El juez de Instrucción Fernando Caunedo procesó anoche, y le dictó prisión preventiva, a Ramón Víctor Giménez, por el asesinato del geólogo y fotógrafo francés Laurent Schwebel, ocurrido el miércoles pasado en Plaza San Martín, Buenos Aires.
El magistrado encontró a Giménez autor plenamente responsable de los delitos de robo con arma en grado de tentativa y homicidio críminis causa en concurso ideal.
Pruebas
En su fallo de tres carillas, Caunedo argumentó que ‘se evaluó la prueba testimonial de quienes se encontraban circunstancialmente en el lugar’ y que ‘se ponderó que sus relatos se ajustaban al contenido de las imágenes de las cámaras de seguridad de la Policía Metropolitana’.
‘Laurent era muy jovial, siempre estaba muy feliz, le gustaba reír, le encantaba la vida, le encantaba compartir’, recordó su hermana, Christine Schwebel.
El fotógrafo naturalista no estaba casado y no tenía hijos, pero estaba en pareja.
El miércoles, el hombre fue apuñalado en el pecho, mientras fotografiaba el cenotafio que conmemora a los caídos en Malvinas.
Schwebel caminó unos 20 metros y cayó malherido, pero murió a los pocos minutos.
Había estudiado Geología. Trabajaba para el Consejo General Territorial, el órgano gubernamental del departamento del Bas-Rhin, que representa la mitad de la superficie de la región de Alsacia, cerca de Alemania.
Sus viajes
Era funcionario del servicio de medio ambiente, pero también hacía trabajos freelance para diarios y revistas.
Sus viajes lo habían llevado a lugares tan disímiles como Groenlandia, el norte de Canadá o Kamchatka.
Tenía pasión por la fotografía, sobre todo la de la flora y los animales.
Le gustaba zambullirse en la naturaleza y el buceo.
En cuanto podía, se iba de viaje para hacer fotos.
Quería hacer reportajes sobre cosas muy variadas. Hacía poco se había ido al Polo Sur, resaltó su hermana a los medios, desde Francia.
La muerte lo esperaba en Buenos Aires y fue filmada por las cámaras de seguridad.
El magistrado encontró a Giménez autor plenamente responsable de los delitos de robo con arma en grado de tentativa y homicidio críminis causa en concurso ideal.
Pruebas
En su fallo de tres carillas, Caunedo argumentó que ‘se evaluó la prueba testimonial de quienes se encontraban circunstancialmente en el lugar’ y que ‘se ponderó que sus relatos se ajustaban al contenido de las imágenes de las cámaras de seguridad de la Policía Metropolitana’.
‘Laurent era muy jovial, siempre estaba muy feliz, le gustaba reír, le encantaba la vida, le encantaba compartir’, recordó su hermana, Christine Schwebel.
El fotógrafo naturalista no estaba casado y no tenía hijos, pero estaba en pareja.
El miércoles, el hombre fue apuñalado en el pecho, mientras fotografiaba el cenotafio que conmemora a los caídos en Malvinas.
Schwebel caminó unos 20 metros y cayó malherido, pero murió a los pocos minutos.
Había estudiado Geología. Trabajaba para el Consejo General Territorial, el órgano gubernamental del departamento del Bas-Rhin, que representa la mitad de la superficie de la región de Alsacia, cerca de Alemania.
Sus viajes
Era funcionario del servicio de medio ambiente, pero también hacía trabajos freelance para diarios y revistas.
Sus viajes lo habían llevado a lugares tan disímiles como Groenlandia, el norte de Canadá o Kamchatka.
Tenía pasión por la fotografía, sobre todo la de la flora y los animales.
Le gustaba zambullirse en la naturaleza y el buceo.
En cuanto podía, se iba de viaje para hacer fotos.
Quería hacer reportajes sobre cosas muy variadas. Hacía poco se había ido al Polo Sur, resaltó su hermana a los medios, desde Francia.
La muerte lo esperaba en Buenos Aires y fue filmada por las cámaras de seguridad.