Sobre El Juego
Super Mario All Stars es un cartucho recopilatorio que incluye los siguientes juegos: Super Mario Bros, Super Mario Bros: The Lost Levels, Super Mario Bros 2 y Super Mario Bros 3. Todos ellos vienen reeditados con gráficos y sonido mejorados al nivel de SNES, lo que los hace mucho más agradables de jugar, aunque las conversiones no son un prodigio de la técnica y son incluso inferiores al Super Mario World, para respetar la estética original. Su mayor atractivo es poder disfrutar del The Lost Levels, en ese momento desconocido en USA y Europa. Este juego, conocido en Japón como Super Mario Bros 2, es una versión extendida del original que tiene como características más soprendentes una dificultad muy elevada y la posibilidad de alternar el manejo entre Mario y Luigi, dándole un toque de estrategia: Luigi salta muy lejos pero derrapa demasiado, Mario en cambio salta menos pero es más estable. Este juego luego fué reeditado dentro del Super Mario Bros DX, para gozo de todo Nintendero
Introduccion
Todavía nos estamos preguntando a que mente maravillosa de Nintendo se le ocurrió la idea de adaptar a los 16 bits de Super Nintendo, los cuatro juegos originales de Super Mario Bros. de NES, pero la verdad es que la idea no pudo ser más acertada. Primeramente, en 1993 apareció Super Mario Collection en Japón, rebautizado como Super Mario All-Stars en los Estados Unidos y Europa. Lejos de hacer ports idénticos en materia gráfica y sonora, Nintendo reprogramó todos los juegos, potenciándolos hasta hacerlos visualmente practicamente irreconocibles si los comparábamos con los originales de 8 bits. Los juegos que fueron incluídos eran Super Mario Bros., Super Mario Bros. 2 (conocido como Super Mario Bros. USA en Japón), Super Mario Bros. 3 y Super Mario Bros: The Lost Levels (el auténtico Super Mario Bros. 2 en Japón). Si con sólo un juego de Mario teníamos diversión para muchísimo tiempo, el hecho de contar con cuatro juegos recopilados en un cartucho proporcionaban toneladas casi infinitas de diversión, pues es bien sabido por todos que los títulos de Mario ofrecen un perfecto equilibrio entre jugabilidad y dificultad que incluso a día de hoy es raro ver en algún juego de última generación.
El tremendo éxito de esta recopilación fue brutal (nada raro, por otra parte), pero los años pasaron, y en 1995, mientras poco a poco Super Nintendo iba pasándole el testigo a la siempre añorada Nintendo 64, la compañía de la gran N se sacó de la manga una reedición del recopilatorio en cuestión, titulado Super Mario All-Stars, todo un clásico imperecedero que no podía faltar, y que redondeaba aún más, si cabe, a tan estupenda recopilación.
Los juegos de Mario de 8 y 16 bits poseen algún tipo de "maldición" oculta, pues por muchos años que pasen, por mucho que avancen las nuevas tecnologías y el sonido Dolby Surround Pro Logic II y demás pijotadas (con todo el respeto para todos aquellos que amen la perfección auditiva y gráfica), estos clásicos siempre consiguen divertir y entretener tanto a los jugadores ya talluditos, como a los más jovenes. Buena prueba de ello es que en la consola Game Boy Advance pudimos disfrutar también de reediciones de los juegos clásicos de Mario, y también en la consola Wii, podemos descargarnos estos clásicos para jugarlos una y otra vez. Con todo esto, se puede decir perfectamente y sin ningún género de dudas, que por la saga Super Mario Bros. nunca pasan los años
Super Mario Bros 1
Se puede decir que Super Mario Bros. es "el padre" de todos los plataformas existentes en el mundo, el que sentó las bases definitivamente. Posiblemente, si Super Mario Bros. nunca hubiera aparecido, los juegos de plataformas no hubieran existido jamás (o por lo menos no como son ahora). Aparecido originalmente en 1987 en la consola Nintendo NES, Super Mario Bros. narra la historia de un valiente fontanero llamado Mario, que acude al rescate de la princesa Peach, que ha sido raptada por el Rey Bowser (Koopa en Japón). Para llegar hasta ella, Mario debe recorrer ocho mundos, con cuatro subfases cada uno (tres fases normales más una última con final boss incluído, que no era otro que el citado Rey Bowser). En su camino tiene que enfrentarse contra enemigos de aspecto manso e inocente, pero mortales con sólo tocarlos, como champiñones con patas, tortugas voladoras, plantas carnívoras, bolas de fuego, balas asesinas, y muchos más.
