El medicamento está siendo desarrollado por científicos en Indonesia; logrando lo que las farmacéuticas occidentales intentaron –sin éxito- por años.
En la isla de Papua, Indonesia, los hombres desde hace mucho tiempo notaron que un arbusto llamado gandarusa tiene un efecto particular: si se mastica suficiente sus hojas las mujeres no se embarazan. Ahora, los científicos transfirieron el conocimiento popular al laboratorio y dicen haber extraído efectivamente el ingrediente activo para producir de forma masiva una pastilla.
“Con suerte, podríamos darla a conocer este año, aunque probablemente será vendida recién en 2013”, dijo Sugiri Syarief, director de la Junta Nacional de Planeación Familiar de Indonesia.
Los investigadores empezaron a analizar la gandarusa en 1988 y patentaron el compuesto en el 2007. Según el gobierno, la sustancia previene el embarazo al detener la actividad de ciertos enzimas en el esperma que ayudan a inseminar el óvulo.
Pruebas clínicas mostraron que el esperma se mantiene saludable: simplemente no puede penetrar el óvulo de una mujer por cerca de 72 días, sin efectos secundarios.
Las pastillas tienen, en verdad, un efecto colateral, pero para nada malo. Según cuentan quienes la probaron, esta sustancia incrementa el deseo sexual.