
Los tres empresarios fueron acribillados a balazos y a Ferrón le cortaron una oreja. Algunas versiones sostienen que fue enviada a Ariel Vilán, cliente de Forza, que se suicidó 12 días después del hallazgo de los cuerpos.
El Hallazgo
El helicóptero del canal C5N registra el momento del tenebroso hallazgo de los cuerpos en General Rodríguez, el 13 de agosto de 2008.

Las Víctimas
Quiénes eran Sebastián Forza, Leopoldo Bina y Damián Ferrón. Qué sabe Solange Bellone, viuda de Forza, sobre los negocios de su marido y cuál es su situación judicial.
El Crimen
En agosto de 2008 aparecieron asesinados en un descampado tres jóvenes empresarios, supuestamente por haberse metido en cuestiones vinculadas al narcotráfico mexicano. Sin embargo, a tres años de ese hecho el expediente demuestra que la trama es local y está vinculada con medicamentos adulterados.
El 13 de agosto de 2008, la sociedad argentina se desayunó con la imagen que cambiaría ciertos paradigmas argentinos para siempre. Ese día, tres jóvenes fueron hallados acribillados a balazos en un solitario descampado ubicado en la localidad de General Rodríguez.
Los medios fueron impiadosos a la hora de mostrar esa postal, donde yacían Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina en un perdido punto ubicado dentro del vasto territorio de la provincia de Buenos Aires.
Dos de los asesinados —Forza y Ferrón— estaban vinculados a pequeñas droguerías que habían desembarcado poco tiempo antes en el redituable negocio de los medicamentos adulterados; el tercero —Bina— había tenido la mala suerte de ser amigo de uno de ellos. A sus asesinos no les interesó ese detalle, los tres cayeron finalmente bajo las balas de oportunos sicarios.
Hasta ese momento, erráticos funcionarios insistían en un dogma que ya había sido derribado mucho antes del triple crimen: que la Argentina solo era un lugar de paso para el narcotráfico y que los asesinos a sueldo solo eran recuerdos de buenas películas de Hollywood.
Después del ingrato 13 de agosto de 2008, ese y otros paradigmas oficiales se derrumbaron por propio peso.
Fotogalería

Leopoldo Bina era fisicoculturista con una debilidad por el cuidado de su cuerpo. Tenía contactos en la Aduana y Migraciones que facilitaron el tráfico de efedrina en la incipiente sociedad con Forza y Ferrón.

Damián Ferrón practicaba boxeo. Trabajó con el ex policía bonaerense José Luis Salerno, preso por la mafia de los medicamentos, en una farmacia.

El origen de los fondos para la campaña K de 2007, que consagró a la fórmula Cristina-Cobos, es investigada por la Justicia: Forza aportó 200 mil dólares de su droguería devastada.

Federico Faggionato Márquez, ex juez de Campana-Zárate destituído por el Consejo de la Magistratura, fue el primero en investigar el tráfico de efedrina en el país.

Juan Ignacio Bidone es el segundo fiscal de la causa tras la primera intervención de Ana Yacobucci. Confía en la hipótesis del triple móvil para explicar el crimen.

Juan José Zanola, titular de La Bancaria, permanece detenido acusado de liderar una asociación ilícita en el marco de la mafia de los medicamentos

Martín Lanatta está detenido acusado como presunto autor material del triple crimen

Cristian Lanatta está detenido acusado como presunto autor material del triple crimen

Jesús Martínez Espinoza es un narco mexicano, vinculado al cartel de Sinaloa, conocido como “el rey de la efedrina”. Forza y sus socios pretendían ganarse su confianza y su dinero en futuros negocios.

Néstor Lorenzo, bautizado como el “Yabrán de los medicamentos”, era el dueño de la droguería San Javier, principal proveedora de la obra social de La Bancaria, es señalada por adulteración de medicamentos

Paula Aballay, esposa de Zanola, está presa en el marco de la mafia de los medicamentos

Ibar Pérez Corradi era el principal proveedor local de efedrina de los mexicanos. Estaba enfrentado con Forza por deudas financieras

Víctor Schillaci es uno de los hermanos acusados como presuntos autores materiales del crimen

Marcelo Schillaci es uno de los hermanos acusados como presuntos autores materiales del crimen

Ricky Martínez, padre del actor Mariano Martínez, está acusado junto a otras nueve personas de integrar una organización dedicada al tráfico de efedrina a México

Jorge “Fino” Palacios trabajó como investigador para Abbott Laboratories y se reunió con Sebastián Forza, entonces arrepentido en la mafia de los medicamentos.

Ricardo Sladkowski era un ex policía federal exonerado de la fuerza por razones de conducta que quería poner una financiera con Bina para vender bonos.

José Luis Salerno era jefe de Ferrón y tenía permiso para importar efedrina
El Triple Crimen fue una emboscada. Forza, Ferrón y Bina creyeron ir a concretar un negocio y terminaron en un zanjón de General Rodríguez.
La cadena de responsabilidades escala tan alto que desenmascaró el proceso de adulteración de los medicamentos, la ruta de la efedrina y del narcotráfico y hasta los aportes non sanctos para la campaña presidencial de Cristina Fernández de Kirchner.
A un año del hallazgo de los cuerpos, lanacion.com recorrió la zona junto con Miguel Ángel Pierri, representante de los familiares de las víctimas. Curiosamente, sólo esa parte del terreno fue modificada: se sacaron árboles y arbustos, se aplastó la maleza y se amplió un poco el camino. Sólo los restos de una faja policial colgados de un árbol marcan la escena del crimen.
Las autoridades se vieron obligadas a tomar medidas que modificaran las políticas oficiales de salud y varias figuras clave del gobierno están involucradas en la causa.