Para llevar a cabo tal empresa, Mario puede hacerse con los beneficios que les proporciona determinados power-ups, como los Super Champiñoes (provocan que Mario se transforme en Super Mario, de un tamaño más grande. Si recibe un golpe enemigo, en lugar de perder una vida, volverá a su tamaño original), la Flor de Fuego (sólo aparece si previamente estamos transformados en Super Mario. Esta flor le brinda a Mario la capacidad de lanzar bolas de fuego hacia sus enemigos) y la Estrella de invulnerabilidad (como su nombre indica, hace a Mario invencible durante unos segundos, aunque si cae por un abismo puede morir igual). También a lo largo del recorrido, Mario puede recoger monedas de oro, que además de aumentar la puntuación, si consigue recoger 100, obtendrá una vida extra.
La versión de Super Nintendo mantiene la misma jugabilidad, control y características, y no se ha añadido ninguna mejora o habilidad extra. La novedad más palpable con respecto al original, es que en este remake tenemos una opción para guardar la partida, para así volver a retomar el juego más tarde si decidimos dejar de jugar (un detalle que no tenía la versión original de NES). Y por supuesto, se ha mantenido el modo de dos jugadores (uno maneja a Mario, y el otro a Luigi, completando fases por turnos). El punto fuerte de esta reedición es su aspecto gráfico, que ha sido renovado completamente. Los escenarios son aquí mucho más vistosos, más ricos en detalles y más animados. El sprite de Mario también ha sido rediseñado, al igual que el de Luigi. Mientras que en la versión original ambos hermanos sólo se diferenciaban por el color de sus ropas, en esta versión de Super Nintendo ambos tienen constituciones físicas diferentes (Mario es más gordito, y Luigi más delgado. Además, sus caras también son distintas, siendo la de Mario más redonda y la de Luigi más estirada). No sólo en el diseño de ellos, sino que también sus animaciones al correr y saltar han sido mejoradas. Lo mismo se puede decir de todos los enemigos del juego. Son reconocibles, pero ofrecen un nuevo aspecto, más acorde con los 16 bits, mucho mejor animados y detallados. Volviendo al tema de los escenarios, estos han sido mejorados de una forma brutal. Atrás han quedado esos escenarios con fondos planos de un único color y vacíos. En esta versión podemos ver escenarios llenos de detalles como nubes, árboles, estrellas, y muchas cositas más. Además, los escenarios lucen del scroll parallax que le confieren mayor profundidad. Sin lugar a dudas, el trabajo realizado por Nintendo es intachable.
En el apartado sonoro, nos encontramos con la misma música que en el original de NES, pero remezclada con una calidad muy buena. Aunque durante todo el juego estamos escuchando la misma canción (excepto en las fases del castillo y en las subterráneas), el tema central de Super Mario es una canción que, no sabemos porqué, nunca cansa escucharla. Tenemos que destacar, también, la remezcla de la cancion que se escucha en las fases subterráneas, que es la misma que la original pero mucho más "cañera". También se ha incluído alguna que otra canción totalmente nueva, como la que se escucha en las fases de bonus.
Por sacarle algún defecto a este remake de Super Mario Bros., podemos decir que Mario se controla exactamente igual que en la versión original de NES. Como sabrán todos aquellos que jugaron al original, el control de nuestro amigo fontanero en este juego dista bastante del de las entregas posteriores. Aunque es un título muy jugable, manejar a Mario es algo duro, debido a que cuando salta y cae, lo hace demasiado rápido, y cuando está en el aire no podemos controlar muy bien su caída. Nintendo, por lo visto, quería que el juego fuese visualmente nuevo, pero jugablemente idéntico, y la verdad es que es así. El control y la maniobrabilidad de Mario es clavada a la versión original, con sus pros y sus contras, lo cual puede ocasionar momentos de frustración por parte del jugador al efectuar saltos y no aterrizar exactamente donde quería.
