

Daniel Mauricio Zamudio Vera (Santiago, 3 de agosto de 1987-Santiago, 27 de marzo de 2012) fue un joven chileno, convertido en símbolo contra la violencia homofóbica en su país, después de ser atacado y torturado en el Parque San Borja de Santiago,provocándole heridas que terminaron días después con su vida.
El ataque contra Daniel Zamudio, perpetrado el 2 de marzo de 2012 por cuatro personas vinculadas presuntamente a una pandilla de tendencias neonazis, conmocionó en la sociedad chilena y levantó el debate respecto a la homofobia en el país y la falta de una ley antidiscriminación relacionada con este tipo de crímenes.

Biografía
Daniel Zamudio fue el segundo de cuatro hijos del matrimonio formado por Iván Zamudio Contreras y Jacquelinne Vera Muñoz, originario de San Bernardo, al sur de Santiago.5 La homosexualidad de Daniel fue conocida por su familia cuando él tenía entre 13 y 14 años de edad,6 aún cuando él mismo la reconoce recién a los 17 años.7
Tras la separación de sus padres, Daniel vivió junto a su madre y abuela.6 8 A los 17 años, Daniel entró en una fuerte depresión gatillada por el suicidio de su mejor amiga, lo que lo llevó a abandonar sus estudios secundarios.9 La relación con su padre era buena, pero pasaba ciertos conflictos debido a que Daniel consideraba que su padre no aceptaba su orientación sexual, aunque este mencionó que los problemas se debían más bien a la irresponsabilidad de su hijo.6
A los 24 años de edad, trabajaba en una tienda de ropa china para juntar dinero con el cual financiar sus estudios de modelaje o teatro tras retomar la secundaria.7 8 Quería seguir una carrera en el mundo de las comunicaciones y ser reconocido, además de formar una familia y ser padre.


Ataque y fallecimiento
Daniel asistía usualmente a discotecas orientadas al público LGBT y más de una vez mencionó haber sido acosado a la salida de alguna de ellas. En una ocasión, luego de salir de la discoteca Blondie, Daniel fue amenazado por un neonazi que le habría dicho: «Yo sé donde trabajai y donde te pille te voy a matar».
El día viernes 2 de marzo, Daniel asistió a su trabajo a las 7:30, como de costumbre, y en la tarde avisó a su familia que iría donde una amiga por lo que llegaría más tarde a su hogar, lo que finalmente nunca ocurrió. El día domingo su familia dio el reporte ante la Policía de Investigaciones de Chile por su desaparición,ny lograron identificarlo como un joven que había sido ingresado el día anterior a la Posta Central sin identificación. Daniel había sido encontrado sin documentos e inconsciente cerca de las 4:00 por un guardia municipal en el Parque San Borja, ubicado junto a la Alameda, la principal avenida de Santiago de Chile.
Daniel fue trasladado a la cercana Posta Central durante la madrugada del sábado y, producto de sus heridas, fue puesto en un coma inducido por el equipo médico. Fue encontrado con graves heridas en su cráneo y su cuerpo: parte de su oreja había sido cortada, sus piernas estaban quebradas y tenía cortes en su estómago que semejaban una esvástica. Diversas quemaduras realizadas con cigarrillos fueron encontradas en varias partes de su cuerpo.
Debido a las características de las heridas, se manejó desde un comienzo la posibilidad de un crimen homofóbico generado por una pandilla de tendencia neonazi, aunque sería la investigación posterior la que determinaría las causas del ataque.
Daniel estuvo internado en la Posta Central por varios días, hasta que comenzó una lenta recuperación, tras la cual fue sacado del coma inducido y se registraron algunas reacciones involuntarias menores. Sin embargo, su condición empeoró, y el día 19 fue nuevamente inducido al coma tras sufrir un paro cardiorrespiratorio. El equipo médico determinó que estaba en riesgo vital y las heridas confirmaban un daño neurológico severo. Tras 20 días, Daniel Zamudio estaba en estado vegetal y se presumió su muerte cerebral. En los días siguientes, versiones contradictorias confirmaban la muerte cerebral y el deceso del joven, pero éste se produjo recién el martes 27 de marzo, a las 19:45

