HOLA A TODOS Y TODAS SUPONGO QUE ALGUNA VEZ ABREMOS ESCUCHADO DECIR O LEEIDO EL GRAN POEMA: LA NIÑA DE GUATEMA, ACA LES DEJO TODOS LOS DETALLES
.:: LA NIÑA DE GUATEMALA ::.
Todos conocemos el poema de José Martí “La niña de Guatemala” (probablemente su poema más conocido). Ahora, ¿sabemos de dónde salió esa historia? Recordemos: este poema relata la muerte de una joven que se ahoga al saber que su enamorado se casó con otra mujer. Si quieres conocer un poco más hoy trataremos el tema a continuación.
José Martí nace en La Habana, Cuba en enero de 1853. Vamos a saltarnos sus primeros años hasta llegar a sus 24. Es ahí cuando el escritor llega a Guatemala, luego de haber visitado México y de huir del golpe de estado de Porfirio Díaz.
En Guatemala se desarrolló como maestro. Dio clases en la Universidad y en la Academia de Niñas de Centroamérica. Es justamente en este lugar donde conoce a María García Granados, hija del ex- presidente de Guatemala y líder de la revolución liberal.
Poco a poco, y entre reuniones familiares, va surgiendo un interés común entre José Martí y María García Granados. Sin embargo, Martí está comprometido con la cubana Carmen Zayas Bazán. De hecho, luego vuelve a Cuba para casarse con ella.
José Martí nace en La Habana, Cuba en enero de 1853. Vamos a saltarnos sus primeros años hasta llegar a sus 24. Es ahí cuando el escritor llega a Guatemala, luego de haber visitado México y de huir del golpe de estado de Porfirio Díaz.
En Guatemala se desarrolló como maestro. Dio clases en la Universidad y en la Academia de Niñas de Centroamérica. Es justamente en este lugar donde conoce a María García Granados, hija del ex- presidente de Guatemala y líder de la revolución liberal.
Poco a poco, y entre reuniones familiares, va surgiendo un interés común entre José Martí y María García Granados. Sin embargo, Martí está comprometido con la cubana Carmen Zayas Bazán. De hecho, luego vuelve a Cuba para casarse con ella.
Y ELLA LA MAS HERMOSA ROSA DE LAS FLORES

Es el propio José María Izaguirre quien, para que hoy tengamos una idea de cómo lucía María García Granados, nos la describió con detalles precisos y lenguaje elegante: “Entre las hijas del General había una llamada María, que se distinguía de sus hermanas como la rosa se distingue de las otras flores. Era alta, esbelta y airosa: su cabello negro como el ébano, abundante, crespo y suave como la seda; su rostro, sin ser soberanamente bello, era dulce y simpático; sus ojos profundamente negros y melancólicos, velados por pestañas largas y crespas, revelaban una exquisita sensibilidad. Su voz era apacible y armoniosa, y sus maneras tan afables, que no era posible tratarla sin amarla. Tocaba el piano admirablemente, y cuando su mano resbalaba con cierto abandono por el teclado sabía sacar de él notas que parecían salir de su alma y que pasaban a impresionar el alma de sus oyentes”.
Para cuando José Martí escribió Versos Sencillos, ya su matrimonio con Carmen Zayas Bazán andaba a tropezones y quizás aquel amor de juventud frustrado por la palabra empeñada, vino a su memoria con los matices de la idealización: “Era su frente ¡la frente /
Que más he amado en mi vida!”
Sin embargo, el requiebro escrito por María García Granado, casi una semana después de que el regresara de México, ya junto a Carmen, sobre quien escribiría: Es tan bella mi Carmen, es tan bella /que si el cielo la atmósfera vacía /dejase, de su luz dice una estrella / que en el alma de Carmen la hallaría.” parece desdecir lo afirmado por Martí, dice María en su esquela:
"Hace seis días que llegaste a Guatemala, y no has venido a verme. ¿Por qué eludes tu visita? Yo no tengo resentimiento contigo, porque tú siempre me hablaste con sinceridad respecto a tu situación moral de compromiso de matrimonio con la señorita Zayas Bazán. Te suplico que vengas pronto, Tu niña."
Es entonces José María Izaguirre quien viene a explicarnos, como testigo presencial, lo que realmente sucedía. Asegura Izaguirre que María “Tenía veinte años de edad, y hasta entonces había permanecido insensible a los tiros del amor. Su familia era su encanto y a ella consagraba los tiernos afectos de su corazón. Sin embargo, desde que Martí frecuentaba la casa, se notó en ella cierta tristeza que nadie se explicaba, así como el silencio en que se encerraba delante de el. Era evidente que algo pasaba en su interior; pero ese algo nadie se lo explicaba y quizás ella misma ignoraba la causa de lo que le pasaba.
Para cuando José Martí escribió Versos Sencillos, ya su matrimonio con Carmen Zayas Bazán andaba a tropezones y quizás aquel amor de juventud frustrado por la palabra empeñada, vino a su memoria con los matices de la idealización: “Era su frente ¡la frente /
Que más he amado en mi vida!”
