Me desperté, lo primero que hice fue levantarme e irme al baño, cuando terminé de lavarme los dientes, fui a la cocina a preparar el desayuno, Janeth no tardó mucho en levantarse, ella se sentó en la mesa y me dijo:
Janeth: Supongo que… irás al bosque.
Yo: Me conoces bien.
Janeth: Quiero ir contigo.
Yo: Está bien pero… ¿Qué pasó mientras no estuve presente en estos dos últimos años?
Janeth: Dark murió, Jeff lo mató.
Yo: ¿Algo más?
Janeth: Jane formó un nuevo grupo, se hacen llamar los New Deadman.
Yo: El desayuno está listo.
Llevé el desayuno a la mesa, cuando terminamos de desayunar, nos alistamos y nos fuimos al bosque. Estábamos caminando tranquilamente, en fin, cuando pusimos un pie en el bosque, Slenderman no tardó en aparecer, yo le dije:
Yo: Bien, ya estoy aquí, ¿Qué ibas a contarme?
Slenderman: Lo que estoy a punto de decirte será como tomar dos direcciones diferentes, cada una te llevará a un destino terrible pero en una de ellas, al menos hay posibilidad volver.
Yo: Ve al punto.
Slenderman: El primer camino sería el tele transportarte a una dimensión diferente para poder salvarse de la destrucción. La segunda opción es ir a pelear contra él, asegurándote una muerte pero con una posibilidad de cerrar los portales y posponer el apocalipsis durante miles de años.
Yo: Creo que… una vida por la salvación del mundo es el precio que tendré que pagar.
Janeth: ¡No lo hagas! Que sería yo sin ti.
Yo: Recuerda, yo siempre estaré cerca.
Slenderman: Exacto.
Yo: ¿A qué te refieres?
Slenderman: ¿Recuerdas que te dije que en un camino tenías la posibilidad de ``volver´´?
Yo: sí.
Slenderman: Pues, conozco un ritual el cual divide tu alma para así preservar el espíritu de una persona, la cosa es que… nadie ha sobrevivido al procedimiento.
Yo: No me importa, ni aunque las posibilidades estén 10 a 1.
Slenderman: Bien, sígueme.
Lo seguimos hasta llegar a la cascada, la atravesamos pero algo me sorprendió, ya no era el manantial con agua al cual yo había ido antes, había un círculo con medio metro de profundidad con una vela en el centro que iluminaba la caverna, yo le pregunté:
Yo: ¿Aquí no debería haber un manantial?
Slenderman: Esta caverna solo es mostrada ante aquellos que la necesitan.
Yo: ¿En que consta el ritual para separar mi alma?
Slenderman: Hay varias formas de formas dividir un alma. La más básica es desgarrar el alma lo cual se logra de distintas formas, una es matar a alguien inocente y puro, otra es separar el alma a través de un gigantesco dolor y la otra, es morir y resucitar.
Yo: Está bien.
De repente, un chico entró a la habitación, cuando lo vi bien, noté que era Gabriel, me sorprendió mucho que supiera donde estábamos, yo le dije:
Yo: Amigo, cuanto tiempo, ¿Qué haces aquí?
Gabriel The Annihilator: Vengo a ayudarte, mi meta, es derrotar a Zalgo.
Yo: Creo que no moriré solo.
Gabriel The Annihilator: ¿Morir? No sin antes ver a Zalgo muerto.
Slenderman: Bueno, basta de charlar y empecemos de una vez con el ritual.
Yo: Está bien, comencemos.
En ese momento, Slenderman sacó un especie de libro, este se abrió mostrando las páginas las cuales contenían el conjuro ``El Ritual del Brillo Negro´´, la vela se apagó y la caverna se llenó de oscuridad, de repente, un fuego azul empezó a arder en el mismo lugar en donde se encontraba la vela, del fuego empezaron a salir caminos los cuales formaron un pentagrama, Slenderman me dijo:
Slenderman: Siéntate en el medio del pentagrama, empezarás a sentir un dolor tan grande que no sentirás nada ya que tu cuerpo no comprenderá la magnitud de tu sufrimiento, en un determinado momento, tu cuerpo se acostumbrará al dolor y en ese momento, todas tus penas, tus lamentos y tu felicidad, se transformarán en dolor físico pero, si esto no llegara a pasar, tu cuerpo se volverá fuego y serás reducido a cenizas.
Yo: ¿Cuánto tiempo tendré que aguantar?
Slenderman: Depende de ti, si tu alma puede soportarlo, podrás separar tu alma en dos partes, tu alma estará representada como una lengua de fuego de color negra que reposará en cada vértice del pentagrama.
Yo: Está bien, creo que ya estoy listo.
Yo hice exactamente lo que me indicó Slenderman, me acerqué al centro del pentagrama pero algo raro pasó, el fuego que estaba iluminando, entró en mi interior, eso no afectó al pentagrama, me senté siguiendo las instrucciones de Slenderman y el ritual comenzó, no sentí nada durante un largo tiempo, eso me preocupó mucho, de repente, sentí un leve dolor en el pecho, duró solo unos segundos, luego de eso, un segundo dolor apareció pero esta vez, era un dolor inimaginable, era horrible, sentía como cada célula de mi cuerpo se desgarrara, el dolor era tan fuerte que mis cuerdas vocales no respondían, no podía gritar, mis cuerdas vocales habían sufrido un mundo de dolor como para moverse, intente parpadear pero algo pasaba, de mis ojos empezaron a salir lágrimas de sangre, pude ver que había una llama de color negro en el vértice norte y que también había otra llama en el vértice este, una gota de sangre cayó en mi mano, lo único que sentí no fue nada más que el ruido de todos los huesos de mi mano quebrándose, fue espantoso, la gota de sangre recorrió toda mi mano y finalmente cayó al suelo rosando mi pierna, con ese rose pude sentir como si alguien me enterrara un pico de acero, lo sacara y lo enterrara una y otra vez, pensé en mis padres, ¿Qué les pasaría si me vieran sufrir tanto? Cuando dejé de pensar en ellos, una sensación horrorosa de dolor atravesó toda mi cabeza, era como un latido en mi cerebro que rompía las barreras de toda idea de dolor, ese vacío pasó a todo mi cuerpo, no podía respirar, me dolía la garganta y los pulmones cada vez que respiraba, se sentía como una guadaña que destrozaba mi garganta y mis pulmones, giré mis ojos aguantándome el ardor de 1000 soles en ellos pero vi algo que me entristeció y alegró al mismo tiempo, vi una llama en el vértice sudeste pero al mismo tiempo vi a Janeth llorando desconsoladamente, no podía escucharla ya que había perdido totalmente el sentido del oído, cuando la vi llorar, de mis ojos empezaron a salir lágrimas de sangre, cada una era tan caliente como el magma, me estaba quemando por dentro y por fuera aunque yo sabía que me faltaba poco para terminar el ritual, estaba pensando en cada momento feliz de mi vida como para distraerme del dolor pero este solo aumentaba más y más rompiendo así mi sentido del gusto y del olfato, mis ojos perdieron su brillo, estaban totalmente secos, pude verme a mí mismo en una de las partes de mi alma, veía todos los acontecimientos que me habían sucedido, ver mi vida era una tortura ya que se sentía como si explotaran mis ojos, me di cuenta de que los latidos de mi corazón eran lo único en todo mi cuerpo que no me dolía, de repente, mi corazón se detuvo y al otro momento empezó a latir más rápido, bombeando más sangre y llevando más dolor a todas las partes de mi cuerpo, comencé a sentir como intentaban cortar mi corazón con un cuchillo oxidado, eso rompió toda cadena de dolor de mi cuerpo haciéndome dar un grito no humano, sino como el de un animal a punto de ser sacrificado, mis cuerdas bocales se separaron y se rompieron en mil pedazos, no recuerdo si tenía los ojos abiertos o cerrados, lo que recuerdo es que había perdido la vista y el tacto, suena muy difícil de creer, lo sé, pero de un momento a otro, mi cuerpo dejó de sentir hasta la más mínima brisa de aire, no sé si morí o no, lo que sé es que me dio mucho gusto haber conocido a las personas que alegraron mi vida, todo era negro, no veía nada, no sentía nada en absoluto pero de repente, una cálida voz rompió mis oídos, unas gotas cayeron en mis mejillas, pude oler el suave perfume de una mujer y pude sentir los suaves labios de la persona a la cual yo más amaba, abrí mis ojos lentamente y vi a Janeth, yo me levanté y le pregunté:
Yo: ¿Qué me pasó?
