Bajo la conducción de Julián Weich, la jornada concluyó con el sorteo de un coche.

Batería de litio argentina para autos
Se confirmó que en octubre de 2012 debutará el primer equipo de almacenamiento de energía de producción local. Su producción estará a cargo de científicos de la Universidad de Córdoba, el Conicet y la Comisión de Energía Atómica.
En octubre debutará la primera batería de litio argentina, como resultado del trabajo de un equipo de científicos de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), la Universidad Nacional de la Plata, el Conicet, la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica y la empresa Sol.ar.
“Para octubre de este año produciremos unidades homologadas para notebooks. En cuatro años más estarán listas las de autos”, anunció el físico Daniel Barraco, investigador de la UNC y el Conicet y coordinador del proyecto.
“Nuestro objetivo es claro, del salar a la batería todo hecho en Argentina”, agrega.
Barraco indicó: “Seremos el primer país latinoamericano en desarrollar baterías de litio. Es un gran proyecto, no solo de sustitución de importaciones, sino también para exportar. Podría significar en el siglo XXI, para las provincias del Noroeste argentino, lo que significó el agro para las pampeanas en el siglo XIX.”
La evolución del negocio del litio viene siendo anunciada por iProfesional.com desde su inicio. (Ver notas: Argentina tiene en su poder la futura “estrella” de las materias primas. Y recientemente: Riqueza argentina, en otras manos: diez empresas extranjeras ya controlan la materia prima del futuro)
Según el proyecto, se producirán en las provincias de donde se extrae el mineral, y las tareas de investigación científica se continuarán haciendo en donde están actualmente los investigadores calificados.
Para 2013, existió una planta nacional, con tecnología propia, para concentrar el carbonato de litio obtenido en los salares de la Puna a una pureza del 99%, que es la requerida para las baterías. Para ello, hay otro plan intermedio: construir un establecimiento piloto de purificación.
“Nuestro objetivo es aprovechar en el país el potencial de toda la cadena productiva de litio. En 2020 habrá 200 millones de autos con baterías de este tipo en el mundo”, dice Barraco.
Recurso clave
La Argentina ocupa el tercer puesto en reservas mundiales de litio, luego de Bolivia y Chile.
Este metal, que está desatando una fiebre internacional, por ser clave en la producción de baterías para artefactos electrónicos, autos eléctricos e híbridos, fue declarado recurso estratégico en la Provincia de Jujuy.
Mientras que en el año 2001 se habían utilizado 70.000 toneladas, la demanda global en 2010 fue de 127.000. Durante el mismo período, la Argentina pasó de producir 6.000 toneladas al año a 17.000.
Del total de carbonato consumido, Chile provee el 40%, Australia el 29%, la Argentina el 14% y China el 11 por ciento. El continente asiático (Japón, China, Corea) consume casi el 60% de la producción, Europa el 20% y EEUU el 12 por ciento.
En la actualidad, el 50% del litio se utiliza para aleaciones, cerámica, lubricantes, un 30% para aires acondicionados, metalúrgica, baterías para autos y medicina, y en un 20% para producir las baterías de celulares, notebook y tablets.
Los pronósticos indican que, hacia el 2025, el mercado de las baterías crecerá hasta tener una porción del 50% del mercado.
El país ocupa el tercer lugar en importancia en cuanto a reservas mundiales de este “petróleo blanco”, que se estiman en 11 millones de toneladas métricas (tnm), detrás de Bolivia, que concentra el 50% en el salar de Uyuni, y Chile, que tiene el 25% con el salar de Atacama.
En total, las salinas de la Argentina, Bolivia y Chile concentran el 85% de las reservas mundiales del mineral. La Puna tiene el 83% del litio del planeta, otro 15% se encuentra en el Tibet y un ínfimo 2% en Nevada, EE.UU.
El costo marginal promedio de la producción de carbonato es de 3.300 u$s/Ton. El más bajo del mundo se registra en salares de Chile con 1.500 u$s/Ton. Por su parte la empresa FMC, en Catamarca, da cuenta de una cifra de 2.200 u$s/Ton.
Como el oro y el petróleo, hoy este metal constituye un recurso natural no renovable que despierta el interés de grupos empresarios de envergadura internacional.
Mapa corporativo
El litio se ha convertido en un recurso cotizado por corporaciones mineras y empresas fabricantes.
La principal compañía productora en el mundo es la australiana Talison Lithium, seguida por la chilena SQM.
La Argentina podría encaminarse a experimentar una gran explosión productiva en base a este mineral, dado que el noroeste argentino es uno de los vértices del triángulo que la revista Forbes denominó “la Arabia Saudita del litio”.
Según las conclusiones del Primer Seminario sobre su utilización integral en la Argentina, organizado por los ministerios de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Industria, y la Provincia de Jujuy, en la ciudad de San Salvador, la riqueza que ostenta el país puede constituirse en un punto de inflexión en el modelo de explotación minera a partir del desarrollo de tecnología de punta.
Rodolfo Tecchi, titular de la cartera de Educación, Ciencia y Tecnología de Jujuy y referente gubernamental en la temática, admite que “si se repitieran las conductas que se siguieron con la explotación de otros recursos naturales, no llegará el desarrollo al nivel local. Si lo único que queda de la explotación del litio son las regalías mineras y unos pocos puestos de trabajo, va a ser preferible preservar los salares para alguna otra actividad futura”.
