El motivo de este post se debe a que vi la película y me parecio una obra maravillosa la historia de Chris McCandless (Alexander Supertramp), una excelente película acompañada de un soundtrack espectacular por el groso de Eddie Vedder y termine leyendo el libro de Jon Krakauer, espero les guste y disfruten del post.
En abril de 1992, Chris McCandless, de 24 años, se internó solo y apenas
equipado por tierras de Alaska. Había regalado todo su dinero y abandonado
su coche, y soñaba con una vida en estado salvaje. Cuatro meses más tarde,
unos cazadores encontraron su cuerpo sin vida. Su historia, difundida en un
reportaje de Jon Krakauer, suscitó una agitada polémica. Para unos, era un
intrépido idealista; para otros, un loco y un ingenuo sin el menor conocimiento
de la naturaleza. Pero, ¿por qué un joven recién graduado decidió cortar todos
los lazos con su familia y perderse en una región inhóspita? Antes de
desaparecer, Chris McCandless escribió a un amigo: «No eches raíces, no te
establezcas. Cambia a menudo de lugar, lleva una vida nómada… No
necesitas tener a alguien contigo para traer una nueva luz a tu vida. Está ahí
fuera, sencillamente.»
equipado por tierras de Alaska. Había regalado todo su dinero y abandonado
su coche, y soñaba con una vida en estado salvaje. Cuatro meses más tarde,
unos cazadores encontraron su cuerpo sin vida. Su historia, difundida en un
reportaje de Jon Krakauer, suscitó una agitada polémica. Para unos, era un
intrépido idealista; para otros, un loco y un ingenuo sin el menor conocimiento
de la naturaleza. Pero, ¿por qué un joven recién graduado decidió cortar todos
los lazos con su familia y perderse en una región inhóspita? Antes de
desaparecer, Chris McCandless escribió a un amigo: «No eches raíces, no te
establezcas. Cambia a menudo de lugar, lleva una vida nómada… No
necesitas tener a alguien contigo para traer una nueva luz a tu vida. Está ahí
fuera, sencillamente.»
(Chris McCandless)

Durante años, McCandless había soñado con una "Odisea de Alaska": vivir de la tierra, lejos de la civilización, y manteniendo un diario de vida que describiera su progreso físico y espiritual, enfrentando las fuerzas de naturaleza. En abril de 1992 hizo autostop a Fairbanks, Alaska. Fue visto con vida por última vez por James Gallien, quien le llevó de Fairbanks a Stampede Trail. Gallien se preocupó por 'Alex', pues tenía pocos medios materiales y ninguna experiencia en el entorno de Alaska. Gallien intentó persuadir a Alex para diferir su viaje, e incluso ofreció conducirlo a Anchorage para comprar equipamiento adecuado. McCandless se negó a recibir toda ayuda, salvo un par de botas de caucho, dos latas de atún, y una bolsa de maíz.
Después de hacer una caminata a Stampede Trail, McCandless encontró un autobús abandonado como un lugar para asentarse, y se empeñó por vivir exclusivamente de la tierra. Llevaba consigo una bolsa de arroz, un rifle Remington semiautomático, municiones, un libro sobre las plantas locales, varios otros libros, y un poco de equipo de campamento. Asumió que debía cazar para poder vivir: a pesar de su inexperiencia como un cazador, McCandless capturó con éxito animales pequeños tales como puercoespines y pájaros. Una vez mató un alce, no logrando conservar toda la carne sobrante, pese a haberla ahumado sobre los arbustos, tal como le recomendaron los cazadores con que se había encontrado en Dakota del Sur.

