¿Alguna vez te has preguntado, querido lector, mientras observabas la línea del horizonte en la playa, qué hay al otro lado del mar? ¿Dónde llegarías si, en un arrebato de insensatez, nadaras en línea recta hasta encontrar costa? Andy Woodroff dirige una empresa de cartografía en Cambridge, Massachussets,
y sí lo ha hecho
. A lo grande, además.
La respuesta a “qué hay al otro lado del mar” no es necesariamente seguir con el dedo el paralelo que pase por la costa, algo que ya vimos en un mapa que pasó por aquí hace un tiempo. De hecho, muy rara vez lo es. Por dos razones: a) la costa no es recta y b) la Tierra es redonda. La línea de costa muy rara vez es una recta norte-sur: tiene requiebros, cabos, entrantes y salientes de todo pelaje, y sobre todo orientados a todos los puntos cardinales. Por otro lado, y debido a que la proyección cartográfica más común es la de Mercator, tendemos a pensar en una línea recta sobre el mapa como una línea recta sobre el mar, pero no es así. Navegar en línea recta en una esfera implica cambiar de rumbo constantemente, no mantenerlo. Porque en realidad no se trata de una línea recta, sino de un arco, que es como se llama una línea recta cuando la trazas sobre una esfera. El Ecuador, los paralelos y los meridianos son arcos. El siguiente vídeo resultará de lo más explicativo.
Lo que muestra el vídeo es la “línea recta” más larca entre dos puntos en la costa sin tocar tierra entre medias. Es decir el arco exclusivamente sobre el mar más largo del mundo. Empieza en el Golfo de San Lorenzo, al este de Canadá, y acaba justo al otro lado del país, después de esquivar por muy poco la costa de Guinea-Bissau, la Antártida, Tasmania o Nueva Caledonia. EL arco mide 35.700 kilómetros de largo.
Lo que Andy Woodroff ha hecho ha sido calcular los arcos desde muchos puntos de la costa de cada continente y ver a dónde llegaban. Y los resultados son de lo más curioso.
Entre otras curiosidades, vemos líneas que parten de Madagascar o Sudáfrica y mueren en la costa Oeste de Estados Unidos o en Japón. Una gran parte de Oceanía unida por “líneas rectas” con la costa Este de EE.UU. y Canadá, Nueva Zelanda unida por un arco con su antigua metrópoli, o líneas que unen América del Sur con el Norte de Rusia o con la India. La próxima ve que te acerques a la orilla y pienses qué hay al otro lado del mar, piensa a lo grande, quizás sea un sitio mucho más exótico de lo que imaginas.

Qué hay al otro lado del mar en Europa. Sorpresas: algunos puntos de Cádiz conectan “en línea recta” con las Islas Malvinas. Otros puntos del norte de Europa miran directamente a las Aleutianas. Se puede ir en línea recta de Nueva Zembla a Brasil. ¿Cómo es posible?
La respuesta a “qué hay al otro lado del mar” no es necesariamente seguir con el dedo el paralelo que pase por la costa, algo que ya vimos en un mapa que pasó por aquí hace un tiempo. De hecho, muy rara vez lo es. Por dos razones: a) la costa no es recta y b) la Tierra es redonda. La línea de costa muy rara vez es una recta norte-sur: tiene requiebros, cabos, entrantes y salientes de todo pelaje, y sobre todo orientados a todos los puntos cardinales. Por otro lado, y debido a que la proyección cartográfica más común es la de Mercator, tendemos a pensar en una línea recta sobre el mapa como una línea recta sobre el mar, pero no es así. Navegar en línea recta en una esfera implica cambiar de rumbo constantemente, no mantenerlo. Porque en realidad no se trata de una línea recta, sino de un arco, que es como se llama una línea recta cuando la trazas sobre una esfera. El Ecuador, los paralelos y los meridianos son arcos. El siguiente vídeo resultará de lo más explicativo.
Lo que muestra el vídeo es la “línea recta” más larca entre dos puntos en la costa sin tocar tierra entre medias. Es decir el arco exclusivamente sobre el mar más largo del mundo. Empieza en el Golfo de San Lorenzo, al este de Canadá, y acaba justo al otro lado del país, después de esquivar por muy poco la costa de Guinea-Bissau, la Antártida, Tasmania o Nueva Caledonia. EL arco mide 35.700 kilómetros de largo.

Lo que Andy Woodroff ha hecho ha sido calcular los arcos desde muchos puntos de la costa de cada continente y ver a dónde llegaban. Y los resultados son de lo más curioso.






Entre otras curiosidades, vemos líneas que parten de Madagascar o Sudáfrica y mueren en la costa Oeste de Estados Unidos o en Japón. Una gran parte de Oceanía unida por “líneas rectas” con la costa Este de EE.UU. y Canadá, Nueva Zelanda unida por un arco con su antigua metrópoli, o líneas que unen América del Sur con el Norte de Rusia o con la India. La próxima ve que te acerques a la orilla y pienses qué hay al otro lado del mar, piensa a lo grande, quizás sea un sitio mucho más exótico de lo que imaginas.