Cuando terminé de asesinar a tu recuerdo, construí un altar con los pelos, los huesos, las uñas y el pelo que te recordaba. Te buscaba en las noches, cuando todos dormían. Cuando el sueño era incapaz de tocarme porque mi mente planeaba demasiado alto, por mucho que las sábanas intentasen envolverme, siempre fracasaban... Mi desnudez rodeada por tu pedazos... Desenterrada del mármol. Todo tiene tu olor, todo te pertenece, apesto a ti. Soy... Apesto a situaciones que pliegan las hojas del calendario para volver a acercarnos cuando encuentro un hedor como el tuyo en un rostro desconocido. Juntos derrotábamos el invierno... Algunas noches, si hubieses guardado silencio, si te hubieses molestado en escuchar... Me habrías oído rezar al altar que construí con la muerte de tu recuerdo. Las noches han traído el fuego de vuelta. link: http://www.youtube.com/watch?v=atejQh9cXWI