ANARQUISMO

El anarquismo es una filosofía política y social que llama a la oposición y abolición del Estado entendido como gobierno, y por extensión, de toda autoridad, jerarquía o control social que se imponga al individuo, por considerarlas indeseables, innecesarias y nocivas.1 2 Sébastien Faure, filósofo anarquista francés, dijo: «Cualquiera que niegue la autoridad y luche contra ella es un anarquista». Bajo una formulación tan simple, pocas doctrinas o movimientos han manifestado una tan gran variedad de aproximaciones y acciones, que no siempre fueron bien entendidos por la opinión pública. Históricamente hablando, el anarquismo se centra en general en el individuo y en la crítica de su relación con la sociedad, su objetivo es el cambio social hacia una futura sociedad, en palabras de Proudhon, «sin amo ni soberano».3
No existe acuerdo académico en cuanto a una taxonomía de las corrientes anarquistas; algunos hacen una distinción entre dos líneas básicas de pensamiento, individualistas y comunistas;4 también es común señalar las cuatro corrientes más importantes, el anarquismo individualista, mutualismo, anarquismo comunista y anarcosindicalismo, y según algunas fuentes, también el colectivismo.5
Con movimientos precursores desde la antigüedad, el punto de partida del debate doctrinal sobre un pensamiento anarquista moderno se remonta a finales del siglo XVIII, en la obra de William Godwin,6 aunque el anarquismo se desarrolla en el siglo XIX a través de distintas corrientes, dándose algunas de las experiencias libertarias más significativas a lo largo del siglo XX.7 Tras el declive del anarquismo como movimiento social en la década de 1940, las ideas anarquistas han sido recuperadas y reelaboradas por estudiosos y pensadores, y han estado continuamente insertadas en multitud de doctrinas y movimientos contemporáneos, especialmente tras su emergencia en el contexto de los movimientos estudiantiles y antiautoritarios de la década de 1960.
ETIMOLOGIA
La palabra «anarquía» deriva del griego «ἀναρχία» («anarkhia»),9 y está compuesta del prefijo griego αν (an), que significa «no o sin», y de la raíz arkhê, (en griego αρχn, «origen», «principio», «poder» o «mandato»).10 11 La etimología del término designa, de una manera general, aquello desprovisto de principio director y de origen. Esto se traduce por «ausencia de apriorismo»,12 «ausencia de norma»,12 «ausencia de jerarquía»,13 «ausencia de autoridad»,14 o «ausencia de gobierno».11
Los términos «anarquía» y «anarquista» fueron usados libremente, en un sentido político, durante la Revolución francesa, en términos de crítica negativa, relacionados con los abusos empleados por varios partidos para dañar a sus oponentes; así tanto los Enragés, que desconfiaban del poder excesivo como Robespierre, que lo buscaba, fueron tachados de anarquistas. Este sentido negativo cambió cuando Pierre Joseph Proudhon publicó ¿Qué es la propiedad? (1840), el libro que le estableció como un pionero del pensamiento libertario. Tras responder al título («la propiedad es un robo»), el autor se convierte en el primer hombre que se autodeclara anarquista y precisa que es lo que entiende por anarquía: «una forma de gobierno sin amo ni soberaNIA
CORRIENTES PRINCIPALES DE PENSAMIENTO
La palabra «anarquía» deriva del griego «ἀναρχία» («anarkhia»),9 y está compuesta del prefijo griego αν (an), que significa «no o sin», y de la raíz arkhê, (en griego αρχn, «origen», «principio», «poder» o «mandato»).10 11 La etimología del término designa, de una manera general, aquello desprovisto de principio director y de origen. Esto se traduce por «ausencia de apriorismo»,12 «ausencia de norma»,12 «ausencia de jerarquía»,13 «ausencia de autoridad»,14 o «ausencia de gobierno».11
Los términos «anarquía» y «anarquista» fueron usados libremente, en un sentido político, durante la Revolución francesa, en términos de crítica negativa, relacionados con los abusos empleados por varios partidos para dañar a sus oponentes; así tanto los Enragés, que desconfiaban del poder excesivo como Robespierre, que lo buscaba, fueron tachados de anarquistas. Este sentido negativo cambió cuando Pierre Joseph Proudhon publicó ¿Qué es la propiedad? (1840), el libro que le estableció como un pionero del pensamiento libertario. Tras responder al título («la propiedad es un robo»), el autor se convierte en el primer hombre que se autodeclara anarquista y precisa que es lo que entiende por anarquía: «una forma de gobierno sin amo ni soberaNIA
CORRIENTES PRINCIPALES DE PENSAMIENTO

Según la Enciclopedia Oxford de Filosofía, no hay una sola posición definida que todos los anarquistas mantengan, y lo más que tienen en común los que son tenidos por anarquistas es un cierto aire de familia. Las posturas anarquistas pueden ser de carácter global, predicando una revolución y cambio total de la sociedad, o más restrictivas, centrándose en unidades pequeñas y cambios parciales.16
Es generalmente aceptado que el punto de partida del debate doctrinal sobre un pensamiento anarquista moderno se remonta a finales del siglo XVIII, en la obra de William Godwin Enquiry Concerning Political Justice and its Influence on Modern Morals and Manners (1793),6 4 aunque el primer autor en autodenominarse anarquista fue Pierre-Joseph Proudhon.17
Las fuentes académicas no se ponen de acuerdo en cuanto a la taxonomía de las corrientes anarquistas. Algunas hacen una distinción entre dos líneas básicas de pensamiento, individualistas y comunistas,4 con Max Stirner y Piotr Kropotkin como figuras representativas de ambas ideologías,15 situando entre ambos extremos del espectro anarquista otras corrientes clásicas, como el mutualismo de Pierre-Joseph Proudhon y el colectivismo de Mijaíl Bakunin. También es común como forma de clasificación señalar las cuatro corrientes más importantes, que son el anarquismo individualista, mutualismo, anarquismo comunista y anarcosindicalismo, y según algunas fuentes, también el colectivismo.
ANARQUISMO INDIVIDUALISTA

El término individualismo abarca numerosas corrientes, doctrinas y actitudes cuyo factor común es la prioridad del individuo sobre cualquier determinante externo. Tuvo su origen en la Francia post-revolucionaria, señalando la disolución de los lazos sociales; continuó en el romanticismo alemán, centrado en la unicidad y original individual; en Inglaterra fue contrastado con el colectivismo, refiriéndose a la iniciativa y autosuficiencia y asociándose al liberalismo en las esferas económica y política.