Janeth: Pasaste el ritual.
Yo: ¿Ritual? ¿Qué ritual?
Slenderman: Imposible.
Yo: ¿Me pueden decir que pasó?
Slenderman: ¡Pasaste la prueba, nadie antes lo ha hecho!
Yo: ¿Qué prueba?
Slenderman: Ten, bebe esto.
Yo: Está bien…
Cuando mis labios tocaron el agua que me había dado Slenderman, recordé todo, el ritual, por qué lo había hecho, él me dijo:
Slenderman: Felicidades, pudiste separar tu alma, ahora tu alma está dividida en 5 partes y eso no es todo, también… ¡Venciste a la muerte!
Yo: ¡¡¡¿¿¿QUÉ???!!!
Slenderman: Sí, en primer lugar, el dolor en tu cuerpo separó tu alma en 4 partes pero antes de poder separarla en 5, moriste pero… desafiaste a la muerte y ganaste, por eso tu alma pudo dividirse en 5 partes.
Yo: Creo que lo entiendo pero… ¿Qué pasará con esas partes?
Slenderman: Se quedarán aquí, ocultas ya que si se apaga una, las otras también se apagarán.
Yo: Ya veo pero… si muero, ¿cómo podré volver a la vida?
Slenderman: El Guardián de tu alma tiene que reunir todas las partes.
Yo: ¿Y quién es el Guardián?
???: Nosotros.
Fijé mis ojos en las personas que dijeron eso, ahí estaban Light y Dark, al parecer serían los encargados de revivirme, suspiré, miré mis venas y le pregunté a Slenderman:
Yo: Así que… moriré.
Slenderman: Es lo más probable.
Yo: Entonces, no esperaré más, necesito hacer un salto de tiempo.
Slenderman: Como quieras.
Gabriel The Annihilator: ¿Y qué es un salto de tiempo?
Slenderman: Todo está en el nombre, lo que hace el salto de tiempo es romper las barreras y las reglas de toda física, bueno, la física humana, no quiero darte una explicación, es un tema incomprensible al nivel de la inteligencia humana.
Yo: ¿Qué esperas?
Slenderman: Está bien, pero recuerda, usa el agua.
Yo: Está bien, hazlo ya.
Slenderman sacó el mismo reloj de bolsillo que tenía la otra noche, lo rompió y para mi sorpresa, todos los que estábamos ahí saltamos el especio-tiempo con éxito aunque yo tenía algunas heridas internas ya que el salto de tiempo desgastaba mi cuerpo por alguna razón así que tuve que beber casi toda mi agua para recuperarme, en fin, era el día en el cual yo moriría junto con Zalgo, estaba algo nervioso, quería saber que se sentiría morir así que le dije a Janeth:
Yo: Bueno, esta no será la última vez que nos veamos, te lo prometo.
Janeth: No quiero que mueras ya que me importas mucho.
Yo: Una vida a cambio de la salvación del mundo… no es un gran precio pero aún así…
Janeth: Marcos…
En ese momento ella me besó, mis nervios desaparecieron pero Slenderman interrumpió diciendo:
Slenderman: Hora de irnos.
Yo: Lo sé.
En ese instante, todos nos tele transportamos al portal del Cielo y la Tierra, estábamos en una habitación común y corriente pero en el centro había una mesa con un libro, era algo irónico, el supuesto ``portal´´ era la Biblia, yo la abrí e inmediatamente busqué el último libro de la Biblia, es decir, el Apocalipsis pero… en el mismo instante en el que toqué la primera hoja, nos tele transportamos a la dimensión de Zalgo, todos estábamos ahí, Slenderman, Light, Dark, Gabriel y yo, no esperaba más, el hogar de millones de demonios no era nada más y nada menos que un escenario post-apocalíptico lleno de fuego, cenizas, oscuridad y varios cadáveres de quien sabe que, cerré mis ojos pero cuando los abrí, vi a Zalgo con todo su ejército de demonios acercándose en el horizonte, miré a mis amigos, todos estaban listos, Gabriel con su transformación al 100% de poder, Dark emanando oscuridad de su cuerpo, Slenderman no con cientos, sino con miles de tentáculos saliendo de su espalda y Light emanando poderosos rayos de luz como siempre, yo saqué mis dos espadas y suspiré, saqué afuera todo el ardor de mis llamas, miré a Zalgo y a todo su ejército, al parecer, habían parado de avanzar, yo sabía que los demonios no iban a ser un problema para mí ni para mis amigos pero algo era seguro, íbamos a perder no por fuerza, sino porque nos superaban en número, bajé mi mirada pero algo me interrumpió, era Light, él me dijo:
Light: Llegaron los refuerzos.
Yo: Genial.
Miré con mucha felicidad a todos los ángeles que estaban detrás de nosotros, al parecer, estábamos en igualdad de condiciones pero había algo que me ponía incómodo, no era la presencia de Zalgo ya que he interactuado con él varias veces, era algo más, no lo sé, tal vez sea cosa mía pero no era momento para estar pensando en medio de la batalla, hubo un silencio abrumador, ¿alguna vez vieron una película en donde se involucré la religión? pues, si lo han hecho, de seguro habrán escuchado las voces del infierno, les refrescaré la memoria, son las voces de muchas personas hablando al mismo tiempo sin poder entender lo que dicen, en fin, solo podía escuchar eso pero en un breve momento, el silencio se cortó por el grito de un animal siendo sacrificado, al parecer ese era su grito de batalla, el ejército de demonios empezó a correr a toda velocidad al igual que mi ejército de ángeles, yo y Zalgo chocamos espadas al igual que todos los ángeles y demonios, hubo una gran onda expansiva, fue tan intensa que hasta la vista humana hubiera sido capaz de ver la barrera del sonido romperse por dicha onda, Gabriel tomó un puñado de ángeles y empezaron a debilitar la zona este del ejército de Zalgo, Dark y Light empezaron a matar a todos los demonios del lado oeste y Slenderman, fue a hacerle frente a Zalgo, de todos, tal vez él era el más apto para enfrentarlo pero… era un suicidio aunque, algo no encajaba, yo estaba observando una feroz batalla entre ángeles y demonios pero Zalgo… estaba algo extraño, que yo sepa, en este día, él ya tenía la capacidad de usar su séptima boca pero ¿por qué no lo hacía? había tardado mucho en descubrirlo, ese no era Zalgo, era un simple esbirro sin poder, yo le grité a Slenderman:
Yo: ¡Ese no es Zalgo!
Slenderman: ¿Qué?
En el momento que Slenderman se distrajo, el Zalgo falso aprovechó el momento y apuñaló a Slenderman cortándolo a la mitad, yo me enojé mucho y decidí acabar con todo esto, volé hacia el oscuro cielo y saqué afuera todo mi poder, pasó algo raro, mis espadas se fusionaron formando una nueva espada de oro blanco que emanaba luces oscuras, tomé todo el poder que alguna vez tuve y grité:
Yo: ¡Getsuga… Tenshou!
De un segundo a otro, una especie de relámpago blanco con bordes negros rodearon mi espada y salieron disparados a toda velocidad, el poder que liberé fue tan grande que alcanzó el horizonte, para mi sorpresa, todo el ejercito de Zalgo ya había sido vencido así que el supuesto Zalgo había recibido todo el daño pero, para mi desgracia, el Zalgo falso estaba de pie, temblando, aunque de pie. Yo le dije:
Yo: ¡¿Cómo puedes estar de pie después de recibir tanta cantidad de energía?!
???: Ese golpe fue más duro que el otro.
Yo: ¡¿Qué?!
???: Has mejorado, la última vez que nos encontramos ¿Destruiste una montaña verdad?
Yo: No puede ser…
???: Así es.
Al fin comprendí lo que pasaba, era Fredwick, creí que lo había matado pero no fue así, traté de guardarme el enojo pero fue en vano, con furia fui volando hacia él con una velocidad increíble, sentí un gran temor proveniente de Fredwick pero eso no me detuvo, con fuerza, atravesé el corazón de Fredwick quitándole la vida pero algo raro pasó, empezó a reírse, con furia yo le pregunté:
Yo: ¿Qué es tan gracioso?
