¿Alguna vez se han preguntado cómo se siente ser un adulto mayor?
Tal vez no...
Ahora lo vemos tan lejano, sin embargo posiblemente algun dia lleguemos a esa edad.
Y ellos algun dia fueron jovenes, como tu y yo..
Tuvieron sueños...
Anhelos...
Esperanza..
Ahora vivimos en un mundo donde impera la violencia, producto de una crisis integral, política, social y económica que castiga duramente a amplios sectores sociales. Dentro de este contexto, son excluidos del sistema social, un gran número de seres humanos pertenecientes a los sectores más vulnerables de la población: niños, jóvenes, discapacitados, mujeres y ancianos. Estos grupos son los que más sufren violencia social en sus múltiples facetas: El abandono que sufren los ancianos es una problemática que se vive a diario. Son innumerables las historias que existen sobre la discriminación que sufren en el núcleo familiar. No se toman medidas para remediar esto, se debe educar a la sociedad para evitar esta problemática social.
La vejez es el éxodo de una persona que, por razón de su crecimiento en edad, sufre la decadencia biológica de su organismo y en un receso de su participación social.
Esta etapa de la vida es la más dura y triste para una persona que debería disfrutar y descansar con agrado hasta el término de su vida, instancia que toda persona desea. La soledad que le aflige se ve reflejada muchas veces en el desear la muerte, para no ser carga de nadie y también para no ser una molestia.
Cuidemos a nuestros ancianos.
El que tengan 80 años no quiere decir que no piensen, o que dejaron de tener sueños. En todo momento realmente merecen ser respetados ya que ellos son los que nos han legado todo, son los guardianes de la sabiduría humana, son auténticos sabios llenos de experiencias en sus largas vidas.
Los adultos mayores nos enseñan que, incluso cuando se pierden algunas cosas, como la juventud, se encuentran otros dones como el del autoconocimiento, es tiempo de asumir las ganancias del conocimiento, la sabiduría, el humor, de celebración profunda, de la alegría del saber, de sentir orgullo y de un poder consciente; es tiempo de conocerse, de integrarse, es tiempo de que ser un adulto mayor sea un honor.
Ahora lo vemos tan lejano, sin embargo posiblemente algun dia lleguemos a esa edad.
Y ellos algun dia fueron jovenes, como tu y yo..
Tuvieron sueños...
Anhelos...
Esperanza..
Ahora vivimos en un mundo donde impera la violencia, producto de una crisis integral, política, social y económica que castiga duramente a amplios sectores sociales. Dentro de este contexto, son excluidos del sistema social, un gran número de seres humanos pertenecientes a los sectores más vulnerables de la población: niños, jóvenes, discapacitados, mujeres y ancianos. Estos grupos son los que más sufren violencia social en sus múltiples facetas: El abandono que sufren los ancianos es una problemática que se vive a diario. Son innumerables las historias que existen sobre la discriminación que sufren en el núcleo familiar. No se toman medidas para remediar esto, se debe educar a la sociedad para evitar esta problemática social.
La vejez es el éxodo de una persona que, por razón de su crecimiento en edad, sufre la decadencia biológica de su organismo y en un receso de su participación social.
Esta etapa de la vida es la más dura y triste para una persona que debería disfrutar y descansar con agrado hasta el término de su vida, instancia que toda persona desea. La soledad que le aflige se ve reflejada muchas veces en el desear la muerte, para no ser carga de nadie y también para no ser una molestia.
Cuidemos a nuestros ancianos.
El que tengan 80 años no quiere decir que no piensen, o que dejaron de tener sueños. En todo momento realmente merecen ser respetados ya que ellos son los que nos han legado todo, son los guardianes de la sabiduría humana, son auténticos sabios llenos de experiencias en sus largas vidas.
Los adultos mayores nos enseñan que, incluso cuando se pierden algunas cosas, como la juventud, se encuentran otros dones como el del autoconocimiento, es tiempo de asumir las ganancias del conocimiento, la sabiduría, el humor, de celebración profunda, de la alegría del saber, de sentir orgullo y de un poder consciente; es tiempo de conocerse, de integrarse, es tiempo de que ser un adulto mayor sea un honor.
"El arte de envejecer es el arte de conservar alguna esperanza."