]El anarquismo individualista o anarcoindividualismo alude a un grupo de ideologías que tienden a manifestarse más como corrientes filosóficas y literarias que como movimientos sociales. Además de la exaltación de la experiencia y la búsqueda individuales tienen otros principios en común: la elevación del individuo sobre toda clase de construcción o realidad social y exterior: moralidad, ideología, costumbres, religión, metafísica, las ideas o la voluntad de otros; el rechazo y reservas hacia la idea de revolución,23 prefiriendo un desarrollo gradual de la sociedad para alcanzar la anarquía;24 el punto de vista de que las relaciones con otras personas o grupos deben ser libremente contratadas, en propio interés y pueden ser tan transitorias y sin compromisos como se desee.
El egoísmo del pensador alemán Max Stirner (1806-1856) sostiene que los individuos deben hacer aquello que desean, sin hacer caso a Dios, Estado o regla moral algunos.26 Para Stirner, los derechos naturales son falacias, rechazaba todas las instituciones sociales y nociones metafísicas, y sostenía que la sociedad en verdad no existía, sólo los «individuos y su realidad», refiriendo la propiedad por la fuerza al derecho moral. Defendía la auto-afirmación y preveía «asociaciones de egoístas» relacionándose entre sí mediante el respeto mutuo, y sostenía que no hay motivos racionales de cualquier persona a reconocer ninguna autoridad por encima de su propia razón, o ninguna meta antes que su propia felicidad.28 El pensamiento de Stirner es considerado a menudo como el origen del anarquismo individualista, aunque la radicalidad de sus postulados dejaba poco margen al desarrollo de propuestas constructivas.
Entre los principales individualistas anarquistas europeos se encuentran los franceses Albert Libertad, Anselme Bellegarrigue (autor del Manifeste de l'Anarchie, 1850),29 Émile Armand y Han Ryner, el ruso Lev Chernyi, el italiano Renzo Novatore y el escocés/alemán John Henry Mackay.
El anarquismo individualista estadounidense del siglo XIX enfatizó fuertemente el principio de no-agresión y la soberanía individual.30
El Liberty, publicado por Benjamin Tucker, fue instrumental en el desarrollo y formalización del anarcoindividualismo en Estados Unidos. En su cabecera, una cita de Proudhon: «La Libertad no es la hija, sino la madre del orden».
Algunos individualistas estadounidenses, como Henry David Thoreau (1817-1862), no solo rechazaron el Estado, sino toda asociación organizada de cualquier tipo, invocando la autosuficiencia individual completa.31
Aunque Thoreau fue ignorado en su tiempo, su tratado Desobediencia civil (Civil Disobedience) influyó fuertemente en figuras políticas del siglo XX, como Mahatma Gandhi.32 Josiah Warren (1798-1874) incidió en su «teoría del valor-trabajo», abogando por un sistema de «comercio equitativo», en la que el intercambio de bienes entre «productores», individuales o asociados, se diera con base en el «tiempo de trabajo» dedicado a su elaboración;2 entendía las ganancias obtenidas sin trabajo –el interés del prestamista- como explotación.33 Lysander Spooner (1808-1887) se situó en la tradición de la «ley natural», denunciando la teoría contractual del estado2 y el daño que los monopolios estatales sobre la tierra y el dinero hacían al país.34
Nota de intercambio de trabajo de la Cincinnati Time Store, extraída del libro Equitable Commerce (Comercio equitativo), de Josiah Warren, (1846).
Benjamin Tucker (1854-1939) desarrolló el anarquismo individualista en una serie de artículos recopilados en Instead of a Book (1893). Su principio básico era que cada individuo debía disfrutar del máximo de libertad compatible con una libertad igual para los otros, implicando en particular derechos ilimitados para adquirir y disponer de bienes en el mercado.2 Como Warren, Tucker consideraba sus ideas como socialistas, aunque estaba comprometido con la idea de un mercado libre, que no había sido posible por la distorsión producida por los monopolios, de los que responsabilizaba altamente al gobierno.32 En la tradición americana hay una aserción del valor de la propiedad privada;35 Tucker y otros «anarquistas bostonianos», influenciados por Warren y la teoría del valor-trabajo, consideraban que la propiedad de la tierra es justificable cuando el poseedor la esté utilizando.
Como Spooner, Tucker atacó los monopolios creados por el estado, especialmente sobre la tierra y el dinero; sin estado, cada persona podría ejercitar su derecho a proteger su propia libertad, utilizando los servicios de una asociación privada de protección si fuera
necesario Mutualismo
MUTUALISMO
Artículo principal: Mutualismo
El mutualismo surge con las ideas del francés Pierre-Joseph Proudhon (1809–1865), que imaginaba una sociedad en la cual cada persona pudiera poseer los medios de producción, individual o colectivamente, el intercambio de bienes y productos se produciría a través de una forma ética de negociación o regateo, en la que cada parte buscaría tan solo un equivalente de lo que ofrecerían.37 2 38 Ha sido contemplado por algunos autores como un punto intermedio entre las versiones individualistas y comunistas del anarquismo.
Yo creo que ni el trabajo, ni la ocupación, ni la ley, pueden engendrar la propiedad, pues ésta es un efecto sin causa. ¿Se me puede censurar por ello? ¿Cuántos comentarios producirán estas afirmaciones?
¡La propiedad es un robo! ¡He aquí el toque de rebato del 93! ¡La turbulenta agitación de las revoluciones!...