Fredwick Darkness: Que… al matarme, el señor de la oscuridad… podrá…
En ese momento, Fredwick murió pero me quedé intrigado, ¿qué quería decir?, el suspenso me estaba matando pero algo sucedió, no me sentía bien, lo único que recuerdo es que…
Yo era un chico de 13 años cuando decidimos mudarnos a un nuevo pueblo, el lugar no me gustaba, era una zona muy amigable, el sol iluminaba todo el vecindario, eso me molestaba mucho, luego de dar un recorrido por el lugar, llegamos a nuestra nueva casa, era una casa muy bella de dos pisos, era lo único que me gustaba del lugar. Conocí a una chica, se llamaba Janeth, nunca pude acercarme a ella, también habían tres matones que me molestaban, mis padres siempre me dejaban solo, me sentía muy triste, nunca tuve amigos, conocí a un sujeto en un callejón, no pude ver su cara, en fin, llegué mi casa y el mismo sujeto estaba con un cuchillo ensangrentado, a un lado estaba el cadáver de mi papá y al otro el de mi mamá, me llené de furia y con odio lo golpeé, mi sangre empezó a hervir, agarré una madera rota que estaba en el piso y empecé a mutilarlo, terminé de hacerlo, me sentí muy feliz así que salí a matar a todas las personas que alguna vez me causaron dolor, a la chica que me gustaba la desmembré y colgué sus órganos por toda la casa, a los tres matones los torturé psicológicamente matando a sus padres en frente de ellos, luego, ellos se quitaron la vida a mano propia, caí en los vicios, mi vida era una basura, todo estaba oscuro hasta que una dulce voz me habló, no lo sé, era agradable, él me dijo:
Voz: Ven a mí, yo te daré felicidad… solo tienes que… darme tu alma.
De la nada, desperté en un escenario post-apocalíptico, estaba en el piso boca abajo observando a tres sujetos y a un ser extraño pelear contra lo que parecía ser un demonio, yo tenía dos espadas en mis manos, no sé lo que estaba pasando, al parecer, todo era un sueño pero… algo no encajaba, ¿qué hacía yo ahí? la verdad es que sentía un tremendo sentimiento de dolor y resentimiento, ¿qué me estaba pasando? miré al demonio, tenía 7 bocas, él me miró y me dijo:
Demonio: Ven a mi… yo te daré paz.
Él tenía la misma voz agradable que me había dado paz en la vida así que decidí ayudarlo, fui corriendo hasta el extraño ser sin rostro y lo ataqué con mis espadas, él me esquivó pero no intentó atacarme, fui con el sujeto con piel clara y cabello negro, éste solo bloqueó mi ataque, intenté atacar al sujeto de las prendas negras pero él evadió mis ataques y me golpeó, fui con el blanco y le di un golpe certero que atravesó su corazón pero él no sintió dolor, es más, absorbió todo el dolor que alguna vez tuve y cuando él tocó mi corazón con su mano, sentí felicidad pero además, recuperé todos mis recuerdos, todo por lo que había luchado y por lo que estaba luchando, desperté de la ilusión de Zalgo y lo miré, yo le dije:
Yo: Esto se acaba aquí.
Zalgo: No. Este es el inicio del final.
Yo: Tienes razón, tienes toda la razón, este… es el inicio… de tu final.
Zalgo: El Leviatán disfrutará mucho el sabor de sus cuerpos sin vida.
Miré a mis amigos y con una sonrisa les dije:
Yo: Bueno, llegó la hora, pero antes de que digan algo yo les diré una cosa, uno de nosotros no volverá a ver la luz del sol.
Miré al cielo y vi solo un espectáculo de oscuridad, no fue placentero verlo pero así era esa dimensión, llena de oscuridad, una oscuridad que debía ser destruida a como dé lugar y solo había una manera de destruirla, dejé de pensar y miré a Zalgo, por alguna razón, el solo nos observaba pero todo eso cambió cuando de su boca la cual se encontraba a la altura del corazón salió una risa capaz de romper toda barrera de felicidad, cordura, una risa la cual te llevaba al borde de la muerte, escuchar esa risa era como ser quemado, destripado, apuñalado y quebrado al mismo tiempo, por poco me desmallo pero recordé una cosa, era solo una ilusión de Zalgo, sonreí y con mis espadas corté el aire rompiendo toda cadena de oscuridad que producía el sonido de su risa, todos se concentraron y comenzó la última batalla, fui corriendo hacia Zalgo con mis dos espadas, antes de llegar a donde estaba parado, salté y descendí desde el oscuro cielo hacia el corazón de ese maldito demonio, cuando estaba a punto de apuñalarlo, una gran cantidad de sangre empezó a salir de mis ojos, no podía ver bien, lo único que vi fue la silueta de Zalgo seguida de un golpe en el estómago el cual me mandó a volar cientos de metros, su poder era increíble, me estrellé contra un edificio en ruinas el cual se rompió apenas impacté con una de sus paredes, me dolía todo el cuerpo, varios huesos estaban rotos así que no tuve otra alternativa, tuve que beber toda el agua que tenía para recuperar fuerzas y curar parte de mi cuerpo, aún así el dolor no desapareció, vi a Dark y a Light luchar contra Zalgo, ambos estaban usando todo su poder ya que Dark tenía una especie de aura negra que rodeaba su cuerpo además de que su espada estaba algo diferente, era más poderosa y se veía más pesada, por otro lado, a Light lo estaba cubriendo una especie de llama más ardiente y brillante que la del sol, ellos estaban dándole una gran pelea a Zalgo, él podía atinarles algunos golpes pero eso no los paraba, ambos estaban muy lastimados pero aún así seguían peleando, también Slenderman y Gabriel se la estaban haciendo difícil a Zalgo, los cuatro estaban muy heridos, usaban todas sus fuerzas y le acertaban varios golpes a Zalgo pero él sacó su arma más poderosa, lanzó una onda expansiva que mandó a volar a mis amigos y en ese momento fue cuando el terror, la tristeza y el dolor empezaron de verdad, a Zalgo le creció la masa muscular, ahora lucía más fuerte, también su apariencia cambió, de su cuerpo empezaron a salir varios cuernos y ojos, su apariencia era horrible, estaba temblando, tenía frío y miedo, miedo a morir pero algo raro pasó, mis dos espadas empezaron a brillar y de la nada, todo el dolor que tenía desapareció, me sentí lleno de alegría y energía así que desplegué mis alas y saqué todo el potencial que tenía, mis llamas cambiaron, pasaron de ser negras y doradas a un azul plateado, todos mis amigos estaban mal heridos así que le di parte de mi poder a todos haciendo cambiar su aura, todos estábamos listos para hacerle frente a Zalgo así que todos fuimos corriendo hacia donde estaba Zalgo, todos estábamos a unos cientos de metros ya que esa onda expansiva nos mandó a volar muy lejos, todos corríamos a una velocidad tremenda, tan tremenda que dejamos de correr para empezar a deslizarnos por el aire, ahí estaba Zalgo, parado y emanando una especie de energía oscura de su cuerpo, yo fui el primero en atacar, concentré mi energía en mis espadas y grité:
Yo: ¡Getsuga Tenshou!
De repente, un aura azul rodeó mis espadas pero no lancé el Getsuga Tenshou, sino que lo mantuve en mis espadas para generar un mayor poder en ellas, Zalgo empezó a correr hacia mi dirección y de su mano salió una gran cantidad de oscuridad que después se convirtió en una espada, chocamos espadas y del choque salió una gran onda expansiva de luz y oscuridad que rompió la barrera del sonido, los dos salimos disparados en direcciones opuestas a toda velocidad pero yo enterré mis espadas en el suelo para poder frenar mientras que yo grité:
Yo: ¡Ahora!
