Entre 1900 y 1902 Picasso hizo tres viajes a París, estableciéndose finalmente allí en 1904.
El ambiente bohemio de las calles parisinas le fascinó desde un primer momento, mostrando en sus cuadros de la gente en los salones de baile y en los cafés la asimilación del postimpresionismo de Paul Gauguin y del simbolismo de los pintores nabis, los temas de la obra de Edgar Degas y Henri Marie Raymond de Toulouse-Lautrec, así como el estilo de este último, ejercieron una gran influencia sobre Picasso.
El cuadro Habitación azul (1901, colección Phillips, Washington) refleja el trabajo de ambos pintores y, a la vez, muestra su evolución hacia el periodo azul, así llamado por el predominio de los tonos azules en las obras que realizó durante estos años. En ellas reflejará la miseria humana, con trabajadores extenuados, mendigos, alcohólicos y prostitutas, representados con cuerpos y formas ligeramente alargadas, recordando el estilo de El Greco.


La habitación azul


Le Gourmet


Busto de mujer


La tragedia
Este cuadro lo pintó después de la muerte de Carlos Casagemas, un amigo suyo que decidió el suicidio como fin de su vida. Y fue ahí dónde empezó su época azul, caracterizada por colores fríos, tristes y melancólicos, que dejan ver un sentimiento de pena, tragedia y dolor.


El hombre triste


La comida del ciego


Las dos amigas


Las dos hermanas


La sopa


Celestina, la mujer tuerta

El baile pueblerino


Mujer melancólica


La vida


La bebedora de ajenjo




Retrato de Suzanne Bloch

El asceta


La pordiosera arrodillada

Madre e hijo


Autorretrato