Pero son fallos menores que no empañan un juego que rebosa calidad y diversión por todos lados. Ocho mundos a explorar, con cuatro subfases cada uno, y muchos caminos secretos por descubrir, Super Mario Bros. fue, es, y sigue siendo, un título que nadie debe dejar de jugar.
Super Mario Bros 2
Super Mario Bros. 2 es la "falsa" secuela de las aventuras de Mario, y es que el asunto tiene tela. La auténtica secuela de Super Mario Bros. apareció en Japón al año siguiente precisamente con ese título, Super Mario Bros. 2, que no era más que un juego idéntico al Mario Bros. original, con nuevas fases, pero con un nivel de dificultad mucho más elevado. El problema es que esta segunda parte sólo apareció para la Famicom System Disk, un periférico que se acoplaba a la Nintendo NES y que permitía leer disquetes, y este sistema nunca se puso a la venta ni en los EEUU ni en Europa. La alta demanda de los jugadores por más aventuras de Mario obligo a Nintendo América a programar una secuela, tomando como base un juego japonés llamado Yume Koujou Doki Doki Panic, un juego japonés que contaba la aventura de una familia de origen árabe que debía buscar a sus dos pequeños vástagos que habían sido secuestrados. Nintendo América, en un alarde de imaginación sin precedentes, cambió a los cuatro protagonistas del juego, colocando a varios del universo de Super Mario. Así, el cabeza de familia fue sustituido por Mario, su esposa por la Princesa Peach, al hijo mayor por Luigi, y al hijo menor por Toad (el sirviente de la princesa). La jugabilidad del juego original, aunque era muy parecida a la de Super Mario Bros., se diferenciaba en varios aspectos, además de que el inicio de la historia no coincidía con el final de Super Mario Bros.. Así que se sacaron de la manga una nueva historia, un nuevo villano (conocido como Wart, una rana gigante) y un nuevo mundo, que justificaron al final del juego, donde todo recibe una explicación más o menos lógica. Así fue como nació el "falso" Super Mario Bros. 2, conocido en Japón como Super Mario USA (si, allí también quisieron tenerlo). La auténtica segunda parte no la disfrutaríamos en condiciones hasta la salida de este recopilatorio, ya que fue incluída como Super Mario Bros: The Lost Levels.
El sistema del juego es algo diferente al original. Ahora ya no sólo podemos manejar a Mario, sino que también a Luigi, Peach y Toad, cada uno con sus ventajas e inconvenientes. Mario es el personaje más equilibrado, Luigi es más rápido y salta más que ninguno, pero es más dificil de controlar, Toad es más ágil y rápido, pero posee poca fuerza, y Peach es la más débil de todos, pero puede planear durante unos instantes en el aire gracias a su falda, que actúa de paracaídas. Mientras que en el primer juego al saltar sobre un enemigo lo eliminábamos, en esta segunda parte esto ya no es posible. Ahora al saltar sobre un enemigo, nos quedamos sobre él, y tenemos que levantarlo y, posteriormente, lanzarlo contra otro enemigo o a un abismo para eliminarlo. Otra opción para eliminar enemigos es recogiendo verduras del suelo, para después lanzárselas a los enemigos y abatirlos.
Los niveles también se han vuelto más laberínticos, encontrándonos con puertas cerradas que sólo podemos abrir si encontramos la llave pertinente. Tambien hemos perdido las tuberías que daban acceso a zonas de bonus, aunque existen jarrones y vasijas con una función muy parecida. Realmente, son pocas cosas que podemos encontrar en relación con el Super Mario Bros. original, como por ejemplo los Super Champiñones (aquí sirven para aumentar la cantidad de corazones o "puntos de impacto" ) y las Estrellas de invulnerabilidad (crean el mismo efecto en Mario y los demás, pero se dejan ver poco). Tampoco hay koopas ni enemigos conocidos, siendo todos nuevos (aunque algunos de ellos, como Birdo, han aparecido posteriormente en otros juegos de Mario, incluso en consolas más actuales como Gamecube o Gameboy Advance). Incluso los jefes finales son todos nuevos, que responden a los nombres de Mouser, Triclyde, Fryguy y Kingler. El jefe de toda la tropa es el citado Wart, una rana gigante reina de las verduras
De todos los juegos de esta recopilación, Super Mario Bros. 2 es el mejor técnicamente hablando, y es que parece que realmente se esmeraron con hacer el remake de este juego. La diferencia entre la versión original de 8 bits y ésta de Super Nintendo es abismal. Empezando por los sprites de los personajes jugables (Mario, Luigi, Toad y Peach), han sido diseñados de nuevo usando como base los antiguos, pero con una mayor definición y acabado, así como nuevas animaciones. Los enemigos también han sido mucho mejor realizados, y los jefes finales lucen mejor aspecto que nunca. Lo mejor son los escenarios, realmente bellos y plagados de detalles. También se hace uso del scroll parallax que le sienta de maravilla. La jugabilidad es también la misma, muy cómoda y precisa, usando un botón para saltar, y otro para correr y agarrar enemigos o verduras. También aquí se ha incorporado la opción de guardar la partida, algo que tampoco poseía la versión original de NES.