De repente, Gabriel fue a toda velocidad deslizándose por el aire hacia donde estaba Zalgo, los dos estaban en el aire, Gabriel estaba debajo de Zalgo en posición horizontal, de la nada, el poder de Gabriel aumentó y empezó a golpear a Zalgo tan fuerte que los puños de Gabriel se marcaban por todo el cuerpo de Zalgo y sus marcas tardaban en desaparecer, por último, le pegó un puñetazo tan fuerte que mandó a volar a Zalgo por los aires, por otro lado, Slenderman se tele transportó hacia donde estaba Zalgo y lo golpeó mil veces con sus tentáculos en menos de un segundo, su fuerza y velocidad habían aumentado bastante, Slenderman estaba haciendo rebotar a Zalgo por los aires ya que se tele transportaba y lo golpeaba muy seguido, también estaban los ángeles que juntaron una cantidad de energía positiva inimaginable la cual usaron para golpear a Zalgo dejándolo en un estado de inconciencia pero este la recobró a los pocos segundos, por último, Dark empezó a apuñalar a Zalgo varias veces, cada tajo que Dark le hacía a Zalgo rompía una pequeña parte del aire hasta que lo mandó con un súper golpe hacia el suelo solo para que Light usara todo su poder para atinarle una mega onda expansiva que atrapó a Zalgo y lo envió hacia mi dirección, yo ya estaba listo, absorbí todo el poder que les había otorgado a mis amigos más todo el poder de los ángeles para concentrarlo en un único ataque final pero para mi sorpresa, mis espadas volvieron a combinarse maximizando su poder, Zalgo estaba a solo 100 metros de distancia, no me contuve para nada, era el golpe de gracia, el golpe que decidía si el mundo se salvaba o no, apreté mi espada con mucha fuerza y grité:
Yo: ¡¡¡GETSUGA… TENSHOU!!!
Lancé todo el poder que tenía, también aumenté mi energía vital al ataque, en fin, el golpe final impactó contra Zalgo ocasionando una explosión de proporciones bíblicas, con mucho esfuerzo dije:
Yo: Lo logramos, se acabó, Zalgo está vencido.
Light: Al fin, después de siglos de guerra entre demonios y ángeles…
Dark: Ja, ahora… ¿Qué será de nosotros?
Gabriel The Annihilator: Muerto, ahora, solo faltan tus discípulos.
Slenderman: ¡¡¡CUIDADO!!!
Yo: Imposible.
Miré con un gran miedo en el corazón a Zalgo levantándose, él me dijo:
Zalgo: Ese fue un gran golpe, creí que moriría pero por suerte, la séptima boca me ayudó
Un miedo muy profundo entró en mi cuerpo, ya había usado todas mis fuerzas pero aun así, Zalgo seguía de pie, era gracioso, tal vez nunca estuve listo, tal vez el mundo ya estaba condenado a morir pero… todo lo que alguna vez quise… ahora sufriría por mi culpa por no detener a Zalgo pero… no dejaría permitir que eso pasara, miré a Zalgo con determinación y le dije:
Yo: ¡No moriré sin antes ver tu muerte!
Zalgo: Ya he demostrado que soy superior pero ahora, todos ustedes morirán.
Yo: Slenderman, llévate a Gabriel, al Light y a Dark. Ahora.
Dark: No te dejaré.
Light: Yo tampoco.
Ellos me miraron, Slenderman se llevó a Gabriel así que solo éramos nosotros tres, de la nada, Zalgo empezó a usar su séptima boca, no puedo describir lo que se sintió escuchar eso, esas horribles ondas de sonido, sinceramente, prefiero no recordarlo, solo diré que no podía reaccionar, el dolor causado por su voz había roto todos mis sentidos, no podía ver, tampoco oler, no podía saborear ni la sangre de mi boca, lo único que podía escuchar era la horrorosa voz de ese demonio, y también perdí el tacto, el dolor que sentí al escuchar fue un millón de veces más agonizante que el dolor que sufrí para separar mi alma pero… un milagro se presentó en el último momento, mis espadas se fusionaron y rompieron la barrera del dolor que impedía reaccionar, fue algo inesperado, la alegría duró solo unos cuantos segundos ya que Zalgo empezó a hablar más fuerte pero Light y Dark empezaron a brillar, también se fusionaron para formar un nuevo ser llamado Alegría, él me dijo:
Alegría: Has pasado tu prueba joven muchacho, es hora de vencer a este demonio.
Yo: Si.
De la nada, parte de mis fuerzas se recuperaron, concentré todo mi poder en mi espada y con la ayuda de Alegría, fuimos a derrotar a Zalgo, Alegría empezó a cortar a Zalgo aunque este se regeneraba muy rápido, yo fui corriendo hacia Zalgo y con todas mis fuerzas enterré la espada en su corazón lo que provocó que una de sus bocas quedara inutilizable lo cual dejaba inutilizable las otras 6, sonreí pero Zalgo tomó a Alegría y lo mandó a volar separándolo de vuelta en Dark y en Light, por otro lado, me tomó del cuello y me dijo:
Zalgo: ¡Mocoso asqueroso! Solo pospusiste el día final, yo volveré a cantar la canción.
Me lanzó hacia un edificio pero no se destruyó, sabía que estaba jugando conmigo así que puse mi espalda en la pared de dicho edificio y me puse a descansar mientras que Zalgo se acercaba lentamente, no me quedaba de otra, no quería usarla pero no tenía más remedio, llamé a Light y a Dark, yo les dije:
Yo: Es hora, ya saben lo que tienen que hacer.
Ellos asintieron con la cabeza y ambos se transformaron en espadas, se fusionaron tal y como esperaba, miré mi espada y me apuñalé en el corazón, yo sonreí pero Zalgo me pregunto furioso:
Zalgo: ¡¿Qué es tan gracioso?!
Yo: Que ahora… los dos vamos a morir.
Zalgo: Ahora lo sé, perdiste toda capacidad de pensamiento razonable.
Yo: Nada de eso, déjame que te explique… ¿Ves esa espada en tu corazón y la que está en el mío? Pues… voy a llevar a cabo la explosión más grande en el universo de esta dimensión, déjame poner más detalles, existe una sola cosa realmente pura en el universo y esa cosa es la Cadena del Destino, esta cadena, es el sostén de todo ser vivo, es como una cuerda que conecta la vida de todo ser viviente, además, esta cadena está hecha de una luz tan pura que si es manchada con la oscuridad, ocurriría una explosión tan devastadora que sería capaz de crear un universo totalmente nuevo, por cierto, esta cadena fue hecha por las manos del mismísimo Padre Celestial y… ¿Para qué son las espadas? Preguntarás, pues, estas espadas son las que sintetizan la cadena y la vuelven material pero solo la maldad más cruel sería capaz de manchar la Cadena ya que cualquier mal insignificante es totalmente destruido antes de entrar en contacto con dicha Cadena, es por eso… que he reunido todo el mal de las doce dimensiones, todo el mal de la dimensión oculta y también… todo el mal de los doce sabios de la luz, los cuales son doce señores que juntaron toda la maldad de 1000 años de guerra, toda esa maldad en esta insignificante gota de sangre la cual está a punto de caer de mi dedo, mira la Cadena, mira esta luz majestuosa y perfecta, mira la belleza de la luz creada por Dios ya que… será lo último… que verás… en tu vida.
La gota cayó de mi dedo y antes que la gota toque la cadena, mi vida pasó en frente de mí en tan solo un segundo aunque para mí fue como ver una película de mi vida y la última imagen que vi fue la de Janeth sonriendo seguida del cierre de un libro el cual decía con letras doradas ``La Vida de Marcos´´ -fue lindo saber que… pude morir en paz- Pensé, en fin, cuando la gota cayó y entró en contacto con la Cadena el tiempo se detuvo, el último gesto que hice fue una sonrisa de tranquilidad y salió una Híper Nova que destruyó la dimensión de Zalgo, no recuerdo nada más, lo último que vi fue que estaba suspendido en un espacio-tiempo en el cual no existía la oscuridad, todo era paz, sentí una voz, yo le pregunté:
Yo: ¿Eres Dios?
¿Dios?: Si hijo mío.
Yo: ¿Cómo puedo saber lo que dices aun cuando no escucho tu voz?
Dios: Puedes sentir mis pensamientos por el amor que le tengo a cada ser humano en el mundo, ellos son mi creación y los amo, por eso es que puedes escucharme, el amor que yo le tengo a ustedes es tan grande que crea lazos que rompen cualquier barrera.
Yo: Ya veo, así que… estoy muerto.
Dios: No, estas vivo, ahora, tienes vida eterna.
Yo: Ya veo…
Un lágrima salió de mi ojo derecho, sonreí porque me di cuenta de que toda pena que alguna vez pude tener se convertiría en felicidad, empecé a llorar, abrí los ojos y vi la luz de la felicidad.