Su diario de vida contiene entradas que cubren un total de 113 días. Estas fechas relatan la cambiante fortuna de McCandless. Después de vivir con éxito en el autobús durante varios meses, Chris decidió salir en julio, pero encontró el sendero bloqueado por el río Teklanika, que estaba entonces considerablemente más alto que cuando lo había cruzado en abril.
El 6 de septiembre de 1992, dos excursionistas y un grupo de los cazadores de alces encontró esta nota en la puerta del autobús:
“S.O.S., necesito su ayuda. Estoy herido, cerca de morir, y demasiado débil para hacer una caminata. Estoy completamente solo, no es ningún chiste. En el nombre de Dios, por favor permanezcan aquí para salvarme. Estoy recolectando bayas cerca de aquí y volveré esta tarde. Gracias, Chris McCandless. Agosto”
Era el 12 de agosto, día que escribió lo que se asume fueron sus palabras finales en su diario. Arrancó la página final del libro de memorias de Louis L’Amour, “Educación de un hombre errante”. En el otro lado de la página, Chris agregó, “he tenido una vida feliz y doy gracias al Señor. Adiós, bendiciones a todos”.

Su cuerpo se encontró en su saco de dormir dentro del autobús, con apenas 30 kilos de peso. Llevaba muerto más de dos semanas. Su causa oficial de muerte fue inanición.
http://es.wikipedia.org/wiki/Christopher_McCandless

La película

SINOPSIS:
A principios de los años noventa, el joven e idealista Christopher McCandless (Emile Hirsch), adopta el nombre de Alexander Supertramp, deja sus posesiones y sus ahorros a la beneficencia y abandona el mundo civilizado con rumbo a la salvaje Alaska para entrar en contacto con la Naturaleza y descubrir el verdadero sentido de la vida. Adaptación del best-seller de Jon Krakauer, basado en las notas del diario de McCandless.
TÍTULO ORIGINAL: Into the Wild
AÑO: 2007
DURACIÓN: 140 min.
PAÍS:
DIRECTOR: Sean Penn
GUIÓN: Sean Penn (Libro: Jon Krakauer)
MÚSICA: Michael Brook, Eddie Vedder, Kaki King (Canciones: Eddie Vedder)
FOTOGRAFÍA: Eric Gautier
GÉNERO Aventuras / Drama (Basado en hechos reales)
ELENCO:
Emile Hirsch ... Chris McCandless
Marcia Gay Harden ... Billie McCandless
William Hurt ... Walt McCandless
Jena Malone ... Carine McCandless / Additional Narrator
Brian H. Dierker ... Rainey (as Brian Dierker)
Catherine Keener ... Jan Burres
Vince Vaughn ... Wayne Westerber
Kristen Stewart ... Tracy Tatro
Hal Holbrook ... Ron Franz
Jim Gallien ... Himself
Dirigida por Sean Penn
PREMIOS RECIBIDOS
Academy Awards, USA
Ganador del Oscar en la categoria Best Performance by an Actor in a Supporting Role
Chicago Film Critics Association Awards
Ganador del CFCA Award en la categoria Best Screenplay, Adapted
Golden Globes, USA
Ganador del Golden Globe en la categoria Best Original Song - Motion Picture
Motion Picture Sound Editors, USA
Ganador del Golden Reel Award en la categoria Best Sound Editing - Music in a Feature Film
Online Film Critics Society Awards
Ganador del OFCS Award en la categoria Best Score
Teen Choice Awards
Ganador del Teen Choice Award en la categoria Choice Movie: Drama
Broadcast Film Critics Association Awards
Ganador del Critics Choice Award en la categoria Best Director
Ganador del Critics Choice Award en la categoria Best Supporting Actress
Ganador del Critics Choice Award en la categoria Best Song
National Board of Review, USA
Ganador del NBR Award en la categoria Best Breakthrough Performance - Male
Screen Actors Guild Awards
Ganador del Actor en la categoria Outstanding Performance by a Male Actor in a Supporting Role
Ganador del Actor en la categoria Outstanding Performance by a Female Actor in a Supporting Role
Kinema Junpo Awards
Ganador del Kinema Junpo Award en la categoria Best Foreign Film Director
Lumiere Awards, France
Ganador del Lumiere Award en la categoria Best Technical Achievement (Prix de la CST de l'Image et du Son)
São Paulo International Film Festival
Ganador del Audience Award en la categoria Best Foreign Language Film
Environmental Media Awards, USA
Ganador del EMA Award en la categoria Feature Film
Palm Springs International Film Festival
Ganador del Director of the Year Award
Society of Camera Operators
Ganador del Camera Operator of the Year Award
Gotham Awards
Ganador del Best Film
Mill Valley Film Festival
Ganador del Mill Valley Film Festival Award en la categoria Best Actor
Rome Film Fest
Ganador del Premiere Prize
Link Sitio oficial:
TRAILER
CURIOSIDADES
CUIDADO SPOILER
-Sean Penn escribió al final del guión: “Chris murió vivo”. Cuando se le pregunta por el significado, Sean Penn se limita a contestar: “Vivió y sigue viviendo en nuestro interior”.
-La diseñadora de vestuario tuvo que preparar 25 pares de vaqueros para Emile Hirsch debido a su dramático cambio de peso durante el rodaje.

