
Cuando quieres dejar Windows por Linux, una de las preguntas más recurrentes es “qué distribución probar”. La gente, habitualmente, desea instalar “la mejor”. Así comienzan muchos la búsqueda del Santo Grial (distro) en plan Indiana Jones. La aventura podría llamarse “Indiana Jones y el laberinto de GNU/Linux”. Tarde o temprano nos fijamos en la opinión de “expertos” y es ahí cuando nos damos cuenta de que la mejor distribución no existe (al menos no para todos). No hay una distribución que destaque por encima del resto y por eso leerás recomendaciones muy variopintas. En mi caso prefiero KDE+Debian y aconsejo Kubuntu como primera distribución. Otros piensan que se debe empezar con Ubuntu, o Linux Mint, Zorin OS, Mandriva, Chakra, Mageia, Fedora, openSUSE, … Lo cierto es que ninguna es 100% apta para el usuario que viene de Windows.
Kubuntu (y otras distros con KDE) tiene un problema, Plasma (el escritorio de KDE) es demasiado desconfigurable. Si prestas tu Kubuntu recien instalado a un crio te dejará el escritorio hecho unos zorros. Si un niño puede hacer eso, que no podrá hacer un usuario de Windows que poco o nada sabe de temas informáticos. Se debería prevenir el desaguisado bloqueando los elementos gráficos por defecto y dificultando el desbloqueo.
Afortunadamente el inconveniente tiene su lado bueno. KDE es muy desconfigurable pero también es muy configurable. Puedes blindar Kubuntu para que no se pueda desmontar con facilidad. Sin embargo, es un trabajo muy tedioso si tienes que repetirlo en varios equipos y quizás no te apetezca perder el tiempo en esas historias. La solución fácil es encontrar a otra persona que lo haga por ti. Si no existe alguien disponible (o si tú eres ese alguien para otro) puedes ahorrar trabajo preparando una distribución personalizada que se instale con la configuración, programas y aspecto necesarios. Evitarás muchas tareas repetitivas. Existen aplicaciones como Remastersys, UCK (Ubuntu Customization Kit) o Ubuntu Builder que personalizan Ubuntu según tus preferencias.
A modo de ejemplo, emulando a Clement Lefebvre (y a tantos otros) he dado a luz mi propio sistema. Hoy en día no eres nadie si no te inventas una derivada de Ubuntu. En desdelinux.net se hacen eco del reto que se ha propuesto Todd Robinson, lanzar 31 distribuciones en 31 días. Eso no tiene mérito, yo he conseguido mi versión en 2 horas. Al resultado lo he llamado Kubuntu Windowsik Edition (Linux Mint KDE ya estaba pillado).
Os dejo algunas capturas y un torrent por si os apetece probarlo.(Buscar el torrent en la fuente).
Kubuntu W.E. usa el mismo instalador que Kubuntu 12.04 LTS. Cambian algunos textos e imágenes pero se realizan los mismos pasos. Se instalan los extras restringidos por defecto.

He cambiado el aspecto y algunas funcionalidades de Plasma. El tema predeterminado es Tibanna y la decoración de las ventanas es air-oxygen. El esquema de colores es más claro que en Kubuntu y muchos colores azules pasan a grises. Kubuntu W.E. incluye más decoraciones, temas y plasmoides que la versión oficial. Puedes personalizarlo sin descargar nada más.

Se incluyen aplicaciones habituales en Kubuntu y se añaden otras como una GUI para el cortafuegos, Skype, Adobe Reader, SMPlayer, JuK, KFind, …

Kubuntu no es una plataforma para “hadcore gamers” pero en esta versión tienes juegos de cartas, ajedrez, mahjong y el clásico buscaminas. También podrás probar Frogatto, Frozen-Bubble, Supertuxkart, 0 a.d., Alien Arena e instalar los videojuegos de la plataforma Desura.