To Be Continued…
Janeth: Supongo que… irás al bosque.
Yo: Me conoces bien.
Janeth: Quiero ir contigo.
Yo: Está bien pero… ¿Qué pasó mientras no estuve presente en estos dos últimos años?
Janeth: Dark murió, Jeff lo mató.
Yo: ¿Algo más?
Janeth: Jane formó un nuevo grupo, se hacen llamar los New Deadman.
Yo: El desayuno está listo.
Llevé el desayuno a la mesa, cuando terminamos de desayunar, nos alistamos y nos fuimos al bosque. Estábamos caminando tranquilamente, en fin, cuando pusimos un pie en el bosque, Slenderman no tardó en aparecer, yo le dije:
Yo: Bien, ya estoy aquí, ¿Qué ibas a contarme?
Slenderman: Lo que estoy a punto de decirte será como tomar dos direcciones diferentes, cada una te llevará a un destino terrible pero en una de ellas, al menos hay posibilidad volver.
Yo: Ve al punto.
Slenderman: El primer camino sería el tele transportarte a una dimensión diferente para poder salvarse de la destrucción. La segunda opción es ir a pelear contra él, asegurándote una muerte pero con una posibilidad de cerrar los portales y posponer el apocalipsis durante miles de años.
Yo: Creo que… una vida por la salvación del mundo es el precio que tendré que pagar.
Janeth: ¡No lo hagas! Que sería yo sin ti.
Yo: Recuerda, yo siempre estaré cerca.
Slenderman: Exacto.
Yo: ¿A qué te refieres?
Slenderman: ¿Recuerdas que te dije que en un camino tenías la posibilidad de ``volver´´?
Yo: sí.
Slenderman: Pues, conozco un ritual el cual divide tu alma para así preservar el espíritu de una persona, la cosa es que… nadie ha sobrevivido al procedimiento.
Yo: No me importa, ni aunque las posibilidades estén 10 a 1.
Slenderman: Bien, sígueme.
Lo seguimos hasta llegar a la cascada, la atravesamos pero algo me sorprendió, ya no era el manantial con agua al cual yo había ido antes, había un círculo con medio metro de profundidad con una vela en el centro que iluminaba la caverna, yo le pregunté:
Yo: ¿Aquí no debería haber un manantial?
Slenderman: Esta caverna solo es mostrada ante aquellos que la necesitan.
Yo: ¿En que consta el ritual para separar mi alma?
Slenderman: Hay varias formas de formas dividir un alma. La más básica es desgarrar el alma lo cual se logra de distintas formas, una es matar a alguien inocente y puro, otra es separar el alma a través de un gigantesco dolor y la otra, es morir y resucitar.
Yo: Está bien.
De repente, un chico entró a la habitación, cuando lo vi bien, noté que era Gabriel, me sorprendió mucho que supiera donde estábamos, yo le dije:
Yo: Amigo, cuanto tiempo, ¿Qué haces aquí?
Gabriel The Annihilator: Vengo a ayudarte, mi meta, es derrotar a Zalgo.
Yo: Creo que no moriré solo.
Gabriel The Annihilator: ¿Morir? No sin antes ver a Zalgo muerto.
Slenderman: Bueno, basta de charlar y empecemos de una vez con el ritual.
Yo: Está bien, comencemos.
En ese momento, Slenderman sacó un especie de libro, este se abrió mostrando las páginas las cuales contenían el conjuro ``El Ritual del Brillo Negro´´, la vela se apagó y la caverna se llenó de oscuridad, de repente, un fuego azul empezó a arder en el mismo lugar en donde se encontraba la vela, del fuego empezaron a salir caminos los cuales formaron un pentagrama, Slenderman me dijo:
Slenderman: Siéntate en el medio del pentagrama, empezarás a sentir un dolor tan grande que no sentirás nada ya que tu cuerpo no comprenderá la magnitud de tu sufrimiento, en un determinado momento, tu cuerpo se acostumbrará al dolor y en ese momento, todas tus penas, tus lamentos y tu felicidad, se transformarán en dolor físico pero, si esto no llegara a pasar, tu cuerpo se volverá fuego y serás reducido a cenizas.
Yo: ¿Cuánto tiempo tendré que aguantar?
Slenderman: Depende de ti, si tu alma puede soportarlo, podrás separar tu alma en dos partes, tu alma estará representada como una lengua de fuego de color negra que reposará en cada vértice del pentagrama.
Yo: Está bien, creo que ya estoy listo.
Yo hice exactamente lo que me indicó Slenderman, me acerqué al centro del pentagrama pero algo raro pasó, el fuego que estaba iluminando, entró en mi interior, eso no afectó al pentagrama, me senté siguiendo las instrucciones de Slenderman y el ritual comenzó, no sentí nada durante un largo tiempo, eso me preocupó mucho, de repente, sentí un leve dolor en el pecho, duró solo unos segundos, luego de eso, un segundo dolor apareció pero esta vez, era un dolor inimaginable, era horrible, sentía como cada célula de mi cuerpo se desgarrara, el dolor era tan fuerte que mis cuerdas vocales no respondían, no podía gritar, mis cuerdas vocales habían sufrido un mundo de dolor como para moverse, intente parpadear pero algo pasaba, de mis ojos empezaron a salir lágrimas de sangre, pude ver que había una llama de color negro en el vértice norte y que también había otra llama en el vértice este, una gota de sangre cayó en mi mano, lo único que sentí no fue nada más que el ruido de todos los huesos de mi mano quebrándose, fue espantoso, la gota de sangre recorrió toda mi mano y finalmente cayó al suelo rosando mi pierna, con ese rose pude sentir como si alguien me enterrara un pico de acero, lo sacara y lo enterrara una y otra vez, pensé en mis padres, ¿Qué les pasaría si me vieran sufrir tanto? Cuando dejé de pensar en ellos, una sensación horrorosa de dolor atravesó toda mi cabeza, era como un latido en mi cerebro que rompía las barreras de toda idea de dolor, ese vacío pasó a todo mi cuerpo, no podía respirar, me dolía la garganta y los pulmones cada vez que respiraba, se sentía como una guadaña que destrozaba mi garganta y mis pulmones, giré mis ojos aguantándome el ardor de 1000 soles en ellos pero vi algo que me entristeció y alegró al mismo tiempo, vi una llama en el vértice sudeste pero al mismo tiempo vi a Janeth llorando desconsoladamente, no podía escucharla ya que había perdido totalmente el sentido del oído, cuando la vi llorar, de mis ojos empezaron a salir lágrimas de sangre, cada una era tan caliente como el magma, me estaba quemando por dentro y por fuera aunque yo sabía que me faltaba poco para terminar el ritual, estaba pensando en cada momento feliz de mi vida como para distraerme del dolor pero este solo aumentaba más y más rompiendo así mi sentido del gusto y del olfato, mis ojos perdieron su brillo, estaban totalmente secos, pude verme a mí mismo en una de las partes de mi alma, veía todos los acontecimientos que me habían sucedido, ver mi vida era una tortura ya que se sentía como si explotaran mis ojos, me di cuenta de que los latidos de mi corazón eran lo único en todo mi cuerpo que no me dolía, de repente, mi corazón se detuvo y al otro momento empezó a latir más rápido, bombeando más sangre y llevando más dolor a todas las partes de mi cuerpo, comencé a sentir como intentaban cortar mi corazón con un cuchillo oxidado, eso rompió toda cadena de dolor de mi cuerpo haciéndome dar un grito no humano, sino como el de un animal a punto de ser sacrificado, mis cuerdas bocales se separaron y se rompieron en mil pedazos, no recuerdo si tenía los ojos abiertos o cerrados, lo que recuerdo es que había perdido la vista y el tacto, suena muy difícil de creer, lo sé, pero de un momento a otro, mi cuerpo dejó de sentir hasta la más mínima brisa de aire, no sé si morí o no, lo que sé es que me dio mucho gusto haber conocido a las personas que alegraron mi vida, todo era negro, no veía nada, no sentía nada en absoluto pero de repente, una cálida voz rompió mis oídos, unas gotas cayeron en mis mejillas, pude oler el suave perfume de una mujer y pude sentir los suaves labios de la persona a la cual yo más amaba, abrí mis ojos lentamente y vi a Janeth, yo me levanté y le pregunté:
Yo: ¿Qué me pasó?