Es que la provincia de Jujuy apunta, en sintonía con organismos nacionales, a que la explotación del litio sea el inicio de cadenas productivas que preserven el ambiente, y agreguen valor, aplicando conocimiento y tecnología.
Expectativa
Se estima que, a mediano y largo plazo, habrá un importante incremento en los precios y la demanda de litio, la cual podría duplicarse en los próximos diez años, según las conclusiones de la Reunión del Grupo de Expertos Senior sobre el Desarrollo Sostenible del Litio en América Latina, organizada por la Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina (CEPAL) a fines de 2010 en Santiago de Chile.
La cotización internacional de la tonelada del carbonato de litio duplicó su valor en los últimos años hasta alcanzar los 6.000 dólares.
El motivo radica en el crecimiento exponencial de la industria que fabrica baterías recargables para netbooks, notebooks y teléfonos celulares.
Más temprano que tarde, la provincia de Jujuy, mediante el Decreto 7.592 del año pasado, declaró a las reservas minerales que contengan litio como recurso natural estratégico y busca preservarlas como una materia prima no renovable que “debe constituirse en una fuente generadora de valor agregado local y de participación e inclusión laboral de los jujeños”.
Para eso, un comité integrado por expertos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), de la Universidad Nacional de Jujuy (UNJu) es el encargado de analizar y aprobar los proyectos de litio. El mineral del salar de Olaroz en la provincia de Jujuy es el de mejor calidad por su baja concentración de magnesio.
En el último Congreso de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la presidenta Cristina Kirchner se refirió a los “importantísimos yacimientos de litio” como fuente de riqueza del nuevo milenio, señaló que el desafío es “industrializarlo en origen” y lanzó la consigna de “ruralidad industrial”.

Bioenergía, oportunidad para el campo argentino
Sustentable y competitivo, el negocio de la producción de energías renovables se perfila como un desafío a corto plazo que promete beneficios y desarrollo en campos argentinos.
Si el presente del negocio bioenergético es bueno en todo el mundo su futuro será, como sostienen los analistas, aún mejor. En el caso argentino, por las condiciones del sector agropecuario y el escenario previsto hacia 2020 por el Ministerio de Agricultura de la Nación (157 millones de toneladas de granos), la generación de energías renovables ya se perfila como un desafío a corto plazo que promete beneficios y desarrollo en los territorios.
El equipo Proyecto Valor Agregado en Origen Precop III, coordinado por el técnico del INTA Mario Bragachini, acaba de publicar el documento “Bioenergía y agroalimentos, oportunidad para el productor agropecuario argentino”, que evalúa distintas alternativas de corto plazo para producir energía en el mismo sitio donde se generan las materias primas y convertirla en un negocio estratégico que, además de mejorar la competitividad del productor agropecuario, permita el desarrollo de los pueblos. “Tenemos una producción tremendamente excedentaria en biomasa vegetal que debe aprovecharse a partir de la producción de agroalimentos y bioenergía estratégica en origen”, consideró Bragachini.
Con las estimaciones del PEA, la afirmación de Mario Bragachini tiene peso propio: la superficie cultivada del país alcanzará las 42 millones de hectáreas en los próximos ocho años, lo cual sumado al aumento de productividad en los principales cultivos permitiría cosechar 157 millones de toneladas de granos. En el caso de los biocombustibles el aumento será del 317 por ciento, cuyas exportaciones pasarán de 1.277 a 5.320 millones de dólares en 2020 y el biodiesel de soja representará la mayor proporción.
Para el especialista, este escenario implica comenzar a generar “bioenergía en origen, un término que cada día se asociará más al del valor agregado en origen y constituye una excelente oportunidad para el productor agropecuario argentino”. Este escenario, destacó el coordinador del Precop III, puede ser aprovechado por empresas integradas por los mismos agricultores que producen la biomasa y “así generar mayor trabajo local y una mejor distribución de la renta”.
En este sentido, los 2.172 intendentes del interior del país tendrán una participación estratégica y en todo momento deberán ser los motivadores y facilitadores del desarrollo agroindustrial y agroalimentario que se desea realizar: “Industrializar la ruralidad”, indica el documento, mediante parques industriales y agroalimentarios y de energía renovable que serán una constante de la década.
Asociarse como valor agregado
La llave para los mejores resultados en producción de bioenergías y agregado de valor en origen “está en el asociativismo, la herramienta necesaria para posibilitar la participación de los productores agropecuarios y de las pymes”, explicó Fernando Ustarroz, integrante del Precop III.
Dentro de las bioenergías más utilizadas a escala mundial se encuentran el bioetanol y el biodiesel. Gastón Urrets Zavalía, técnico del INTA Manfredi y participante del trabajo, ponderó la potencialidad de la Argentina al ser el principal exportador de biodiesel del mundo, además de las grandes posibilidades de incrementar el consumo interno de estos biocombustibles.
Las proyecciones estiman que en la Argentina, en 2014, habrá entre ocho y diez plantas productoras de etanol en base a grano de maíz, la mayoría en la provincia de Córdoba; de hecho, existe ya una en funcionamiento y otra comenzará a producir dentro de tres meses. En lo que respecta al biodiesel, actualmente hay 26 plantas localizadas en seis provincias argentinas: Buenos Aires, Neuquén, San Luis, Salta, Chaco y Córdoba. La mayoría está en los alrededores del puerto de Rosario –Santa Fe–.
