Creo que es uno de los primeros que escribi, no se asombren si sale trillado o con faltas de ortografia
Donde hoy en día se encuentra Irán, 2700 A.C. existía un gran imperio, el Imperio Elamita. A pesar de la distancia espacio-temporal hasta el día de hoy, la cosa no era muy distinta. Los de arriba tenían mucho, los del medio nada y los de abajo debían.
Un día el Emperador de aquel momento, el gran Elam decidió recorrer su gran Imperio y por primera vez en su vida, codearse con las clases bajas. Caminando por un campo noto que tres campesinos reían a carcajadas mientras señalaban un precioso castillo ubicado al Norte. Al Emperador le produjo curiosidad y se acerco para despejar sus dudas:
-Exijo saber inmediatamente a que se debe tanta gracia. (dijo con aire de superioridad)
Los tres campesinos se impresionaron y al mismo tiempo asustaron al reconocer a Elam, tanto tiempo sirviéndolo y jamas había pasado por ahí. Pero ese día era diferente, estaba frente a ellos y exigía una respuesta.
-Disculpenos mi señor, es por aquel castillo. (contesto el mas valiente, con humildad)
Elam lo miro atentamente al castillo, al ver que era un castillo normal replico:
-¿Y que tiene de gracioso un simple castillo?
-Disculpe el atrevimiento (dijo el campesino) ... ¿Pero como que un simple castillo?
El Emperador volvió a mirar hacia el gran castillo e insistió:
-Es un castillo común y corriente, un poco precario por cierto.
Otro campesino que escuchaba con atención llamo a sus pares para emprender una retirada. A Elam le disgusto mucho esa actitud, ya que eran sus súbditos.
-¿A donde se creen que van?
El segundo campesino dio media vuelta y contestó:
-Es en vano que les expliquemos porque nos reíamos señor.
El Emperador, mas curioso que nunca, le pregunto por qué.
-Jamas lo entendería. (contesto el campesino)
Con un poco de furia ya, Elam le pidió explicaciones.
-Es simple. Donde usted ve un simple castillo y nota que de esos podría tener cien, nosotros vemos una maravillosa construcción, una utopía ... algo inalcanzable. De eso nos reíamos, de que jamas podríamos tener algo así.
Elam lo miraba atentamente, ya mas calmado. Mientras tanto el campesino seguía:
-Usted no se reía porque debido a su poder, oro y posesiones ha perdido la habilidad mas maravillosa de todas...
-¿Cual? (replico el Emperador)
-La habilidad de soñar señor, la facilidad de soñar... (contesto el campesino mientras sus pares seguían mirando fijo el castillo)