Looks como los vistos por estos muchachos en diferentes épocas, es complicado conseguir
Así es que elegimos a estos enormes exponentes de todos los tiempos del fútbol british para repasar desde su cabeza la grossez en estado puro. Porque acá fomentamos la premetrosexualidad antes del arribo de la estética beckhamniana que vino a arruinarlo todo. Acá entonces nuestro repaso por estas cabelleras de lujo.
Arrancamos a la izquierda con John Alexander Beck, jugador surgido del Queens Park Rangers que pasó por otros clubes como el Bornemouth y el Fulham hasta retirarse en el Cambridge, hacia fines de los ochenta. Era horrible, se retiró y listo, pero lo mejor vino como entrenador del Cambridge donde mandaba no cortar el pasto hacia donde atacaba el equipo visitante en los segundos tiempos, además de tirarles baldazos de agua fría a sus rivales como bienvenida, un crack. A su derecha tenemos al enorme Derek Hales a quien apodaban “Causa de muerte” no solo por su poder de gol sino también porque su familia tenía una carnicería con matadero. Idolo absoluto de Charlton en los setenta, se retiró, se compró el pub de su ciudad y hoy es profesor en la Kent University, andá a saber de qué.
Chris Waddle ya ha tenido su reconocimiento por su enorme talento, es hora de hacerlo por su corte. Dice Chris: comencé a dejarme el pelo largo cuando firmé por Newcastle, pero tenía mucho frizz atrás (?). Una prima de mi mujer era estilista y le pedí algo diferente y quedó así. Salí a la cancha en Saint James y escuché a la gente decir: “ohhhhhh”. A las dos semanas había 10000 hinchas con mi corte, había promociones con la Waddle perm. No soy para nada un ícono de la moda sino más bien lo contrario”. Sobran las palabras, lo enorme que es este sujeto nos excede.
A la izquierda Mike Mcgiven y unos rizos rubios que son claramente pelo de culo (?). Jugador del Sunderland, que fuera entrenado por Billy Elliot. A la derecha encontramos a un stonísimo (?) Brian Little quien sin pudor alguno clava un hachazo al ritmo de She´s so cold. Solo jugó en el Aston Villa de donde es ídolo absoluto.
Nos vamos para atrás en el tiempo para llegar hasta Ally Macleod, quien en 1959 presentaba esta pirinchez con orgullo sajón. Este señor fue el entrenador de Escocia en el mundial 78 y dicen que asumió y dijo lo siguiente: “el Concorde ha aterrizado. Me llamo Ally Macleod y soy un ganador”. Sí, con esa caripela y esos pelos tiró esa, una estrella.
Señoras, señores, la cresta ad hoc de Sir Bobby Charlton. Nada más que decir.
El arturopuigismo setentista llega de la mano de este arquero, Ron Atkinson, the Big Ron. Mirá el cuidadoso techo que dicen jamás se desordenaba, dado que al parecer ni se movía para atajar una pelota. De todas maneras, una figura muy querida por la gente del Oxford, ya que apareció jugando en la Non League y lo dejó en tercera división. Fue DT del Manchester United hasta la llegada de Ferguson y también entrenó al Atlético Madrid entre otros. Hoy comenta en la TV y el jopete se mudó para atrás.
Te tira todo lo british que puedas imaginar, Martin Peters. Y estamos hablando de 1966. Leyenda del West Ham es autor de uno de los goles de la final con Alemania en el mundial de 1966. Héroe pop, emo pop (?), un punto de partida en materia de school boys haircuts.
No es la tapa de un disco, no. Es que ya vamos dejando el flower power e incursionamos por unas patillas glamorosas con lo que pinte arriba. Colin Franks surgió del Watford y pasó al Sheffield United, donde hizo una carrera decente. Defensor veloz solo metió dos goles y uno fue a Gordon Banks nada menos.
El pepizapatismo dice presente en 1973 y de la mano de Charlie George. Delantero del Arsenal, metía goles pero pegaba más que el Pepi. Fue sancionado por los Gunners en más de una oportunidad, una vez por pegarle un terrible cabezazo a Kevin Keegan. Jugó menos de un partido con la selección inglesa, baldoseó mucho y se retiró y qué hizo? Sí, se puso un pub. Hoy trabaja para el Arsenal, es el guía de los tours por el club y tiene la apariencia de un Carradine (?).