Proudhon, ¿Qué es la propiedad? (1840)
Para Proudhon, que conocía a Marx y Bakunin, la tesis del capitalismo garantiza la libertad aboliendo la igualdad, mientras la antítesis comunista sufre la contradicción opuesta; aplicando la dialéctica hegeliana en su libro Sistema de las contradicciones económicas o filosofía de la miseria (1847), señaló que sólo con la síntesis del mutualismo se pueden resolver estas contradicciones, lo que provocó la ruptura de Marx con Proudhon, expresada en su escrito crítico Miseria de la filosofía (1847).39
Proudhon afirmó que la propiedad es un robo, entendiendo como «propiedad» el mal uso o abuso de objetos en el sentido de explotación, mientras que entendía la «posesión» como el uso legítimo de un objeto. Proudhon se opuso tanto a la propiedad capitalista como a la colectiva, porque siempre «abusa» y «roba» de los individuos.39 Su principio consiste en que cada persona debe poseer sus medios de producción (herramientas, tierra, etc.) ya sea individual o colectivamente, pero debe ser remunerado por su labor, eliminado el provecho y la renta, lo que asegura un alto grado de igualdad.2 Esta teoría del valor-trabajo, que compartía con los individualistas, postula que cuando el trabajo o sus productos son intercambiados o vendidos, deben recibirse bienes o servicios incorporando «la cantidad de trabajo necesario para producir un artículo de la misma e igual utilidad».40
Una sociedad mutualista consistiría en una economía de libre intercambio entre productores,39 en la que la producción sería llevada a cabo por artesanos y campesinos autónomos, pequeñas cooperativas de productores, negocios pequeños, empresas grandes controladas por los trabajadores y cooperativas de consumidores,41 porque de otro modo, «se establecerían relaciones entre subordinados y superiores, de lo que se seguirían dos... castas de amos y obreros asalariados, lo cual repugna a una sociedad libre y democrática».42 Todos los productores obtendrían el producto completo de su trabajo y por lo tanto los intercambios serían de trabajo por trabajo, sin que hubiese lugar para márgenes o plusvalías, rentas, intereses o beneficios derivados del capital. Todas las asociaciones entre individuos serían de carácter voluntario y libres.43
Proudhon tenía también ideas sobre la educación del proletariado, y lanzó un proyecto para un banco del pueblo,39 que realizaría préstamos a los productores a un interés mínimo, cubriendo solamente sus costes de administración. A pesar de las fallas prácticas de los experimentos de Proudhon, sus discípulos franceses tuvieron un papel influyente en los primeros años de la Primera Internacional, antes de que las tesis mutualistas fueran desplazadas por el colectivismo de Bakunin
Anarcosindicalismo

El periódico anarquista en yiddish Zsherminal (Germinal), fundado en Londres por Rudolf Rocker en 1900.
El anarcosindicalismo es un movimiento de organización y lucha de los trabajadores a través de sindicatos autónomos del poder político, resultado de la síntesis del anarquismo y la acción sindical revolucionaria.59 Algunos de los teóricos y personalidades más reconocidos del anarcosindicalismo fueron Rudolf Rocker, Diego Abad de Santillán, Emilio Arango, Buenaventura Durruti y Ángel Pestaña.
La teoría sindicalista se desarrolló en Francia como un unionismo sindical revolucionario, que giraba alrededor de la guerra de clases, y que a base de huelgas, boicots, sabotaje y, donde fuese necesario, violencia personal, luchaba por mejores condiciones y preparar a los trabajadores para la huelga general revolucionaria que finalmente acabaría con el capitalismo. Desconfiaban de los partidos políticos, y veían que la emancipación de la clase trabajadora debía ser alcanzada por la propia clase trabajadora y sus propias instituciones.60
Tanto Proudhon como Bakunin y Kropotkin coincidían en que la revolución anarquista debería ser espontánea y fluir «de abajo arriba», y no estar sujeta a ningún tipo de liderazgo susceptible de evolucionar en un nuevo gobierno.15 Una de las estrategias de subversión y cambio revolucionario del anarquismo fue la propaganda por los hechos, que Malatesta entendía como el fomento de rebeliones locales que sirvieran de modelo y estímulo para las masas. En las décadas finales del siglo XIX derivó en actos individuales de terrorismo, como el asesinato de líderes políticos (el zar Alejandro II (1881), el presidente francés Marie François Sadi Carnot (1894), el primer ministro español Antonio Cánovas del Castillo (1897), la emperatriz Sissi (1898), Humberto I de Italia (1900), William McKinley (1901), el archiduque Francisco Fernando (1914), etc.) o industriales prominentes; la injusta asociación popular del anarquista con la violencia no produjo ningún beneficio para el anarquismo.2 Enfrentados a la represión consecuente, algunos anarquistas adoptaron la estrategia sindicalista para despertar el espíritu revolucionario;61 los anarcosindicalistas contemplaban el movimiento sindical al mismo tiempo como un medio para organizar al proletariado para la revolución, y un armazón alrededor del cual se podía construir la subsiguiente sociedad.2 16
El objetivo revolucionario anarcosindicalista es la conquista de los medios de producción y distribución por parte de los trabajadores y la abolición del sistema salarial y de las clases sociales, tras lo cual se reorganizaría la sociedad según los principios federalistas y de democracia directa, gestionando todas las estructuras políticas y económicas por parte de los mismos trabajadores, en un planteamiento conocido como autogestión. Esta oposición al estatismo la explica Rudolf Rocker, uno de los principales pensadores del anarcosindicalismo, en Anarcosindicalismo (teoría y práctica) de la siguiente manera:
Los anarcosindicalistas están persuadidos de que ni por decretos ni por estatutos otorgados por el Gobierno puede crearse un orden de economía socialista, sino en virtud de la colaboración del cerebro y de la mano de obra de todos los trabajadores, desde cada ramo de la producción; es decir, posesionándose de las fábricas para regentarlas los obreros por sí mismos, en tal forma que todos los grupos separados de fábricas y ramos industriales sean miembros independientes del organismo económico general y efectúen sistemáticamente la producción y la distribución de los productos en interés de la comunidad, a base de libres acuerdos mutuos.
