El cuento este está bien fresquito, lo escribí hoy y me encantó. Es raro, puede parecerles morboso incluso, a mí terminó pareciéndome. Eso me encanta....
Ya que es uno de los más raros que hice, un tanto fantasioso, es posible que no les cierre o les parezca dudoso el cuento. Cualquier pregunta la respondo, no hay problema.
En fin, se los dejo.

En la piel de un psicótico
El tatuaje encerraba una mística inusual, lo supo desde el principio. Cada trazo, lágrima derramada, bastaba para impregnar en él la anomalía que intentaba rechazar.
La forma del mismo connotaba un ilusorio espectro alrededor de su alma. Suponía que lograba dar con el, ya que lo desnudó ni bien fue terminado.
Las curvas se perdían sobre su brazo, acaparando cada poro de su piel, tiñendo a su caminar con una exuberante sombra, la cuál parecía cobrar vida propia, como si se rehusara a seguir los pasos de su dueño.
Así fue, la gama de colores armoniosamente decoraba su antebrazo. No solo eso, atrapaba a uno con el destello cromático que su pronta exhibición suponía.
El aire se respiraba mefíticamente, la vida se vivía distinta, su risa sonreía distinta.
Cada día sufría de una mutación más crítica; no mostraba un ademán acorde a la gravedad del asunto. Con el correr de las horas se fue turnando en un negro opaco, mientras se desplazaba por los alrededores de su cuerpo ya impuro.
Más lo ansiaba, más lo necesitaba, más extrañaba.
Escupía frivolidad, veía a su ser desenvainado frente a una amenaza mayor, maligna si viene al caso. La adoraba, añoraba sus años pasados, lloraba su pérdida y sobre todo, se burlaba de su destino, con una risa de satisfacción, rebosante de ironía.
El paño que cubría al intruso pasó a ser minúsculo, sospechaba si realmente había sucedido de esa manera.
Sobre su pecho se fueron trazando las extremidades de las raíces turbias, sujetas firmemente contra su cuerpo. Ya no eran colores los que habitaban, el tono denotaba la impureza de la cuál era presa.
Se le habría paso incontrolable, decidido a tapar la miseria con un océano de tinta.
Recapituló y parpadeó incontables veces.
Corrió a los pedazos flácidos y los distribuyó a su alrededor, logrando dar con una visualización que lo avivaba.
Chupó, tragó y escupió… Siguió escupiendo.
Aprensivo percibió como había sido participe de una metamorfosis. Recorrió con una vista fugaz al cuarto para así llegar a la conclusión que venía aguardándolo.
La tinta empezó a liberarse, apartándose hacia un costado, brotando descontroladamente por toda la superficie.
Más vanidoso que nunca, escupió una última vez.
Dio con una sensación peculiar, no la esperaba. Un sabor extrañamente familiar.
El color rubí escarlata tapaba al inerte cuerpo suyo, barnizando su alegría, tiñéndola de un rojo vivo.
Su cuerpo mutilado se hallaba esparcido por toda la pieza.

Sugerencias, críticas, opiniones, serán bien recibidas.
¿Te gustó el cuento? No dudes en pasar por mis otros posts entonces!
¿Te gustó el cuento? No dudes en pasar por mis otros posts entonces!