Ese flequillo cortado a mordiscones, ese rubio insano, esa expresión mesiánica (?), es metal. Tony Currie, a viking, volante ofensivo legendario del Sheffield United e incluso jugador de la selección inglesa. Así de rudo como lo podes imaginar, ay yo lo re imaginé (?), en un partido chocó con un rival y para amigarse se comieron la boca, así sin más, cuál es. Resulta que se hicieron remeras con el beso y se convirtieron en íconos gay. Miralo al vikingo morfetón (?).
Sujeto con cara de recesión, de debacle, de ostracismo, de fin de década, de inicio de tatcherismo, de desempleo, calvopatillas del desamparo (?), este es Rodney Fern con su look: que creza el pelo donde sea y veo. Delantero del Leicester, un susto literal para las defensas.
Graham French pensó: “¿y”. Y se dejó eso. El peliconchismo castrista en una bocha futbolera, lo bancamos a las trompadas.
Lo metemos acá por dos razones: primero por esa sonrisa de anti galán británico, o sea, un espanto absoluto que hipnotiza. La otra razón es que es igual a Miguel Brindisi. Se trata nada menos que de Trevor Superboy Francis, jugador surgido del Birmingham a quien el bueno de Brian Clough se llevó de las pestañas al Nottingham Forest y Clough, el mejor entrenador inglés de la historia, sabía que le rendiría. Con gol suyo se llevó la Copa de campeones del 79.
Vamos llegando de a poco a los ochenta y el afro incipiente del galés George Berry se distingue ya y además va acompañado con espectacular barbeta al tono. El tipo era grosso, negro y capitán de Gales no cualquiera eh. Aca la foto es con pelo corto, pero Berry supo tener el afro más alto (?) de la historia del fútbol inglés. Idolo del Stoke City, hoy está pelado pero hace poco lideró una movida para que los jugadores se dejen crecer el pelo contra el racismo (?). La bancamos, claro está.
Antes que nada, lo buena que está la camiseta del Crystal Palace, un escándalo. Bien, a la izquierda tenemos a Gerry Francis, enorme promesa en 1979 que por lesiones dejó el fútbol a los 24 años. Era una sociedad terrible con el sujeto de la derecha, Mike Flanagan, delantero inclasificable que debutó en primera a los 26 años y se retiró a los 34. Lo que nos interesa de esta foto es el magnetismo que consagra este dueto, funciona en tandem esa mirada desviada de Francis como el look Plumero Gómez del otro. Enorme pareja.
Simplemente, juntas al conductor de TV que se hace llamar Marley con Quique Wolff y te sale esto, Tommy Caton, una promesa de Manchester City que murió a los 30 años de un ataque al corazón. Historia bajón pero el corte suma (?).
Es quizas el preferido de este hall of fame (?). Jugador del Portsmouth, muy parecido a Mick Ronson el guitarrista de Bowie, un glam icon, en fin, es Alan Biley, tranquilamente podría haber sido líder de la banda Sweet. Cómo jugaba, qué importa, alcanza con el nidito de hornero que tenía ahí en el techo. Aguante Peyronel (?).
Nos interesa de Paul Mariner no tanto su pelo sino su comedor. Los dientes británicos son también nuestra debilidad, claro está y este los tiene divinos, hay que decirlo.
Cerramos con esta mixtura de Larry de los 3 Chiflados con el Bocha, Enrique!!! Bochini. Noel Brotherston no jugaba a fines del siglo XIX sino que esta foto es de 1984. Extremo como su corte de pelo (?), jugó para la selección de Irlanda del Norte y fue ídolo de culto del Blackburn Rovers. Además, un artista, se retiró y se puso a pintar la ciudad. Se murió a los 38 años de edad de un ataque al corazón pero sus murales aun pueden verse decorando el condado.
Paramos acá. Seguramente alguna vez hagamos más recorridos por países, se impone un especial Colombia, ni hablar los africanos e incluso en nuestro país. Pero este periplo brit no podía soslayarse y en tiempos de putez irremediable alzamos los pelos, patillas, barbas y bigotes de estos irreverentes.