En esta línea, para 2020 –según proyecciones del PEA 2– la producción nacional de maíz superaría las 40 millones de toneladas. Esto significa que la Argentina podrá moler seis millones de toneladas de maíz para producir etanol, aumentar el consumo interno del grano de maíz en un 91 por ciento tanto para molienda seca, molienda húmeda, producción porcina, producción aviar y la producción bovina de leche y carne y aún así incrementar el saldo exportable actual de grano de 13 a 17 millones de toneladas.
La diferencia entre la producción actual y potencial de aceite y biodiesel de soja se da por la exportación de granos no procesado (casi del 20 por ciento) y por el consumo interno del grano de soja procesado en las plantas de extrusado-prensado que extraen menos aceite pero producen expeller, un producto de excelente calidad para alimentación animal.
“Hay gran potencial de incremento en la producción nacional de biodiesel debido a la transformación del grano que hoy se exporta sin valor agregado”, dijo Urrets Zavalía.
Una argentina lidera proyecto internacional
La física argentina, Gabriela González, fue elegida entre 800 investigadores como la responsable del proyecto internacional LIGO de observación de ondas gravitacionales.
En forma simplificada, Einstein proponía que el espacio-tiempo era un entramado entre estas dos variables donde se desarrollaban los eventos del espacio. Para graficarlo, habría que pensar al espacio-tiempo como un pañuelo estirado, y que objetos o eventos de determinada masa o magnitud pueden formar pliegues y acercar objetos ubicados en puntos distantes de esta tela. Una masa importante tiene el mismo efecto en el espacio-tiempo como apretar con el dedo en el centro del pañuelo, hundir esa zona y que los extremos se acerquen entre sí.
La física cordobesa Gabriela González define a las ondas gravitacionales como “arrugas en el espacio-tiempo producidas por masas muy grandes, como estrellas que se fusionan, y emiten energía en forma de ondas gravitacionales”. En 1992, González empezó a estudiar este fenómeno astrofísico y ya no lo pudo dejar. Casi 20 años después fue electa como la vocera de la Colaboración Científica del Observatorio de Ondas Gravitacionales por Interferómetro Láser (LIGO, por sus siglas en inglés), el proyecto más importante en el mundo en esta materia. En una elección democrática, los casi 800 investigadores que forman parte de este consorcio internacional la designaron como responsable del proyecto.
Tras finalizar la primera etapa de LIGO, González ahora está coordinando la segunda, donde detectores más avanzados remplazarán a los anteriores para poder recibir información desde distancias diez veces mayores. Con estos nuevos detectores, llamados interferómetros, van a poder analizar lo que ocurre a la friolera de 450 millones de años luz.
–¿Se sabe qué origina las ondas gravitacionales?
–Se sabe que existen estas ondas, pero no se han podido detectar directamente. Lo que sí se conoce es que se producen cuando las masas no son esféricas y están aceleradas. Al moverme, yo también estoy creándolas, pero para que sean detectables tienen que ser producidas por masas muy grandes como la de dos estrellas chocando entre ellas. El modelo clásico en el que uno piensa es el sistema binario de estrellas, es decir dos estrellas que giran en torno a un eje. Newton proponía que giraban porque estaban aceleradas. Al hacerlo, producen ondas gravitacionales, pierden energía y las estrellas se terminan acercando hasta que finalmente coalescen, es decir, se fusionan. En el caso que sean estrellas de neutrones (ver aparte), al chocar formarían un agujero negro.
–¿Estudiarlas ayudaría a comprender mejor la dinámica del universo, cómo se forman y desaparecen cuerpos y agujeros negros?
–Algunos científicos dicen que entender mejor este fenómeno es una comprobación de la teoría de la relatividad de Einstein, que los predijo. Aunque creo que la teoría de Einstein no necesita más comprobaciones. Midiendo estas ondas podemos aprender las propiedades de estos sistemas.
Podemos saber, por ejemplo, qué masa tienen estas estrellas de neutrones, cómo están formadas o cuántos de estos sistemas hay. Pero para mí, lo que es más excitante es que no solamente las estrellas de neutrones producirían estas ondas gravitacionales, sino que las más fuertes serían producidas por agujeros negros que chocan y coalescen. Agujeros negros del tamaño que nosotros estamos buscando no se sabe si existen, dónde están o cuántos hay. Es toda una manera nueva de hacer astronomía, y tenemos la esperanza de poder entender mejor el Universo.
–¿Observar y comprender estos fenómenos puede traducirse a innovaciones a nivel tecnológico?
–En el momento que dos agujeros negros chocan y forman uno más grande, las fuerzas gravitatorias y la estructura del espacio-tiempo son muy complejas. Hay pocas teorías y solamente algunas simulaciones numéricas. Con LIGO nosotros podremos estar viendo eso en tiempo real, entender la estructura del espacio–tiempo en esas circunstancias, y esto abriría la posibilidad de, con el tiempo, generar tecnología que nos permita cambiar el espacio-tiempo.
–¿Con qué objetivo fue creado LIGO?
–El concepto de ondas gravitacionales que predijo Einstein es muy revolucionario en la ciencia porque propone que las masas no se mueven por fuerzas que ejercen entre ellas, sino que lo hacen porque el espacio-tiempo donde viven cambia. Para detectarlas, a principios de los ’70 se comenzaron a diseñar interferómetros, que son dispositivos muy sensibles para medir distancias y en los ’90 el gobierno de Estados Unidos decidió poner dinero para construir las instalaciones para LIGO. Todavía se están construyendo y mi predicción es que las detecciones van a comenzar para el año 2016.