-Como no podían matar un alce para la escena en que Chris por fin puede comer después de estar casi muerto tuvieron que esperar a que la policía les avisase de que alguno había sido atropellado. Se contrató a cazadores para que enseñaran a Emile Hirsch como despellajarlo.

-Para interpretar a Carine McCandless, la hermana del protagonista, Jena Malone recibió ayuda de la propia Carine. (ver foto)

-Marcia Gay Harden se entrevistó con la verdadera Billie McCandless para preparar su papel.

-Emile Hirsch perdió 18 kilos durante 8 meses para empezar el rodaje. Con el paso del tiempo los fue recuperando (para interpretar al personaje antes de la aventura).
-El primer día de rodaje Emile Hirsch tuvo que escalar una colina muy empinada cubierta de nieve en las mismas condiciones que hizo Chris McCandless años antes. Cuando miembros del equipo quisieron ayudarle, Sean Penn se lo impidió. Emile Hirsch dice: “Creo que era una prueba. Sean quería saber si estaba realmente preparado para enfrentarme a la naturaleza”.
-Para preparar el papel, Emile Hirsch mantuvo varias conversaciones con los padres de Chris y su hermana, cuya honestidad fue una auténtica inspiración.
-Sean Penn tardó casi diez años en conseguir los derechos. Al principio, la familia McCandless recibió numerosas ofertas, pero aún no se habían repuesto del trágico infortunio familiar y no tomaron ninguna decisión. Billie McCandless, la madre de Chris, incluso llegó a decirle a Sean Penn que había soñado que su hijo le decía que no se hiciera la película.
-Sean Penn mantuvo emotivas conversaciones con los McCandless, sobre todo con Carine, la hermana de Chris, que compartió sus diarios, cartas y recuerdos más íntimos con el director. También intentó conocer a las personas con las que se había cruzado Chris a principios de los 90. “Todos aportaron algo”, dice. Incluso contrató a Wayne Westerberg, del que Chris se hizo amigo en Dakota del Sur y al que interpreta Vince Vaughn en la película, como asesor y conductor durante el rodaje.
LINK PELICULA
http://www.cuevana.tv/#!/peliculas/764/into-the-wild

Soundtrack
Into the Wild es el primer álbum de estudio en solitario del vocalista de Pearl Jam, Eddie Vedder y banda sonora de la película Into the Wild (2007). Fue publicado el 18 de septiembre de 2007 por la compañía discográfica J Records.
El día después de ver una dura parte de Into the Wild, comenzó a escribir las canciones para la película y tres días más tarde, entrego a Sean Penn material para que comenzara a trabajar en ella. Penn coloco en la película la música que Vedder le había dado, y Vedder continuo trabajando en más material que Penn podría añadir a la película. Vedder dijo que Penn "le dio mucha libertad", y añadió que "lo mejor era la confianza entre ellos, pues era mutua". También dijo que tener que escribir canciones sobre la base de una narración era "simplificar las cosas", pues "había menos opciones", la historia estaba ahí y las escenas también estaban allí." Vedder dijo que el proceso de escribir canciones "creció" cuando Penn le pidió más material para la película.
La banda sonora se graba en 2007 en el Studio X de Seattle, Washington. Vedder trabaja con el productor Adam Kasper, con quien ya había trabajado en el álbum Riot Act en 2002, y en el álbum Pearl Jam, del mismo nombre que el grupo, en 2006. Este último fue mezclado por Kasper y Vedder.
Las canciones escritas por Vedder para la película presentan características de sonido folk. Thom Jurek de Allmusic dice sobre la banda sonora que es una "colección de sonidos folk, donde el rock & roll hace fugaces apariciones."Vedder es el principal responsable de las canciones de la película mientras que el compositor Michael Brook se reconoce en los títulos de crédito de la película. Vedder dijo: "Michael hizo una gran elección con la forma en que orquestó la partitura ... Nuestra música se compenetro de tal forma que no tuvimos que asegurarnos de que estas piezas encajaban. Sólo lo hicieron."