Así es que elegimos a estos enormes exponentes de todos los tiempos del fútbol british para repasar desde su cabeza la grossez en estado puro. Porque acá fomentamos la premetrosexualidad antes del arribo de la estética beckhamniana que vino a arruinarlo todo. Acá entonces nuestro repaso por estas cabelleras de lujo.
Arrancamos a la izquierda con John Alexander Beck, jugador surgido del Queens Park Rangers que pasó por otros clubes como el Bornemouth y el Fulham hasta retirarse en el Cambridge, hacia fines de los ochenta. Era horrible, se retiró y listo, pero lo mejor vino como entrenador del Cambridge donde mandaba no cortar el pasto hacia donde atacaba el equipo visitante en los segundos tiempos, además de tirarles baldazos de agua fría a sus rivales como bienvenida, un crack. A su derecha tenemos al enorme Derek Hales a quien apodaban “Causa de muerte” no solo por su poder de gol sino también porque su familia tenía una carnicería con matadero. Idolo absoluto de Charlton en los setenta, se retiró, se compró el pub de su ciudad y hoy es profesor en la Kent University, andá a saber de qué.
Chris Waddle ya ha tenido su reconocimiento por su enorme talento, es hora de hacerlo por su corte. Dice Chris: comencé a dejarme el pelo largo cuando firmé por Newcastle, pero tenía mucho frizz atrás (?). Una prima de mi mujer era estilista y le pedí algo diferente y quedó así. Salí a la cancha en Saint James y escuché a la gente decir: “ohhhhhh”. A las dos semanas había 10000 hinchas con mi corte, había promociones con la Waddle perm. No soy para nada un ícono de la moda sino más bien lo contrario”. Sobran las palabras, lo enorme que es este sujeto nos excede.
A la izquierda Mike Mcgiven y unos rizos rubios que son claramente pelo de culo (?). Jugador del Sunderland, que fuera entrenado por Billy Elliot. A la derecha encontramos a un stonísimo (?) Brian Little quien sin pudor alguno clava un hachazo al ritmo de She´s so cold. Solo jugó en el Aston Villa de donde es ídolo absoluto.
Nos vamos para atrás en el tiempo para llegar hasta Ally Macleod, quien en 1959 presentaba esta pirinchez con orgullo sajón. Este señor fue el entrenador de Escocia en el mundial 78 y dicen que asumió y dijo lo siguiente: “el Concorde ha aterrizado. Me llamo Ally Macleod y soy un ganador”. Sí, con esa caripela y esos pelos tiró esa, una estrella.
Señoras, señores, la cresta ad hoc de Sir Bobby Charlton. Nada más que decir.
El arturopuigismo setentista llega de la mano de este arquero, Ron Atkinson, the Big Ron. Mirá el cuidadoso techo que dicen jamás se desordenaba, dado que al parecer ni se movía para atajar una pelota. De todas maneras, una figura muy querida por la gente del Oxford, ya que apareció jugando en la Non League y lo dejó en tercera división. Fue DT del Manchester United hasta la llegada de Ferguson y también entrenó al Atlético Madrid entre otros. Hoy comenta en la TV y el jopete se mudó para atrás.
Te tira todo lo british que puedas imaginar, Martin Peters. Y estamos hablando de 1966. Leyenda del West Ham es autor de uno de los goles de la final con Alemania en el mundial de 1966. Héroe pop, emo pop (?), un punto de partida en materia de school boys haircuts.
No es la tapa de un disco, no. Es que ya vamos dejando el flower power e incursionamos por unas patillas glamorosas con lo que pinte arriba. Colin Franks surgió del Watford y pasó al Sheffield United, donde hizo una carrera decente. Defensor veloz solo metió dos goles y uno fue a Gordon Banks nada menos.
El pepizapatismo dice presente en 1973 y de la mano de Charlie George. Delantero del Arsenal, metía goles pero pegaba más que el Pepi. Fue sancionado por los Gunners en más de una oportunidad, una vez por pegarle un terrible cabezazo a Kevin Keegan. Jugó menos de un partido con la selección inglesa, baldoseó mucho y se retiró y qué hizo? Sí, se puso un pub. Hoy trabaja para el Arsenal, es el guía de los tours por el club y tiene la apariencia de un Carradine (?).
