La humanidad no deja de preguntarse si en verdad estamos solos en el universo. Cada vez se insiste más y más en la creencia de que hay seres inteligentes en otros planetas. Millones de personas están convencidas de eso, y son muchos los que investigan el fenómeno ovni, incluidas organizaciones de gran jerarquía como la NASA.
Y sería muy egoísta pensar que los terrícolas somos los únicos seres vivientes inteligentes que existen en el universo. Ya en la antigüedad, hubo quien habló de extrañas apariciones en el cielo. Lo mismo en la Biblia, que en escritos de viejos profetas o escritores inquietos por el tema aparecen menciones al respecto.
La enciclopedia dice, por ejemplo: OVNI: objeto volador no identificado. Cualquier objeto o luz en el firmamento no inmediatamente explicable por el observador. Las apariciones de fenómenos aéreos inusuales se remontan a la antigüedad pero los ovnis o platillos voladores, se han empezado a discutir ampliamente a partir de la primera aparición estadounidense, muy divulgada en 1947. Desde entonces se ha informado sobre miles de apariciones de este tipo en todo el mundo.
Sin embargo, y como todos ya sabemos, el fenómeno ovni ha tenido un especial resurgimiento a partir del día 24 de junio de 1947 cuando el piloto civil Kenneth Arnold, participando voluntariamente en la búsqueda de un avión de transporte desaparecido, observó durante unos minutos una formación de nueve objetos volantes de forma circular y de unos 35 metros de diámetro, pasando cerca de él a una velocidad de 2,000 km./hora. A estos objetos voladores los denominó “platillos volantes”.
EXPLICACIONES LÓGICAS QUE SE LES HAN DADO A LA MAYORÍA DE LOS CASOS.
Decir “he visto un ovni” no indica si no el desconocimiento del observador para identificar lo visto. Según esta definición negativa, un ovni puede ser cualquier cosa. Esto impide un tratamiento científico del asunto. Es como si alguien tratara de hacer una ciencia para los no vasos (cosas que no son vasos): hay ilimitados objetos que entran en esta definición, y no es posible fundar una ciencia para su estudio. Así nos encontramos con que la mayor parte -hasta un 98%- son confusiones: se trata de objetos o luces que nada tienen que ver con los invasores del espacio.
Más de la mitad de los avistamientos nocturnos tienen origen astronómico: la Luna, planetas como Venus o Júpiter, o estrellas brillantes. Otros muchos son originados por objetos naturales: nubes de forma lenticular, reflexiones de luz en capas de inversión térmica, espejismos, relámpagos, los denominados rayos en bola, auroras boreales, bólidos, estrellas fugaces y otros meteoros, bandadas de pájaros, etcétera. También hay ovnis artificiales: aviones, helicópteros, globos aerostáticos, basura espacial, satélites, secciones de cohetes en su reentrada a la atmósfera terrestre...
Meteorito Destruido Por UN Ovni
RESPUESTAS A LAS JUSTIFICACIONES
La respuesta que se le ha dado a las justificaciones ya antes mencionadas es que un 10% de los casos no puede ser explicado satisfactoriamente engrosando el conjunto de informaciones de los casos ovni aún no resueltos. Los creyentes de estos fenómenos argumentan que en la década de los 50, los servicios secretos americanos en conjunto con los de otras naciones perfilaron la estrategia de ocultación que se haría del fenómeno ovni. Su metodología es sencilla en un principio, limitándose reiteradamente a negar la veracidad de los testimonios de quienes han tenido algún tipo de avistamiento. Luego, en determinados casos espectaculares y evidentes utilizan métodos de presión más convincentes, sea la extorsión y la amenaza a testigos así como el secuestro y ocultación de pruebas.
CASO ROSWELL: 50 AÑOS VENDIÉNDO MARCIANOS
Roswell era hace 50 años un pequeño pueblo situado en el medio de ningún sitio, es decir, en el desierto de Nuevo México. Hoy, miles de personas se desplazan hacia estas áridas tierras con el firme propósito de dejar sus pocos dólares en los hoteles, restaurantes y tiendas de este lugar, solo por que este fue el escenario escogido por unos extraterrestres para desparramar sus restos hace unos 50 años en el accidente aéreo más sonado de la historia.
Los habitantes de Roswell pueden dar fe de que el maná viene llovido del cielo, por que desde 1947 los ufólogos decidieron que un revuelto de cables, chapas y papeles encontrados por el ranchero Mac Brazel era, en realidad, un fuselaje de un platillo volante, Roswell no ha dejado de ganar dinero con el asunto. Hoy muy pocos se creen la historia de los marcianitos, pero en Nuevo México han hecho de ella una fuente de grandes ingresos turísticos y ya nadie pregunta por el origen de este gran espectáculo, que brevemente, comienza en 1947, cuando un piloto llamado Kenneth Arnold, observó nueve luces, moviéndose a gran velocidad, lo cual explicó: “Es como cuando se tira un plato a un estanque y empieza a rebotar en el agua”. ¡Terrible error!. La prensa sensacionalista se hizo eco de sus palabras, pero con nuevos retoques: “Nueve platillos volantes surcan el cielo de Estados Unidos”. Y así fue como nació la historia de la ufología.