La banda sonora también ha sido muy mejorada, encontrándonos con las mismas partituras del orginal, pero remezcladas con una calidad excelente. Los efectos sonoros también estan a un buen nivel, algunos reutilizados de Super Mario World (como el sonido al saltar), y otros creados específicamente para la ocasión.
Super Mario Bros. 2 es un plataformas que, si bien no posee el espíritu del original, ofrece mucha diversión. Además, este diferente sistema de juego resulta hasta cierto punto atractivo, y se hace realmente adictivo. Sin duda es un juego que merece la pena mucho jugarlo, y descubrir todos sus secretos.
Super Mario Bros 3
Este Super Mario Bros. 3 es la estrella del cartucho. La tercera aventura de Mario se convirtió en todo un superventas de la época, e incluso a día de hoy, Super Mario Bros. 3 sigue estando en las listas de los videojuegos más vendidos de la historia. El motivo no es para menos, ya que el título ofrece todo lo que se le puede pedir a un videojuego: una jugabilidad fiable y precisa, muchos mundos por explorar, cantidad de objetos y secretos por descubrir, y una duración más que considerable.
La historia es la de siempre: el Rey Bowser es muy malo, rapta a la princesa, Mario va a rescatarla, y fin. Pero no es el argumento lo más importante de Super Mario Bros. 3, sino todo lo demás. A nuestra disposicion tenemos ocho mundos totalmente diferentes entre sí, con una cantidad variable de fases cada uno. Y es que una de las novedades de esta entrega es que cada mundo está representado por un mapa, donde aparecen las fases ubicadas, a las que tenemos que ir accediendo una a una para que se vayan abriendo las demás. La cantidad de novedades es considerable. Al mencionado sistema de mapas por mundo que hemos comentado, también teníamos la posibilidad de recorrer las fases hacia delante para ir avanzando, pero también podíamos volver hacia atrás (cosa que no pasaba en Super Mario Bros.), y tanto en las fases como en los mapas del mundo podíamos encontrar cantidad de secretos como zonas ocultas que nos reportaban objetos difíciles de conseguir. En los mapas del mundo, podemos encontrar varias cosas además de las fases de plataformas, como por ejemplo los castillos (custodiados por un subjefe bastante torpe), y las distintas casas de Toad, que al ir a visitarle nos proporciona vidas extras si superamos ciertos minijuegos (detener una ruleta que giraba tres piezas, para formar un dibujo de un champiñón (una vida), una flor (tres vidas) o una estrella (cinco vidas).. Existe también otro minijuego de formar parejas de cartas, que si logramos emparejar, obtendremos el objeto en cuestión (pueden ser monedas, vidas, o power-ups).
En esta nueva aventura, Mario posee más poderes que antes. Además de sus transformaciones de Super Mario y Mario de Fuego, ahora también puede transformarse en Mario Mapache (recogiendo una hoja), que le permite volar y planear durante cortos espacios de tiempo, además de poder golpear con su cola. Otras transformaciones son Mario Rana (embutido en un disfraz de Rana, Mario puede nadar más rápido por las fases submarinas), Mario Tanooki (muy parecido al Mario Mapache, pero con la particularidad de poder transformarse durante unos segundos en una estatua de piedra volviéndose invulnerable), y Mario Hammer (permite disfrazarse como los Koopa Hammers, esas tortugas que van protegidas con armaduras y lanzan martillos, adquiriendo también esa habilidad, además de poder protegerse con el caparazón agachándose).