Janeth: Pasaste el ritual.
Yo: ¿Ritual? ¿Qué ritual?
Slenderman: Imposible.
Yo: ¿Me pueden decir que pasó?
Slenderman: ¡Pasaste la prueba, nadie antes lo ha hecho!
Yo: ¿Qué prueba?
Slenderman: Ten, bebe esto.
Yo: Está bien…
Cuando mis labios tocaron el agua que me había dado Slenderman, recordé todo, el ritual, por qué lo había hecho, él me dijo:
Slenderman: Felicidades, pudiste separar tu alma, ahora tu alma está dividida en 5 partes y eso no es todo, también… ¡Venciste a la muerte!
Yo: ¡¡¡¿¿¿QUÉ???!!!
Slenderman: Sí, en primer lugar, el dolor en tu cuerpo separó tu alma en 4 partes pero antes de poder separarla en 5, moriste pero… desafiaste a la muerte y ganaste, por eso tu alma pudo dividirse en 5 partes.
Yo: Creo que lo entiendo pero… ¿Qué pasará con esas partes?
Slenderman: Se quedarán aquí, ocultas ya que si se apaga una, las otras también se apagarán.
Yo: Ya veo pero… si muero, ¿cómo podré volver a la vida?
Slenderman: El Guardián de tu alma tiene que reunir todas las partes.
Yo: ¿Y quién es el Guardián?
???: Nosotros.
Fijé mis ojos en las personas que dijeron eso, ahí estaban Light y Dark, al parecer serían los encargados de revivirme, suspiré, miré mis venas y le pregunté a Slenderman:
Yo: Así que… moriré.
Slenderman: Es lo más probable.
Yo: Entonces, no esperaré más, necesito hacer un salto de tiempo.
Slenderman: Como quieras.
Gabriel The Annihilator: ¿Y qué es un salto de tiempo?
Slenderman: Todo está en el nombre, lo que hace el salto de tiempo es romper las barreras y las reglas de toda física, bueno, la física humana, no quiero darte una explicación, es un tema incomprensible al nivel de la inteligencia humana.
Yo: ¿Qué esperas?
Slenderman: Está bien, pero recuerda, usa el agua.
Yo: Está bien, hazlo ya.
Slenderman sacó el mismo reloj de bolsillo que tenía la otra noche, lo rompió y para mi sorpresa, todos los que estábamos ahí saltamos el especio-tiempo con éxito aunque yo tenía algunas heridas internas ya que el salto de tiempo desgastaba mi cuerpo por alguna razón así que tuve que beber casi toda mi agua para recuperarme, en fin, era el día en el cual yo moriría junto con Zalgo, estaba algo nervioso, quería saber que se sentiría morir así que le dije a Janeth:
Yo: Bueno, esta no será la última vez que nos veamos, te lo prometo.
Janeth: No quiero que mueras ya que me importas mucho.
Yo: Una vida a cambio de la salvación del mundo… no es un gran precio pero aún así…
Janeth: Marcos…
En ese momento ella me besó, mis nervios desaparecieron pero Slenderman interrumpió diciendo:
Slenderman: Hora de irnos.
Yo: Lo sé.
En ese instante, todos nos tele transportamos al portal del Cielo y la Tierra, estábamos en una habitación común y corriente pero en el centro había una mesa con un libro, era algo irónico, el supuesto ``portal´´ era la Biblia, yo la abrí e inmediatamente busqué el último libro de la Biblia, es decir, el Apocalipsis pero… en el mismo instante en el que toqué la primera hoja, nos tele transportamos a la dimensión de Zalgo, todos estábamos ahí, Slenderman, Light, Dark, Gabriel y yo, no esperaba más, el hogar de millones de demonios no era nada más y nada menos que un escenario post-apocalíptico lleno de fuego, cenizas, oscuridad y varios cadáveres de quien sabe que, cerré mis ojos pero cuando los abrí, vi a Zalgo con todo su ejército de demonios acercándose en el horizonte, miré a mis amigos, todos estaban listos, Gabriel con su transformación al 100% de poder, Dark emanando oscuridad de su cuerpo, Slenderman no con cientos, sino con miles de tentáculos saliendo de su espalda y Light emanando poderosos rayos de luz como siempre, yo saqué mis dos espadas y suspiré, saqué afuera todo el ardor de mis llamas, miré a Zalgo y a todo su ejército, al parecer, habían parado de avanzar, yo sabía que los demonios no iban a ser un problema para mí ni para mis amigos pero algo era seguro, íbamos a perder no por fuerza, sino porque nos superaban en número, bajé mi mirada pero algo me interrumpió, era Light, él me dijo:
Light: Llegaron los refuerzos.
Yo: Genial.
Miré con mucha felicidad a todos los ángeles que estaban detrás de nosotros, al parecer, estábamos en igualdad de condiciones pero había algo que me ponía incómodo, no era la presencia de Zalgo ya que he interactuado con él varias veces, era algo más, no lo sé, tal vez sea cosa mía pero no era momento para estar pensando en medio de la batalla, hubo un silencio abrumador, ¿alguna vez vieron una película en donde se involucré la religión? pues, si lo han hecho, de seguro habrán escuchado las voces del infierno, les refrescaré la memoria, son las voces de muchas personas hablando al mismo tiempo sin poder entender lo que dicen, en fin, solo podía escuchar eso pero en un breve momento, el silencio se cortó por el grito de un animal siendo sacrificado, al parecer ese era su grito de batalla, el ejército de demonios empezó a correr a toda velocidad al igual que mi ejército de ángeles, yo y Zalgo chocamos espadas al igual que todos los ángeles y demonios, hubo una gran onda expansiva, fue tan intensa que hasta la vista humana hubiera sido capaz de ver la barrera del sonido romperse por dicha onda, Gabriel tomó un puñado de ángeles y empezaron a debilitar la zona este del ejército de Zalgo, Dark y Light empezaron a matar a todos los demonios del lado oeste y Slenderman, fue a hacerle frente a Zalgo, de todos, tal vez él era el más apto para enfrentarlo pero… era un suicidio aunque, algo no encajaba, yo estaba observando una feroz batalla entre ángeles y demonios pero Zalgo… estaba algo extraño, que yo sepa, en este día, él ya tenía la capacidad de usar su séptima boca pero ¿por qué no lo hacía? había tardado mucho en descubrirlo, ese no era Zalgo, era un simple esbirro sin poder, yo le grité a Slenderman:
Yo: ¡Ese no es Zalgo!
Slenderman: ¿Qué?
En el momento que Slenderman se distrajo, el Zalgo falso aprovechó el momento y apuñaló a Slenderman cortándolo a la mitad, yo me enojé mucho y decidí acabar con todo esto, volé hacia el oscuro cielo y saqué afuera todo mi poder, pasó algo raro, mis espadas se fusionaron formando una nueva espada de oro blanco que emanaba luces oscuras, tomé todo el poder que alguna vez tuve y grité:
Yo: ¡Getsuga… Tenshou!
De un segundo a otro, una especie de relámpago blanco con bordes negros rodearon mi espada y salieron disparados a toda velocidad, el poder que liberé fue tan grande que alcanzó el horizonte, para mi sorpresa, todo el ejercito de Zalgo ya había sido vencido así que el supuesto Zalgo había recibido todo el daño pero, para mi desgracia, el Zalgo falso estaba de pie, temblando, aunque de pie. Yo le dije:
Yo: ¡¿Cómo puedes estar de pie después de recibir tanta cantidad de energía?!
???: Ese golpe fue más duro que el otro.
Yo: ¡¿Qué?!
???: Has mejorado, la última vez que nos encontramos ¿Destruiste una montaña verdad?
Yo: No puede ser…
???: Así es.
Al fin comprendí lo que pasaba, era Fredwick, creí que lo había matado pero no fue así, traté de guardarme el enojo pero fue en vano, con furia fui volando hacia él con una velocidad increíble, sentí un gran temor proveniente de Fredwick pero eso no me detuvo, con fuerza, atravesé el corazón de Fredwick quitándole la vida pero algo raro pasó, empezó a reírse, con furia yo le pregunté:
Yo: ¿Qué es tan gracioso?
