Hola amigos, acá les traigo la tercer parte de la historia que empecé a narrar, espero les guste y espero sus comentarios y toda clase de crítica constructiva.
LA PARTIDA
“Guardo un recoveco en el alma que me recuerda tu cara como nadie la vio “. Coti Sorokin
Las despedidas, no siempre son despedidas, a veces son extrañas y no siempre es un adiós en la cual se diga la palabra adiós. Muchas veces me pregunte porque nunca nos dijimos adiós, porque nunca me entere por palabras tuyas a dónde te ibas.
El verano que tanto había disfrutado, había terminado, y él había presenciado casi todas mis tardes de sol y calor, incluso estuvo ahí en mi cumpleaños número 12, todos habíamos regresado a clases, y la primera semana frecuentaste menos mi casa.
Aún recuerdo la tarde en que muy entusiasmada y sin saber lo que iba a pasar, me fui a su casa, pensando en que cosas me contaría, pero todo ocurrió rápido. Me acerque a la puerta y toque el timbre, me atendió y me invitó a pasar, entonces estaba ahí acompañado por dos chicas y tres amigos suyos, todos se dieron vuelta para mirarme, alguien se dirigió a mí de forma maliciosa solo para burlarse y todos rieron, nadie entendía porque yo estaba ahí parada, su rostro se sonrojo, y solo pregunto si necesitaba algo, respondí con una negativa y me fui, entonces entendí que las burlas fueron porque yo era más chica y nadie podía ser amigo de alguien como yo.
Nunca imaginé que ese día sería el último en que frecuentaría su casa, después de ese día pasé a ser invisible a sus ojos, nunca más fue a mi casa y cada vez que obligadamente nos cruzábamos me daba vuelta la cara, aún más entendí que ya nunca me ibas a hablar cuando no fui invitada a su cumpleaños número 14, y solo vi a quienes fueron porque lo mire a través de la ventana de mi habitación que estaba en el segundo piso de mi casa. Por supuesto su desprecio me dolió, pero aprendí a convivir con ello, además yo tenía tantas ocupaciones que en poco tiempo había olvidado quien eras.
Dos meses y medio más tarde desde aquel marzo, me enviaron a pagar el diario que recibíamos todas las mañanas, fue el momento en que vi como te marchabas, estaba toda tu familia subiendo a un taxi y en un segundo taxi subió el con su mamá y sus cosas, yo me quede parada en la vereda de mi casa con el diario en la mano, el taxi paso enfrente mío los dos nos miramos directos a los ojos, esa fue la última vez que lo vi. Así partió rumbo a su nueva vida, no hubo palabras, no hubo adiós, todo quedo en nuestras miradas, esa fue la despedida.
Primera parte: http://www.taringa.net/posts/arte/15946643/A-donde-te-has-ido_-Primera-parte_relato-propio_.html
Segunda parte: http://www.taringa.net/posts/arte/16052564/a-donde-te-has-ido_--parte-2-_relato-propio_.html