Ni Viendo Miran
By
Gabriel Castll
By
Gabriel Castll
A Jesús un individuo fue, se postró con humildad pero sus palabras dieron gracia de que no tenia tal riqueza:”vengo a ti, porque dicen eres el hijo de dios, vengo a ver tus milagros porque deseo creer en ti”, Jesús le miró, luego volteo a ver a la muchedumbre, a ella le dijo mostrando el lenguaje de los seguidores de dios:”¡quieren creer! esa es la verdad, ¡vienen a mi para que les muestre a dios!, pero dios no está aquí conmigo, ¡sino con ustedes!, si dios no es recibido por medio del don del entendimiento ¡nunca verán el milagro!, ni viniendo a mí con falsa humildad podrán ver, aquello que está vedado para mí mostrarles, ya que cada uno posee su propio don (o cultura)”.
Aquellos le alabaron pero ningunos se alejó de su presencia, Jesús supo que eran su rebaño (no había perdido a uno solo), ya que aun no comprendían, para poder ser salvos de seguir al que les mostraba la verdad a cambio de sus vidas. El individuo que se había postrado se incorporó y dijo a Jesús:”¡ya creo en ti señor! Creo porque me hiciste ver, no porque me hayas mostrado el milagro, el milagro tuvo lugar cuando comprendí, quien es dios y de donde hemos salido los que podemos dar testimonio de su existencia”, se retiró con el semblante tranquilo, ya los días venideros no le perturbarían el sueño, no perturbaría él, el sueño del maestro con sus ruegos (rezos).