Investigación criminal
Imputados:
Debido a las características del ataque, las primeras versiones apuntaban a un ataque llevado a cabo por pandillas neonazis, quienes habrían atacado a Daniel Zamudio por su orientación homosexual.
El día 9 de marzo, tras recoger diversas pistas y las versiones de algunos testigos, el grupo OS-9 de Carabineros de Chile identificó y detuvo a cuatro personas como los eventuales causantes de los golpes, quienes inicialmente habrían confesado su participación en los hechos.
Los imputados fueron:
Alejandro Áxel Angulo Tapia:
Procesado por robos menores y ataques a peruanos, era imitador de Michael Jackson y tenía una tienda en el centro comercial Eurocentro en el paseo Ahumada.
Patricio Iván Ahumada Garay:
Conocido como Pato Core, había salido de una condena de cárcel por robo con intimidación. Tenía registros de ataques xenófobos contra peruanos.
Raúl Alfonso López Fuentes:
Conocido como El Gacke II, neonazi y con registros de hurto en supermercados y estaciones de servicio. Intentó ser militar, pero fue rechazado.
Fabián Alexis Mora Mora:
El único involucrado sin antecedentes. Sin embargo, el 4 de enero, Mora escribió en su facebook haber «reventado el cráneo y la clavícula» a un indigente en su barrio. Conoció a Angulo por sus visitas al Eurocentro.
Si bien el grupo no se declaraba neonazi, tanto Ahumada como López sí presentaban ciertas tendencias similares y manifestaban admiración de esa ideología.


Declaraciones
Raúl López se declaró culpable luego de la detención. Dijo que con su grupo encontraron a Daniel durmiendo en una banca del parque a las 9 de la noche. Tras ir a comprar alcohol, encontró a Ahumada y Angulo golpeando a Zamudio.
Le empezaron a golpear con sus manos en la cabeza y rostro. No era muy fuerte, casi como para que despertara. Después a los cabros les entró la maldad y empezaron a pegarle más fuerte. Lo tomamos y lo llevamos al parque. Entramos por el costado de la reja principal, que está al lado del Unimarc. Ahí el Fabián Mora bajó con él, después nos pusimos a tomar unos tragos , le convidamos un vaso de ron y luego me fui a comprar nuevamente.
Al regresar, Ahumada estaba golpeando con furia a Zamudio por el hecho de ser gay. Ahumada golpeaba «patadas, combos en la cabeza, en la cara, en los testículos, en las piernas, por todo el cuerpo», según relata López, mientras Zamudio sangraba por la nariz y el rostro. Tras eso, habrían utilizado el gollete de una botella quebrada de pisco sour para dibujarle una esvástica en el abdomen.
Angulo agarró una piedra grande que estaba ahí y se la tiró en la guata unas dos veces, después la tomó y se la tiró en la cabeza. Después, Fabián Mora Mora tomó la piedra y la lanzó como 10 veces en las piernas de la víctima [...] Hicieron como una palanca y ahí se quebró, sonaron como unos huesos de pollo, y como ya el muchacho estaba muy mal, nos fuimos cada uno por su lado.
Luego de seis horas de tortura, y tras apagar sus cigarros en el cuerpo del atacado, el grupo habría abandonado a Zamudio inconsciente cerca de las 2:30 de la madrugada.
La versión fue rechaza por Ahumada y Angulo, quienes reconocieron encontrarse a Zamudio en el parque. Sin embargo, aseveraron que lo salvaron de un asalto mientras él dormía en el parque. Tras protegerlo, habrían ido con Zamudio a comer unas sopaipillas y seguir bebiendo. Ahumada asegura que se retiró cerca de las 22:00 y que, tras escuchar en la prensa de la golpiza que había sufrido Daniel, había intentado comunicarse con Carabineros para contar lo que sabía, pero que previo a eso había sido detenido. Angulo, si bien en un comienzo apoyó la versión de Ahumada, posteriormente reconoció que éste habría atacado a Zamudio, y que su declaración inicial era producto de amenazas de Ahumada. Fabián Mora, finalmente, apoya la versión de López a excepción de que él no reconoce ser quien ataca con una piedra a Zamudio.

Formalización
El fiscal Ernesto Vásquez, a cargo de dirigir la investigación, requirió la formalización de los imputados por el delito de homicidio frustrado.
y, asimismo, solicitó su prisión preventiva, medida que fue concedida por el 7.º Juzgado de Garantía de Santiago, y Sin embargo, tras la muerte del joven, se espera que el delito sea recalificado por la fiscalía, a homicidio calificado en grado de consumado, el delito más grave que contempla el ordenamiento jurídico chileno. Esto llevaría a que las penas que arriesgan los imputados puedan llegar hasta el presidio perpetuo calificado (equivalente a toda la vida en la cárcel sin posibilidad de beneficios)
