An Ha Lim, un ilusionista que, pese a que hace relativamente poco tiempo que está en los ruedos de la magia, ya ha obtenidos importantes premios en las competencias mundiales: en el 2008 se hizo dueño del “Golden Lions Head Award”, galardón entregado por Siegfried & Roy en los The World Magic Seminar; en ese mismo año también se consagró ganador en Magia de Escenario en la competencia de la IBM/SAM y en último Mundial de Magia, el FISM 2009, obtuvo un valioso tercer puesto en la categoría Manipulación.
Dueño de una demoledora rutina de manipulación de cartas, An Ha Lim, con sus sucesivas presentaciones por el mundo, se colocó en el ojo de la tormenta, reflotando aquella eterna discusión de la que antes hablaba. Aun con la catarata de elogios que usualmente recibe su rutina musical, presente donde la presente, no son pocos quienes ponen en duda lo “mágico” del acto. Algunos hasta prefieren nomenclar la rutina como un acto de “Malabarismo”, claramente en modo despectivo ante lo que, para ellos, es algo que carece de sentido artístico. En lo que a mí concierne, la rutina me parece espectacular; me cuesta entender, viendo la energía que irradia con su acto, produciendo lo que parece un millar de cartas de la nada, y potenciado por una combinación de colores muy original, todo en un crescendo que incita a la emoción, como puede recibir tales comentarios. Quizás, y solo “quizás”, que sea el precio de ser bueno. Creo, sin dudas, que su manejo técnico es de un nivel muy poco visto en el mundo, al igual que su presentación no esquiva los aspectos subjetivos de los buenos actos de magia. Es posible que la combinación de técnica y presentación en este caso se incline más hacia la primera, aunque eso no quita que el acto sea redondo. No obstante, y ante la duda, te invito a que expreses tu propia opinión de este aluvión mágico de Corea del Sur.
este tiene menos calidad pero igual es muy bueno

