
El analista le da la bienvenida. Y lo sienta en el sillón.
- Cuénteme, ¿que lo ha traído acá?
El hombre empieza su relato sacando una carpeta y varios folios de ella. Señala con el indice y pone los papeles delante del rostro del psicoanalista, este hace la cabeza a un costado y lo mira con interrogación.
- Mire, esta es mi anotación de cada uno de los incidentes psicológicos con horario día y aquí una tabla con las frecuencias promedio...
- Muy bien, ya veremos eso mas tarde
- No. Mire, ¿le puedo contar algo?
- Bueno
- Bueno, acá en la tercer página, arme un grafico con los horarios más frecuentes. Y se da que justamente este ultimo mes. Ah no, disculpe, estos ultimos 29 días, ¿o 28?, no 29. Estos últimos 29 días el horario promedio de los incidentes se acrecentó una hora más adelante. Perdone, 57 minutos más adelante, 57 minutos y 26 segundos para ser más exactos.
- Bien, ¿y usted encuentra algún motivo en ello?
- Perdón, eran 28 días, acabo de volver a hacer la cuenta. ¿Que me decía?
- Si encuentra usted algún motivo en ello
- ¿En que?
- En que el horario de los incidentes se haya trasladado unas horas más tarde
- ¡Ah! Igual no son unas horas, es una sola ¿Te dije eso? Dejame...
- No importa, no tiene importancia
- Es raro que haya dicho... ¡Ah! si acá está, es una hora más.
- Bien...
- ...
- ...
- ...
- Bueno, a ver... (suspira) Cuenteme sobre los incidentes
- ¡Bien!, bueno estos empezaron en un Martes, el 18 de Abril, no recuerdo que estaba haciendo pero me encontraba en mi casa, eran justamente las 10:34 de la mañana y me había levantado a las 10:15, o a esa hora más bien sonó el despertador, habré dejado la cama a las 10:18 y me dirigí directamente de ahí al baño, en el cual me bañé, y 10:27 ya estaba en mi habitación porque recuerdo haber visto el reloj.
- Pero ¿que sensaciones tuvo?
- ...
- ...
- Ehmm... Sentía como que se empezó a acelerar el tiempo, empecé a tener un gran miedo a ¿morir?...
- Puede ser un ataque de pánico
- ¿Ataque de pánico? Sabes, mi abuela solía tener, pero no eran ataques, no se como se podría decir. Se encerraba en su cuarto, cerraba la puerta con la llave pequeña que tenía de bronce y se envolvía en la cama de sábanas blancas. Mi madre decía que tenía pánico, pero nunca entendi que podría ser, que mal la pasaba mi abuela, una persona muy humilde...
- Bien, igual debemos considerar muchas cosas mas antes para hacer un análisis completo
- Que horror...
- No se preocupe
- ...
- A ver, cuenteme de su vida
- Ehmm... a ver
El hombre empezó a urgar su maletín sacando una libreta con papeles, algunos se cayeron al piso y de a poco los fue juntando.
- Bien
- Ahi le contesto doctor... espere...
- ...
- Bien, ¡acá esta! Le cuento, trabajo unas 30 horas semanales. Estas se distribuyen en 7 horas cada 5 días, pero no todas son iguales. A veces trabajo 3 horas más un día y 2 menos el siguiente, y...
- Bueno, entiendo lo que quiere decir, prosiga...
- En definitiva, de trabajar salgo siempre al mismo horario, a las 14:00, aunque a veces me retraso, pero el promedio es de máximo unos 10 o 15 minutos de desvío horario, que luego compenso alargando mi estadía en el trabajo, mis horarios son muy flexibles pero a mi me gusta tener mi planilla.
- Bien cuenteme que le gusta, que actividades hace
- ...
- ¿Que mira?
- El reloj, es la hora
- Mmm
El terapeuta suspira y se levanta a darle la mano
- Habrá que seguir la próxima
- Me parece justo, tengo una reunión en una hora y 43 minutos. La próxima le traeré un informe más detallado de...
- No es necesario
- ...de todos mis horarios para ver si sirve y conozca mis actividades segun lo...
- No se haga problema, con que me cuente usted mismo me basta, en estos casos las cosas deben llevarse...
- ¡Ah! Bueno, ¿igual un poco de informacion adicional no hace daño no? Je. Bueno doctor, se me hace 3 minutos más tarde. Suerte, vendré la próxima semana.
- Me parece bien. Adiós.
Y así se fue el hombre con su victoria psicológica bajo el brazo.
Pero igual de gris, luego tuvo otro incidente.
Despropósito propio