(Michael Brook)
La versión de la canción "Hard Sun" (escrita originalmente por Gordon Peterson, que la compuso bajo el nombre "Indio" en el álbum de 1989, "Big Harvest" cuenta en los coros con Corin Tucker de Sleater-Kinney. Vedder también colaboró con el cantautor Jerry Hannan en la canción "Society", escrita por el propio Hannan. Ambas canciones aparecen en la película junto con otros baladas folk compuestas por Vedder.
Las canciones de Vedder ayudan narrar la historia de Christopher McCandless. Vedder dijo que "las canciones podrían convertirse en otra herramienta en la narrativa de la historia". Al escribir canciones sobre McCandless, Vedder declaró: "Es sorprendente lo fácil que fue para mí entrar en su cabeza. Fue incómodo lo fácil que era, porque crecí como persona a través de él".
http://es.wikipedia.org/wiki/Into_the_Wild_%28banda_sonora%29
Into the wild - Eddie Vedder
Into the wild (Eddie Vedder)
Temas
01 setting forth 01:38
02 no ceilingn 01:34
03 far behind 02:15
04 rise 02:36
05 long nights 02:32
06 tuolumne 01:00
07 hard sun 05:22
08 society 03:56
09 the wolf 01:32
10 end of the road 03:20
11 guaranteed + hidden track 07:23
Into the wild (Michael Brook)
Temas
1.Lord Byron (0:59)
2.Best Unsaid (2:14)
3.Carving (2:29)
4.Timekeeper (1:59)
5.Burning The Proof (1:16)
6.Waking - Waterskier (1:11)
7.Pacific Crest (1:17)
8.Carte Noir (3:02)
9.Birds, Snow, Ice (0:43)
10.The Combine & Wayne (1:33)
11.Carthage Grain Sale (1:13)
12.Free Satellite And Hunting Advice (2:21)
13.Wayne's Arrest (0:54)
14.Chris's California Trip (2:40)
15.The Rapids (1:19)
16.The Canyon (0:25)
17.Childhoood Adventure (0:43)
18.Swimming & Horses (1:37)
19.Sea Of Cortez (1:15)
20.Los Angeles At Night (2:04)
21.Violence At Home (1:45)
22.Billie & Hitchhiker (2:20)
23.Shooting The Moose (0:41)
24.Arrival At The Slabs (0:33)
25.Salvation Mountain (2:18)
26.Selling Books (0:47)
27.Chris Reads Tolstoy (1:37)
28.Falling In The River (1:12)
29.Ron Climbs Hill (0:51)
30.Starving (0:44)
31.Flood (2:08)
32.Chris Meets The Bear (1:25)
33.Where Are They Now? (1:28)
34.Chris Dying (2:04)
35.Final Heartbeats (0:52)
36.Devil Slayer (1:44)
Si les gusta el el soundtrack pidanmelo y se los paso por mensaje privado!

