Panecillos de aceitunas negras y orégano
Un pan que no necesita ni acompañamiento. Degustarlo es un placer.
Ingredientes:
450g de harina de fuerza y 25g más
2 cucharaditas de sal
7 g de levadura seca de panadería
1 cucharadita de orégano seco
300 ml de agua tibia
30 ml de aceite de oliva
125 gr aceitunas negras muy picaditas.
Preparación:
Tamizar 450 gr de harina y mezclar con la sal, la levadura y el orégano.
Echar esta mezcla al vaso de la thermomix y añadir el aceite y el agua. Trabajar a velocidad espiga 10 minutos.
Escurrir las aceitunas y agregarlas a la masa junto con los 25g de harina adicional.
Hacer una bola y ponerla en un bol, en un sitio cálido para que crezca durante 1 hora.
Trabajar la masa y dividirla en seis partes.
Hacer con ellas 6 bolitas y achatarlas un poco, obteniendo 6 panecillos planos.
Ponerlos en una bandeja de hornear y dejarlos crecer 30 minutos.
Con el dedo hacer en los panecillos hoyitos.
Pintar con aceite de oliva y espolvorearlos con sal gorda.
Hornear a 210º 25 minutos.
Panecillos de Tomate y Queso de Cabra Gratinado
Unos panecillos que no necesitan más acompañamiento que una copa de vino blanco o una cerveza
muy fría.
Ingredientes:
500g de harina panificable
10g de sal
300ml de agua
10g de levadura fresca
Una cucharada pequeña de albahaca fresca picada
Rodajas de queso de cabra
Tomates secos de primera calidad
Preparación:
Mezclar los ingredientes (harina, sal, agua, levadura y la albahaca) y amasar a mano o con un robot hasta que la masa quede bien mezclada y lisa. Dejarla reposar durante 45 minutos.
Cortarla y formar bolitas de igual peso y lo más redondeadas posible. Hacer que fermenten durante 1 hora.
Precalentar el horno a 250º C con una pequeña olla dentro llena de paños mojados para crear vapor.
Una vez fermentados los panecillos, hacer un corte en la parte superior con unas tijeras.
Colocar una rodaja de queso de cabra encima del panecillo y un trozo de tomate encima del queso.
Introducir los panecillos en el horno y bajar la temperatura a 210º C. Cocer unos 15 minutos o hasta que se haya dorado la superficie.
Cuando se saquen del horno, rociar los panecillos, y sobre todo el tomate, con un poco de aceite de oliva