–Además de los dos detectores que tienen en Estados Unidos, ¿el proyecto LIGO se va a ampliar?
–Estamos construyendo nuevos interferómetros con mayor sensibilidad para sustituir los anteriores y creemos que van a comenzar a operar en 2015. En Estados Unidos hay dos observatorios, uno en el estado de Louisiana y otro en el estado de Washington, y la idea es que estén alejados de manera de confirmar la detección de estas ondas gravitacionales. Pero teniendo otros detectores se podrían triangular las señales que se detectan y saber de que parte del universo se originan. En el observatorio que está en el estado de Washington hay dos detectores y se estaba considerando mudar uno de estos detectores a India.
–¿Argentina va a participar en este proyecto?
–Creo que está en excelentes condiciones. Nos reunimos dos veces al año para estudiar estas solicitudes de participación. En la última reunión, en septiembre, estuvieron Mario Garavaglia, de la Universidad Nacional de La Plata, y Carlos Kozameh, de la Universidad Nacional de Córdoba, y estamos en contacto para que se produzca la solicitud. Yo creo que va a andar todo muy bien porque la promesa de tener en la Argentina un grupo, sobre todo grupos experimentales que hay muy pocos, es muy bueno.
–Cuando comiencen las detecciones, ¿qué esperan descubrir?
–La expectativa más segura es la coalescencia de estrellas de neutrones, que originan agujeros negros. En lo personal, me gustaría descubrir agujeros negros chocando. Es en ese momento que el espacio-tiempo está más deformado y verlo es un sueño. También esperamos ver señales del origen del Universo, pero las probabilidades son mucho menores.

Científicos argentinos logran cultivos con más rendimiento
Un grupo del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral generó plantas de soja, maíz y trigo resistentes a la sequía y la salinidad, además de ser hasta un 30% más productivas, insertándoles un gen del girasol.
La frase atribuida a Edison asegura que el genio consiste en un 1% de inspiración y un 99% de transpiración. Y otra, atribuida a Pasteur, que la suerte favorece a los espíritus preparados.
Ambos conceptos se aplican a un notable avance de científicos argentinos dado a conocer ayer: un grupo del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral, liderado por la doctora Raquel Chan, generó plantas de soja, maíz y trigo que no sólo son resistentes a la sequía y la salinidad, sino que además son entre un 20 y un 30% más productivas, insertándoles un gen (el HAHB-4) descubierto en el girasol.
El desarrollo fue patentado por el Conicet y la Universidad del Litoral, y la empresa Bioceres obtuvo la licencia de su uso y explotación por 20 años. Es decir, que los organismos estatales recibirán regalías por cada semilla vendida una vez que empiece a comercializarse, alrededor de 2014, cuando se hayan concluido los trámites regulatorios.
“Dado el volumen que tiene la producción de estos tres cultivos, cualquier variación implica miles de millones de dólares de ingresos”, dijo el ministro de Ciencia, Lino Barañao, durante la presentación. Según las estimaciones, de mantenerse los valores de la cosecha 2010/2011 y calculando una mejora del 20% en el rendimiento y un 5% de aumento de la superficie cultivable, los beneficios económicos podrían rondar los 10.000 millones de dólares.
Chan, doctorada en química en Rosario y posdoctorada en Francia, regresó al país en 1993, y desde entonces se abocó a este tema. “Comenzamos por estudiar los genes de la respuesta al estrés -contó la investigadora, que a lo largo de todos estos años lideró un equipo de alrededor de seis personas, en el que se formaron numerosos becarios doctorales y posdoctorales-. Hubo muchísimas contribuciones. Nosotros hicimos las construcciones [genéticas] y las transformaciones.” Bioceres hizo las pruebas de campo en un número importante de hectáreas y decenas de miles de plantas.
Este logro alcanza una relevancia inusual si se tiene en cuenta que, de acuerdo con lo publicado en la literatura científica, no existe otro gen de resistencia a la sequía que haya conferido también un aumento de productividad.
“La revista Nature Biotechnology publicó no hace mucho 25 eventos de modificación genética para conferir resistencia al estrés hídrico -explicó Chan-. En todos los casos, cuando esas plantas recibían cantidades normales de agua, su productividad se reducía. En cambio, este gen no sólo no genera merma en el rendimiento, sino que lo aumenta.”
Tras cuatro años de pruebas a campo, la mejora en los rindes oscila entre el 10% y el 100% dependiendo del tipo de cultivo, la calidad y el lugar donde se plante, tanto como de los factores climáticos. “En general, los mayores aumentos se dan en condiciones de sequía extrema -dijo Chan-, pero como todavía no los replicamos, preferimos ser cautos y calcular aumentos de entre un 20 y un 30%.”
Según explicaron Chan y el doctor Alejandro Mentaberry, biotecnólogo vegetal y nuevo jefe de gabinete del Ministerio, para realizar la modificación genética se aisló el gen de interés más las regiones reguladoras, y se insertó ese segmento de ADN en el genoma de las plantas de soja, maíz y trigo mediante distintas tecnologías. “Lo que nos resultó más efectivo fue utilizar una bacteria como vector”, contó la investigadora.
“La planta está sometida a distintos tipos de estrés -explicó Mentaberry-. Este gen lo que hace es desacoplar el programa de acumulación en la semilla de las condiciones hídricas. Por más que haya estrés, no «acusa recibo» y sigue llenando el grano.”