Libro de Jon Krakauer
BIOGRAFIA DEL AUTOR:
Nacido en 1954, Jon Krakauer creció en Corvallis, Oregon, donde su padre lo introdujo al montañismo como un niño de ocho años de edad. Después de graduarse de la Universidad de Hampshire, en 1976, Krakauer dividió su tiempo entre Colorado, Alaska y el noroeste del Pacífico, el apoyo a sí mismo como un carpintero y pescador comercial del salmón. Para las próximas dos décadas, sin embargo, su vida giraba en torno a escalar montañas.
En 1996 Krakauer escalado el monte. Everest, pero una tormenta se cobró la vida de cuatro de los cinco compañeros que llegaron a la cumbre con él. Un análisis de la calamidad que escribió para la revista Outside recibió el Premio National Magazine. El libro despiadadamente sincero que posteriormente escribió sobre el Everest, en el aire, se convirtió en un # 1 del New York Times best-seller y fue traducido a más de veinticinco idiomas. Fue también el Libro de la revista Time del año, y fue uno de los tres finalistas para el premio Pulitzer.
En 1998, como un homenaje a sus compañeros perdidos en el Everest, Krakauer estableció el Everest '96 Fondo Memorial de la Fundación de la Comunidad de Boulder con las ganancias de en el aire. A partir de 2012, el fondo había donado más de $ 1.7 millones a organizaciones benéficas como la Fundación Americana del Himalaya, educar a los niños, veteranos ayudar a los veteranos Ahora, el Fondo de Acceso y el Centro del Valle de Boulder Salud de la Mujer.
Escrito Krakauer ha sido publicado por el exterior, GQ, National Geographic, la revista Rolling Stone, Architectural Digest, Playboy, The New Yorker, The New York Times, y Byliner.com. Un artículo que escribió para la Smithsonian sobre la vulcanología 1997 recibió el Premio Walter Sullivan para la Excelencia en Periodismo Científico. Su libro de 1996, Into the Wild, se mantuvo en la lista de bestsellers del New York Times durante más de dos años.
En 1999 Krakauer recibió un Oscar en la literatura de la Academia Americana de las Artes y las Letras, destinado a "honrar a los escritores de logro excepcional". De acuerdo con la citación de la Academia, "Krakauer combina la tenacidad y el coraje de la mejor tradición del periodismo de investigación con la sutileza elegante y profundo conocimiento del escritor nacido. Su relato de la ascensión del Everest ha llevado a una reevaluación general de la escalada y de la la comercialización de lo que antes era un deporte romántico, solitario, mientras que su relato de la vida y la muerte de Christopher McCandless, que murió de hambre después de desafiar al desierto de Alaska, se adentra aún más profunda y preocupante en la fascinación de la naturaleza y los efectos devastadores de la su atractivo en una mente joven y curioso. "