Rudolf Rocker, Anarcosindicalismo (teoría y práctica)62
Las tácticas usadas son el federalismo, la autogestión, el principio de la solidaridad de clase, la herramienta de la huelga general, la toma y recuperación de los lugares de trabajo, la acción directa (tratamiento de los conflictos laborales entre empleador y trabajadores, sin el concurso de terceros «representantes» que pudieran obstruir a los trabajadores organizados en asamblea), el apoyo mutuo, el antiestatismo y el internacionalismo. Es compatible con otras tendencias anarquistas tal como el anarcocomunismo, el mutualismo y el colectivismo.63
El anarcosindicalismo deriva de los postulados originales de la Primera Internacional, luego retomados por la Asociación Internacional de los Trabajadores, adoptando al sindicato como el medio de lucha de la clase obrera. Tuvo un papel prominente en la organización sindical francesa CGT (Confédération Générale du Travail) antes de 1914.2 Excepto en España, las tendencias sindicalistas en los movimientos de trabajadores occidentales se vieron debilitadas por el fervor nacionalista desencadenado por la Primera Guerra Mundial. El éxito de la Revolución bolchevique en Rusia en 1917 llevó a muchos sindicalistas a adherirse al modelo comunista de Lenin, y los sindicalistas que rechazaron la vía comunista formaron en 1922 la AIT (Asociación Internacional de Trabajadores), siendo su mayor sección nacional hasta 1939 la CNT (Confederación Nacional de Trabajo),64 que a mediados de la década de 1930 contaba con aproximadamente un millón de afiliados.60
El anarcosindicalismo tuvo un papel importante en Argentina, Italia, Estados Unidos, Uruguay, Francia, Rusia, Corea y España, donde tras el estallido de la Guerra Civil Española en 1936, los anarcosindicalistas probaron su efectividad como fuerza revolucionaria, colectivizando muchas fábricas y poblaciones, generalmente con cierto éxito.2 Desde el final de la Guerra Civil Española no ha habido otro movimiento político significativo en ninguna parte del mundo en términos de política de masas, aunque la teoría anarquista continuó a través de muchas trayectorias.
NUEVAS CORRIENTES DE PENSAMIENTO ANARQUISTA

Tras el eclipse del anarcosindicalismo, las ideas anarquistas reemergieron en el contexto de los movimientos estudiantiles y antiautoritarios de la década de 1960.8 Su influencia continúa en movimientos pacifistas, feministas, de liberación homosexual, ecologistas radicales, de liberación animal y de autogestión de trabajadores. También se ha recuperado el concepto de acción directa, alternativa anarquista clásica a la acción política convencional. En el otro extremo del espectro político, el individualismo anarquista estadounidense fue retomado por el anarcocapitalismo, una tendencia significativa del libertarianismo de Nueva Derecha estadounidense.65 35
Se han creado también organizaciones e institutos enfocados en el desarrollo de pensamiento anarquista entre las cuales destacan en EE.UU. el Institute for Anarchist Studies o en España la Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo (ligada al sindicato CNT) y la Fundació d'Estudis Llibertaris i Anarcosindicalistes.
[editar]Anarquismo ecologista
Véanse también: Anarquismo y medio ambiente y Anarcoprimitivismo
Walden (1854) es la obra más representativa del anarcoindividualista estadounidense Henry David Thoreau, considerado uno de los precursores del ecologismo y del anarquismo primitivista.
El anarquismo verde66 o ecoanarquismo67 es una corriente de pensamiento dentro del anarquismo que pone énfasis en los temas medioambientales. Una importante influencia fue el pensamiento del anarcoindividualista estadounidense Henry David Thoreau y su libro Walden, donde abogaba por una vida simple y autosuficiente, integrada con el entorno natural, resistiéndose al avance de la civilización industrial.68
El anarquismo verde incorpora una serie de teorías políticas relacionadas que se deriva o inspira en movimientos filosóficos y sociales como el anarcoprimitivismo, la ecología profunda, la ecología social, el feminismo, el egoísmo, el anarquismo post-izquierda, los situacionistas, el surrealismo, el neoludismo, la desindustrialización y sociedades cazadoras-recolectoras.
Entre los ecoanarquistas se da una fuerte crítica hacia la tecnología moderna, aunque no todos la rechazan por completo. Algunos anarquistas verdes pueden ser descritos como primitivistas o anarquistas anticivilización. Los primitivistas mantienen que el cambio de caza-recolección hacia la subsistencia de la agricultura dio lugar a la estratificación social, coacción y alienación, y abogan por el retorno a una sociedad preindustrial y en ocasiones, preagraria, de caza y recolección. Desarrollan temas presentes en la acción política de los luditas, y los escritos de Jean-Jacques Rousseau, aunque en su emergencia el primitivismo fue más directamente influido por el trabajo de teóricos como Theodor Adorno y Herbert Marcuse, de la escuela marxista de Frankfurt, y antropólogos como Marshall Sahlins y Richard Borshay Lee.69 Uno de los principales exponentes en el primitivismo estadounidense es el filósofo John Zerzan, señalado por ciertos medios de comunicación como una especie de «gurú de la antiglobalización» después de la protestas de 1999 contra la Organización Mundial del Comercio en Seattle, quien en su libro Futuro primitivo articula una nostalgia de lo pre-humano, antes del desarrollo del lenguaje y la cultura: «Provenimos de un lugar de magia, entendimiento y plenitud, y hemos tomado un camino monstruoso que nos ha llevado al vacío de la doctrina del progreso, arrastrados por la cultura simbólica y la división del trabajo. Vacía y alienante, la lógica de la domesticación, con su exigencia de controlarlo todo, nos muestra ahora la ruina de la civilización, que pudre todo lo demás.»70
Los primitivistas critican al anarquismo tradicional su apoyo a la civilización y la tecnología moderna, las cuales consideran inherentemente basadas en la dominación y la explotación. La mayoría de los anarquistas rechazan esta crítica radical de la civilización; Noam Chomsky opina en su libro Chomsky on anarquism, que aunque simpatiza con ellos, no cree que se den cuenta que «están abogando por el genocidio masivo de millones de personas debido al modo en que se estructura y organiza la sociedad actualmente, la vida urbana y demás. Si eliminas esas estructuras todo el mundo muere.»71 Otros autores, aunque no se consideren a sí mismos primitivistas, como Wolfi Landstreicher o personajes del anarquismo insurreccionalista (otra tendencia antirracionalista), la apoyan.
Evolucionando desde un marxismo tradicional hacia el socialismo libertario, Murray Bookchin fue el fundador de la ecología social y uno de los pioneros del movimiento ecologista.
