Mirada cósmica

Inmensa estrella gigante roja,
presionó sus parpados con fuerza.
Con voraz fuerza como a punto de acabar su combustible.
Exhaló toda su ira,
todo el mal con el que lo golpearon en su vida.
Al abrir sus ojos. Esa mirada de supernova.
La muerte de una estrella en sus ojos.
Se ve como gamma ultravioleta el reflejo de su iris.
Se ve como a años luz de distancia aunque en realidad no esté lejos.
Mi corazón estalla. El terror me paraliza.
¡Ojalá! Ojalá sea nebulosa,
Seremos nuevas cosas,
¿pero que gano con eso? Es mi miedo el que razona ahora;
Que tenga que ser lo que deba ser; Ese será el verdadero bien.
Pero Dios ¡no! ¡Ahí está la vorágine cósmica!
Tus ojos están abiertos, me miran vorágine cósmica
No puedo ver otra parte tuya
Porque son tus ojos, agujeros negros supermasivos.
La luz del sol se apagó,
Ni ella puede hacer algo contra tus pupilas.
Me atraes. No podre hacer nada.
Me obligas a andar cada vez más rápido hacia tus ojos
Tanta velocidad que no necesito caminar, puedo volar.
Y tu fuerza es tan grande
Que creo que separará el alma de mi cuerpo
Estoy a punto de entrar en tus ojos de agujeros negros
El horizonte de sucesos
¿Hacia dónde voy?
¿A dónde me lleva?
¿Qué hay y será de mí?
¿Quién fui,
Antes de que yo naciera?
Ya lo sabré. Cuando este
Más allá del horizonte
Y doy vueltas antes de caer al abismo
Al rededor en círculos
Ya no necesito más mis pies
Es hora de caer en tus ojos
En la negrura del abismo sin luz
El abismo de tu pupila
Es pequeña pero más grande que yo
Y mientras caigo durante horas
Veo todo lo que vi
Lo que aprendí cae junto a mí
¿Cómo puedo caer durante horas
En algo tan pequeño como tu ojo?
Llegue al fondo
El pequeñísimo punto llamado singularidad
Donde está todo y mis secretos
La respuesta a mis dudas
¡Gracias! Te agradezco por llevarme aquí
Por salvarme y hacerme comprender
Purificarme en tus ojos
Que inmensa habitación…
La vida ya no será triste
Estoy vestido de rojo
Y no seré yo quien escriba así esta canción
Ya no importa el mal
Insignificante ante la felicidad
Los miedos mueren lentamente
Sentir la belleza con todos los sentidos
No le temeré a la muerte
Ya no moriré allá en el mal
Y tus ojos me hicieron comprender
Que no moriré jamás.
presionó sus parpados con fuerza.
Con voraz fuerza como a punto de acabar su combustible.
Exhaló toda su ira,
todo el mal con el que lo golpearon en su vida.
Al abrir sus ojos. Esa mirada de supernova.
La muerte de una estrella en sus ojos.
Se ve como gamma ultravioleta el reflejo de su iris.
Se ve como a años luz de distancia aunque en realidad no esté lejos.
Mi corazón estalla. El terror me paraliza.
¡Ojalá! Ojalá sea nebulosa,
Seremos nuevas cosas,
¿pero que gano con eso? Es mi miedo el que razona ahora;
Que tenga que ser lo que deba ser; Ese será el verdadero bien.
Pero Dios ¡no! ¡Ahí está la vorágine cósmica!
Tus ojos están abiertos, me miran vorágine cósmica
No puedo ver otra parte tuya
Porque son tus ojos, agujeros negros supermasivos.
La luz del sol se apagó,
Ni ella puede hacer algo contra tus pupilas.
Me atraes. No podre hacer nada.
Me obligas a andar cada vez más rápido hacia tus ojos
Tanta velocidad que no necesito caminar, puedo volar.
Y tu fuerza es tan grande
Que creo que separará el alma de mi cuerpo
Estoy a punto de entrar en tus ojos de agujeros negros
El horizonte de sucesos
¿Hacia dónde voy?
¿A dónde me lleva?
¿Qué hay y será de mí?
¿Quién fui,
Antes de que yo naciera?
Ya lo sabré. Cuando este
Más allá del horizonte
Y doy vueltas antes de caer al abismo
Al rededor en círculos
Ya no necesito más mis pies
Es hora de caer en tus ojos
En la negrura del abismo sin luz
El abismo de tu pupila
Es pequeña pero más grande que yo
Y mientras caigo durante horas
Veo todo lo que vi
Lo que aprendí cae junto a mí
¿Cómo puedo caer durante horas
En algo tan pequeño como tu ojo?
Llegue al fondo
El pequeñísimo punto llamado singularidad
Donde está todo y mis secretos
La respuesta a mis dudas
¡Gracias! Te agradezco por llevarme aquí
Por salvarme y hacerme comprender
Purificarme en tus ojos
Que inmensa habitación…
La vida ya no será triste
Estoy vestido de rojo
Y no seré yo quien escriba así esta canción
Ya no importa el mal
Insignificante ante la felicidad
Los miedos mueren lentamente
Sentir la belleza con todos los sentidos
No le temeré a la muerte
Ya no moriré allá en el mal
Y tus ojos me hicieron comprender
Que no moriré jamás.
Pablo M Favilla
Muchas gracias!
¡Espero comentarios!