TIEMPO DE COSECHA
Más allá de los beneficios evidentes, la importancia de este logro se acrecienta si se tiene en cuenta que esta tecnología permitirá desarrollar una batería de variedades vegetales aptas para enfrentar los desafíos que plantea el cambio climático y las necesidades de una población global que para 2050 podría alcanzar los nueve mil millones de personas.
“Para ese momento, el mundo deberá producir un 70% más de alimentos -dijo Barañao-, y no hay un 70% más de tierra disponible. De modo que aumentar la productividad de los cultivos es uno de los retos más urgentes que tenemos por delante.”
Y enseguida agregó: “Este avance cambia la ubicación de la Argentina en el panorama global. Siempre se nos vio como un país que tiene agua, luz y tierra. Ahora, estamos incorporando recursos intelectuales, que son renovables, pero requieren tiempo y cuidado para que expresen su máximo potencial. Esto nos puede garantizar no sólo un lugar en las publicaciones internacionales, sino también ganancias. Es algo que esperamos que se repita ahora que estamos en condiciones de cosechar la inversión que venimos haciendo”.

Científicos argentinos develan un enigma del embarazo
El súbito e inesperado aumento de la presión sanguínea se presenta como un rayo que rasga de un momento a otro el cielo azul del embarazo.
La preeclampsia, cuadro devastador que afecta a entre el 5 y el 8% de las mujeres gestantes (en general, de las que esperan su primer bebe), es una de las complicaciones más graves que surgen en esa etapa de la vida y puede producir convulsiones, accidente cerebrovascular, falla multiorgánica y hasta la muerte de la madre y/o el bebé.
Aunque se conoce desde las épocas de Hipócrates (hace más de 2000 años), el problema es que sus síntomas son inespecíficos (edema, repentino aumento de peso y proteinuria son algunos) y no existen actualmente métodos de diagnóstico precoz ni tratamientos, más allá de la inducción del parto.
Pero un trabajo que acaba de publicarse en la revista Hypertension , y que firman Federico Jensen y Ana Claudia Zenclussen, dos investigadores argentinos que trabajan en la Universidad de Magdeburgo, en Alemania, acaba de revelar una clave fundamental de la enfermedad: los científicos descubrieron que un subtipo de glóbulos blancos, los linfocitos B-1a, producen autoanticuerpos que desencadenan en esas mujeres una reacción autoinmune.
“Estos linfocitos aparecieron tempranamente en la evolución del sistema inmunológico y ya fueron asociados con otras enfermedades, como el lupus o la artritis reumatoidea”, cuentan a través de una comunicación telefónica desde su laboratorio, en Alemania.
Ana y Federico no perdieron un ápice del acento argentino. “Es que, junto con mi mujer, que es bióloga y trabaja con el marido de Ana, hicimos un enclave en el Instituto de Obstetricia y Ginecología Experimental de la Facultad de Medicina de la Universidad de Magdeburgo -cuenta Jensen-. Hasta tomamos mate todas las tardes…” Hoy ambos son directora y subdirector, respectivamente, del Instituto.
Ana es santafecina y estudió bioquímica en la Universidad del Litoral. Llegó a Alemania tras obtener una de las más prestigiosas becas europeas, la Alexander von Humboldt, después de doctorarse en inmunología en la Universidad de Buenos Aires. El primer día que entró a su laboratorio en Berlín, conoció a un pediatra e investigador alemán con el que se casaría y tendría dos hijas.
“En 2007 acepté el cargo de profesora en Magdeburgo y el mismo año se postuló Federico, que venía de Dresden, a otro -cuenta Ana-. Yo hace 12 años que trabajo en inmunología de la reproducción, y cuando llegó Federico le propuse que estudiara las células B.”
UN MISTERIO MILENARIO
“Celsus -cuentan los investigadores- fue el primero en describir la preeclampsia como un «ataque» que ocurría durante el embarazo y que desaparecía luego del parto. Debido a que los síntomas aparecían de improviso, la llamaron «eclampsia», del griego «relámpago». Hacia la mitad del siglo XIX se la asoció por primera vez con presión elevada y proteinuria [presencia de proteínas en la orina], que son los únicos indicadores para diagnosticarla.”
Una de las hipótesis iniciales para explicar la preeclampsia la atribuyó a una respuesta exacerbada del sistema inmune de la madre a los antígenos paternos establecidos en el feto y su placenta. Pero en los últimos años se venía planteando la posibilidad de que se desencadenara por mecanismos autoinmunes.
“Esta nueva forma de pensar surgió de la detección de varios tipos de autoanticuerpos en mujeres que desarrollan preeclampsia y que están ausentes en mujeres con embarazos normales -explica Jensen-. Entre otros, uno dirigido contra un receptor de la
angiotensina (denominado AT1-AA) que influye tanto en la presión sanguínea como en los niveles de proteína en orina, ambos indicadores de la enfermedad. Sin embargo, si bien los autoanticuerpos estaban bien caracterizados, hasta ahora se desconocía su origen, es decir qué tipo de células los producen, y más importante aún, bajo qué condiciones.”
Jensen y Zenclussen confiesan que el resultado los tomó un poco por sorpresa.