Muchos ecoanarquistas prefieren no enfocarse en temas filosóficos futuros, e implicarse en la defensa de la tierra y la revolución social en el presente, y en crear maneras de vivir alternativas y sostenibles. Hay corrientes ecoanarquistas que comparten posturas con ramas radicales del movimiento ecologista, en sí mismas con fuertes características anarquistas, y que son defendidas por mucha gente aun desconociendo dicha tradición. Para muchos verdes, en todos los países, una futura sociedad sostenible pasaría por la eliminación del estado y la creación de una red de comunas autosuficientes, basada en la igualdad, participación y democracia directa.72
Destaca la figura del anarquista Murray Bookchin y su propuesta de ecología social, que incluye el municipalismo libertario. Para Bookchin, fundador del Institute for Social Ecology, el auténtico movimiento verde, o «ecología social», como él mismo la denomina, es la culminación de los varios movimientos radicales surgidos durante la década de 1960 y de la tradición anarquista, insistiendo en que no son los individuos los responsables de la lamentable condición del mundo, sino el sistema racista, sexista y capitalista.72 La fe en la naturaleza de anarquistas clásicos como Kropotkin y Elisée Reclus encuentra eco en los escritos de Bookchin cuando señala que en la naturaleza no hay escalas jerárquicas:73 Bookchin arguye que el estado expresa y refuerza un principio de jerarquización que, aplicado a la relación del hombre con la naturaleza, alienta que la relación adecuada de la humanidad con el mundo natural es la de control y conquista, produciendo la devastación del medio ambiente. Entiende la sociedad ecológica como una sociedad anarquista, dado que el repudio de los valores jerárquicos que amenazan el entorno conllevaría el abandono de las jerarquías que oprimen a los seres humanos.74
Algunos ecoanarquistas como Brian Dominick entienden que el veganismo es una parte intrínseca de la lucha por un modo de vida libre y saludable. Contemplan el estado como innecesario y dañino para los animales, humanos o no humanos, y practican la dieta vegana. Los veganarquistas ven su ideología como una teoría combinada, o perciben que ambas filosofías son esencialmente lo mismo. Ha sido descrito como una perspectiva antiespeciesista del anarquismo ecologista, o una perspectiva anarquista de la liberación animal.75
La mayoría de los ecoanarquistas sostienen sus ideales apasionadamente, y algunos se implican en la acción directa. Organizaciones como Earth First!, Root Force o las más radicales Frente de Liberación de la Tierra, Ejército de Liberación de la Tierra o el Frente de Liberación Animal desarrollan la acción directa (normalmente, aunque no siempre, no violenta) contra lo que entienden como sistemas de opresión, como la industria maderera, las industrias ganadera y láctea, la experimentación con animales, instalaciones de ingeniería genética y, más raramente, instituciones del gobierno. El matemático y crítico de la sociedad norteamericano Theodore Kaczynski, conocido con el sobrenombre de Unabomber, llevó a cabo una campaña de terrorismo de 1978 a 1995 usando bombas para denunciar la sociedad moderna tecnológica. En su Industrial Society and Its Future (también llamado el «Manifiesto Unabomber»), argüía que las bombas eran medidas extremadas pero necesarias para atraer la atención sobre la erosión que sufría la libertad humana, erosión regida por la alta tecnología que precisaba una organización a gran escala.
FEMINISMO ANARQUISTA
La emergencia de la primera oleada de feminismo vino de la mano de Mary Wollstonecraft, esposa del predecesor del anarquismo William Godwin. En su libro Vindication of the Rights of Women (1792), Wollstonecraft afirmaba que las mujeres son, como los hombres, seres esencialmente racionales, y por tanto capaces de autodeterminación y merecedoras de libertad, derechos y, por encima de todo, educación.76
El feminismo anarquista o anarcofeminismo, inspirado en los escritos de fines del siglo XIX de las primeras feministas anarquistas como Lucy Parsons, Emma Goldman y Voltairine de Cleyre, e incluso Dora Marsden, considera que la emancipación de la mujer sólo podrá ser alcanzada mediante la abolición del estado, que consideran una dimensión del patriarcado y expresión de la dominación masculina.72 Al igual que otros feminismos radicales, critica y promueve la abolición de las concepciones tradicionales de familia, educación, sexualidad y género.
La pionera del anarcofeminismo Emma Goldman consideraba característica una ética masculina de «justicia» impersonal respaldada por la violencia, que contrastaba con los instintos e ideales femeninos (como la sexualidad y maternidad) que consideraba no jerárquicos y antiautoritarios, actitudes típicamente anarquistas. Esta teoría es vulnerable a las mismas objeciones que se señalan en todas las formas esencialistas de feminismo, dado que no existe una evidencia conclusiva de la existencia de unas naturalezas masculina y femenina, ni, por tanto, una ética masculina o femenina.74 Goldman también criticó el matrimonio, un puro acuerdo económico en el que la mujer «paga por él con su nombre, su privacidad, su autorrespeto, su propia vida.»77 La defensa del amor libre y la liberación frente a los roles sexuales establecidos son puntos de conexión entre el anarcofeminismo y el anarquismo LGBT. Así, Emma Goldman hizo campaña por los derechos individuales, especialmente por los colectivos a los que les eran negados, y tomó la defensa del amor homosexual ante el público general.78
Además de la existencia de una vertiente específica y conscientemente anarquista entre el feminismo radical, las ideas y actitudes anarquistas han tenido influencia en todo el movimiento, como su rechazo a las formas políticas convencionales (encarnadas por los partidos políticos) y un énfasis en una organización descentralizada y cooperativa de pequeños grupos feministas.72 Dentro del floreciente anarcosindicalismo español durante la Guerra Civil Española, la organización Mujeres Libres constituyó una de las organizaciones clásicas del movimiento libertario español.79 80 Desconfiadas de la idea establecida de que la liberación de la mujer vendría a consecuencia del triunfo de la revolución, Mujeres Libres se basaba en la idea de una doble lucha, por la liberación de la mujer y la revolución social, que debían abordarse por igual y en paralelo.81 El carácter de Mujeres Libres era único entre las organizaciones de mujeres anarquistas en la España de la época, al mantenerse independientes de las organizaciones dominadas por los hombres como la CNT, FAI o FIJL.
Más recientemente, la escritora y teórica anarcocomunista canadiense Susan Brown ha manifestado que como filosofía política opuesta a toda relación de poder, el anarquismo es inherentemente feminista.82 Desde una postura cercana al anarcocapitalismo, Wendy McElroy ha definido una postura que describe como ifeminismo o feminismo individualista, sosteniendo que un antiestatismo procapitalista implica igualdad de derechos y apoderamiento para la mujer
ANTECEDENTES DEL ANARQUISMO MODERNO

Si bien el desarrollo formal del anarquismo como movimiento e ideología política, social, económica y filosófica data del siglo XIX, la base de las ideas anarquistas está presente en mayor o menor medida en todos los periodos de la Historia.129
¡Devolvednos, ricos de los siglos, avaros, usurpadores, los bienes que injustamente retenéis! Thomas Müntzer.
