La nostalgia
El paso del tiempo tiene un efecto depurador de los recuerdos de forma tal que uno termina añorando cualquier cosa.
Los seres humanos aunque a veces no lo demuestren son sensibles a muchas cosas, pero en el caso de la nostalgia todos tienen algo que decir.
La nostalgia, algo tantas veces utilizado por ejemplo en las publicidades de vino, es el tema de esta pequeña guía no tan práctica.
La nostalgia podría dividirse en distintos grupos:
La nostalgia de los años:
el que tiene 30 años dice: aaaah cuando tenía 20
el que tiene 40 años dice: aaaah cuando tenía 30
el que tiene 50 años dice: aaaah cuando tenía 40
el que tiene 60 años dice: aaaah cuando tenía 50
el que tiene 70 años dice: aaaah cuando tenía 60
el que tiene 80 años dice: aaaah cuando tenía 70
el que tiene 90 años dice: aaaah cuando tenía 80
La del todo tiempo pasado fue mejor:
- las cosas ya no las hacen como antes
- antes las cosas las hacían para que duren no como ahora
- el Carmelo Gorzutti ese sí era un crá no como estos pataduras de ahora, pssss sabé qué, hacía así y dejaba tres en el camino
La nostalgia de los momentos idealizados:
- Los bailecitos de la primaria, que aromas, que canciones, que momentos (¿qué momentos? si eso era un calvario entre vergüenzas y temores de rechazo hasta que terminaba)
- La secundaria eso sí era bueno (pero si la odiaste los 5 años que estuviste y no sabías como hacerte la rata, "rata", rezabas por un paro y después llorabas con el adiós adiós escuela adiós no te vamos a olvidar…)
- El viaje a Bariloche que por más desastre que haya sido será recordado como una odisea memorable (¿y te acordás cuando el gordo Chicho vomitó en el cerro? ¡qué grande!)
- O aquel gol de casualidad que hicimos en un partido barrial contado con lujo de detalles en cada fiesta durante media hora (¿te acordás del gol de Maradona a los ingleses? Bueno, nada que ver. Pero que golazo. El Tito la para de pecho, así ¿ves?, y se la toca por arriba al gordo, que me la da de palomita, yo se la devuelvo de taco así ¿ves?, el me hace la pared de primera y me deja sólo, le hago un caño al último defensor, lo encaro al arquero y cuando me sale me hace la de Dios, así ¿ves?, y yo se la pico ¡pin! por arriba con calidad internacional como decía Víctor Hugo, tomá! Adentro mi alma. Bueno ya se que jugar 4 contra 4 no es lo mismo pero que golazo)
Otro grupo sería el de las nostalgias sentimentales:
- el hombre que añora a la mujer de su vida aunque sólo la haya visto 3 minutos en un colectivo
- la chica que extraña al noviecito que tuvo que irse a Italia, aunque se haya ido a los 8 años
- los padres que añoran la infancia de sus hijos
- los hijos que añoran su propia infancia
- la nostalgia irreparable por los que ya no están
- la pena por verse ausente de la patria y/o lejos de sus afectos
Las enciclopedias definen a la nostalgia como el pesar que causa el recuerdo de un bien perdido.
Irremediablemente uno siente nostalgia, es como la suma de pequeñas grandes muertes, se mueren nuestra infancia, nuestra adolescencia, nuestra juventud y vivimos un eterno duelo que se dispara con cualquier cosa, una canción, un lugar, un olor.
Seguramente se viviría mejor sin ese cosquilleo, viviendo sólo el presente e intentando disfrutar cada día lo que nos toque, sin tener que rememorar algo todo el tiempo, pero ese día sentiremos nostalgia de los tiempos nostalgiosos.
Si usted pertenece a este último grupo lo invito a redescubrirla, pero con precaución porque no siempre todo tiempo pasado fue mejor y además sin olvidar, nunca, que nuestros actos de hoy son tan impensadamente especiales que serán inexorablemente las nostalgias de mañana.
Diego Salvador, "Genialidades truncas", 2001