“Hace diez años se detectaron autoanticuerpos en mujeres con preeclampsia -cuenta Zenclussen-. A partir de eso se los aisló y se empezaron a hacer trabajos en animales. Cuando se inyectaban en ratones, éstos desarrollaban todos los síntoma de la preeclampsia. Sin embargo, no nos esperábamos estos resultados.”
¿Pero qué es lo que gatilla la síntesis de esos autoanticuerpos?
“Esa justamente es una pregunta que nos plantearon los revisores del trabajo -dice Jensen-. Nosotros proponemos que uno de los factores desencadenantes podrían ser niveles elevados de gonadotropina coriónica humana. Esta hormona aumenta durante las primeras etapas del embarazo y, si está desregulada, se asocia con varias patologías, entre ellas la preeclampsia.”
CORAZÓN BINACIONAL
Según subrayan los investigadores, el trabajo abre enormes posibilidades, no sólo para diseñar estrategias que permitan reconocer mujeres con riesgo de desarrollar esta enfermedad antes de que se presente, sino también para encontrar posibles tratamientos.
“Para nuestro trabajo, medimos los niveles de B-1a en pacientes que ya estaban diagnosticadas y vimos que tenían niveles elevadísimos de estas células -explica Jensen-. Ahora, para que esto tenga impacto clínico y se puedan usar estas células en diagnóstico precoz, hay que hacer un estudio retrospectivo; es decir, seguir a las pacientes desde los inicios del embarazo y ver si esta población de células cambia. Es algo que ya estamos planeando, pero tenemos que decidir si es conveniente hacerlo en mujeres con mayor riesgo, qué número de pacientes deberíamos reclutar y con qué asiduidad deberíamos realizar los controles.”
Tanto Jensen como Zenclussen confiesan sentirse muy contentos por las posibilidades que les brinda el sistema científico del país europeo.
“Una vez que los conocés y trabajás con ellos, los alemanes son gente maravillosa -afirman, al unísono-. Pero siempre seguimos en contacto con la Argentina y hasta tenemos proyectos en conjunto con equipos del Conicet.”

Genómica en Argentina
Se trata de una disciplina que pronto permitirá diseñar tratamientos médicos dirigidos a cada individuo, de acuerdo a las características de su ADN.

Hace algunos años, predecir antes de su nacimiento si una persona podría desarrollar Alzheimer o cáncer de mama, si tendría tendencia al alcoholismo o a la obesidad, podía ser sólo el resultado del arte de la adivinación. En la actualidad, es el resultado de la genómica, la ciencia que interpreta la información codificada en el ADN de los organismos.
“Poco tiempo atrás, leer toda la información del genoma de una persona era casi imposible”, afirma el doctor Martín Vázquez, investigador del Conicet y Gerente de Investigación del Instituto de Agrobiotecnología Rosario (Indear). Hoy existe la posibilidad técnica de secuenciar el genoma humano, pero su costo hace que no sea un estudio demasiado extensivo. Sin embargo, recientemente, una compañía proveedora de productos biotecnológicos anunció el lanzamiento de un equipo que permitiría bajar el valor a 1.000 dólares por secuenciación. “Estamos camino a pasar la tarjeta de crédito, como cuando compramos un par de zapatillas, y poder obtener nuestra información genética”, sostiene el investigador.
La genómica personalizada, como se denomina a esta disciplina que permite estudiar la información genética de un individuo particular, abre numerosas posibilidades. Una de ellas es el desarrollo de la medicina personalizada. “En el futuro, se va a poder dirigir una terapia específica hacia cada paciente”, cuenta el doctor Vázquez, y agrega: “Si bien hoy parece que esto es así, las farmacéuticas y la ciencia médica trabajan de manera poblacional: se sabe que la media de los habitantes responde a una determinada droga, pero queda un grupo que no, y otro al que le puede generar efectos adversos”.
Según explica el experto, a partir de la genómica personalizada se podría comprender cuáles son las mutaciones en el ADN de una persona que hacen que no responda a una cierta droga. “El médico va a tener una forma de interactuar con el paciente completamente diferente a la actual. La genómica le va a aportar una precisión inusual y le va a permitir dilucidar cuestiones que, de otra manera, hubiese sido imposible comprender”, indica el doctor Vázquez.
Si bien en ciertos casos las mutaciones genéticas permiten asegurar que determinada enfermedad se desarrollará, en otros simplemente indican una probabilidad de que esto ocurra. La genómica personalizada ampliaría las posibilidades de prevención: conocer las enfermedades a las que una persona es propensa, le permitiría evitar los factores de riesgo.
En la Argentina
“Pronto vamos a traer a nuestro país el mismo equipamiento que hoy se está usando en los mejores centros del mundo para secuenciar y leer información de los genomas humanos”, afirma Vázquez. Esto será posible gracias a un programa de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, en el que también participan el Instituto Leloir y el INTA Castelar, para el financiamiento de una plataforma que permitirá tener tecnología de última generación en la Argentina.
En la actualidad, el Indear cuenta con un secuenciador de ADN de nueva generación, único en el país, que lee el genoma de microorganismos, hongos y plantas, adquirido gracias al apoyo del Conicet y de la Agencia, con el que ya se han realizado varios estudios, algunos relacionados con la genómica de microorganismos que causan infecciones en humanos. Por ejemplo, se trabajó conjuntamente con el Centro Nacional de Referencia para el SIDA para analizar por qué en determinados momentos, algunos pacientes con VIH dejan de responder al tratamiento con cierta droga y es necesario suministrarles otra.