Los pensamientos, reflexiones e ideas anarquistas más antiguas de que se tiene constancia proceden del filósofo chino Lao Tsé, opuesto al Estado y a la autoridad religiosa o de cualquier otro tipo.130 131 En la Antigua Grecia podemos encontrar a Zenón de Citio, que opuso una concepción de comunidad libre de gobierno a la utopía estatista de Platón.132 133 A la Antigua Grecia pertenece también el primer uso conocido de la palabra «anarquía», en la obra Los siete contra Tebas (467 a. C.) de Esquilo,134 si bien es cierto que el término se utilizaba entonces con un sentido negativo, no como referente a una doctrina contraria a la autoridad. Algunos historiadores encuentran en el discurso y la figura de Jesús de Nazaret una gran presencia de los valores anarquistas.135
En el marco del reformismo religioso y social del siglo XVI en Europa, la primera presentación literaria de una ideal sociedad igualitaria es la Utopía de Tomás Moro (1516);136 los anabaptistas son a veces considerados como precursores religiosos del anarquismo moderno,137 138 destacando especialmente el teólogo y activista político Thomas Müntzer, líder revolucionario durante la Guerra de los campesinos alemanes que sacudió el Sacro Imperio Romano Germánico.139 En 1532 fue escrita la obra Gargantúa y Pantagruel, de François Rabelais, en la que se describía la Abadía de Thélema como un lugar donde sus habitantes vivían sin necesidad de gobierno, leyes o religión. También en esa misma época puede considerarse como un precursor del anarquismo a Étienne de La Boétie,140 así como al reformador protestante Gerrard Winstanley, fundador de los Igualitarios Auténticos, quien publicó un panfleto llamando por la propiedad comunal y social y una organización económica forjada a partir de pequeñas comunidades agrícolas en el siglo XVII. Tanto el socialismo utópico así como el liberalismo radical presentan asimismo grandes semejanzas con el anarquismo moderno
ANARQUISMO EN LATINOAMERICA

esde la década de 1860 el anarquismo empezó a introducirse en Latinoamérica, debido a las fuertes emigraciones, especialmente desde España y con un papel particular de los emigrantes italianos en Argentina,193 concretándose los primeros grupos de acción. En México se difundieron las ideas de Proudhon y Bakunin, provocando la aparición de organizaciones obreras, campesinas y estudiantiles libertarias, y en la década siguiente la presencia en Argentina y Uruguay de núcleos anarquistas se hizo manifiesta. No debe considerarse tampoco una mera importación ideológica; su rápida asunción por las masas autóctonas e indígenas, que habían pasado de las antiguas monarquías a las oligarquías republicanas, fue debida en parte a la coincidencia del colectivismo autogestionado con los antiguos modos de organización de los indígenas de México y Perú, «calpulli» y «ayllu», anteriores incluso a los imperios de los aztecas y de los incas.194
La Protesta, considerado el vocero no oficial de la FORA, era el periódico anarquista más significativo de la época en Argentina.
México, Argentina, Uruguay y Cuba se encontraban representandos en el último congreso de la Internacional de Saint-Imier en 1877, y una Liga Bakuninista se fundó en Ciudad de México en 1878.193 La ideología libertaria fue la predominante en el movimiento obrero regional, que se organizó bajo su influencia como fuerza social naciente,195 tanto en los países mencionados como en Perú, Bolivia y Chile, e incluso en otros donde no se logró un arraigo sindical tan fuerte, como Ecuador, Panamá o Guatemala.194
Las mayores aportaciones de Latinoamérica al anarquismo se produjeron a nivel organizativo, destacando el caso de la FORA, Federación Obrera Regional Argentina, fundada en 1901, que fue la mayor fuerza sindical latinoamericana durante las tres primeras décadas del siglo XX, con una organización diferente tanto de la CNT y el resto de centrales anarcosindicalista europeas como de la IWW norteamericana, sin concesión alguna a la burocracia sindical. También el Partido Liberal Mexicano, que bajo la influencia de Ricardo Flores Magón adoptó una ideología anarquista, criticado por la ortodoxia anarquista europea por conservar sin embargo el nombre y presentarse como partido político.194
Los hermanos Ricardo (izquierda) y Enrique Flores Magón (derecha), periodistas y anarquistas mexicanos.
Dentro del periodo de la Revolución mexicana el magonismo lideró la constitución de las comunas revolucionarias de Baja California en 1911 que serían derrotadas posteriormente. También el importante líder revolucionario Emiliano Zapata se acercaría a las ideas anarquistas de Magón, abrazando su agrarismo revolucionario, en tanto el marxismo todavía no tenía una presencia importante en México. Zapata fue un revolucionario casi instintivo, que partiendo de las ideologías indígenas ya mencionadas enarboló el lema anarquista «Tierra y Libertad», propio del magonismo, que llegó a conocer a través del secretario del ejército zapatista,
EL ANARQUISMO EN LA CULTURA
Las ideas anarquistas han tenido una gran influencia en la cultura y han inspirado a un gran número de en diversos países y a lo largo de la historia. Tanto los artistas de ideas libertarias como aquellos que simpatizaban sin declararse abiertamente anarquistas, han dejado una vasta y significativa contribución en diversas disciplinas, en especial, la literatura, la dramaturgia, las artes visuales y la pintura, el cine y la música. Esta producción artística ha sido de lo más variada, abarcando temáticas de hondo contenido social y antiautoritario, ha sido vehículo de valores y de ideas revolucionarias, alternando la denuncia de la opresión y la explotación con la propaganda de los ideales utópicos. También la historia del movimiento anarquista y sus ideas han sido la fuente de inspiración de autores ideológicamente cercanos al anarquismo, pero que no se reivindicaban como tales. En estos casos la obra, más que los artistas, presenta fuertes componentes y valores libertarios.