El remake de Super Mario Bros. 3 mantiene intactas todas las virtudes que hicieron grande a este título, pero por desgracia, es el único juego de toda a compilación que no ha sido tan optimizado como los otros. El cambio a nivel visual de Super Mario Bros. y Super Mario Bros. 2 en Super Nintendo es más que considerable, pero en el caso de Super Mario Bros. 3 nos encontramos con un juego que si, posee bastantes mejoras y escenarios algo más detallados, pero el acabado general es casi igual que en su versión de 8 bits. Justamente, el juego estrella del cartucho es el que está menos "remakeado".
Los sprites de Mario y Luigi están redefinidos a partir de los originales de Nintendo NES, y aunque se ven mejor, dan la impresión de ser "chinchetas" pegadas al escenario. Lo mismo pasa con las distintas transformaciones, que están mejoradas, pero apenas se notan las diferencias. En el aspecto de los escenarios, podemos ver como también han incluído el scroll parallax que le otorgan más profundidad, y los fondos dejan de tener ese vacío azul para tener cielos con nubes, soles, pirámides, etc. La paleta de colores también ha sido aumentada, mostrándose en pantalla unos colores más vivos y variados, dando como resultado un acabado gráfico más resultón que en Nintendo NES. Pero realmente, las diferencias entre la versión original y este remake no son tan notorias como la de los otros dos juegos ya comentados. Si has jugado mucho al Super Mario Bros. 3 original, y luego te pones a los mandos de este remake de Super Nintendo, salvando las pequeñas diferencias te parecerá que estás jugando a la misma versión. Ni siquiera los diferentes mapas del mundo ofrecen algo realmente distinto, observando unos mapas algo más detallados y animados, pero que son casi un calco de la versión NES.
En lo que si está más esmerado es en el apartado sonoro. Las músicas son las mismas que en el original, pero remezcladas con más calidad. Los efectos sonoros también son distintos, ya que usan los mismos que en Super Mario World, aunque se han creado algunos nuevos que se basan en los que sonaban en la versión original de NES.
La jugabilidad es exactamente igual al original, el cual sigue siendo uno de los títulos más jugables y divertidos de la historia. Controlar a Mario (o a Luigi si jugamos a dos jugadores) es toda una delicia, y cualquier jugador de cualquier edad puede ponerse a los mandos de este juego y disfrutar sin problemas, a pesar de las multiples cosas que podemos hacer. Como en los anteriores remakes, tenemos también la utilísima posibilidad de grabar la partida en el mapa del mundo, para postponer la partida si es necesario. Super Mario Bros. 3 incluye, además, un modo de juego adicional, el clasico Mario Bros. de arcades y NES, donde dos jugadores (controlando a Mario y a Luigi, respectivamente) deben limpiar de enemigos las tuberías del escenario, o bien batirse en duelo en modo batalla.
Con todos los detalles negativos que hemos descrito, más de uno estaréis pensando que Super Mario Bros. 3 es inferior con respecto al original, y que es el peor juego de la recopilación, y no es así. Sigue siendo uno de los mejores juegos de la historia, y este remake de Super Nintendo lo afirma, ya que es, con diferencia, el mejor juego de la colección (con permiso de Super Mario World, la otra estrella de la cita). Super Mario Bros. 3 es muy largo, ofrece muchísimas fases, secretos a tutiplén, una jugabilidad muy buena y un adictivo modo batalla para dos jugadores en el arcade Mario Bros. El problema es que, viendo el notable lavado de cara de los anteriores remakes, esperábamos ver una versión más optimizada de Super Mario Bros. 3, que está muy bien, pero no sorprende como los otros. En cualquier caso, es todo un juegazo que debe jugarse una y otra vez, y no hacerlo es un pecado.