ALGUNAS OBRAS DEL AUTOR
Obedeceré a Dios: Los mormones y el fanatismo religioso (2004)
Hacia rutas salvajes 1996 (2008)
Mal de altura 1996 (2008)
Suelos del Eiger: Aventuras entre los hombres y las montañas 1990 (2001)
NOTA DEL AUTOR
En abril de 1992, un joven de una adinerada familia de la Costa Este llegó a
Alaska haciendo autostop y se adentró en los bosques situados al norte del
monte McKinley. Cuatro meses más tarde, una partida de cazadores de alces
encontró su cuerpo en estado de descomposición.
Poco después del descubrimiento del cadáver, el editor de la revista Outside
me encargó un reportaje sobre las desconcertantes circunstancias de la muerte
del muchacho. Su nombre resultó ser Christopher Johnson McCandless.
Descubrí que había crecido en un acomodado barrio residencial de Washington
D.C., donde había sido un excelente estudiante y un destacado atleta.
En el verano de 1990, tras graduarse en la Universidad Emory de Atlanta,
McCandless desapareció. Cambió de nombre, donó a una organización
humanitaria los 24.000 dólares que guardaba en su cuenta corriente, abandonó
su coche y la mayor parte de sus pertenencias, y quemó todo el dinero que
llevaba en los bolsillos. Luego, se inventó una nueva vida, pasó a engrosar las
filas de los desheredados y marginados, y anduvo vagando por América del
Norte en busca de experiencias nuevas y trascendentes. La familia no supo
nada de su paradero o su suerte hasta que sus restos aparecieron en Alaska.
Trabajando a toda prisa a causa del ajustado plazo de entrega, redacté un
artículo de 9.000 palabras que se publicó en el número de enero de 1993 de la
revista. Sin embargo, seguí fascinado por Chris McCandless mucho tiempo
después de que este número de Outside fuera sustituido en los quioscos por
otras publicaciones de mayor actualidad. No lograba apartar de mi
pensamiento los pormenores de la muerte por inanición del muchacho, así
como los vagos y turbadores paralelismos que existían entre su vida y la mía.
Incapaz de abandonar la historia, me pasé más de un año siguiendo los pasos
del intrincado viaje que lo llevó a morir en los bosques de Alaska y me dediqué
a rastrear los detalles de su peregrinación con un interés que rayaba en la
obsesión. En mi intento de comprender las motivaciones de McCandless, fue
inevitable que terminara reflexionando sobre temas más amplios, como la
fuerte atracción que ejercen los espacios salvajes sobre la imaginación de los
estadounidenses, el hechizo que poseen las actividades de alto riesgo para los
jóvenes de cierta mentalidad, o el complicado y tenso vínculo que existe entre
padres e hijos. El presente libro constituye el resultado de todas esas
divagaciones y pesquisas.
No pretendo ser un biógrafo imparcial. La extraña historia de McCandless
despertaba en mí unos sentimientos que impedían una interpretación
desapasionada de la tragedia. Sin embargo, a lo largo del libro he intentado
minimizar mi presencia como autor, algo que creo haber logrado, cuando
menos en parte. En cualquier caso, quiero advertir al lector que interrumpo el
hilo de la historia principal con fragmentos de una narración inspirada en mi
propia juventud. Lo hago con la esperanza de que mis experiencias arrojen un
poco de luz sobre el enigma de Chris McCandless.
Nuestro protagonista era un joven apasionado y vehemente; poseía una veta
de obstinado idealismo que difícilmente casaba con la vida moderna. Cautivado
durante mucho tiempo por la obra de León Tolstoi, admiraba en especial al
gran novelista ruso por el modo en que había renunciado a una vida de riqueza
y privilegios para vagar entre los indigentes. En la universidad, McCandless
emuló el ascetismo y el rigorismo moral de Tolstoi hasta un extremo que
sorprendió y no tardó en alarmar a las personas que le eran más próximas.
Cuando se adentró en las montañas del interior de Alaska, no abrigaba falsas
expectativas y era consciente de que no hacía senderismo por un paraíso
terrenal; lo que buscaba eran peligros y adversidades, la renuncia que había
caracterizado a Tolstoi. Y esto fue precisamente lo que encontró, peligros y
adversidades que al final fueron excesivos.
No obstante, McCandless supo defenderse con creces durante la mayor
parte de las 16 semanas de su calvario. De hecho, si no hubiera cometido
algunos errores que tal vez parezcan insignificantes, habría salido tan
anónimamente del bosque en agosto de 1992 como había entrado en él cuatro
meses antes. En vez de ello, sus inocentes equivocaciones resultaron cruciales
e irreversibles, su nombre pasó a ocupar los titulares de los periódicos y su
desorientada familia no tuvo más remedio que aferrarse al doloroso recuerdo
de un amor desgarrado.
Un número sorprendente de personas se ha sentido afectado por la historia
de la vida y la muerte de Chris McCandless. La publicación del artículo en
Outside generó más correspondencia durante las semanas y meses siguientes
que cualquier otro artículo a lo largo de la historia de la revista. Como era de
esperar, los puntos de vista expresados en las cartas de los lectores eran muy
divergentes: mientras algunos manifestaban un sentimiento de profunda
admiración por el coraje que había demostrado y la nobleza de sus ideales,
otros lo condenaban por ser un irresponsable, un perturbado, un narcisista que
había perecido a causa de su arrogancia y estupidez, añadiendo que no
merecía la considerable atención que estaban prestándole los medios de
comunicación. Mis convicciones al respecto deberían resultar evidentes en las