Hacia 1978, el físico Stanton Friedman rescató el caso haciendo varias investigaciones y entrevistando testigos, lo cual avivó el mito Roswell a un nivel imparable y creciendo con nuevas mejoras terroríficas: abducciones, asaltos sexuales extraterrestres, implantes genéticos, superpoderes llegados del espacio... Como todo el mundo sabe, desde entonces no han dejado de proclamarse a los 4 vientos miles de supuestos avistamientos de ovnis. Tantos que, si hacemos caso a las estimaciones más moderadas, nuestro planeta es visitado por una nave alienígena ¡Cada seis minutos!.
Aunque Roswell a nadie parece importarle todo este lío. Lo que cuenta es seguir manteniendo el negocio turístico de los seres venidos del espacio, continuar sin parar la venta de muñecas barbie con forma de alien, de chapas conmemorativas del 50 aniversario, de camisetas con la leyenda “Yo estuve en Roswell”
BÚSQUEDA DE VIDA EXTRATERRESTRE
Más allá de las pantallas están los científicos serios que buscan vida inteligente fuera de nuestro planeta. Este proyecto se nombra SETI, es un esfuerzo de más de tres décadas que intenta detectar señales de inteligencia procedentes de otros lugares del cosmos. Este proyecto hasta ahora no ha escuchado nado nada, salvo algunas señales interesantes que desaparecieron, no fueron localizadas a tiempo o no se repitieron.
El argumento de los astrónomos para justificar su búsqueda con radiotelescopios es muy sencillo: una civilización avanzada -una poco desarrollada difícilmente sería detectable- utilizaría estas ondas por que son muy grandes y poderosas y pueden atravesar las inmensas nubes de gas y polvo interestelar. Así, estos extraterrestres podrían estar seguros de que su mensaje llegaría a cualquier parte del universo.
¿Pero que mantiene activos a los proyectos a pesar de los resultados negativos? La simple convicción de que la vida debe existir en alguno de los incontables planetas que deben existir en el espacio. Dice Werthimer: “Sólo tenemos un ejemplo de vida en algún planeta, y en ese planeta la vida apareció muy tempranamente. Lo que significa que no es tan difícil que surja la vida. E incluso hemos encontrado un buen número de moléculas orgánicas allá afuera, como por ejemplo vinagre, que si se combinara con amoniaco, el cual existe en gran cantidad en el espacio, aparecería un aminoácido simple. Y como todos sabemos, los aminoácidos son los bloques que forman las proteínas esenciales de la vida tal y como la conocemos.
Y sería muy egoísta pensar que los terrícolas somos los únicos seres vivientes inteligentes que existen en el universo. Ya en la antigüedad, hubo quien habló de extrañas apariciones en el cielo. Lo mismo en la Biblia, que en escritos de viejos profetas o escritores inquietos por el tema aparecen menciones al respecto.
La enciclopedia dice, por ejemplo: OVNI: objeto volador no identificado. Cualquier objeto o luz en el firmamento no inmediatamente explicable por el observador. Las apariciones de fenómenos aéreos inusuales se remontan a la antigüedad pero los ovnis o platillos voladores, se han empezado a discutir ampliamente a partir de la primera aparición estadounidense, muy divulgada en 1947. Desde entonces se ha informado sobre miles de apariciones de este tipo en todo el mundo.
Sin embargo, y como todos ya sabemos, el fenómeno ovni ha tenido un especial resurgimiento a partir del día 24 de junio de 1947 cuando el piloto civil Kenneth Arnold, participando voluntariamente en la búsqueda de un avión de transporte desaparecido, observó durante unos minutos una formación de nueve objetos volantes de forma circular y de unos 35 metros de diámetro, pasando cerca de él a una velocidad de 2,000 km./hora. A estos objetos voladores los denominó “platillos volantes”.
EXPLICACIONES LÓGICAS QUE SE LES HAN DADO A LA MAYORÍA DE LOS CASOS.
Decir “he visto un ovni” no indica si no el desconocimiento del observador para identificar lo visto. Según esta definición negativa, un ovni puede ser cualquier cosa. Esto impide un tratamiento científico del asunto. Es como si alguien tratara de hacer una ciencia para los no vasos (cosas que no son vasos): hay ilimitados objetos que entran en esta definición, y no es posible fundar una ciencia para su estudio. Así nos encontramos con que la mayor parte -hasta un 98%- son confusiones: se trata de objetos o luces que nada tienen que ver con los invasores del espacio.
Más de la mitad de los avistamientos nocturnos tienen origen astronómico: la Luna, planetas como Venus o Júpiter, o estrellas brillantes. Otros muchos son originados por objetos naturales: nubes de forma lenticular, reflexiones de luz en capas de inversión térmica, espejismos, relámpagos, los denominados rayos en bola, auroras boreales, bólidos, estrellas fugaces y otros meteoros, bandadas de pájaros, etcétera. También hay ovnis artificiales: aviones, helicópteros, globos aerostáticos, basura espacial, satélites, secciones de cohetes en su reentrada a la atmósfera terrestre...