Investigación en Indear
“Queremos seguir haciendo foco en las investigaciones sobre genómica vegetal y en salud humana a través de estrategias de partnerships o cooperación”, sostiene el doctor Vázquez. El Indear es un instituto de investigación del Grupo Bioceres dedicado a la biotecnología aplicada al agro. Dentro de su plantel cuenta con cuatro investigadores y tres becarios de Conicet. Sus investigaciones apuntan principalmente a dos líneas: la genómica de suelos, que estudia los microorganismos que lo habitan a través de su material genético y su interacción con las plantas; y el diseño de tecnologías para aumentar la productividad de los cultivos, haciéndolos tolerantes a la sequía y a la salinidad o resistentes a las plagas y a los herbicidas, entre otras características.

Vehículo eléctrico argentino
Científicos de la Universidad Nacional de La Plata desarrollan un automóvil a base de baterías de litio que estará listo para julio de este año.
La creatividad argentina en todo su esplendor. Así podría describirse una iniciativa para poner en circulación medios de transporte a base de energía eléctrica, a través del novedoso sistema de baterías a base de litio, un mineral liviano que presenta múltiples aplicaciones en las industrias energética, química y petroquímica.
Hasta ahora, los sistemas de almacenamiento de energía se obtienen por medio de la importación, pese a que las salinas de la Argentina, Bolivia y Chile concentran el 85% de las reservas mundiales del mineral y, por ello, la región ya es conocida como la “Arabia Saudita del litio”.
Por este motivo, investigadores del Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA) de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP decidieron comenzar a producir esa tecnología en el país. De esta manera, consiguieron armar la primera batería de litio, que fue instalada en un ciclomotor.
Para emprender esta tarea, se debieron importar 200 celdas de litio procedentes de China a un precio de 240 dólares por unidad. De este modo, la idea de los científicos era descartar 130 con el fin de seleccionar las 70 mejores y luego incorporarlas en la batería.
"Para armar una batería para una moto o un auto hay que conectar en forma correcta las celdas, pero también se necesitan muchas horas de laboratorio para conocer las propiedades del litio y saber cuáles son las mejores unidades para incluir en el sistema”, explicó a la Agencia CTyS, Guillermo Garaventa, científico del INIFTA.
La moto y el auto… también se enchufan
La motocicleta eléctrica tiene una autonomía de 60 kilómetros y puede alcanzar una velocidad de 58 kilómetros por hora. Al descargarse la batería, como sucede con cualquier artefacto electrónico, simplemente se la enchufa a un tomacorriente convencional de 220 voltios durante un lapso de cuatro a ocho horas según las necesidades del usuario.
“Lo interesante de la moto es la batería que sólo pesa 12 kilos, es decir, un cuarto de las de plomo utilizadas actualmente, además, almacena más energía en menor volumen y acepta más cantidad de ciclos de recarga, por lo que dura cinco veces más que las convencionales”, especificó el investigador.
Con la moto eléctrica en funcionamiento, los investigadores afirman que el próximo paso es construir un auto eléctrico. La tarea tendrá su impulso cuando a mediados del mes de julio se presenten los avances en los motores y los chasis, diseñados para incorporarles la batería fabricada.
Además del INIFTA, en el proyecto intervienen los laboratorios de la Unidad de Investigación y Desarrollo del Grupo de Ensayos Mecánicos Aplicados (GEMA) de la Facultad de Ingeniería de la UNLP.
El litio, un recurso limpio y seguro
Uno de los objetivos principales de los científicos es llegar a producir las celdas de las baterías de litio en Argentina. "Si logramos conocer la química para la composición óptima de las celdas y desarrollar los materiales necesarios para producir una batería de litio sería un aporte importante para Latinoamérica que podría aprovechar las grandes reservas del mineral”, explicó.
De los diez millones de toneladas métricas de reservas de litio que existen en el planeta, cerca de nueve están ubicadas en América Latina. Argentina se especializa en la obtención de carbonato y cloruro de litio, extracción que se hace principalmente en las salinas de Jujuy, Salta y Catamarca. Pero también existen depósitos de este mineral en las sierras de Córdoba, San Luis y Catamarca.
Según el especialista del INIFTA, el mineral está pasando por un boom porque genera energía limpia, por lo que no contamina el medioambiente como sí ocurre con los combustibles fósiles. Además, las baterías se pueden reciclar y tienen una durabilidad cinco veces mayor a las de plomo.
“Varios países ya probaron las baterías de litio en equipos inalámbricos como celulares, combinadas con almacenadotes de energía asociados a fuentes de energías alternativas como la solar, la eólica y la hidráulica”, comentó Garaventa.
Actualmente, Argentina exporta litio a Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, China, Rusia, Japón y Holanda, donde se lo industrializa y regresa al país en muchos objetos que se utilizan en la vida cotidiana desde pilas y baterías de celular hasta cerámicas, cristales, lubricantes y algunos medicamentos.

Nanotecnología en Argentina
El Instituto de Física de Arroyo Seco en conjunto con expertos estadounidenses estudian cómo es el comportamiento de la materia en escalas nanométricas y aportan modelos teóricos que permitirán nuevas aplicaciones e innovaciones tecnológicas.
Un 12 de mayo de 1941, el ingeniero alemán Konrad Zuse presentaba la primera computadora. Pesaba tres toneladas, tenía el tamaño de un gran armario y tardaba tres segundos en hacer una multiplicación. En medio de la Segunda Guerra Mundial, el anuncio pasaba totalmente desapercibido, pero era el puntapié inicial del fenomenal desarrollo de la industria de la Informática, que ya lleva más de 70 años.