páginas que siguen, pero corresponde al lector formarse su propia opinión
sobre Chris McCandless.
Jon Krakauer
Seattle, abril de 1995
En abril de 1992, un joven de una adinerada familia de la Costa Este llegó a
Alaska haciendo autostop y se adentró en los bosques situados al norte del
monte McKinley. Cuatro meses más tarde, una partida de cazadores de alces
encontró su cuerpo en estado de descomposición.
Poco después del descubrimiento del cadáver, el editor de la revista Outside
me encargó un reportaje sobre las desconcertantes circunstancias de la muerte
del muchacho. Su nombre resultó ser Christopher Johnson McCandless.
Descubrí que había crecido en un acomodado barrio residencial de Washington
D.C., donde había sido un excelente estudiante y un destacado atleta.
En el verano de 1990, tras graduarse en la Universidad Emory de Atlanta,
McCandless desapareció. Cambió de nombre, donó a una organización
humanitaria los 24.000 dólares que guardaba en su cuenta corriente, abandonó
su coche y la mayor parte de sus pertenencias, y quemó todo el dinero que
llevaba en los bolsillos. Luego, se inventó una nueva vida, pasó a engrosar las
filas de los desheredados y marginados, y anduvo vagando por América del
Norte en busca de experiencias nuevas y trascendentes. La familia no supo
nada de su paradero o su suerte hasta que sus restos aparecieron en Alaska.
Trabajando a toda prisa a causa del ajustado plazo de entrega, redacté un
artículo de 9.000 palabras que se publicó en el número de enero de 1993 de la
revista. Sin embargo, seguí fascinado por Chris McCandless mucho tiempo
después de que este número de Outside fuera sustituido en los quioscos por
otras publicaciones de mayor actualidad. No lograba apartar de mi
pensamiento los pormenores de la muerte por inanición del muchacho, así
como los vagos y turbadores paralelismos que existían entre su vida y la mía.
Incapaz de abandonar la historia, me pasé más de un año siguiendo los pasos
del intrincado viaje que lo llevó a morir en los bosques de Alaska y me dediqué
a rastrear los detalles de su peregrinación con un interés que rayaba en la
obsesión. En mi intento de comprender las motivaciones de McCandless, fue
inevitable que terminara reflexionando sobre temas más amplios, como la
fuerte atracción que ejercen los espacios salvajes sobre la imaginación de los
estadounidenses, el hechizo que poseen las actividades de alto riesgo para los
jóvenes de cierta mentalidad, o el complicado y tenso vínculo que existe entre
padres e hijos. El presente libro constituye el resultado de todas esas
divagaciones y pesquisas.
No pretendo ser un biógrafo imparcial. La extraña historia de McCandless
despertaba en mí unos sentimientos que impedían una interpretación
desapasionada de la tragedia. Sin embargo, a lo largo del libro he intentado
minimizar mi presencia como autor, algo que creo haber logrado, cuando
menos en parte. En cualquier caso, quiero advertir al lector que interrumpo el
hilo de la historia principal con fragmentos de una narración inspirada en mi
propia juventud. Lo hago con la esperanza de que mis experiencias arrojen un
poco de luz sobre el enigma de Chris McCandless.
Nuestro protagonista era un joven apasionado y vehemente; poseía una veta
de obstinado idealismo que difícilmente casaba con la vida moderna. Cautivado
durante mucho tiempo por la obra de León Tolstoi, admiraba en especial al
gran novelista ruso por el modo en que había renunciado a una vida de riqueza
y privilegios para vagar entre los indigentes. En la universidad, McCandless
emuló el ascetismo y el rigorismo moral de Tolstoi hasta un extremo que
sorprendió y no tardó en alarmar a las personas que le eran más próximas.
Cuando se adentró en las montañas del interior de Alaska, no abrigaba falsas
expectativas y era consciente de que no hacía senderismo por un paraíso
terrenal; lo que buscaba eran peligros y adversidades, la renuncia que había
caracterizado a Tolstoi. Y esto fue precisamente lo que encontró, peligros y
adversidades que al final fueron excesivos.
No obstante, McCandless supo defenderse con creces durante la mayor
parte de las 16 semanas de su calvario. De hecho, si no hubiera cometido
algunos errores que tal vez parezcan insignificantes, habría salido tan
anónimamente del bosque en agosto de 1992 como había entrado en él cuatro
meses antes. En vez de ello, sus inocentes equivocaciones resultaron cruciales
e irreversibles, su nombre pasó a ocupar los titulares de los periódicos y su
desorientada familia no tuvo más remedio que aferrarse al doloroso recuerdo
de un amor desgarrado.
Un número sorprendente de personas se ha sentido afectado por la historia
de la vida y la muerte de Chris McCandless. La publicación del artículo en
Outside generó más correspondencia durante las semanas y meses siguientes
que cualquier otro artículo a lo largo de la historia de la revista. Como era de
esperar, los puntos de vista expresados en las cartas de los lectores eran muy
divergentes: mientras algunos manifestaban un sentimiento de profunda
admiración por el coraje que había demostrado y la nobleza de sus ideales,
otros lo condenaban por ser un irresponsable, un perturbado, un narcisista que
había perecido a causa de su arrogancia y estupidez, añadiendo que no
merecía la considerable atención que estaban prestándole los medios de
comunicación. Mis convicciones al respecto deberían resultar evidentes en las
páginas que siguen, pero corresponde al lector formarse su propia opinión
sobre Chris McCandless.
Jon Krakauer
Seattle, abril de 1995