Super Mario Bros The Lost Levels
La auténtica segunda parte del primer Super Mario Bros. es ésta, conocida en Japón como Super Mario Bros. 2, pero que al ser lanzado únicamente en formato disquete para el Famicom System Disk, los estadounidenses y europeos queramos privados de disfrutarlo en condiciones (lanzándose así el Super Mario Bros. 2 ese de las verduras que hemos comentado antes), y no sería hasta el lanzamiento de Super Mario All-Stars cuando pudimos hecharle las zarpas encima. Al juego en EEUU y Europa se le denominó como Super Mario Bros.The Lost Levels (Los niveles perdidos), mientras que en Japón se le rebautizó como Super Mario Bros. 2: For Super Players, dando a entender por su título la alta dificultad del juego.
Y es que realmente es así. Super Mario Bros: The Lost Levels era idéntico al primer juego, pero con nuevos niveles, mucho más complejos, y con una dificultad global muy alta nada más empezar. Se incluían nuevos saltos con trampolines de precisión milimétrica, ráfagas de aire que dificultaban el avance, entre otros muchos peligros. También una de las novedades era la posibilidad de poder escoger si queríamos jugar con Mario o con Luigi. Las diferencias entre ambos eran palpables, ya que Luigi podía saltar más que Mario y recorrer más distancias en el aire, pero eso también lo hacía difícil de manejar. El desarrollo de las fases no variaba en absoluto, y la jugabilidad era exacta, pero se incorporó un nuevo power-up, un Super Champiñón de color morado que resultaba ser venenoso. Si Mario lo tocaba, perdía una vida, y si estaba transformado en Super Mario, volvía a su estado normal. De nuevo, teníamos que recorrer ocho mundos, con cuatro fases cada uno, de una dificultad ascendente, llegando a cotas casi inhumanas.
El remake de Super Nintendo mantiene todas estas características, incluído el elevadísimo nivel de dificultad. Aquí también tenemos la posibilidad de guardar la partida, pero la diferencia con los demás juegos es que se nos permite grabar entre fases, y no entre mundos. Es decir, si grabamos la partida en el mundo 3 - 2 (mundo 3, fase 2), la próxima vez que juguemos comenzaremos ahí, sin necesidad de comenzar el mundo 3 desde la primera fase. Es una pequeña ayuda que nos brinda Nintendo, conscientes de la elevada dificultad del juego. El apartado gráfico y sonoro es exacto al del Super Mario Bros., algo lógico si tenemos en cuenta que son muy parecidos en casi todo. Una de las pocas diferencias con respecto a la versión original, es el Super Champiñón venenoso, ya que en el original era rojo con topos negros, y en este remake es morado, y posee ojos con el ceño fruncido.
Super Mario Bros: The Lost Levels es también un gran juego, inédito en Europa hasta que se lanzó esta recopilación al mercado, y es todo un detalle que se incluyera en la recopilación. Su elevadísimo nivel de dificultad no gustará a todo el mundo, y en algunas fases el juego parece imposible de superar, aunque nada que no se arregle con paciencia e insistencia. Éste es el único juego de la colección que no es apto para todos los jugadores, pues su alto nivel de dificultad lo alejará de los más pequeños, aunque es todo un desafío para jugadores experimentados.
Conclucion
Super Mario All Stars, el mismo nombre lo dice todo. Estamos ante una grandísima recopilación de los juegos clásicos de Super Mario Bros. de Nintendo NES, mejorados en gráficos y sonidos, que de por sí solos ya justifican la adquisición del cartucho. Todos los juegos juntos, ofrecen al jugador cerca de 200 niveles para completar. Eso sin contar los casi innumerables secretos, sorpresas, caminos alternativos, y muchas cosas más que esconden cada uno de los juegos. Cuatro juegos de Mario en un cartucho, cuatro aventuras que parecen no tener fin, cuatro mundos por los que recorrer. Sin lugar a dudas: Mario forever
Puntaje Final
Gráficos
El lavado gráfico de los clásicos de NES es impresionante, sobretodo de Super Mario Bros. 2. El único que está menos trabajado es Super Mario Bros 3. 90
Sonido
Todas las melodías han sido remezcladas de forma genial, y son increíblemente pegadizas. Los efectos sonoros son graciosos y variados. 89
Jugabilidad
Sencillísima a la par de divertida. Cualquier jugador de cualquier edad puede disfrutar de lo lindo con todos los juegos incluídos. 90
Diversión
La diversión que proporciona esta recopilación es casi infinita. Cinco juegos completos de Mario (ninguno nuevo) dan para años de entretenimiento. 85
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