[editar]Literatura
Albert Camus
Uno de los escritores libertarios de mayor relevancia literaria fue el ruso León Tolstoi, anarquista pacifista de raíz cristiana, precursor de las tendencias naturalistas libertarias, autor de grandes clásicos de la literatura universal, como Guerra y Paz y Ana Karenina. También es enormemente conocido George Orwell, quien a pesar de no haberse autodeclarado anarquista, destaca por su enorme carácter antiautoritario y sus críticas al comunismo autoritario de Stalin. Orwell estuvo presente en la Revolución Española de 1936, experiencia que le serviría para escribir Homenaje a Cataluña. Otros libros suyos muy conocidos son 1984 y Rebelión en la granja. Dentro de este mismo período tomaría importancia ligado a la filosofía y literatura existencialista la figura de Albert Camus, quien escribió la novela La peste la obra de teatro Estado de sitio y el ensayo explicitamente libertario El hombre rebelde, aparte de sus obras filosóficas y colaboraciones en periódicos y organizaciones libertarias.227
Otros literatos que se pueden incluir son Octave Mirbeau (novelista y dramaturgo), Henry Thoreau, Oscar Wilde y William Morris, críticos de la sociedad capitalista industrialista y defensores de la soberanía individual. En el terreno de la poesía se destaca Voltairine de Cleyre, aunque también se podrían considerar a Percy Bysshe Shelley, Lord Byron, William Blake, León Felipe y Allen Ginsberg, cuya poesía presenta una gran afinidad con el anarquismo. En periodismo y ensayo, podemos incluir a Rafael Barret, autor de una extensa y variada obra, a Manuel González Prada, Rodolfo González Pacheco, Ricardo Mella, Fernando Tarrida del Mármol y al geógrafo Élisée Reclus. También se han realizado obras con temática muy cercana al anarquismo en otras plataformas literarias como es el cómic, donde se puede citar V de Vendetta, escrita por Alan Moore y David Lloyd.
[editar]Teatro
El más importante dramaturgo nórdico, y uno de los más importantes de la historia del teatro moderno fue el anarquista Henrik Ibsen, autor de conocidas obras como Casa de Muñecas y Un enemigo del Pueblo. En el Río de la Plata fue Florencio Sánchez la figura más descollante. Entre sus obras más destacadas se encuentran M'hijo el dotor, Canillita y Los derechos de la salud. Florencio Sánchez ejerció además el periodismo y la militancia social, colaborando en el periódico anarquista La Protesta. El multifacético escritor anarquista y director del periódico La Antorcha, Rodolfo González Pacheco, también incursionó en la dramaturgia, aunque con obras menores.
En 1946 Julian Beck y Judith Malina fundan el Living Theater, inspirado en principios libertarios. Se basaba en temas controversiales, apelando a la improvisación y la participación del público. Si bien fue concebido como teatro experimental, en la década del sesenta obtuvo bastante popularidad. El Living Theater influenció a muchas compañías teatrales de las décadas siguientes hasta la actualidad.
Una obra de teatro de especial relevancia para el anarquismo es la famosa novela Morte accidentale di un anarchico del ganador del premio nobel de literatura Darío Fo. La obra es una comedia (con una fuerte presencia de crítica social) inspirada en los hechos que tuvieron lugar en 1969 en Milán, Italia, en donde murió el anarquista Giuseppe Pinelli a manos de la policía cuando era interrogado acerca de la explosión de una bomba en la Piazza Fontana.
Howard Zinn es el autor de Emma (1976), una obra teatral basada en la vida de la anarquista Emma Goldman.
[editar]Cine
No se puede hablar tanto de directores declaradamente anarquistas, con excepción de Jean Vigo cuya obra Cero en conducta es un clásico del cine francés. Muchos cineastas, en cambio, han tomado temáticas relacionadas a la historia del anarquismo. Lina Wertmüller con Amor y Anarquía y Giuliano Montaldo con Sacco y Vanzetti constituyen el principal aporte desde Italia. La multipremiada La Patagonia rebelde de Héctor Olivera y guión de Osvaldo Bayer y el filme Quebracho de Ricardo Wullicher, se enfocan sobre las huelgas de obreros y peones rurales argentinos inmediatamente posteriores a la Primera Guerra Mundial. La Revolución española ha sido tema recurrente de la filmografía postfranquista, destacándose Libertarias de Vicente Aranda, La mujer del anarquista de Peter Sehr y Marie Noëlle y, en especial, Tierra y Libertad de Ken Loach. Salvador (Puig Antich) de Manuel Huerga se enfoca en la resistencia al régimen franquista. Battle in Seattle de Stuart Townsend (2008), cuenta los acontecimientos de la manifestación contra la OMC de 1999.
Existen muchas películas cuyo argumento y propuesta tiene fuertes afinidades con el anarquismo: 1984 basada en la novela de George Orwell, ha sido filmada por Michael Anderson (1956) y Michael Radford (1984), Farenheit 451 del laureado director François Truffaut (1966), El Club de la Lucha de David Fincher (1999), La estrategia del caracol de Sergio Cabrera(1993), V de Vendetta basada en el cómic del mismo nombre, etc.
Durante la Revolución Española la producción cinematográfica anarcosindicalista autogestionada se articulaba a través de las productoras SIE Films, FRIEP y Spartacus Films. Entre agosto de 1936 y junio de 1937 se produjeron 84 filmes, entre los que destaca la película Aurora de Esperanza, de Antonio Sau, una joya del cine clásico español.228
Hay además una gran cantidad de documentales que cuentan la historia del anarquismo entre los que se puede mencionar Vivir la utopía, Ácratas, 1937 - Un Pueblo en Armas, Néstor Makhno, un campesino de Ucrania (de Helene Chatelain), Buenaventura Durruti, anarquista (Els Joglars), etc.
[editar]Artes plásticas
Desde el siglo XIX se iniciaron numerosos contactos entre el anarquismo y el mundo del arte: Proudhon trató en sus obras la teoría del arte, influyendo en los ideales estéticos del realismo pictórico y, más adelante, en el realismo socialista. Para Proudhon, el arte debía servir a unos objetivos sociales y morales, rechazando el «arte por el arte» y defendiendo la figura del artista como un ser de rectos principios que contribuye como todos al desarrollo de la sociedad. Para él, el arte «es una representación idealizada de la naturaleza y de nosotros mismos con el objetivo de perfeccionar física y moralmente nuestra especie».229
Proudhon influyó especialmente a Gustave Courbet, amigo personal suyo; tanto él como Camille Pissarro, Georges Seurat, Paul Signac, etc, desarrollaron conceptos estéticos libertarios. Courbet es autor del famoso cuadro Pierre-Joseph Proudhon et ses enfants (Retrato de Proudhon y sus hijos), de 1865. Signac expresó en 1902: «el pintor anarquista no es aquel que pinta cuadros con motivos anarquistas, sino el que sin ánimo de lucro, sin esperar ninguna recompensa, lucha con todo su individualismo y todo su esfuerzo personal contra la burguesía y los convencionalismos oficiales».