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El legado
El libro de Krakauer hizo de McCandless una figura heroica para muchos. En 2002, el autobús abandonado donde McCandless acampó se volvió un destino turístico.

La historia del autobús mágico:
En 1961, una empresa constructora de Fairbanks, la Yutan, obtuvo un contrato del nuevo
estado de Alaska —proclamado sólo dos años antes— para mejorar lo que era
una mera pista forestal y convertirla en una carretera asfaltada por la que los
camiones pudieran transportar durante todo el año la mena que se extraía de
las minas. Para alojar a los peones que construían la carretera, la Yutan
compró tres autobuses destinados al desguace, los remozó equipándolos con 16
literas y una sencilla estufa cilíndrica de leña, e hizo que un tractor oruga los
arrastrara hacia el monte.
Las obras se interrumpieron en 1963; al final se habían construido unos 80
kilómetros de carretera, pero jamás se llegaron a levantar puentes sobre los
numerosos cursos de agua que la atravesaban, de modo que las periódicas
inundaciones y las sucesivas heladas y deshielos la hicieron intransitable al
cabo de poco tiempo. La Yutan se llevó de nuevo dos de los autobuses hacia la
carretera principal, pero el tercero fue abandonado a medio camino para que
sirviera de refugio a los cazadores y tramperos que se aventuraban hacia el
interior. En las tres décadas posteriores a la finalización de la carretera, los
derrubios y la maleza, así como los embalses de los castores, destruyeron la
mayor parte del firme, pero el autobús sigue allí. El abandonado vehículo, un
antiguo International Harvester fabricado en los años cuarenta, se halla 38
kilómetros al oeste de Healy a vuelo de pájaro, aherrumbrándose entre
montones de ramas caídas y adquiriendo un aspecto cada vez más insólito al
lado de la Senda de la estampida, fuera de los límites del parque del Denali. El
motor ya no existe. Los cristales están agrietados o bien han desaparecido por
completo, y el suelo está cubierto de botellas de whisky rotas. La corrosión casi
se ha comido la pintura verde y blanca. Unas letras borrosas indican que la
decrépita máquina había formado parte del servicio de transportes públicos de
la ciudad de Fairbanks: línea 142.
La película Into the Wild, (traducida al español como Hacia rutas salvajes) basada en el libro de Jon Krakauer, fue lanzada en septiembre de 2007 con aclamación de la crítica, entre ellos Roger Ebert. En octubre de 2007, se difundió una película documental sobre el viaje de McCandless, titulada The Call of the Wild, y que fuera realizada por el director independiente Ron Lamothe.
La historia de McCandless también inspiró un episodio de la serie de televisión Millennium, el álbum Cirque, por Biosphere, y una serie de canciones populares, entre ellas, la más conocida, Neighbourhood 2 del grupo de rock canadiense Arcade Fire.

Alexander Supertramp Mayo de 1992.
El contenido del post es de mi autoría, y/o, es un recopilación de distintas fuentes.
FIN