En la actualidad, con ordenadores que caben en la palma de la mano, los tubos de vacío ya son una postal del recuerdo, sentenciados al olvido por los modernos microchips, que aumentaron la capacidad de almacenamiento y procesamiento hasta límites insospechados. Sin embargo, ese impulso está hoy “físicamente” amenazado: no hay más lugar para colocar los transistores.
Este problema ya había sido enunciado en 1965 por el co-fundador de Intel, Gordon Moore, quien había afirmado que aproximadamente cada 18 meses se duplicaría la capacidad de almacenamiento de la información. Esta ley se ha venido cumpliendo durante las últimas décadas, pero como implica también aumentar el número de transistores en un circuito integrado, las distancias entre cada uno de ellos se reduce drásticamente. En la actualidad, la distancia promedio entre transistores de los microchips más avanzados es de unos 32 nanómetros.
Esta ínfima distancia ya es escasamente reducible, debido a que, a una menor distancia, ya se “verían” entre ellas las moléculas de los núcleos de cada transistor. Este límite físico imposibilita seguir aumentando las prestaciones con los procesos tecnológicos disponibles en la actualidad. Sin embargo, hay una solución: la nanotecnología.
En este contexto, el CONICET suscribió un acuerdo de cooperación internacional con el National Science Foundation, su equivalente norteamericano, para avanzar en el desarrollo de modelos predictivos de estructuras nanométricas que sirvan para enfrentar problemas como estos, con aplicaciones tan diversas como la industria informática, el sector energético o la medicina.
“Estamos preparando las herramientas y estudiando la física básica de estas estructuras para tener modelos que tengan carácter predictivo, es decir, que prevean que, para hacer tal cosa, se necesita preparar la muestra de tal manera. Desarrollamos modelos físicos y matemáticos para investigar la factibilidad de algunas metodologías propuestas para la obtención de las nanopartículas”, explicó a la Agencia CTyS Javier Diez, doctor en Física e Investigador del CONICET.
Diez es el director del grupo “Fluidos superficiales y fenómenos de interfaces” del Instituto de Física Arroyo Seco (IFAS) de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN). Este grupo trabaja en conjunto con expertos del Instituto Tecnológico de New Jersey, la Universidad de Tennessee y el Laboratorio Nacional de Oak Ridge, con sede en los Estados Unidos.
“Ellos tienen las capacidades tecnológicas para hacer los experimentos y nosotros hacemos el aporte teórico, el análisis y el desarrollo de los modelos que tratan de explicar los resultados experimentales”, expuso el investigador, que trabaja con sus colegas norteamericanos desde hace más de cuatro años.
Al respecto, describió que las colaboraciones con los investigadores de estas instituciones “se vieron beneficiadas” por el apoyo reciente que recibieron del CONICET. “El convenio nos permite estadías de trabajo de un mes cada año en el Laboratorio Nacional de Oak Ridge y en el Instituto Tecnológico de New Jersey”, remarcó.
Los chips tridimensionales
Siguiendo el ejemplo de los microchips, con estos modelos que se trabajan en el IFAS, podrían utilizarse para desarrollar una nueva generación de procesadores “tridimensionales”, los cuales serían una solución a las limitaciones de los diseños tradicionales.
Hasta el momento, los circuitos integrados en los chips hacen circular la electricidad (es decir, “la información”) hacia los costados, en un eje horizontal. Son esquemas en “2D”. Con los nuevos diseños, la expectativa es que puedan funcionar y transmitir electricidad también en el eje vertical.
Esta doble funcionalidad de los circuitos integrados, de forma horizontal y perpendicular, conformaría los nuevos chips “tridimensionales”, que se “conectarían” no sólo hacia delante y atrás e izquierda y derecha, sino también para arriba y abajo.
“Para estas innovaciones que muchos expertos están pensando hacer, necesitan tener las matrices especiales que nosotros estamos investigando, con las cuales pueden predecir el comportamiento de los núcleos iniciadores y las posiciones, las distancias y los tamaños necesarios para un óptimo desempeño de los circuitos electrónicos”, reveló Diez.
La “nano-energía”
Otra de las aplicaciones más importantes de los estudios del IFAS puede ocurrir en la industria energética, en el desarrollo de celdas fotovoltaicas. Estas celdas permiten generar electricidad, a partir de la luz del sol.
En la actualidad, los paneles solares se fabrican con planchas de silicio, un material muy costoso. No obstante, a través del manejo de la materia a una escala nanométrica, es posible reemplazar esos paneles por una grilla de nanopartículas metálicas, que recubriría una película delgada de silicio. Esto, reduciría los costos, a la vez que incrementaría la eficiencia de los dispositivos.
“En este momento, junto con los Dres. Alejandro González y Marcelo Lester de este Instituto, estamos realizando la simulación del funcionamiento de esos circuitos de generación eléctrica y los cálculos de geometría sencilla que nos permitan entender el comportamiento de los materiales en una escala nanométrica”, refirió el investigador y comentó que “los ensayos serán llevados a cabo en el laboratorio de Oak Ridge, en Estados Unidos”.
Bueno gente estos son algunos de los recientes logros por nuestros científicos, por esto y muchas otras razones ME SIENTO ORGULLOSO DE SER ARGENTINO!!

