Buenas, hoy les traigo un escrito propio.. Cortito, un poco colgado, simple. Capaz es medio rebuscado, tengan en cuenta que hace bastante que no escribo y bueno, es lo que salió Opinen, nunca viene mal una crítica. Loca soledad Al igual que cada sábado, ella estaba ahí sentada, en el viejo banco de madera de la Plaza Oeste. Llevaba puesto su vestido azul marino con mangas cortas que tan bien le sentaba y una boina negra tejida sobre los rubios rizos de su hermosa cabellera. Siempre con la mirada perdida, observando algo que los demás no logran ver pero que aún así, estaba ahí. Muchas personas se han sentado frente a ella, sólo a observarla, para sentirla cerca.. Nunca entablaban una conversación, nunca habían escuchado su voz, pero aún así la conocían, la conocían muy bien. Sabían hasta el más profundo secreto, cada detalle del pasado que la condenaba Todos la llamaban demente, pues no entendían como era que podía estar tanto tiempo mirando a la nada, tan sola.. Ella estaba loca, loca de amor por la persona que tenía ante sus ojos, al igual que él lo estaba por ella. Una locura que nadie podría entender, un amor tan real e irreal a la vez. Una hermosa mujer llamada Soledad, que sólo los dementes conocían.. Ella les daba la compañía que necesitaban, pero que no tenían. Un producto de la imaginación de aquellos seres desesperados de amor, dispuestos a renunciar a su cordura para no sentirse solos. El loco no puede reincorporarse a la realidad, está permanentemente viviendo su fantasía.. Somos todos dementes necesitados de amor, no hay mortal que sea cuerdo a todas horas ni cuerdo que pueda vivir solo sin volverse loco.