Giuseppe Tartini compositor del trino del diablo.
Giuseppe Tartini Violinista, compositor y teórico de la música italiano. Fue uno de los mayores virtuosos del violín de su época; sus innovaciones en la escritura para dicho instrumento sólo pudieron ser superadas por Niccolò Paganini en el siglo XIX.
Su vida estuvo plagada de incidentes novelescos: destinado a la carrera eclesiástica por su familia, en 1713 colgó los hábitos para casarse con una joven de modesta condición, aunque protegida del cardenal Cornaro de Padua, circunstancia que le granjeó la enemistad con aquél.
Tuvo por ello que refugiarse en el monasterio de Asís, lugar en el cual prosiguió con su formación musical bajo la tutela del músico bohemio Bohuslav Cernohorsky, y en donde compuso una de sus obras más célebres, El trino del diablo.

Su vida estuvo plagada de incidentes novelescos: destinado a la carrera eclesiástica por su familia, en 1713 colgó los hábitos para casarse con una joven de modesta condición, aunque protegida del cardenal Cornaro de Padua, circunstancia que le granjeó la enemistad con aquél.
Tuvo por ello que refugiarse en el monasterio de Asís, lugar en el cual prosiguió con su formación musical bajo la tutela del músico bohemio Bohuslav Cernohorsky, y en donde compuso una de sus obras más célebres, El trino del diablo.

"Una noche, en 1713, soñé que había hecho un pacto con el Diablo y estaba a mis órdenes. Todo me salía maravillosamente bien; todos mis deseos eran anticipados y satisfechos con creces por mi nuevo sirviente. Ocurrió que, en un momento dado, le di mi violín y lo desafié a que tocara para mí alguna pieza romántica. Mi asombro fue enorme cuando lo escuché tocar, con gran bravura e inteligencia, una sonata tan singular y romántica como nunca antes había oído. Tal fue mi maravilla, éxtasis y deleite que quedé pasmado y una violenta emoción me despertó. Inmediatamente tomé mi violín deseando
recordar al menos una parte de lo que recién había escuchado, pero fue en vano.
La sonata que compuse entonces es, por lejos, la mejor que jamás he escrito y aún la llamo "La sonata del Diablo", pero resultó tan inferior a lo que había oído en el sueño que me hubiera gustado romper mi violín en pedazos y abandonar la música para siempre...."
recordar al menos una parte de lo que recién había escuchado, pero fue en vano.
La sonata que compuse entonces es, por lejos, la mejor que jamás he escrito y aún la llamo "La sonata del Diablo", pero resultó tan inferior a lo que había oído en el sueño que me hubiera gustado romper mi violín en pedazos y abandonar la música para siempre...."
El trino del diablo
Giuseppe Tartini
(1692- 1770)
(1692- 1770)