"Drawing Hands" Litografía de 1948
El dibujo no me pertenece, como ya deberían saber, es de M.C.Escher.
El texto, que hoy quería compartir con Taringa (como entidad colectiva, que es), fue seleccionado para integrar una antología de Editorial Dunken: Fuga Imperceptible, en 2008.
Fue el primero en ser publicado en formato libro, anteriormente varios de mis relatos habían aparecido en otro tipo de publicaciones.A la fecha ya he publicado en cuatro antologías de la misma editorial, y hace una semana, me notificaron que seleccionaron otro relato para publicar.
Dudé bastante en decidirme a subirlo a la Web, porque son mis hijos entintados, y soy sumamente celoso de mis afectos. Por fin me decidí (después de todo los derechos ya están registrados)
La característica fundamental de mis relatos, en la mayoria de los casos, es que parecen inconclusos y necesitan del lector para que los concluya. Suelen pertenecer a la categoría: Cuento extraño.
Taringa con ustedes:
El dibujante
El hombre tomó el portaplumas y extendió su brazo hacia el tintero. Con un suave movimiento cargó de tinta la pluma. La acercó a su cara y, bajando un poco los lentes, observó por encima de éstos. Aceptó satisfecho, comenzando a trazar algunas líneas paralelas. Volvió a mojar la pluma en la tinta y siguió dibujando. Repitió esta operación una docena de veces.
Cuando estimó que había concluido, observó el dibujo con detenimiento (buscando más un error involuntario que felicitándose). Estaba bien. No era una obra de arte..., pero estaba bien. Una pistola 9 mm “Ballester-Molina”. Bastante bien. ¡Sí!
Apuntó hacia su cabeza y gatilló.
Costó bastante sacar las manchas que salpicaban la pared. Los trozos de carne y partículas de hueso salieron fáciles, pero las de tinta costaron más. Era tinta indeleble.