Sin embargo, el requiebro escrito por María García Granado, casi una semana después de que el regresara de México, ya junto a Carmen, sobre quien escribiría: Es tan bella mi Carmen, es tan bella /que si el cielo la atmósfera vacía /dejase, de su luz dice una estrella / que en el alma de Carmen la hallaría.” parece desdecir lo afirmado por Martí, dice María en su esquela:
"Hace seis días que llegaste a Guatemala, y no has venido a verme. ¿Por qué eludes tu visita? Yo no tengo resentimiento contigo, porque tú siempre me hablaste con sinceridad respecto a tu situación moral de compromiso de matrimonio con la señorita Zayas Bazán. Te suplico que vengas pronto, Tu niña."
Es entonces José María Izaguirre quien viene a explicarnos, como testigo presencial, lo que realmente sucedía. Asegura Izaguirre que María “Tenía veinte años de edad, y hasta entonces había permanecido insensible a los tiros del amor. Su familia era su encanto y a ella consagraba los tiernos afectos de su corazón. Sin embargo, desde que Martí frecuentaba la casa, se notó en ella cierta tristeza que nadie se explicaba, así como el silencio en que se encerraba delante de el. Era evidente que algo pasaba en su interior; pero ese algo nadie se lo explicaba y quizás ella misma ignoraba la causa de lo que le pasaba.
.:: PERO COMO MURIO REALMENTE ? ::.
Lo ocurrido con ella indica que se suicidó. Versiones de la época señalan que padecía, como Margarita Gautier -la dama de las camelias- de tuberculosis, y no era, por entonces, esta una enfermedad que permitiera adentrarse en las aguas frías de un río: (Se entró de tarde en el río / La sacó muerta el doctor)
Un poema anterior al IX de Versos Sencillos, hace sospechar que José Martí conocía el padecimiento de la joven y lo escribió para consolarla y halagarla.
"Terrestre enfermo, que a sus solas llora
El furor de los hombres, la extrañeza
De su comercio brusco, y su odiadora
Feral naturaleza,--
Siento una luz que me parece estrella,
Oigo una voz que suena a melodía,
Y alzarse miro a una gentil doncella,
Tan púdica, tan bella
Que se llama --¡María!".
El furor de los hombres, la extrañeza
De su comercio brusco, y su odiadora
Feral naturaleza,--
Siento una luz que me parece estrella,
Oigo una voz que suena a melodía,
Y alzarse miro a una gentil doncella,
Tan púdica, tan bella
Que se llama --¡María!".
por si no quieres leer
La niña de Guatemala
Quiero, a la sombra de un ala,
Contar este cuento en flor:
La niña de Guatemala,
La que se murió de amor.
Eran de lirios los ramos,
Y las orlas de reseda
Y de jazmín: la enterramos
En una caja de seda.
…Ella dio al desmemoriado
Una almohadilla de olor:
El volvió, volvió casado:
Ella se murió de amor.
Iban cargándola en andas
Obispos y embajadores:
Detrás iba el pueblo en tandas,
Todo cargado de flores.
…Ella, por volverlo a ver,
Salió a verlo al mirador:
El volvió con su mujer:
Ella se murió de amor.
Como de bronce candente
Al beso de despedida
Era su frente ¡la frente
Que más he amado en mi vida!
…Se entró de tarde en el río,
La sacó muerta el doctor:
Dicen que murió de frío:
Yo sé que murió de amor.
Allí, en la bóveda helada,
La pusieron en dos bancos:
Besé su mano afilada,
Besé sus zapatos blancos.
Callado, al oscurecer,
Me llamó el enterrador:
¡Nunca más he vuelto a ver
A la que murió de amor!
Contar este cuento en flor:
La niña de Guatemala,
La que se murió de amor.
Eran de lirios los ramos,
Y las orlas de reseda
Y de jazmín: la enterramos
En una caja de seda.
…Ella dio al desmemoriado
Una almohadilla de olor:
El volvió, volvió casado:
Ella se murió de amor.
Iban cargándola en andas
Obispos y embajadores:
Detrás iba el pueblo en tandas,
Todo cargado de flores.
…Ella, por volverlo a ver,
Salió a verlo al mirador:
El volvió con su mujer:
Ella se murió de amor.
Como de bronce candente
Al beso de despedida
Era su frente ¡la frente
Que más he amado en mi vida!
…Se entró de tarde en el río,
La sacó muerta el doctor:
Dicen que murió de frío:
Yo sé que murió de amor.
Allí, en la bóveda helada,
La pusieron en dos bancos:
Besé su mano afilada,
Besé sus zapatos blancos.
Callado, al oscurecer,
Me llamó el enterrador:
¡Nunca más he vuelto a ver
A la que murió de amor!
José Martí
Y ESA ES LA GRAN HISTORIA, LA NIÑA DE GUATEMAL ANALY "