Una pintora americana de grandes obras llenas de animales, mundos increíbles, coloristas y vivos que sorprenden por sus composiciones cargadas e interesantes. Pinturas ecologistas, amantes de un mundo unido y lleno de vida y variedad de especies.
Meyer nació en Seattle, Washington, en 1940. Ya desde niña empezó a mostrar grandes dotes para el arte, aprendiendo de forma autodidacta e inspirada por su madre, que se encargó de cultivar su vena artística.
En 1970 comenzó a mostrar sus pinturas en Washington y California y en la actualidad sus obras están presentes en museos de toda Asia y E.E.U.U.
Toda su obra está marcada por los ideales de dignidad y preservación de la vida, inspirados por los numerosos viajes que ha realizado a lo largo de todo el mundo explorando culturas, filosofias e ideologias, así como la ciencia o la geografía, saberes que plasma posteriormente en sus pinturas.
Su obra se mueve dentro del surrealimo y se inspira en los estilos de Dalí o Picasso pero, a diferencia de estos, sus pinturas están dotadas de una mayor vitalidad y sensación, haciendo que su pintura cobre vida con su uso de la luz, el color, las sombras y todos los detalles.
El uso que Meyer hace del óleo es fino y delicado, empleando diversas capas y veladuras, consiguiendo así unos acabados limpios y suaves.