Ese flequillo cortado a mordiscones, ese rubio insano, esa expresión mesiánica (?), es metal. Tony Currie, a viking, volante ofensivo legendario del Sheffield United e incluso jugador de la selección inglesa. Así de rudo como lo podes imaginar, ay yo lo re imaginé (?), en un partido chocó con un rival y para amigarse se comieron la boca, así sin más, cuál es. Resulta que se hicieron remeras con el beso y se convirtieron en íconos gay. Miralo al vikingo morfetón (?).
Sujeto con cara de recesión, de debacle, de ostracismo, de fin de década, de inicio de tatcherismo, de desempleo, calvopatillas del desamparo (?), este es Rodney Fern con su look: que creza el pelo donde sea y veo. Delantero del Leicester, un susto literal para las defensas.
Graham French pensó: “¿y”. Y se dejó eso. El peliconchismo castrista en una bocha futbolera, lo bancamos a las trompadas.
Lo metemos acá por dos razones: primero por esa sonrisa de anti galán británico, o sea, un espanto absoluto que hipnotiza. La otra razón es que es igual a Miguel Brindisi. Se trata nada menos que de Trevor Superboy Francis, jugador surgido del Birmingham a quien el bueno de Brian Clough se llevó de las pestañas al Nottingham Forest y Clough, el mejor entrenador inglés de la historia, sabía que le rendiría. Con gol suyo se llevó la Copa de campeones del 79.
Vamos llegando de a poco a los ochenta y el afro incipiente del galés George Berry se distingue ya y además va acompañado con espectacular barbeta al tono. El tipo era grosso, negro y capitán de Gales no cualquiera eh. Aca la foto es con pelo corto, pero Berry supo tener el afro más alto (?) de la historia del fútbol inglés. Idolo del Stoke City, hoy está pelado pero hace poco lideró una movida para que los jugadores se dejen crecer el pelo contra el racismo (?). La bancamos, claro está.
Antes que nada, lo buena que está la camiseta del Crystal Palace, un escándalo. Bien, a la izquierda tenemos a Gerry Francis, enorme promesa en 1979 que por lesiones dejó el fútbol a los 24 años. Era una sociedad terrible con el sujeto de la derecha, Mike Flanagan, delantero inclasificable que debutó en primera a los 26 años y se retiró a los 34. Lo que nos interesa de esta foto es el magnetismo que consagra este dueto, funciona en tandem esa mirada desviada de Francis como el look Plumero Gómez del otro. Enorme pareja.
Simplemente, juntas al conductor de TV que se hace llamar Marley con Quique Wolff y te sale esto, Tommy Caton, una promesa de Manchester City que murió a los 30 años de un ataque al corazón. Historia bajón pero el corte suma (?).
Es quizas el preferido de este hall of fame (?). Jugador del Portsmouth, muy parecido a Mick Ronson el guitarrista de Bowie, un glam icon, en fin, es Alan Biley, tranquilamente podría haber sido líder de la banda Sweet. Cómo jugaba, qué importa, alcanza con el nidito de hornero que tenía ahí en el techo. Aguante Peyronel (?).
Nos interesa de Paul Mariner no tanto su pelo sino su comedor. Los dientes británicos son también nuestra debilidad, claro está y este los tiene divinos, hay que decirlo.
Cerramos con esta mixtura de Larry de los 3 Chiflados con el Bocha, Enrique!!! Bochini. Noel Brotherston no jugaba a fines del siglo XIX sino que esta foto es de 1984. Extremo como su corte de pelo (?), jugó para la selección de Irlanda del Norte y fue ídolo de culto del Blackburn Rovers. Además, un artista, se retiró y se puso a pintar la ciudad. Se murió a los 38 años de edad de un ataque al corazón pero sus murales aun pueden verse decorando el condado.
Paramos acá. Seguramente alguna vez hagamos más recorridos por países, se impone un especial Colombia, ni hablar los africanos e incluso en nuestro país. Pero este periplo brit no podía soslayarse y en tiempos de putez irremediable alzamos los pelos, patillas, barbas y bigotes de estos irreverentes.