Durante el siglo XX hubo algunos vínculos entre las corrientes dadaísta, surrealista y el anarquismo, aunque no siempre muy explícitos, especialmente en la década del '50 en Francia.230 Durante esos años se destaca la producción artística de Miguel García Vivancos, ex integrante del grupo de Durruti, exiliado en Francia.
Una mención aparte merece el arte desarrollado en función de la propaganda revolucionaria y de los ideales anarquistas, en especial en la ilustración de publicaciones periódicas libertarias y los afiches callejeros. Esta última expresión tuvo su apogeo en España durante la Guerra Civil.
[editar]Música
En la música relacionada con el anarquismo, han existido desde el siglo XIX músicos, compositores y temas muy conocidos. Dentro de éstos últimos, han alcanzado especial importancia las canciones en castellano «A las barricadas» e «Hijos del pueblo», ambas muy populares durante la Guerra Civil Española y la Revolución Española de 1936, y que han sobrevivido hasta nuestros días convirtiéndose en auténticos himnos del anarquismo y siendo versionadas innumerables veces.
En Estados Unidos la canción de protesta libertaria tuvo como principales exponentes a Joe Hill y a Woodrow Gutrie. En Argentina destacaron el payador Martín Castro y el compositor de tangos Juan de Dios Filiberto, autor de célebres obras como Caminito y Malevaje, En Francia el movimiento musical conocido como la chanson tuvo entre sus principales exponentes a Georges Brassens y Léo Ferré.
La banda británica Crass. Pionera del anarco-punk
En recientes décadas dentro de círculos de jóvenes anarquistas la subcultura punk tomo relevancia y así dentro de esta apareció un subgénero específicamente anarquista conocido como anarcopunk en el cual destacan las letras comprometidas con el ideario anarquista y la denuncia de la opresión estatal y capitalista.231 Los pioneros de este estilo fueron bandas como Crass, Dead Kennedys y Conflict en el Reino Unido. Posteriormente dentro de este genero también emergería el crust punk y así destacan grupos como Nausea, Oi Polloi, o Aus Rotten. En países de habla castellana bandas dentro de este genero también comenzaron a aparecer como por ejemplo Sin Dios o Los Muertos de Cristo en España, Desobediencia Civil y Fallas del Sistema en México o Apatía No en Venezuela. Posteriormente aparecería la Internacional Anarco Punk la cual es una red que aglutina a grupos de América y Europa.
Por otro lado músicos, fanáticos y organizadores de eventos anarquistas han aparecido en géneros contemporáneos tan diversos como el folk-rock, la nueva trova,232 el tecno/psytrance/freetekno, o en si rock alternativo y rock experimental influenciado por el situacionismo en bandas como Negativland y Chumbawamba.[cita requerida]
CRITICAS AL ANARQUISMO

Tanto el anarquismo como el comunismo buscan en última instancia la acracia o sociedad sin autoridad. No obstante, anarquistas y marxistas han estado enfrentados desde que Marx atacó a Proudhon en La miseria de la filosofía (1846), enfrentamiento que alcanzó su clímax en el enfrentamiento entre marxistas y bakuninistas por el control de la Primera Internacional, y que acabó con la ruptura de la misma en 1872. La base del conflicto se centra en que, así como los marxistas creían en la necesidad transicional de un estado de los trabajadores (la «dictadura del proletariado»), los anarquistas pensaban que el camino al socialismo (o al comunismo) pasaba por la destrucción del estado. Para los anarquistas, un estado socialista repetiría las características de opresión y privilegio contra las que luchaban, al tiempo que, al extender los poderes a la organización de la vida económica, resultaría ser incluso más opresivo.2 Para los marxistas, la desorganización de los anarquistas les impediría alcanzar ningún logro.60
Contemplado como fuente de ideas críticas para otras ideologías y movimientos, el anarquismo ha tenido el éxito que no tuvo como ideología. El anarquismo clásico nunca atrajo grandes números de adherentes, y su influencia en el curso de la historia mundial fue mínima. The Blackwell Encyclopaedia of Political Thought dice que la idea anarquista de una sociedad organizada sin una autoridad central va contra el desarrollo del papel del estado paralelo al de la industrialización experimentado en las sociedades avanzadas, y que requiere un enorme salto de fe.2 A este respecto, el historiador anarquista George Woodcock dice que el anarquismo fue más un movimiento de rebelión que de revolución; una protesta y resistencia frente a la revolución social que desde mediados del siglo XVIII, con la contribución del progreso científico y tecnológico, conduce al mundo hacia una centralización económica y política, con lo que implica de subordinación del individuo hacia el estado. Señala que frente a esta negativa revolución, los anarquistas protestaron en nombre de la dignidad humana, siendo este posiblemente su mayor logro.233
Woodcock dice también que el anarquismo sufrió de las debilidades de sus tácticas revolucionarias, una completa falta de coordinación que provocó que las rebeliones y acciones anarquistas en ocasiones sirvieran para mantener un estado de tensión, pero no producían resultados duraderos. La propaganda por el hecho en demasiadas ocasiones se convirtió en propaganda negativa, y el éxito del sindicalismo de hecho representaba un compromiso con la tendencia a la centralización: Woodcock dice que el mismo Malatesta sugería que, al imitar las formas políticas e industriales de su tiempo, eventualmente formarían parte del orden centralista al que se oponían. Así, la CGT francesa acabó en manos de reformistas, y finalmente en las de comunistas; e incluso la CNT envió a sus líderes a la coalición gubernamental durante la Guerra Civil Española.
VIDEOS DE ANARQUISMO

EN LOS LAURES MORIREMOS EN LA LINEA PELEAREMOS Y DERRAMAREMOS TODA SANGRE NUESTRA JAMAS BAJAREMOS LAS MANOS DE OBRERO OPRECION DESIGUALDAD Y MUERTES NOS LASTIMARAN PERO JAMAS CALLADOS
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