Fredwick Darkness: Que… al matarme, el señor de la oscuridad… podrá…
En ese momento, Fredwick murió pero me quedé intrigado, ¿qué quería decir?, el suspenso me estaba matando pero algo sucedió, no me sentía bien, lo único que recuerdo es que…
Yo era un chico de 13 años cuando decidimos mudarnos a un nuevo pueblo, el lugar no me gustaba, era una zona muy amigable, el sol iluminaba todo el vecindario, eso me molestaba mucho, luego de dar un recorrido por el lugar, llegamos a nuestra nueva casa, era una casa muy bella de dos pisos, era lo único que me gustaba del lugar. Conocí a una chica, se llamaba Janeth, nunca pude acercarme a ella, también habían tres matones que me molestaban, mis padres siempre me dejaban solo, me sentía muy triste, nunca tuve amigos, conocí a un sujeto en un callejón, no pude ver su cara, en fin, llegué mi casa y el mismo sujeto estaba con un cuchillo ensangrentado, a un lado estaba el cadáver de mi papá y al otro el de mi mamá, me llené de furia y con odio lo golpeé, mi sangre empezó a hervir, agarré una madera rota que estaba en el piso y empecé a mutilarlo, terminé de hacerlo, me sentí muy feliz así que salí a matar a todas las personas que alguna vez me causaron dolor, a la chica que me gustaba la desmembré y colgué sus órganos por toda la casa, a los tres matones los torturé psicológicamente matando a sus padres en frente de ellos, luego, ellos se quitaron la vida a mano propia, caí en los vicios, mi vida era una basura, todo estaba oscuro hasta que una dulce voz me habló, no lo sé, era agradable, él me dijo:
Voz: Ven a mí, yo te daré felicidad… solo tienes que… darme tu alma.
De la nada, desperté en un escenario post-apocalíptico, estaba en el piso boca abajo observando a tres sujetos y a un ser extraño pelear contra lo que parecía ser un demonio, yo tenía dos espadas en mis manos, no sé lo que estaba pasando, al parecer, todo era un sueño pero… algo no encajaba, ¿qué hacía yo ahí? la verdad es que sentía un tremendo sentimiento de dolor y resentimiento, ¿qué me estaba pasando? miré al demonio, tenía 7 bocas, él me miró y me dijo:
Demonio: Ven a mi… yo te daré paz.
Él tenía la misma voz agradable que me había dado paz en la vida así que decidí ayudarlo, fui corriendo hasta el extraño ser sin rostro y lo ataqué con mis espadas, él me esquivó pero no intentó atacarme, fui con el sujeto con piel clara y cabello negro, éste solo bloqueó mi ataque, intenté atacar al sujeto de las prendas negras pero él evadió mis ataques y me golpeó, fui con el blanco y le di un golpe certero que atravesó su corazón pero él no sintió dolor, es más, absorbió todo el dolor que alguna vez tuve y cuando él tocó mi corazón con su mano, sentí felicidad pero además, recuperé todos mis recuerdos, todo por lo que había luchado y por lo que estaba luchando, desperté de la ilusión de Zalgo y lo miré, yo le dije:
Yo: Esto se acaba aquí.
Zalgo: No. Este es el inicio del final.
Yo: Tienes razón, tienes toda la razón, este… es el inicio… de tu final.
Zalgo: El Leviatán disfrutará mucho el sabor de sus cuerpos sin vida.
Miré a mis amigos y con una sonrisa les dije:
Yo: Bueno, llegó la hora, pero antes de que digan algo yo les diré una cosa, uno de nosotros no volverá a ver la luz del sol.
Miré al cielo y vi solo un espectáculo de oscuridad, no fue placentero verlo pero así era esa dimensión, llena de oscuridad, una oscuridad que debía ser destruida a como dé lugar y solo había una manera de destruirla, dejé de pensar y miré a Zalgo, por alguna razón, el solo nos observaba pero todo eso cambió cuando de su boca la cual se encontraba a la altura del corazón salió una risa capaz de romper toda barrera de felicidad, cordura, una risa la cual te llevaba al borde de la muerte, escuchar esa risa era como ser quemado, destripado, apuñalado y quebrado al mismo tiempo, por poco me desmallo pero recordé una cosa, era solo una ilusión de Zalgo, sonreí y con mis espadas corté el aire rompiendo toda cadena de oscuridad que producía el sonido de su risa, todos se concentraron y comenzó la última batalla, fui corriendo hacia Zalgo con mis dos espadas, antes de llegar a donde estaba parado, salté y descendí desde el oscuro cielo hacia el corazón de ese maldito demonio, cuando estaba a punto de apuñalarlo, una gran cantidad de sangre empezó a salir de mis ojos, no podía ver bien, lo único que vi fue la silueta de Zalgo seguida de un golpe en el estómago el cual me mandó a volar cientos de metros, su poder era increíble, me estrellé contra un edificio en ruinas el cual se rompió apenas impacté con una de sus paredes, me dolía todo el cuerpo, varios huesos estaban rotos así que no tuve otra alternativa, tuve que beber toda el agua que tenía para recuperar fuerzas y curar parte de mi cuerpo, aún así el dolor no desapareció, vi a Dark y a Light luchar contra Zalgo, ambos estaban usando todo su poder ya que Dark tenía una especie de aura negra que rodeaba su cuerpo además de que su espada estaba algo diferente, era más poderosa y se veía más pesada, por otro lado, a Light lo estaba cubriendo una especie de llama más ardiente y brillante que la del sol, ellos estaban dándole una gran pelea a Zalgo, él podía atinarles algunos golpes pero eso no los paraba, ambos estaban muy lastimados pero aún así seguían peleando, también Slenderman y Gabriel se la estaban haciendo difícil a Zalgo, los cuatro estaban muy heridos, usaban todas sus fuerzas y le acertaban varios golpes a Zalgo pero él sacó su arma más poderosa, lanzó una onda expansiva que mandó a volar a mis amigos y en ese momento fue cuando el terror, la tristeza y el dolor empezaron de verdad, a Zalgo le creció la masa muscular, ahora lucía más fuerte, también su apariencia cambió, de su cuerpo empezaron a salir varios cuernos y ojos, su apariencia era horrible, estaba temblando, tenía frío y miedo, miedo a morir pero algo raro pasó, mis dos espadas empezaron a brillar y de la nada, todo el dolor que tenía desapareció, me sentí lleno de alegría y energía así que desplegué mis alas y saqué todo el potencial que tenía, mis llamas cambiaron, pasaron de ser negras y doradas a un azul plateado, todos mis amigos estaban mal heridos así que le di parte de mi poder a todos haciendo cambiar su aura, todos estábamos listos para hacerle frente a Zalgo así que todos fuimos corriendo hacia donde estaba Zalgo, todos estábamos a unos cientos de metros ya que esa onda expansiva nos mandó a volar muy lejos, todos corríamos a una velocidad tremenda, tan tremenda que dejamos de correr para empezar a deslizarnos por el aire, ahí estaba Zalgo, parado y emanando una especie de energía oscura de su cuerpo, yo fui el primero en atacar, concentré mi energía en mis espadas y grité:
Yo: ¡Getsuga Tenshou!
De repente, un aura azul rodeó mis espadas pero no lancé el Getsuga Tenshou, sino que lo mantuve en mis espadas para generar un mayor poder en ellas, Zalgo empezó a correr hacia mi dirección y de su mano salió una gran cantidad de oscuridad que después se convirtió en una espada, chocamos espadas y del choque salió una gran onda expansiva de luz y oscuridad que rompió la barrera del sonido, los dos salimos disparados en direcciones opuestas a toda velocidad pero yo enterré mis espadas en el suelo para poder frenar mientras que yo grité:
Yo: ¡Ahora!