Meteorito Destruido Por UN Ovni
RESPUESTAS A LAS JUSTIFICACIONES
La respuesta que se le ha dado a las justificaciones ya antes mencionadas es que un 10% de los casos no puede ser explicado satisfactoriamente engrosando el conjunto de informaciones de los casos ovni aún no resueltos. Los creyentes de estos fenómenos argumentan que en la década de los 50, los servicios secretos americanos en conjunto con los de otras naciones perfilaron la estrategia de ocultación que se haría del fenómeno ovni. Su metodología es sencilla en un principio, limitándose reiteradamente a negar la veracidad de los testimonios de quienes han tenido algún tipo de avistamiento. Luego, en determinados casos espectaculares y evidentes utilizan métodos de presión más convincentes, sea la extorsión y la amenaza a testigos así como el secuestro y ocultación de pruebas.
CASO ROSWELL: 50 AÑOS VENDIÉNDO MARCIANOS
Roswell era hace 50 años un pequeño pueblo situado en el medio de ningún sitio, es decir, en el desierto de Nuevo México. Hoy, miles de personas se desplazan hacia estas áridas tierras con el firme propósito de dejar sus pocos dólares en los hoteles, restaurantes y tiendas de este lugar, solo por que este fue el escenario escogido por unos extraterrestres para desparramar sus restos hace unos 50 años en el accidente aéreo más sonado de la historia.
Los habitantes de Roswell pueden dar fe de que el maná viene llovido del cielo, por que desde 1947 los ufólogos decidieron que un revuelto de cables, chapas y papeles encontrados por el ranchero Mac Brazel era, en realidad, un fuselaje de un platillo volante, Roswell no ha dejado de ganar dinero con el asunto. Hoy muy pocos se creen la historia de los marcianitos, pero en Nuevo México han hecho de ella una fuente de grandes ingresos turísticos y ya nadie pregunta por el origen de este gran espectáculo, que brevemente, comienza en 1947, cuando un piloto llamado Kenneth Arnold, observó nueve luces, moviéndose a gran velocidad, lo cual explicó: “Es como cuando se tira un plato a un estanque y empieza a rebotar en el agua”. ¡Terrible error!. La prensa sensacionalista se hizo eco de sus palabras, pero con nuevos retoques: “Nueve platillos volantes surcan el cielo de Estados Unidos”. Y así fue como nació la historia de la ufología.
Hacia 1978, el físico Stanton Friedman rescató el caso haciendo varias investigaciones y entrevistando testigos, lo cual avivó el mito Roswell a un nivel imparable y creciendo con nuevas mejoras terroríficas: abducciones, asaltos sexuales extraterrestres, implantes genéticos, superpoderes llegados del espacio... Como todo el mundo sabe, desde entonces no han dejado de proclamarse a los 4 vientos miles de supuestos avistamientos de ovnis. Tantos que, si hacemos caso a las estimaciones más moderadas, nuestro planeta es visitado por una nave alienígena ¡Cada seis minutos!.
Aunque Roswell a nadie parece importarle todo este lío. Lo que cuenta es seguir manteniendo el negocio turístico de los seres venidos del espacio, continuar sin parar la venta de muñecas barbie con forma de alien, de chapas conmemorativas del 50 aniversario, de camisetas con la leyenda “Yo estuve en Roswell”
BÚSQUEDA DE VIDA EXTRATERRESTRE
Más allá de las pantallas están los científicos serios que buscan vida inteligente fuera de nuestro planeta. Este proyecto se nombra SETI, es un esfuerzo de más de tres décadas que intenta detectar señales de inteligencia procedentes de otros lugares del cosmos. Este proyecto hasta ahora no ha escuchado nado nada, salvo algunas señales interesantes que desaparecieron, no fueron localizadas a tiempo o no se repitieron.
El argumento de los astrónomos para justificar su búsqueda con radiotelescopios es muy sencillo: una civilización avanzada -una poco desarrollada difícilmente sería detectable- utilizaría estas ondas por que son muy grandes y poderosas y pueden atravesar las inmensas nubes de gas y polvo interestelar. Así, estos extraterrestres podrían estar seguros de que su mensaje llegaría a cualquier parte del universo.
¿Pero que mantiene activos a los proyectos a pesar de los resultados negativos? La simple convicción de que la vida debe existir en alguno de los incontables planetas que deben existir en el espacio. Dice Werthimer: “Sólo tenemos un ejemplo de vida en algún planeta, y en ese planeta la vida apareció muy tempranamente. Lo que significa que no es tan difícil que surja la vida. E incluso hemos encontrado un buen número de moléculas orgánicas allá afuera, como por ejemplo vinagre, que si se combinara con amoniaco, el cual existe en gran cantidad en el espacio, aparecería un aminoácido simple. Y como todos sabemos, los aminoácidos son los bloques que forman las proteínas esenciales de la vida tal y como la conocemos.