El historietista argentino, caracterizado por su peculiar
e irónico sentido del humor, publica libro.
e irónico sentido del humor, publica libro.

¿Qué surge antes, el dibujo o el texto? La respuesta a las historias de Liniers (Ricardo Siri, descendiente de Santiago de Liniers, virrey de Buenos Aires) quizás pueda encontrarse en sus propias viñetas. Cuando habla de sí mismo, el dibujante se trasforma en un conejo.

En una de las viñetas, incluida en Macanudo número 7, que acaba de editar Reservoir books, su personaje, todo orejas y gafas, trabaja en un folio, oculto en una esquina. El texto sugiere que “dibuja sin pensar” y entra en imagen uno de sus simpáticos duendes.
De su gorro de rayas y pompa, cuelga otro espíritu fantástico y otro y otro más, así hasta salirse de la viñeta. O sea que primero dibuja y después piensa. El recuadro se cierra con otra imagen del conejo pensando: “¿Y esto? ¿cómo hago un chiste con esto?”. No hace falta ni más argumento ni nuevas palabras. Historia concluida. Verdad, oportunidad, sugerencia, inspiración… Cada viñeta de Liniers sugiere un estado de humor diferente.
Y los encuentra de todo tipo: puede ser tierno, sagaz, irónico, inteligente, abstracto, lineal. Su vida personal y sus propias vivencias forman parte de su trabajo.
Cualquier anécdota vale para sacarle punta. Así, de su experiencia con el músico Kevin Johansen, con el que realizó una gira, en la que iba dibujando lo que le sugerían sus canciones y sus imágenes se proyectaban en una pantalla, surge una curiosa anécdota del día en que el músico le pidió que invirtieran los papeles.