De repente, Gabriel fue a toda velocidad deslizándose por el aire hacia donde estaba Zalgo, los dos estaban en el aire, Gabriel estaba debajo de Zalgo en posición horizontal, de la nada, el poder de Gabriel aumentó y empezó a golpear a Zalgo tan fuerte que los puños de Gabriel se marcaban por todo el cuerpo de Zalgo y sus marcas tardaban en desaparecer, por último, le pegó un puñetazo tan fuerte que mandó a volar a Zalgo por los aires, por otro lado, Slenderman se tele transportó hacia donde estaba Zalgo y lo golpeó mil veces con sus tentáculos en menos de un segundo, su fuerza y velocidad habían aumentado bastante, Slenderman estaba haciendo rebotar a Zalgo por los aires ya que se tele transportaba y lo golpeaba muy seguido, también estaban los ángeles que juntaron una cantidad de energía positiva inimaginable la cual usaron para golpear a Zalgo dejándolo en un estado de inconciencia pero este la recobró a los pocos segundos, por último, Dark empezó a apuñalar a Zalgo varias veces, cada tajo que Dark le hacía a Zalgo rompía una pequeña parte del aire hasta que lo mandó con un súper golpe hacia el suelo solo para que Light usara todo su poder para atinarle una mega onda expansiva que atrapó a Zalgo y lo envió hacia mi dirección, yo ya estaba listo, absorbí todo el poder que les había otorgado a mis amigos más todo el poder de los ángeles para concentrarlo en un único ataque final pero para mi sorpresa, mis espadas volvieron a combinarse maximizando su poder, Zalgo estaba a solo 100 metros de distancia, no me contuve para nada, era el golpe de gracia, el golpe que decidía si el mundo se salvaba o no, apreté mi espada con mucha fuerza y grité:
Yo: ¡¡¡GETSUGA… TENSHOU!!!
Lancé todo el poder que tenía, también aumenté mi energía vital al ataque, en fin, el golpe final impactó contra Zalgo ocasionando una explosión de proporciones bíblicas, con mucho esfuerzo dije:
Yo: Lo logramos, se acabó, Zalgo está vencido.
Light: Al fin, después de siglos de guerra entre demonios y ángeles…
Dark: Ja, ahora… ¿Qué será de nosotros?
Gabriel The Annihilator: Muerto, ahora, solo faltan tus discípulos.
Slenderman: ¡¡¡CUIDADO!!!
Yo: Imposible.
Miré con un gran miedo en el corazón a Zalgo levantándose, él me dijo:
Zalgo: Ese fue un gran golpe, creí que moriría pero por suerte, la séptima boca me ayudó
Un miedo muy profundo entró en mi cuerpo, ya había usado todas mis fuerzas pero aun así, Zalgo seguía de pie, era gracioso, tal vez nunca estuve listo, tal vez el mundo ya estaba condenado a morir pero… todo lo que alguna vez quise… ahora sufriría por mi culpa por no detener a Zalgo pero… no dejaría permitir que eso pasara, miré a Zalgo con determinación y le dije:
Yo: ¡No moriré sin antes ver tu muerte!
Zalgo: Ya he demostrado que soy superior pero ahora, todos ustedes morirán.
Yo: Slenderman, llévate a Gabriel, al Light y a Dark. Ahora.
Dark: No te dejaré.
Light: Yo tampoco.
Ellos me miraron, Slenderman se llevó a Gabriel así que solo éramos nosotros tres, de la nada, Zalgo empezó a usar su séptima boca, no puedo describir lo que se sintió escuchar eso, esas horribles ondas de sonido, sinceramente, prefiero no recordarlo, solo diré que no podía reaccionar, el dolor causado por su voz había roto todos mis sentidos, no podía ver, tampoco oler, no podía saborear ni la sangre de mi boca, lo único que podía escuchar era la horrorosa voz de ese demonio, y también perdí el tacto, el dolor que sentí al escuchar fue un millón de veces más agonizante que el dolor que sufrí para separar mi alma pero… un milagro se presentó en el último momento, mis espadas se fusionaron y rompieron la barrera del dolor que impedía reaccionar, fue algo inesperado, la alegría duró solo unos cuantos segundos ya que Zalgo empezó a hablar más fuerte pero Light y Dark empezaron a brillar, también se fusionaron para formar un nuevo ser llamado Alegría, él me dijo:
Alegría: Has pasado tu prueba joven muchacho, es hora de vencer a este demonio.
Yo: Si.
De la nada, parte de mis fuerzas se recuperaron, concentré todo mi poder en mi espada y con la ayuda de Alegría, fuimos a derrotar a Zalgo, Alegría empezó a cortar a Zalgo aunque este se regeneraba muy rápido, yo fui corriendo hacia Zalgo y con todas mis fuerzas enterré la espada en su corazón lo que provocó que una de sus bocas quedara inutilizable lo cual dejaba inutilizable las otras 6, sonreí pero Zalgo tomó a Alegría y lo mandó a volar separándolo de vuelta en Dark y en Light, por otro lado, me tomó del cuello y me dijo:
Zalgo: ¡Mocoso asqueroso! Solo pospusiste el día final, yo volveré a cantar la canción.
Me lanzó hacia un edificio pero no se destruyó, sabía que estaba jugando conmigo así que puse mi espalda en la pared de dicho edificio y me puse a descansar mientras que Zalgo se acercaba lentamente, no me quedaba de otra, no quería usarla pero no tenía más remedio, llamé a Light y a Dark, yo les dije:
Yo: Es hora, ya saben lo que tienen que hacer.
Ellos asintieron con la cabeza y ambos se transformaron en espadas, se fusionaron tal y como esperaba, miré mi espada y me apuñalé en el corazón, yo sonreí pero Zalgo me pregunto furioso:
Zalgo: ¡¿Qué es tan gracioso?!
Yo: Que ahora… los dos vamos a morir.
Zalgo: Ahora lo sé, perdiste toda capacidad de pensamiento razonable.
Yo: Nada de eso, déjame que te explique… ¿Ves esa espada en tu corazón y la que está en el mío? Pues… voy a llevar a cabo la explosión más grande en el universo de esta dimensión, déjame poner más detalles, existe una sola cosa realmente pura en el universo y esa cosa es la Cadena del Destino, esta cadena, es el sostén de todo ser vivo, es como una cuerda que conecta la vida de todo ser viviente, además, esta cadena está hecha de una luz tan pura que si es manchada con la oscuridad, ocurriría una explosión tan devastadora que sería capaz de crear un universo totalmente nuevo, por cierto, esta cadena fue hecha por las manos del mismísimo Padre Celestial y… ¿Para qué son las espadas? Preguntarás, pues, estas espadas son las que sintetizan la cadena y la vuelven material pero solo la maldad más cruel sería capaz de manchar la Cadena ya que cualquier mal insignificante es totalmente destruido antes de entrar en contacto con dicha Cadena, es por eso… que he reunido todo el mal de las doce dimensiones, todo el mal de la dimensión oculta y también… todo el mal de los doce sabios de la luz, los cuales son doce señores que juntaron toda la maldad de 1000 años de guerra, toda esa maldad en esta insignificante gota de sangre la cual está a punto de caer de mi dedo, mira la Cadena, mira esta luz majestuosa y perfecta, mira la belleza de la luz creada por Dios ya que… será lo último… que verás… en tu vida.
La gota cayó de mi dedo y antes que la gota toque la cadena, mi vida pasó en frente de mí en tan solo un segundo aunque para mí fue como ver una película de mi vida y la última imagen que vi fue la de Janeth sonriendo seguida del cierre de un libro el cual decía con letras doradas ``La Vida de Marcos´´ -fue lindo saber que… pude morir en paz- Pensé, en fin, cuando la gota cayó y entró en contacto con la Cadena el tiempo se detuvo, el último gesto que hice fue una sonrisa de tranquilidad y salió una Híper Nova que destruyó la dimensión de Zalgo, no recuerdo nada más, lo último que vi fue que estaba suspendido en un espacio-tiempo en el cual no existía la oscuridad, todo era paz, sentí una voz, yo le pregunté:
Yo: ¿Eres Dios?
¿Dios?: Si hijo mío.
Yo: ¿Cómo puedo saber lo que dices aun cuando no escucho tu voz?
Dios: Puedes sentir mis pensamientos por el amor que le tengo a cada ser humano en el mundo, ellos son mi creación y los amo, por eso es que puedes escucharme, el amor que yo le tengo a ustedes es tan grande que crea lazos que rompen cualquier barrera.
Yo: Ya veo, así que… estoy muerto.
Dios: No, estas vivo, ahora, tienes vida eterna.
Yo: Ya veo…
Un lágrima salió de mi ojo derecho, sonreí porque me di cuenta de que toda pena que alguna vez pude tener se convertiría en felicidad, empecé a llorar, abrí los ojos y vi la luz de la felicidad.
To Be Continued…