Las niñas imitan la forma de alimentarse de la madre. Este comportamiento es todavía más evidente y patente si las madres siguen alguna dieta, modo especial o radical de alimentarse. Los autores de un estudio llevado a cabo en el Centro Flinders de Innovación en Cáncer, de la Universidad australiana de Flinders, constataron una sospecha en el comportamiento alimentario de chicas adolescentes: las madres pueden tener una influencia determinante en el consumo de alimentos sanos (vegetales, frutas, verduras) o insanos (alta carga energética, ricos en azúcares y grasas) por parte de sus hijas adolescentes.
Esta influencia estaba más marcada en función de la cercanía o proximidad entre madre e hija. Lo preocupante es que, si las madres están pendientes y obsesionadas con la alimentación y siguen dietas de forma continua, pueden predisponer a sus hijas a una conducta alimentaria patológica y a una relación insana con la alimentación.
IMAGEN Y ASPECTO CORPORAL
En este mismo contexto, las actitudes y comentarios de las madres sobre el aspecto corporal de sus hijos es determinante en su desarrollo y madurez psicológica. Las madres que tienen más interiorizados mensajes sobre la delgadez, la esbeltez, los problemas de peso o la belleza asociada a la báscula, o bien quienes dan mucha importancia a la imagen corporal, tienen más probabilidades de tener hijas con una patología de la conducta alimentaria. Quedó constancia de esto en un estudio realizado por la División de Psicología de la Universidad norteamericana Western Oregon.
MENSAJES PUBLICITARIOS
La publicidad, las campañas sobre moda, así como la promoción de diferentes productos u objetos (desde coches, paisajes, bebidas, alimentos...), a menudo se acompaña de imágenes de mujeres delgadas, bonitas, altas y esbeltas, con las cuales la inmensa mayoría de las mujeres no se "reconoce" ni se identifica.
En la guía "Alimentación, modelo estético femenino y medios de comunicación", publicada por Rosa Maria Raich, recomendable por su valor didáctico, se alerta y se invita a la reflexión sobre los "mensajes" que transmite la publicidad y sobre los que se debe estar alerta:
"Debes tener un cuerpo perfecto y delgado, lo que te proporcionará éxito y felicidad".
"Tienes el cuerpo que quieres".
"Hay medios para conseguir este cuerpo".
La experta también advierte de lo que "oculta" la publicidad. Y es que hacer dieta en la adolescencia contribuye a un aumento de peso posterior y esto se explica porque muchas de las dietas comerciales carecen de fundamento y cumplen con los criterios de dietas milagro: no funcionan y no son seguras ni eficaces para perder peso, ni para mantener una buena salud. Además, la publicidad tampoco muestra los efectos del maquillaje o todo el trabajo de retoque fotográfico que hay detrás.
Esta influencia estaba más marcada en función de la cercanía o proximidad entre madre e hija. Lo preocupante es que, si las madres están pendientes y obsesionadas con la alimentación y siguen dietas de forma continua, pueden predisponer a sus hijas a una conducta alimentaria patológica y a una relación insana con la alimentación.
IMAGEN Y ASPECTO CORPORAL
En este mismo contexto, las actitudes y comentarios de las madres sobre el aspecto corporal de sus hijos es determinante en su desarrollo y madurez psicológica. Las madres que tienen más interiorizados mensajes sobre la delgadez, la esbeltez, los problemas de peso o la belleza asociada a la báscula, o bien quienes dan mucha importancia a la imagen corporal, tienen más probabilidades de tener hijas con una patología de la conducta alimentaria. Quedó constancia de esto en un estudio realizado por la División de Psicología de la Universidad norteamericana Western Oregon.
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La publicidad, las campañas sobre moda, así como la promoción de diferentes productos u objetos (desde coches, paisajes, bebidas, alimentos...), a menudo se acompaña de imágenes de mujeres delgadas, bonitas, altas y esbeltas, con las cuales la inmensa mayoría de las mujeres no se "reconoce" ni se identifica.
En la guía "Alimentación, modelo estético femenino y medios de comunicación", publicada por Rosa Maria Raich, recomendable por su valor didáctico, se alerta y se invita a la reflexión sobre los "mensajes" que transmite la publicidad y sobre los que se debe estar alerta:
"Debes tener un cuerpo perfecto y delgado, lo que te proporcionará éxito y felicidad".
"Tienes el cuerpo que quieres".
"Hay medios para conseguir este cuerpo".
La experta también advierte de lo que "oculta" la publicidad. Y es que hacer dieta en la adolescencia contribuye a un aumento de peso posterior y esto se explica porque muchas de las dietas comerciales carecen de fundamento y cumplen con los criterios de dietas milagro: no funcionan y no son seguras ni eficaces para perder peso, ni para mantener una buena salud. Además, la publicidad tampoco muestra los efectos del maquillaje o todo el trabajo de retoque fotográfico que hay detrás.