UE dice que la expropiación de bienes en Bolivia y Argentina es mala señal
BRUSELAS - BÉLGICA
La Unión Europea (UE) expresó ayer su preocupación por la decisión del Gobierno boliviano de nacionalizar la empresa Transportadora de Electricidad (TDE), filial local del grupo español Red Eléctrica.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, ordenó el martes al Ejército asumir el control de las oficinas centrales en Cochabamba de la empresa de transmisión de energía.
La medida sigue a la decisión de Argentina de expropiar la participación del grupo energético español Repsol en la petrolera YPF.
"La Comisión Europea está preocupada por la decisión del Gobierno boliviano, que se suma a la de Argentina", dijo John Clancy, portavoz de Comercio de la Comisión, que es el cuerpo ejecutivo de la UE.
INVERSORES. "Las acciones como esta envían necesariamente una señal negativa a los inversores internacionales sobre el clima de negocios e inversiones en Bolivia", dijo Clancy en un comunicado.
"Confiamos en que las autoridades de Bolivia mantengan sus acuerdos de inversión con España y aseguren una compensación adecuada para esta expropiación", agregó.
Por su parte, el ministro español de Economía, Luis de Guindos, criticó la decisión de Bolivia y advirtió que esto puede afectar a la seguridad jurídica de las inversiones extranjeras en el país sudamericano.
"Este tipo de decisiones no gustan al Gobierno español porque creemos que es fundamental mantener la seguridad jurídica en el proceso de inversiones en países como Bolivia", dijo De Guindos a TVE 24 horas en Bruselas.
No obstante, De Guindos refirió que el Gobierno boliviano ha garantizado compensaciones a Red Eléctrica por la expropiación de su filial Transportadora de Electricidad (TDE).
"Lo que ha garantizado Bolivia es que se va a compensar a la empresa de los costes invertidos en la red de electricidad", explicó el ministro.
Según Banesto Bolsa, Red Eléctrica adquirió la filial boliviana por 92 millones de euros en el 2002 e invirtió desde entonces otros 60 millones de dólares en la red de transporte eléctrico de Bolivia.
El Gobierno boliviano justificó la expropiación por el insuficiente nivel de inversiones desde 1996 a razón de USD 5 millones al año. De Guindos, que defendió el servicio prestado por Red Eléctrica, indicó que el Gobierno español va a vigilar que haya "un justo precio en estas situaciones".
PREOCUPA TAMBIÉN A ESTADOS UNIDOS
La expropiación de la filial de Red Eléctrica de España (REE) por parte de Bolivia perjudica el clima de inversiones en ese país y preocupa a EE. UU., declaró un portavoz del Departamento de Estado, Mark Toner.
"Estamos preocupados por la decisión del Gobierno boliviano", señaló el funcionario.
"Estas acciones contra inversores internacionales dañan realmente el clima de inversiones en Bolivia, en Argentina, en todas partes", añadió.
La expropiación de la filial Transportadora de Electricidad (TDE) anunciada por el presidente Evo Morales es la segunda que sufren intereses españoles en América Latina en las últimas 2 semanas. Argentina anunció la nacionalización del 51% de la petrolera YPF, filial de la española Repsol.
Tanto Bolivia como Argentina acusaron a las respectivas casas matrices españolas de no invertir suficientemente.
BRUSELAS - BÉLGICA
La Unión Europea (UE) expresó ayer su preocupación por la decisión del Gobierno boliviano de nacionalizar la empresa Transportadora de Electricidad (TDE), filial local del grupo español Red Eléctrica.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, ordenó el martes al Ejército asumir el control de las oficinas centrales en Cochabamba de la empresa de transmisión de energía.
La medida sigue a la decisión de Argentina de expropiar la participación del grupo energético español Repsol en la petrolera YPF.
"La Comisión Europea está preocupada por la decisión del Gobierno boliviano, que se suma a la de Argentina", dijo John Clancy, portavoz de Comercio de la Comisión, que es el cuerpo ejecutivo de la UE.
INVERSORES. "Las acciones como esta envían necesariamente una señal negativa a los inversores internacionales sobre el clima de negocios e inversiones en Bolivia", dijo Clancy en un comunicado.
"Confiamos en que las autoridades de Bolivia mantengan sus acuerdos de inversión con España y aseguren una compensación adecuada para esta expropiación", agregó.
Por su parte, el ministro español de Economía, Luis de Guindos, criticó la decisión de Bolivia y advirtió que esto puede afectar a la seguridad jurídica de las inversiones extranjeras en el país sudamericano.
"Este tipo de decisiones no gustan al Gobierno español porque creemos que es fundamental mantener la seguridad jurídica en el proceso de inversiones en países como Bolivia", dijo De Guindos a TVE 24 horas en Bruselas.
No obstante, De Guindos refirió que el Gobierno boliviano ha garantizado compensaciones a Red Eléctrica por la expropiación de su filial Transportadora de Electricidad (TDE).
"Lo que ha garantizado Bolivia es que se va a compensar a la empresa de los costes invertidos en la red de electricidad", explicó el ministro.
Según Banesto Bolsa, Red Eléctrica adquirió la filial boliviana por 92 millones de euros en el 2002 e invirtió desde entonces otros 60 millones de dólares en la red de transporte eléctrico de Bolivia.
El Gobierno boliviano justificó la expropiación por el insuficiente nivel de inversiones desde 1996 a razón de USD 5 millones al año. De Guindos, que defendió el servicio prestado por Red Eléctrica, indicó que el Gobierno español va a vigilar que haya "un justo precio en estas situaciones".
PREOCUPA TAMBIÉN A ESTADOS UNIDOS
La expropiación de la filial de Red Eléctrica de España (REE) por parte de Bolivia perjudica el clima de inversiones en ese país y preocupa a EE. UU., declaró un portavoz del Departamento de Estado, Mark Toner.
"Estamos preocupados por la decisión del Gobierno boliviano", señaló el funcionario.
"Estas acciones contra inversores internacionales dañan realmente el clima de inversiones en Bolivia, en Argentina, en todas partes", añadió.
La expropiación de la filial Transportadora de Electricidad (TDE) anunciada por el presidente Evo Morales es la segunda que sufren intereses españoles en América Latina en las últimas 2 semanas. Argentina anunció la nacionalización del 51% de la petrolera YPF, filial de la española Repsol.
Tanto Bolivia como Argentina acusaron a las respectivas casas matrices españolas de no invertir suficientemente.